¿Dónde están las televisiones?

Tenemos a Miguel Ángel Fernández Ordóñez, gobernador del Banco de España, pidiendo hasta por escrito ser convocado al Congreso para dar explicaciones sobre el funcionamiento de la institución que dirige a propósito de la situación de BFA/Bankia.

Fernández Ordóñez no va a conseguir ir al Congreso a dar unas explicaciones que está deseoso ofrecer, ya que el Partido Popular bloquea su comparecencia, aduciendo seguramente alguna ‘razón de estado’ traducida a la neolengua del gobierno de Rajoy.

Da toda la impresión de que si el gobernador del Banco de España no comparece ante el Congreso, no vamos a conseguir escuchar su versión de los hechos y más cuando desde la derecha mediática se le imputa casi como único responsable de BFA/Bankia.

¿Habría alguna posibilidad de enterarnos de lo que quiere decir? La hay y sencilla: un medio de comunicación y específicamente una entrevista en profundidad en una televisión, aunque sea temática de noticias. Está bien querer dar las primeras explicaciones en las Cortes, pero si las Cortes no quieren tampoco hay que estar condenado al silencio. Y más cuando uno ha decidido acelerar su marcha.

No sé si Fernández Ordóñez querría ir a la televisión a ser entrevistado, pero tengo la convicción de que esa oferta, como alternativa a la comparecencia parlamentaria, no le ha llegado. Y es tremendo que ‘con la que está cayendo’ (en palabras de nuestro insigne Presidente) las televisiones españoles renuncien a una sustanciosa entrevista con el hombre encargado de supervisar al sector bancario y más cuando la nacionalización de BFA/Bankia nos va a salir por un dinero que tenemos que quitar de servicios básicos.

Ni muchas veces los medios de comunicación saben aprovechar los momentos en los que son insustituibles, ni los políticos saben recurrir a los medios de comunicación para hablar directamente a los ciudadanos que quieran escucharle. Es posible que la audiencia no sea la mejor del año, pero la preocupación que BFA/Bankia han despertado en los españoles les llevaría a muchos a cambiar el canal y más cuando el Gobierno está empeñado en que no se le pueda oír.

Consecuencias de una política exterior irresponsable cuando se está en la oposición

Una de las obligaciones fundamentales de una representación diplomática es informar a su gobierno sobre el estado de opinión que sobre su país se tiene en donde se está trabajando. Evidentemente una buena representación diplomática no solamente recaba su información en el entorno del gobierno en ejercicio sino también en el entorno de la oposición que potencialmente puede convertirse en gobierno.

Cuando la oposición llega a ser gobierno, es posible que los gobiernos de los países que tienen representación diplomática (algo que España acostumbra poco y acostumbrará menos) tengan una idea bastante certera de lo que esos políticos han dicho sobre sus países, especialmente si las relaciones son intensas, como nosotros con los estados sudamericanos.

El Partido Popular ha estado casi ocho años haciendo mofa de la política sudamericana del ex Presidente Rodríguez Zapatero. Evidentemente no sólo el PP, sino también todo su entorno mediático y social. El insulto a los dirigentes sudamericanos, especialmente en los medios más radicales que apoyan al PP, ha estado a la orden del día y, claro, esto es algo que al receptor le gusta mucho y más cuando no depende de ti.

La desaparición de una política exterior sensata y pragmática para Sudamérica, el desmantelamiento del Ministerio de Asuntos Exteriores, el sentido desprecio de la derecha española hacia muchos de los dirigentes de estos países y una serie de argumentos sobre inversiones no realizadas e insuficiencia energética en países con yacimientos petrolíferos y gasísticos hace que se comience a ver como al Gobierno de Rajoy le chuflean con expropiaciones ante las que está impotente.