Aliados secundarios gracias a un puerto

El Gobierno de los Estados Unidos tiene un objetivo claro en su política exterior: defender los intereses de los Estados Unidos. Es por ello que, más allá de tres formalismos, no hayan mostrado ningún interés en la expropiación de YPF.

Los Estados Unidos no consideran que sus intereses ni presentes ni futuros estén en juego o se encuentren amenazados. La política exterior de Estados Unidos no se compromete a defender primariamente intereses que no son los suyos, y muy bien que hacen.

Margallo está haciendo bien el ridículo. Lo hace porque esperaba que Clinton se pusiera a disposición de su persona por el mero hecho de ser él nuestro Ministro de Asuntos Exteriores, como Rajoy esperaba un florecimiento económico por ser él el Presidente del Gobierno. Ni una cosa ni otra.

Los populares se creyeron ese cuento de la amistad atlántica que vendió Aznar mientras financiaba, con dinero público, su proyección personal en los Estados Unidos. España y Estados Unidos son aliados, pero siempre hemos de ser conscientes de que nuestra amistad es asimétrica, siendo nosotros más amigos de ellos que ellos de nosotros, porque al fin y al cabo somos aliados secundarios con una estupenda base aeronaval a las puertas del Mediterráneo, pues de lo contrario no saldríamos ni en la lista.