Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘Comunicación’

El otro día hablaba del ruido, que es ese contante goteo de noticias sin recorrido y casi sin importancia para crear una sensanción diario de descontrol. Una noticia que ejemplariza esa estrategia de ruido es una que El Independiente que da cuenta de que el precio de almacenamiento de una gran cantidad de gel hidroalcohólico supera el precio de compra.

La mentalidad que expresa este titular es que tener una reserva de artículos como el gel, las mascarillas y los EPIs es un despilfarro, porque se paga más almacenarlos que lo que cuenta comprarlos. Cuando un producto se obtiene normalmente a bajo precio, es cierto lo anterior, pero ello no quiere decir que no se deba hacer.

En condiciones normales los proveedores sanitarios mantienen un suministro regular y no hace falta una gran reserva, pero en marzo nos dimos cuenta de que cuando es imposible mantener el suministro regular haber tenido una reserva no hubiera sido tan mala idea.

La reserva parecen improductivas y costosas, porque lo son, pero mucho más costoso es no tenerlas y necesitarlas y mandar a miles de sanitarios a atender a decenas de miles de pacientes Covid encueltos en bolsas de basura.

Read Full Post »

El hecho de que haya que manejar fuentes anónimas en la actividad periodística no quiere decir que no haya calidad en la forma de hacerlo. Se puede escribir una mala información con fuentes anónimas, publicando una prensa más propia de los rumores que de las noticias, o se puede llevar al público una información consistente, de calidad y creíble.

Sobre las dificultades del proceso para elaborar los proyectos de las ayudas europeas podéis consulta la información con fuentes anónimas del digital español Vóz Populi y la de la agencia Reuters.

Comparad su lo deseái y encuadrad a cada una en una de las categorías antes propuestas.

 

Read Full Post »

Hoy en Maldita.es intenta hacer reflexionar a sus lectores sobre la diferencia entre que un periódico diga algo y que los diga un colaborador en una columna. Un periódico expresa su opinión en la editorial, y sólo la debería expresar allí, y lo que diga una colaborador en su columna no señala nada de la posición del medio, sino de la suya. Durante los tiempos álgidos del “procés” medios extranjeros publicaban colaboraciones de autores nacionalistas y ello era “vendido” como “tal periódico dice tenemos razón”.

La cuestión es que eso no se limita a la prensa, sino a centenares de atribuciones que vemos todos los días. Cotidianamente aparecen en los medios titulares que rezan “Europa considera/dice/señala/etc que”, pero en demasiadas ocasiones se precisa qué es Europa y, si se concreta, se hace en la parte de la noticia a la que no llegan la inmensa mayoría de lectora.

Europa no habla porque es una región geográfica. Europa podría ser la Unión Europa o el Consejo de Europa (que normalmente se confunden) y dentro de estas dos organizaciones internacionales se ha de señalar específicamente que institución u órgano de éstas se ha pronunciado. Y algo dicho por un órgano de tercer nivel no puede ser atribuido alegremente a la totalidad de la organización. Lo mismo pasa con la ONU y con cualquier institución, partido o gobierno extranjero.

Naturalmente esto se hace con una finalidad manipuladora, pues no es lo mismo decir que una apreciación sale de una gris oficina que de la OCDE, o que The New York Times rechaza determinada cosa en España cuando realmente es el ex director de El Mundo el que lo hace en la edición en español.

Internamente pasa esto también. Muchísimas organizaciones o empresas tienen esos sujetos colectivos que son los responsables de todo, pero que no son nadie: “arriba”, “los jefes”, “Madrid” o “la dirección general”. Estas denominaciones impersonalizan, exoneran y hacen imposible exgiri responsabilidades.

Read Full Post »

Cada día se publican cientos de artículos e informaciones que no tienen otra finalidad que crear ruido, entendiendo por ruido en este contexto una sensación negativa respecto del gobierno que no se basa en una serie de criterios construidos correctamente, sino de medias verdades, mentiras completas y eslóganes. Muchos periodistas y colaboradores toman de aquí y allí, especialmente de los argumentarios que reciben de otras entidades, sus opiniones y cada día el tono va subiendo porque todos necesitan descartar entre los gritos de miles de grillos.

No importa nada, lo importante es ser capaz de mantener el ruido constantemente para que los propios no se relajen, que se sientan constantemente amenazados incluso por las decisiones que los tuyos tomarían en el caso de estar en el poder. Y si no hay decisiones, se habla o inventan proyectos, o se establecen intenciones como verdades absolutas. Todo da igual con tal de mantener el nivel de ruido.

Ese nivel requiere de mucha financiación, porque son necesarios medios de toda naturaleza y numerosos escribanos para generar tantas páginas, impresas y/o digitales, tantos minutos “políticamente incorrectos” de radio o de televisión. Es necesario que el dinero fluya y para ello se defiende con todas las armas la piedra angular de la derecha mediática, que es la CAM de Aguirre, González, Cifuentes, Garrido y Ayuso.

Read Full Post »

Desde marzo, querramos o no, el monotema de los informativos y de nuestras vidas es el Covid-19. No es para menos, pues la enfermedad ha matado varias decenas de miles de españoles y a un millón de personas en todo el mundo.

Quitando el fútbol, única religión verdadera, todo lo demás empalidece al lado de la pandemia, pero la realidad es que sigue habiendo problemas que resolver anteriores al Covid-19, continuan las propuestas de los diversos grupos de activistas y de los grupos de interés por alcanzar los objetivos de sus respectivas agendas y hay que planear un futuro porque la pandemia algún día se irá.

Lo realmente difícil es sacar ahora un tema autonómamente, por eso todos los que deciden los mensajes no han tenido más remedio que vincular sus propuestas, proyectos o soluciones al Covid-19. Algunos presentan la pandemia como una ocasión propicia para ellos, otros como un método para luchar con la pandemia y otros sólo juegan a la mera yuxtaposición.

En las actuales circunstancias dejar de mirar únicamente al Covid-19 se torna complicado, pero una sociedad madura debería saber ver más allá del problema más grave para reconocer los otros problemas graves que, con toda probabilidad, permanezcan entre nosotros cuando el Covid-19 sea historia.

Sin menospreciar la tremenda importancia del Covid-19, no quiero dejar de señalar que la sociedad española, o sus medios de comunicación, es muy obsesiva y monotemática. Se exprime un tema y luego se tira como una cáscara de naranja después de conseguir el jugo. Y allí se pudre el tema, tras haber sometido a la audiencia a un empacho que le vacuna respecto del tema.

Un ciclo de noticias más largo en el tiempo y una agenda pública más plural y profunda ayudarían a mejorar el debate en nuestro país.

Read Full Post »

El derecho de los periodista a no desvelar sus fuentes es una garantía para el ejercicio de la prensa en una sociedad democrática. Como se ha escrito reiteradamente este derecho no constituye un privilegio para los periodistas, aunque sea un derecho profesional, sino una garantía para todos nosotros.

En consecuencia, los medios ocasionalmente tienen que publicar noticias sin dar datos sobre sus fuentes y procurando que no sean identificables. Nada se puede objetar a ello.

Las fuentes deben desvelar, eso sí, a los encargados del medio que pueden y deben exigir comprobaciones extraordinarias que no se harían en otro caso. Es bueno separar lo que ha dicho una fuente anónima, de lo dicho por otra y no unirlo todo en una mezcla informe y sin matices. Las responsabilidad de los periodiastas y de los medios es grande porque ellos constituyen el único control respecto a la veracidad de sus fuentes.

Aunque en ocasiones, al leer determinadas piezas, se tiene la sensación de que nada de esto sucede y que se busca a determinadas fuentes para que digan las cosas que se espera que digan, y se amalgama todo con la única intención de crear información. Además no se busca la confirmación en fuentes no anónimas que sean citadas en el texto. Uno puede conjeturar que algún periodista o algún medio está confundiendo el derecho a no desvelar la fuente, con un supuesto derecho a inventársela.

Read Full Post »

Una parte de la reputación de El País viene de su influencia en el que hasta ahora ha sido el partido que durante más tiempo ha gobernado España, el PSOE. Y no es baladí, porque tener llegada en este partido garantiza que lo que se señale desde tus páginas, en casi todos los ámbitos, podrá ser leído y tenido en cuenta por personas que tienen capacidad de acción o que la terminarán por tener.

El 22 de mayo El País tiró lo poco que le quedaba. Otro editorial irreflexivo, insultante y mal educado le han separado del Partido Socialista. El País, con una profunda crisis de lectores y una peor crisis financiera, comienza una crisis de influencia al no haber sabido mantener la distancia de adecuada ni antes del 1 de octubre, ni durante la Gestora ni después de las primarias. El País ha pasado a engrosar las filas de los medios a los que la militancia socialista y cada vez más sus cuadros consideran declarados adversarios.

Las élites del PSOE en las que El País se apoyó han fracasado y con ellos la capacidad de influencia de este medio. Perdido su alcance entre las filas de Socialismo español, este medio ha perdido un valor.

Read Full Post »