Un nuevo dato desmonta un argumento de Rosa Díez

El 9 de marzo publicó Rosa Díez en El País un artículo estableciendo diez diferencias, a su entender insalvables, entre UPyD y Ciudadanos que justifican su cerrada negativa a llegar a acuerdos electorales con la formación de Albert Rivera.

En tercer lugar de diez, que no es dar poca importancia, decía que la organización Transparencia Internacional había evaluado la transparencia de UPyD con un 9 y la de Ciudadanos con un 3. Resultado que la misma organización este año ha dado un 10 a UPyD, y al PSOE y a Ciudadanos, de modo que el tercer argumento con más peso de los confesados por Rosa Díez para no pactar con Ciudadanos desaparece.

Cuando uno intenta justificar racionalmente decisiones viscerales pasan estas cosas.

Partidos políticos y chiringuitos políticos

Todo partido tiene líderes que en un momento dado los han transformado. Esto se da tanto a nivel nacional, regional y local. Pero la gran tarea de un partido, como institución que es, consiste en estar sobre las personas y saber y poder proporcionar nuevos líderes, en todos los niveles de dirección, cuando el tiempo pasa o los resultados entran en el terreno de lo indeseable.

Todos los partidos importantes españoles han sabido renovarse de sus líderes. Nos gustarán o no el procedimiento, los elegidos y los logros, pero lo han hecho, porque en un momento dado el partido se ha hecho institución y se ha puesto sobre las personas. La institución puede reemplazar al líder o limitar un poder anteriormente ilimitado.

Cuando un partido, en ese momento existencial, no sabe ser institución, es cuando se queda en “chiringuito político”. Si el intento de superar la decisión del líder o al propio líder supone la destrucción de la formación, entonces ese partido solamente ha sido un chiringuito con apariencia de partido político .

Rosa Díez pudo asumir responsabilidades en la rueda de prensa del lunes. Pudo abrir una reflexión, aunque fuera a destiempo. Pero Rosa Díez siguió pensando que ella es el partido, como hasta ahora, y que si la realidad no se acomodaba a su pensamiento, peor para la realidad. La diputada por Madrid vive el “síndrome de La Moncloa” teniendo solamente cinco diputados.

La pérdida de narrativa con el fin de los asesinatos de ETA, la pérdida de importancia del debate territorial a causa de la crisis económica, ha dejado a UPyD sin discurso. Y ser limpios sin haber gobernado nunca, no es carta de presentación.

Rosa Díez va a seguir adelante con los fieles que les vayan quedando con la única intención de salvar su escaño en las próximas elecciones y esperar un milagro para las siguientes. El proyecto político de UPyD termina donde empezó: en conseguir un escaño para Rosa Díez.

Ley de agotamiento de la legislatura

Rosa Díez, líder de la formación UPyD, ha propuesto que se apruebe una Ley para obligar a que se tuvieran que agotar las legislaturas salvo circunstancias excepcionales. Según la información periodística lo hace a propósito de la posibilidad del adelanto de las elecciones andaluzas, pero también tendría eficacia nacional.

El problema es que esta veterana de la política no se ha aprendido todavía cuestiones tan básicas como la jerarquía normativa.

La facultad para adelantar las elecciones se la otorga al Presidente del Gobierno el artículo 115 de la Constitución, de modo que es necesaria una reforma constitucional y no una mera ley para obligar al Presidente a agotar la legislatura o para determinar las causas excepciones, que serían un quebradero jurídico.

En el caso que se refiere a Andalucía, parecería algo parecido puesto que esta facultad le está conferida a la Presidenta por el artículo 127 del Estatuto de Autonomía y requeriría reforma el Estatuto, que no puede hacerlo una simple ley y mucho menos sin participación de la Comunidad Autónoma, para obligar a terminar el mandato.

Además del Estatuto andaluz, los estatutos de autonomía de otras catorce comunidades confieren la facultad de convocatoria anticipadas de elecciones al Presidente del ejecutivo regional, con la limitación común de convocatoria durante la tramitación de una moción de censura y con límites variables de tiempo para ejercer esta facultad.

Solamente dos comunidades, Euskadi y Galicia, no prevén estatutariamente esta facultad del Presidente y queda contemplada en una ley autonómica ordinaria.

No deja de ser curioso que sea Euskadi una de las comunidades que no tiene regulación estatutaria y que Rosa Díez provenga de esta comunidad donde es jurídicamente posible que un simple cambio legal pueda dejar al Presidente sin esa facultad. ¿Sabrá Rosa Díez que hay diferentes regulaciones y que la regulación vasca es la minoritaria?

Finalmente hay un problema que Díez no ha visto: un Parlamento puede modificar una Ley de este tipo y hacer posible el fin anticipado de una legislatura.

El agotamiento de UPyD

RD
Los seguidores de Rosa Díez celebraban, con más entusiasmo que victorias, los resultados de la formación magenta en las Elecciones Generales 2011. Habían pasado de una diputada a cinco actas en el Congreso y habían roto, aunque por la mínima la tendencia regionalista madrileña al haber conseguido un escaño fuera de la Comunidad de Madrid.

A pesar de que había dicho que despreciaban las componendas entre partidos para formar grupo parlamentario cuando no se tenía el número suficiente de diputados, se unieron al diputado nacional de FAC para conseguir el reconocimiento como grupo parlamentario y la financiación y equipamiento que conlleva.

Rosa Díez seguía con Vargas Llosa hablando de los políticos y de que viven de espalda a la ciudadanía, pero es un discurso que impacta poco porque la ciudadanía sabe que Rosa Díez pertenece a esa clase que dice criticar y que Vargas Llosa a otra clase, más bien una superclase internacional.

Esto no quiere decir que no haya habido puntos en su discurso que calaran entre los votantes y en la opinión pública en general. Rosa Díez consiguió hacerse un hueco con dos discursos: el final de ETA y el papel de las Comunidades Autónomas.

La política del Presidente Rodríguez Zapatero respecto de ETA resultó ser un éxito y al presente hay que remitirse. No fue así al principio y hubo muchas contestaciones, numerosas tragedias anticipadas y todas las piedras puestas en el camino.

Rosa Díez comenzó a romper con el PSOE cuando ella no fue elegida secretaria general en el 35 Congreso del PSOE pero necesitaba algo más presentable que una cuestión personal para poder mantenerse en política. Eligió, porque como vasca le cogía cerca, la cuestión terrorista en abierta oposición a la línea de su partido. Ella consiguió un escaño por Madrid, gracias al apoyo mediático de Pedro J. Ramírez y Jiménez Losantos.

Rodríguez Zapatero obtuvo su segunda investidura como Presidente. ETA abandonó las armas, sin contrapartidas penales, y las posiciones de la extrema izquierda independentista vasca comenzaron a ser defendidas únicamente por medios políticos.

La mayor parte de la ciudadanía, al principio lógicamente escéptica, considera que la actual situación es incomparablemente mejor que la anterior. Solamente rechazan la actual situación los que sacaban réditos de la persistencia del terrorismo.

El segundo hilo discursivo era la crítica al Estado de las Autonomías. Partiendo de la idea de que el independentismo existe porque hay autonomía política, Rosa Díez y sus seguidores comenzaron a criticar el sistema autonómico tanto en su razón de ser como en su forma de actuar.

Tuvieron el acierto de fijarse en las llamadas “duplicidades” entre el Estados y las Comunidades y apostaron por la simplificación que, en el mensaje que transmitía implicaba un refortalecimiento de la administración central. Sé que en su propuesta política llegan hasta a hablar de un Estado federal, pero su narrativa es otra.

Al comienzo de la crisis la desesperada búsqueda de culpables abonó el terreno para que la inculpación de las autonomías tuviera éxito. Los deméritos y decisiones absurdas, en lo funcional y en lo orgánico, dieron las pruebas suficientes que se necesitaban.

La crisis se fue alargando y llegó la quiebra de las cajas de ahorro y su rescate y, de repente, ante tal orgía de dinero todo dejaron de condenar a las Comunidades Autónomas para pedir que fueran financiadas adecuadamente para mantener niveles decentes en Sanidad y Educación.

Estas dos líneas le han posibilitado a Rosa Díez y a su plataforma, UPyD, un nicho electoral sensible a sus propuestas, especialmente en la Comunidad de Madrid, donde el centralismo es su regionalismo.

Apostó por presentarse a las elecciones autonómicas y a las municipales. En estas últimas elecciones, muy peligrosas para un partido en alza, se quedaron muy lejos de sus expectativas: en primer lugar porque su mensaje sobre el terrorismo y contra las autonomías no tiene nada que ver con la política local ni proponían un modelo de pueblo o ciudad diferente y porque acabó en sus filas buena parte de los eternos candidatos en busca de partido con posibilidades para volver a la corporación local.

Solamente han conseguido resultados interesante en Madrid pues sus entradas en otras autonomías y municipios han sido escasas y testimoniales la mayor parte de las veces.

La crisis se está haciendo permanente. Habrá niños que lleguen a la adolescencia y solamente habrán oído hablar de crisis. La búsqueda desesperada de culpables se hace patológica y alguien consigue señalarlos con precisión: los culpables son la casta. Y eso hay que decirlo desde fuera del sistema, aunque desde sus televisiones, y alguien que lleva toda la vida subida al coche oficial como Rosa Díez no puede hacerlo.

El discurso se deshace y la fachada institucional de Rosa Díez, UPyD, no cumple con sus expectativas en las Elecciones Europeas. Es cierto que sube en escaños, pero no tanto como esperaban y un electorado naciente para el que las Europeas con su circunscripción única es una gran oportunidad de maximizar votos e intenciones ve como sacan menos sufragios que en las Generales (eso sí, con mucha menos participación que en 2011).

Paralelamente asisten a la entrada de Ciudadanos en la escena nacional dejando de ser un partido de ámbito catalán para conseguir dos tercios de sus votos fuera de Catalunya y obtener, además, la mitad de los apoyos que Rosa Díez. Ciudadanos le comen terreno a Rosa en sus reales mientras que ella fracasa una y otra vez en su entrada en Catalunya (solamente el 3% de los votos magentas en las Europeas son catalanes) y quedando incluso por detrás de Carmen de Mairena (en las últimas autonómicas).

Sosa Wagner, dos veces cabeza de lista de UPyD en las Elecciones Europeas pide tras las Europeas reconsiderar las relaciones con Ciudadanos. Sosa Wagner ha presentado su dimisión harto de Díez y de sus mamporreros, después que por primera vez Rosa Díez perdiera una votación interna.

Demasiado disenso para Díez y demasiada ceguera de Sosa Wagner que se ha creído que el partido era algo más que un instrumento para Rosa. Como Díez siempre cree en la democracia interna y todo se resuelve democráticamente, la situación ha terminado como suele finalizar toda crisis en UPyD: expulsando a los que no han votado correctamente y consiguiendo que la nueva mayoría apruebe democráticamente lo que antes no se aprobó por equivocación.

Rosa Díez ha puesto a Mayte Pagazaurtundúa como portavoz en el Parlamento Europeo. Sigue Díez pensando que no nos hemos movido del periodo 2004-2008, en el que fue lanzada como desgaste del PSOE, y que el tema terrorismo-víctimas-agravios sigue importante a un grupo tan relevante como en esa época.

De camino Díez nos ha dado una nueva lección de lo que es la regeneración democrática al inutilizar las primarias de la candidatura europea porque ahora lidera a los suyos alguien que fue colocada a dedo en la lista y no quien ganó la elección interna.

Pablo Iglesias y Rosa Díez

Se están desarrollando los primeros actos del evento fundacional de Podemos. Hay dos modelos de organización para Podemos, uno proveniente de Pablo Iglesias y su entorno y otro del eurodiputado Echenique y su entorno.

Los afiliados, militantes o inscritos de Podemos tendrán que decidir cuál prefiere, pero Pablo Iglesias ya ha advertido que si el modelo ganador no es el suyo, él se irá y no liderará Podemos. No me cabe duda de que ganará, pero al menos está siendo sincero.

Pese al número de personas inscritas en su plataforma en Internet y a los muchos que han ido a Madrid para la Asamblea, el alma del partido es y sigue siendo Pablo Iglesias, que para algo su rostro fue el logo de la candidatura en las papeletas para las Elecciones Europeas.

Podemos es una plataforma para Pablo Iglesias, donde cabe él, su ego y sus fieles colaboradores. Él no vende que es uno más, que no pasa nada si está o no que siempre contarán con él.

Pablo Iglesias hace esto porque, aunque ínfima, existe una posibilidad de que su propuesta sea derrotada porque serán los participantes en la Asamblea los que tengan la última palabra.

El otro partido de ámbito nacional fundado en los últimos años, UPyD, comparte una característica esencial con Podemos: es una organización al servicio de su líder. Pero hay una diferencia también esencial no ya en el partido, sino en las personas.

Mientras que Pablo Iglesias advierte de las consecuencias de ser derrotado en la votación, Rosa Díez no lo hace y posterga las votaciones como retraso hasta lo increíble el establecimiento de una estructura ordinaria y no provisional. Ella espera, y espera más, hasta que con la apariencia de que no pasa nada, la gente empieza decantarse y expresar sus opiniones.

Entonces ya han caído en la trampa. Son expulsados del partido, como casi todos los fundadores lo han sido. Ahora Rosa puede presentar cualquier propuesta y someterla a votación porque todos los que podían votar en contra han sido echados previamente o forzados a dimitir, como recientemente Francisco Sosa Wagner.

Es la verdad y no la diferencia

Toni Cantó, en su entrevista en A3, dijo que quería permanecer en la Comisión de Igualdad, algo que Rosa Díez ya le ha concedido, porque tiene que haber alguien que diga cosas diferentes.

Nuevamente Cantó yerra el disparo y se confunde en lo importante. En un hacer parlamentario, político, de servicio público no se está en una Comisión ni en el Congreso para manifestar la diferencia, sino para constatar verdades.

La diferencia, en la conocida relación de Goethe, es un valor estético, pero no un valor relativo al conocimiento. Cantó no se da cuenta de que su vida ya no es actoral y que no tiene que manifestar valores estéticos, sino que lo que tiene que hacer valer es la verdad.

Es mejor que Toni Cantó no dimita

Toni Cantó ha vuelto a meter la pata. Ahora ha dicho que la mayoría de los casos de violencia contra las mujeres traen causa de una denuncia falsa y alguna joyita más.

Toni CantóRápidamente en Twitter, donde estas tonterías duran veinte segundos, se le ha pedido la fuente de esos datos y el diputado de Rosa Díez ha dicho que era el INE. Actualmente los datos del INE son accesibles en su página web, por lo que la comprobación de que los datos oficiales con los manejados por Toni Cantó no tenían que ver.

Toni Cantó 2

Nuevamente se le vuelve a pedir la fuente de sus datos en Twitter y el diputado magenta confiesa que los ha tomado de FENDER.GEN (Federación de afectados por las leyes de género), esto es, una asociación con interés en desacreditar la normativa vigente y cuyos datos han de ser puestos en cuarentena, como los de toda organización con interés en un tema.

Él ha pedido perdón, como hace el Rey y así ha intentado acabar con el tema. Creo que la mejor contestación a su solicitud de perdón es ésta:

Toni Cantó 3

Muchos han pedido que Toni Cantó dimita y deje el acta al siguiente en la lista del partido de Rosa Díez en Valencia. Yo no quiero que dimita, porque tenemos el riesgo cierto de que vuelva a actuar y hemos recordar que sigue siendo mejor diputado que actor.