Quitando al profesor de apoyo

Los recortes del PP indicen primordialmente en los sectores más débiles. Los primeros recortes educativos del Ministerio de Educación consistieron en la eliminación de los profesores de apoyo, lo que antes era la “compensatoria”.

Fue un recorte sordo, silencioso. Los profesores no eran despedidos ya que estaban en comisión de servicio en los centros y se reincorporaban a los suyos. Las bajas de personal consistían en que no era necesario sustituirlos y eso se hace de un golpe en septiembre.

Alumnos que necesitaban una atención más singular, en grupos más pequeños, para poder alcanzar el nivel del grupo, se vieron privados de esos apoyos y se perdieron, para terminar en masa en los aliviaderos del sistema: la Formación Profesional Básica que hasta hace poco eran los PCPI.

El Partido Popular se ceba con el débil porque normalmente éstas son las personas que menos medios y recursos tienen para reivindicar, para pedir explicaciones o plantear un conflicto. Son unos cobardes.

Renunciar a un premio

El músico y musicólogo Jordi Savall ha renunciado al Premio Nacional de Música como expresión de su profunda disconformidad con la política cultural seguida por el Ministerio que desgobierna JoséIgnacio Wert.

La decisión de Savall merece todo el respeto, pero no estoy de acuerdo con ella.

En primer lugar no se me ocurre nadie que merezca ese premio más que el musicólogo catalán, de manera que el Ministerio no le regala ni le concede nada, le reconoce que es algo bien distinto y que, además, no es graciable sino un deber.

En segundo lugar porque soy de la opinión que las cosas hay que decirlas a la cara y que Jordi Savall tendría que haberle dicho a Wert lo que piensa de su política cultural durante el acto de entrega, como hicieron esos alumnos de Bachillerato al recoger los premios a los mejores expedientes.

En todo caso la decisión es suya y él habrá juzgado lo que sería mejor.