El que no se nombra

Hace unos días hablábamos del caso de la técnica y castigo de la “damnatio memoriae” en referencia a un turbio asunto eclesiástico. Pero no nos cabe duda que el mejor ejemplo en estos días nos lo proporciona nuestro Presidente del Gobierno y su ya mítico “la persona por la que usted pregunta”.

Aplicar la “damnatio memoriae” es gente de segunda fila para la opinión pública como Bárcenas o los anteriores tesoreros del PP no deja de ser una buena maniobra para no crear personajes y que, en ausencia de denominación, solamente haya una nebulosa.

Pero cuando esa técnica se la aplicas a uno de los grandes héroes de su partido, y no eres Stalin o Mao para borrar todos los registros, caes en el ridículo. Automáticamente aparecen miles de fotos junto al “inombrable”, te recuerdan cómo lo elogiaste y que te sentaste un buen puñado de veces con él en el Consejo de Ministros y que, gracias a la guerra de Irak, tú fuiste el sucesor de Aznar y no él.

Creo que Rajoy y sus asesores no se dan cuenta de la dimensión social que tienen los casos de corrupción de su partido. Intentan apagar un incendio colosal con dos extintores de pared y con técnicas para asuntos que el paso de los días y un Madrid-Barça se los lleva.

Prescripción tributaria y cuantía

La investigación de la Agencia Tributaria sobre la “Black Cards” de Bankia solamente abarca los últimos cuatro años “desde el día siguiente a aquel en que finalice el plazo de pago en período voluntario” (art. 67.1 de la Ley General Tributaria). La Ley General Tributaria incorporó la regla de prescripción del Estatuto del Contribuyente, de forma que solamente podrá investigarse e exigir las deudas de los años, 2009, 2010, 2011 y 2012.

Esta regla tiene un gran defecto: la nula proporcionalidad. Establece que todas las deudas tributarias no son exigibles pasados estos cuatro años independientemente de la cuantía. Alguien puede argumentar que en Derecho Civil o en el Procesal hay reglas de prescripción general y que si bien en otras ramas, como el Derecho Penal, la prescripción es modulada según lo que se prescribe es una opción entre otras válidas.

Este contraargumento es correcto siempre que no se tenga en cuenta que la Constitución exige que el sistema en su conjunto sea progresivo y no hay nada que marca más la progresividad del sistema que la norma que establece la prescripción en la Ley General Tributaria.

Y solamente daña la progresividad del sistema, sino que perjudica a las arcas porque da un margen corto a quienes tienen medios y posibilidades de ocultar las deudas o lo incorrectamente declarado el tiempo suficiente y claro, esta posibilidad suele estar en manos de quienes potencialmente tienen unas deudas tributarias mayores.

¿Dónde están las televisiones?

Tenemos a Miguel Ángel Fernández Ordóñez, gobernador del Banco de España, pidiendo hasta por escrito ser convocado al Congreso para dar explicaciones sobre el funcionamiento de la institución que dirige a propósito de la situación de BFA/Bankia.

Fernández Ordóñez no va a conseguir ir al Congreso a dar unas explicaciones que está deseoso ofrecer, ya que el Partido Popular bloquea su comparecencia, aduciendo seguramente alguna ‘razón de estado’ traducida a la neolengua del gobierno de Rajoy.

Da toda la impresión de que si el gobernador del Banco de España no comparece ante el Congreso, no vamos a conseguir escuchar su versión de los hechos y más cuando desde la derecha mediática se le imputa casi como único responsable de BFA/Bankia.

¿Habría alguna posibilidad de enterarnos de lo que quiere decir? La hay y sencilla: un medio de comunicación y específicamente una entrevista en profundidad en una televisión, aunque sea temática de noticias. Está bien querer dar las primeras explicaciones en las Cortes, pero si las Cortes no quieren tampoco hay que estar condenado al silencio. Y más cuando uno ha decidido acelerar su marcha.

No sé si Fernández Ordóñez querría ir a la televisión a ser entrevistado, pero tengo la convicción de que esa oferta, como alternativa a la comparecencia parlamentaria, no le ha llegado. Y es tremendo que ‘con la que está cayendo’ (en palabras de nuestro insigne Presidente) las televisiones españoles renuncien a una sustanciosa entrevista con el hombre encargado de supervisar al sector bancario y más cuando la nacionalización de BFA/Bankia nos va a salir por un dinero que tenemos que quitar de servicios básicos.

Ni muchas veces los medios de comunicación saben aprovechar los momentos en los que son insustituibles, ni los políticos saben recurrir a los medios de comunicación para hablar directamente a los ciudadanos que quieran escucharle. Es posible que la audiencia no sea la mejor del año, pero la preocupación que BFA/Bankia han despertado en los españoles les llevaría a muchos a cambiar el canal y más cuando el Gobierno está empeñado en que no se le pueda oír.

Mañana el rescate de Bankia resultará más caro

Ayer renunció Rodrigo Rato a la Presidencia del BFA y también a la de Bankia. Está claro que Bankia es un problema para todo el sistema bancario y que los gestores de Cajamadrid y de BanCaja, principalmente, nombrados por el PP han hecho un trabajo nefasto en las últimas décadas.

Si el Gobierno pensase bien las cosas y no actuase a impulsos, el nombramiento del sucesor de Rato se habría perfeccionado ayer mismo, mientras en La Moncloa el Presidente del Gobierno anuncia, después de un Consejo de Ministros extraordinario, cual es el mecanismo de rescate de BFA, y de su filial Bankia, que se encuentra en el Real Decreto-Ley que se acaba de aprobar y que se publica esa misma tarde en un número extraordinario del BOE.

Pero no, esto no ha sido así. Rato dimite y ‘nomina’ a su sucesor. El sucesor no aparece ni es ‘investido’, de manera que el BFA y Bankia están sin timonel. El Gobierno empieza con su acostumbrado baile de cifras sobre el dinero necesario para el rescate, una cifra que no hace más que crecer.

Los que tienen su dinero en Bankia no reciben ninguna seguridad, ni ninguna muestra decisión y, por si acaso, comienzan a retirar su dinero y mandarlo a otras entidades bancarias. Ya no hay pánico ante las ventanillas, sino que el dinero se saca invisiblemente a través de las páginas webs y las aplicaciones móviles de los bancos. Miles de millones de euros que pueden salir de la entidad y agravar el problema porque la indecisión y la poco previsión del Gobierno.

El desastre de Caja Castilla-La Mancha fue peor porque ni el Gobierno ni el Banco de España tomaron entonces decisiones terminantes y todas a la vez. Dejaron que la Caja se hundiera, aún más, entre los rumores sobre su insolvencia, hasta que el problema inicial se multiplicó varias veces.

La diferencia entre CCLM y BFA/Bankia es de tamaño, una diferencia cuantitativamente tan grande que se hace cualitativa. Si van a rescatar Bankia, que lo hagan esta tarde, que mañana nos va a costar mucho más.