Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘mocion de censura’

Una de las acusaciones más comunes que se emplean actualmente es que un partido, otro o el de más allá ha votado con Bildu, lo que no es más que su voto ha sido el mismo que el de los diputados de Bildu. La última vez que escuchamos esa afirmación fue en boca a los portavoces voxeros para atacar el voto en contra de los populares en la moción de censura que anunciaron en julio y defendieron a final de octubre.

Se juega a propósito a confundir lo que es votar de acuerdo con Bildu con coincidir en el voto con Bildu. Votar de acuerdo con Bildu es lo que hacía Javier Maroto cuando era alcalde de Vitoria, porque el voto era fruto de una negociación previa. Votar de forma coincidente con Bildu es algo que sucede habitualmente a todos los partidos entre otras cosas porque en las cámaras legislativas o locales las opciones de voto son tres (a favor, en contra y abstención). Cualquier partido puede coincidir con Bildu, sin votar con Bildu.

La estupidez de este argumento es tan grande que si los otros partidos, incluso Vox, se lo tomaran en serio estarían condicionando su voto en todos los asuntos a la decisión previa de Bildu, de modo que para no votar con Bildu habría que votar otra cosa independientemente de lo que se considere mejor, por ejemplo, si Bildu vota en contra de un proyecto de Ley, habría que abstenerse o votar a favor simplemente para distinguirse. Bildu podría así decidir todo lo que se apruebe en cualquier institución donde esté presente.

Read Full Post »

Santiago Abascal y su nueva acólita, Cayetana Álvarez de Toledo, se lamentan de los ataques personales que Pablo Casado dirigió al líder de Vox en la segunda jornada del debate de la moción de censura presentada por la formación extremista.

Los ataques personales son lamentables, pero primero hay que ver si se trataron de ataques personales y de legítima crítica política.

Santiago Abascal era el candidato a la Presidencia del Gobierno propuesto por los diputados firmantes de la moción de censura. Por tanto su figura política podía y debía ser evaluada ya que una censura constructiva es tanto examen del gobierno presente como del candidato propuesto, en concreto de sus cualidades políticas.

Dentro de las cualidades políticas de un candidato es lógico que se valoren los puestos y cargos desempeñados previamente y los éxitos logrados en ellos, si los hubiere. Esto fue lo que hizo Casado, revisar la trayectoria política de Santiago Abascal cuando era un cuadro del Partido Popular y lamentarse del poco rendimiento de Abascal y de la poca exigencia de su partido.

Las críticas políticas pueden tocar a la persona, sin convertirse en críticas personales. Y es ridículo que una persona, como Abascal, que ha estado todo el mes de octubre dando avisos y diciendo que se acaban no sabemos qué impunidades, se ponga a llorar cuando desde la tribuna del Congreso sus antiguos compañeros muestran su pasada ineficiencia a la desempeñar responsabilidades.

Read Full Post »

Parece que solamente los socialistas saben sacar provecho a las mociones de censura. Según cuentan hace cuarenta sirvió para presentar a Felipe González como un reformista sensato y no como un peligroso revolucionario, pese a ser rechaza la censura. En 2018 el también socialista Pedro Sánchez presenta la primera moción de censura que prospera y consigue la investidura del Congreso y el cese, por censura, del presidente Mariano Rajoy.

Los días 21 y 22 de octubre de 2020 hemos vivido la quinta moción de censura de la democracia. Ésta puede ser una valoración en varios puntos:

Vox ha hecho el ridículo y no sólo porque la moción no tuviera posibilidad de aprobarse, sino que no ha hecho nada para ello, ni ha hablado con ningún grupo parlamentario.

Vox ha hecho el ridículo porque han ido con un candidato sin prestigio, después de ser rechazados no se sabe las veces por sus «candidatos de prestigio».

Vox ha hecho el ridículo porque no preparó las intervenciones ni un programa de gobierno. Las sesiones parlamentarias suelen ser aburridas, pero los diputados y senadores suelen preparar sus intervenciones y con especial esmero cuando es un debate relevante. Las dos intervenciones, la del diputado Gamarra y las del candidato Abascal, han sido malas y toda preparación da la impresión que ha sido una recopilación de material de ínfima de calidad de foros y webs extremistas. El derecho a hablar sin límite tiene sentido cuando hay algo que decir, pero cuando no hay nada que decir deja de ser un derecho y se convierte en un abuso.

Vox ha hecho el ridículo porque Pablo Casado, que no es ningún portento, les ha destrozado en una sola intervención. Era una moción contra el Partido Popular, una moción para comerles el espacio de la derecha, y ha terminado siendo la moción que deja al PP tranquilo porque no debe temer ningún avance a su diestra. Es más los argumentos de Vox servirán cuando lleguen las elecciones para pedir el voto útil (¿es más importante la pureza o echar al gobierno socialcomunista bolivariano?).

Vox ha hecho el ridículo, porque ayer en el Parlamento de Andalucía y hoy en el Congreso han mostrado a las claras que no tienen ningún margen de maniobra para dejar de apoyar al PP en Andalucía, Madrid y/o Murcia. A pesar del rechazo frontal de los populares no puedes dejarles de sostenerles, porque entregarían esos territorios a la izquierda, algo imperdonable para su electorado y que les haría llegar a la práctica desaparición.

Vox ha hecho el ridículo porque, con su moción, ha conseguido activar un cordón sanitario que desde 2018 estaba diferido y, de camino, ha abierto la vía del entendimiento entre socialistas y populares en determinados puntos. Vox ha subrayado su anormalidad y ha hecho que los demás se perciban iguales en la relativa normalidad.

Vox ha hecho el ridículo porque le ha facilitado al gobierno los primeros contactos para los Presupuestos Generales del Estado, que es su gran objetivo político. De camino les ha proporcionado a todos una sensación gratuita de victoria que engrasa mejor los acuerdos.

Read Full Post »

El pasado 28 de agosto escribí que «es posible que Vox intente hacerse digerible a un público de derecha menos extremista y con eso ahogar al PP.» Me confundí y lo hico porque pensaba que en Vox había algo de vida inteligente que viera más allá de las estrechas miras del discurso reaccionario decimonónico, sazonado de Falangismo y añoranza franquista.

Una moción de censura que iba contra el PP y cuya ridícula fundamentación le ha puesto en bandeja a los populares votar «no», porque lo que han hechos los diputados de extrema derecha es «una tomadura de pelo». Una abstención legitimaría a un candidato que no se ha dignado a presentar un programa de gobierno, que es lo mínimo que se exige en una moción de censura constructiva.

Lo que sí publiqué también aquel día dse agosto y en lo que sin duda tendré razón es que Abascal saldrá tocado porque ha hecho el ridículo y ha demostrado su nula actitud y aptitud para el trabajo.

Read Full Post »

Ayer Díaz Ayuso consideró que la muerte de 67.427 madrileños no justifica adoptar medidas como las que constan en la Orden Ministerial que ordena el cumplimiento de lo acordado en el Consejo Interterritorial. Pero Díaz Ayuso es un monigote en todo esto, una pieza que podía estar o no estar, alguien que puede caer sin que nada suceda y que será sacrificada tranquilamente cuando deje de reportar algún rédito.

En cambio Paco Marhuenda, director de La Razón, es uno de los personajes fundamentales de la derecha política y mediática española. Ayer publicó una columna en el medio que dirige en la que pedía la convocatoria de elecciones regionales en Madrid.

De lo que habla Marhuenda es de lo que le importa:

1) Díaz Ayuso y su gobierno están absolutamente amortizados. Casado debe permitir las elecciones, porque Ayuso es una marioneta que no tiene capacidad decisoria ninguna, ni siquiera es consultada para las «cosas de los mayores».

2) Es posible una moción de censura y, en caso de ser exitosa, la derecha se vería fuera de la Puerta del Sol bastante tiempo. La izquierda quiere desalojar al PP de la Comunidad de Madrid.

3) Ciudadanos parece no estar bajo control. No lo dice, pero sabe que pocos diputados de C’s pueden hacer exitosa la moción de censura. Este escenario solamente lo salva una convocatoria electoral (una locura en medio de una ola de la pandemia).

4) Intenta asustar a Arrimadas con ser aliada de Más Madrid (los comunistas) en la region capitalina para despistar, porque sabe que si hay rebelión tiene poco que hacer y, sobre todo, lo hace con vistas a su eventual apoyo a los Presupuestos Generales del Estado.

5) Pide un «comité creíble que esté formado por científicos de acreditado prestigio», donde evidentemente las expresiones fuertes son «creíble» o «reconocido prestigio», que le otorga el poder a él y los medios de la derecha de determinar cuándo el comité el creíble y en qué circunstancias sus miembros son de reconocido prestigio, es decir, quiere poder decidir lo que se decide.

De lo que no habla Marhuenda, porque no se importa:

1) De la desastrosa gestión que ha llevado a la Comunidad de Madrid a la actual situación.

2) De los enfermos, de las personas que vivirán con secuelas o de los muertos. Tampoco de sus familias.

Read Full Post »