Murcia es el Ohio del PSOE


El Partido Socialista de la Región del Murcia (PSRM) es la federación del PSOE en esta comunidad uniprovincial. Allí ganó Susana Díaz en los avales, gracias a la labor minera de las alcaldesas aliadas de la candidata andaluza, pero venció Pedro Sánchez en votos. Otro caso más de anormalidad y más teniendo en cuenta que Susana ha tenido más avales que votos.

Pues bien, a la hora de ir a las urnas, el PSRM ha sido el que más cerca de reproducir el total del PSOE Federal, quedándose en porcentajes muy similares para cada candidato.


Notas sobre las primarias del PSOE

Desde el día en el que las candidaturas entregaron los avales, ese sector del PSOE que se ha denominado los “pedristas” o los “sanchistas” reprimía su entusiasmo. Muchísimos militantes se habían unido al viaje del ex secretario general convencidos que iban a ser derrotado, machacados y destrozados por el aparato depredador que arropaba a Susana Díaz, el “Susanismo”.

Os ofrezco unas notas:

1. Susana Díaz ha hecho unas de las peores campañas electorales desde 1977, quizá a la par que la campaña de Aguirre en las últimas municipales (pero Aguirre al menos ganó). ¿Por qué?

Susana ganó una primarias hechas a su medida, convocadas por sorpresa por Griñán, y en las que no hubo ningún adversario de peso. Ella ya era la secretaria de organización y consejera de Presidencia. Todo funcionó estupendamente, fue la única en superar el número de mínimo de avales y consiguió tantos que le avaló más de la mitad de la militancia. Ganó como a ella le gusta: con apoyos con nombre y apellidos y no con votos secretos. Y ahora llega uno de sus errores fundamentales: confundir Andalucía con España.

2. La campaña ha estado tan mal diseñada que hasta donde podía ganar, en los avales, y donde ganaron lo convirtieron en un derrota por jugar con unas expectativas absurdas. El día antes de la entrega de los avales Susana protagonizaba la portada de ABC hablando de una diferencia de 20000 avales, pensando que serían más. Cuando la realidad fue que su victoria en avales frente a Sánchez era de seis mil, fue visto como una derrota y la gestión fue desastrosa: acusar al adversario de haber presentado avales inválidos a sabiendas, cuando fue ella quien a la postre tuvo más avales rechazados. Los avales eran el techo de Susana y el suelo de Pedro: hoy se ha visto.

3. Tras el fracaso de los avales, la campaña de Susana no ha tenido guión. Ellos esperaban que todo se hubiera acabado y no tenían estrategia de campaña. Sacar otra vez a los grandes históricos repetir lo hecho antes no ha tenido ningún sentido. El hecho no presentar atropelladamente un programa, con páginas risibles, habla mucho de la improvisación constante.

El gran arma de Susana y de la Gestora que la ha sostenido ha sido el tiempo. Cuando se da un golpe de mano en una agrupación, lo que se hace es nombrar una gestora “sine die”, aburrir a los que se quiere aburrir y cuando se ha perdido la tensión de la crisis, convocar un proceso de elección con todo ya convenientemente atado. Esta táctica estándar la aplicó en más de treinta ocasiones Susana Díaz en Andalucía y decidieron ponerla en práctica en el PSOE Federal.

4. Ha fracasado porque le ha dado tiempo a Pedro Sánchez para recorrerse España en varias ocasiones, ensayar, afinar y sobre todo construir una red de plataformas sumamente eficaz. La gravedad de la conspiración del 1 de octubre rompió esta ley e hizo que una parte mayoritaria de la militancia, como se ha comprobado, esperase el primer día posible para decir lo que realmente opinaba. El 1 de octubre se actuó contra el sentir de los militantes y lo hicieron de una forma consciente.

Han despreciado a la militancia, han hablado de populismo y de que los militantes eran una masa orteguiana buscando la satisfacción de sus instintos más bajos. Un repaso a las trayectorias personas y profesionales de buena parte de la militancia manifiesta que esas personas tienen un mayor calado que buena parte de los que se han considerado los “optimates” del Socialismo español.

5. Como dice Fernando Garea todo lo que se diga da igual si no se ve a la luz de la decisión de abstenerse en la investidura de Rajoy. Allí traspasaron una línea clave, de existencia política. Es muy difícil saber lo que muchos de esos militantes que han dado la cara en todos los rincones de España contra el PP, que en muchas ocasiones se han jugado el tipo sin casi respaldo institucional para denunciar la corrupción, que lo único correcto era dejar que Rajoy y su más que dudoso partido siguieran en La Moncloa, además sin límites, sin dar nada y agradeciéndole que no convocase unas elecciones.

Porque la estrategia a los conjurados del 1 de octubre les ha salido mal. Vendieron el gobierno parlamentario y la realidad se les ha vuelto en contra, porque en nuestro sistema un gobierno parlamentario es imposible. No consiguieron nada para la investidura, se han dedicado a mentir diciendo que el Congreso había derogado determinadas leyes cuando lo único que se han aprobado son Proposiciones no de Ley y han comprobado como había una mayoría alternativa para investir a Rajoy pero que había que dejar que Mariano se esforzarse.

Las últimas semanas de las primarias nos han traído un rosario de escándalos de corrupción del Partido Popular. Cada uno de ellos era una mina de profundidad en la campaña de Díaz, porque se le ha responsabilizado de haber investido a un nido de corrupción.

6. Recuerdo un artículo de Eduardo Madina en el que invitaba a la complejidad y a no dejarse llevar por eslóganes o por la política del tweet. Uno pensaría que Madina y los que compartieran su postura optarían por una propuesta con algo de sustancia, pero han hecho campaña por la candidatura más insustancial, sin propuestas y vacía que había. La candidatura de Susana no escondía nada detrás de sus eslóganes (100%, Musho PSOE eh eh, Yo sé ganar) y ha habido personas que han gastado su prestigio y su credibilidad personal detrás de tamaño despropósito. Las grandes ideas deben tener grandes concreciones; lo contrario es ridículo.

7. Los socialistas andaluces han intentado llevar a cabo una idea que ella tienen y últimamente han verbalizado en numerosas ocasiones: si nosotros ganamos, el PSOE debería seguir nuestra senda. El PSOE-A confunde Andalucía con España y a su federación con el PSOE y debe darse cuenta más pronto que tarde de que Andalucía también está cambiando y se parece cada día al resto del país.

Estos meses ha sido una expresión de la andalucización del PSOE: parecía casi obligatorio para hablar en nombre del PSOE tener acento meridional. Han llenado el aparato federal y han campado a sus anchas: el resultado es una derrota en las primarias y una oposición a Rajoy más que mala.

El Comité Director (equivalente al Comité Regional) previo al 1 de octubre se caracterizó por una extraña unanimidad. Cuando un cuerpo de personas, que se entiende con capacidad para decidir, vota a favor en bloque con solamente una abstención, pasa algo raro. La realidad se ha visto el día 21 a las claras: ese Comité Director no representa a un tercio de los socialistas andaluces que lógicamente querrán verse representados y no silenciados, ignorados y negados como hasta ahora.

Una de los momentos que más me sorprendieron de esta larga campaña fue la entrevista concedida por Carlos Sanjuán en la que apoyaba a Pedro Sánchez. Carlos Sanjuán fue el secretario general del PSOE-A desde 1988 a 1994. Desde que se retiró de la política tenía poca vida política, salvo algunas invitaciones protocolarias, y nadie esperaba que saliera a la prensa para defender al candidato ajeno a su federación. Sus palabras eran una exoneración de que apoyar a Pedro era traicionar a la federación a la que se pertenece.

El PSOE-A tiene que reflexionar muy seriamente como se seleccionan a sus líderes y a su plana mayor. Las actuaciones nacionales de Verónica Pérez, Mario Jiménez o Antonio Pradas dan mucho que pensar. José Antonio Griñán se preguntó la causa por la que el PSOE-A no resultaba atractivo a los sectores más jóvenes y preparados de la sociedad andaluza: la respuesta la tenía a su lado.

8. Susana Díaz no tiene buena imagen pública. Muchos se han podido llevar a engaño porque en las elecciones andaluzas de 2015 era la candidata mas conocida y la mejor valorada, pero ello era coyuntural. Era la más conocida porque se presentaba como Presidenta de la Junta y la más valorada suponemos que por su valía y porque era la candidata mediana, la que se encontraba entre los electores de PP/C’s y los de Pod./IU, de forma que su media subía por tener puntuaciones menos negativas.

Durante la campaña se ha insistido en que gana en los mítines y sobre todo en el “tú a tú”, pero desgraciadamente la política nacional no es ganar un ayuntamiento pequeño donde prima el contacto personal, sino que hay que proyectar una imagen pública, una que a tu público objetivo le atraiga. Susana no tiene una imagen positiva y ello es un lastre para un futuro política relevante fuera de Andalucía.

9. Todos le hemos dado una gran importancia a los aparatos, porque la tienen. La historia de las derrotas del aparato es tal que quizá debiéramos revisar ese dogma y, más bien, considerar que tiene un poder limitado y más cuando actúa abiertamente produce una reacción de rechazo.

La ventaja de los aparatos es la “profesionalización”, en algunas casos, y el control del censo; la desventaja que se ha encontrado es que las plataformas de las candidaturas rivales también estaban formadas por personas que conocían bien el partido y que, una vez entregado el censo por la Gestora, les aventajaron visiblemente.

10. Los medios de comunicación, casi unánimemente, han estado entregados a apoyar la campaña de Susana. Y me ha parecido una estrategia pésima.

En primer lugar porque unas elecciones primarias sobre un censo de unas doscientas mil personas dispersas por toda España no tienen las mismas pautas que unas elecciones convencionales. Los votantes tienen un sesgo tremendo y además tienen sus propios cauces de información sobre los hechos.

El apoyo de El País, considerado instigador de la conspiración del 1 de octubre, no ha sido la mejor idea de las posibles, pero la menos El País hasta hoy ha formado parte de la cultura política del PSOE. Pero los apoyos y las entrevistas en La Razón o en ABC han sido directamente contraproducentes. Esos medios son considerados como antisocialistas por la militancia y la candidatura de Díaz no ha parado de darles juego y de “enlazar sus noticias y análisis”.

Sí creo que las redes sociales han jugado un papel fundamental, pero no Twitter como se cree normalmente. Ha sido Facebook que es la red preferida por los militantes dada su media de edad. Los debates han sido encendidos y la mezcla de la candidatura de Susana de “superficial delicadeza” con todo tipo de maniobras donde no era visible.

10. La Gestora y la candidatura de Susana aceptaron durante su conspiración una rara forma de “sentido de Estado”. Entiendo que existan circunstancias en las que cada sector político deba de abdicar de algunas de sus posiciones para solventar un problema grave. Pero se basa en la reciprocidad. La versión del “sentido de Estado” que asumieron era que todos los sacrificios y concesiones debían provenir del PSOE y que el PP no tenía que dar ningún paso, no aceptar ningún perjuicio. Es por ello por lo que quieren que Pedro Sánchez se vista el traje de “sentido de Estado” porque es un marco en el que siempre gana el PP y en el que solamente puede ganar el PP, no España.

11. Pedro Sánchez ha renacido después de ser destruido públicamente el 1 de octubre. No se nos olvida el “lo quiero muerto hoy”. Ellos dicen que fue porque era un tirano (Puig dice que una vez le gritó), pero la conexión entre su defenestración y la investidura de Rajoy lo ha convertido en un mártir, no en la enésima lucha orgánica.

El tirón de Pedro Sánchez entre los votantes y los potenciales votantes del PSOE es tremendo. Todas las encuestas lo reflejan. Como ya dijimos en una ocasión el primer paso que tiene que hacer el PSOE para recomponerse es conseguir la vuelta de una parte grande de los votantes que se fueron a Podemos. ¿Y los de centro centro? Ahora mismo no son accesible, porque está el tapón de Ciudadanos. Las opiniones de los que se escandalizan porque se cantó “La Internacional” (himno del PSOE) no cuentan, nunca van a votar al PSOE.

No tengo lugar a dudas de que la preferencia de Iglesias, como de Rajoy y Rivera era Susana Díaz. Sabían que habría un PSOE más débil, sin liderazgo atractivo e intentando encontrar votos donde no los hay.

Paro por ahora … ya vendrá alguna entrada más.

¿Quiénes deberían poder votar en las primarias del PSOE?

Las primarias del PSOE traen causa de la dimisión del secretario general, Pedro Sánchez, el día 1 de octubre después de un tormentoso Comité Federal. Más de medio año va a transcurrir entre el hecho causante y las elecciones primarias y se plantean algunas dudas sobre el censo de votantes.

1) El hermetismo del PSOE sobre el número de militantes en cada agrupación provincial e insular no tiene justificación, porque si no se sabe la totalidad del censo es difícil tener referencia sobre la limpieza del proceso.

2) La candidatura de Pedro Sánchez ha llamado a afiliarse y el aparato de Susana debe estar afiliando hasta a los animales de compañía. Estos movimientos pueden desestabilizar el censo y más cuando no hay ningún control sobre este listado, aunque afiliarse al PSOE sin la anuencia de los aparatos locales es arduo.

3) Lo sensato sería permitir votar solamente a los militantes actuales que hubieran podido votar el 1 de octubre.

Mejorar la organización

Algunos dirigentes y diputados del PSOE de un perfil presentable están publicando en la prensa artículos reflexionando sobre cuál ha de ser la orientación del partido y cómo reconectar con la sociedad. Ninguna de las reflexiones tienen que ver con la forma de organizar el partido, con la selección de los dirigentes, con su organización territorial, con tener unos Estatutos que no parezcan escritos por un analfabeto y por tener comisiones de garantías con un mínimo de imparcialidad. Hoy ha publicado un columna Patxi López.

Y los problemas del PSOE no solamente tienen que ver la “crisis de la Socialdemocracia”, sino que tiene muchos y que le han llevado al desastre que es ahora el Partido Socialista. Un organización que no funcione no puede conectar con la sociedad, ni puede hacer nada realmente de provecho.

Creo sinceramente que los proyectos políticos deben ir detrás del modelo organizativo, porque se pueden elegir proyectos que la organización haga imposibles. Tomemos por ejemplo que se determina apostar por una forma de federalismo que, para cerrar esta crisis, se admite, pero realmente no comparte tres célebres federaciones meridionales y se dedican, amparadas en un gran poder orgánico, a sabotear.

El PSOE tiene, de una vez por todas, plantearse una reforma desde la base a las instancias más altas del partido. Los partidos son organizaciones y solamente pueden llevar a cabo un programa si funcionan correctamente. Quizás habrá que dedicarle alguna que otra entrada a lo organizativo, que tiene poco lustre, pero quizá un importancia extrema.

Investidura (X): La tarde de un viernes cualquiera de enero

Esto del Parlamentarismo está resultando un invento extraordinario. Desde que celebramos los comicios no ha habido día sin noticia, pequeño o gran sobresalto y una sucesión de especulaciones y rumores de lo más variado. Todo junto a una investidura singular en Catalunya en mitad del proceso. Poco después de que todos los medios anunciasen que el Rey iba a comunicar que el candidato para ser investido era Mariano Rajoy, éste le dice al monarca que mejor se espera para intentarlo en segundo lugar.

Y como las ideas son muchas, unas cuantas breves:

1) En nuestra entrada de ayer indicábamos que la estrategia de invisibilizar la derrota era la que hasta ahora había seguido el PP y que una mínima deferencia al Rey, para no complicarle demasiado las cosas, podrías llevarle a cambiar la estrategia. No ha habido deferencia al Rey, ni siquiera una comunicación previa de las intenciones.

2) Treinta y tres días ha tenido Mariano Rajoy para tantear el terreno y decirle al Rey que no quiere ser el primer candidato. Sería deseable que el Rey permitiera a Pedro Sánchez un plazo igual antes de comunicarle a Patxi López que será el candidato a la Presidencia del Gobierno.

3) Los modos de Iglesias con Podemos son inaceptables. Los interpreto como un huir para adelante dado que sabe que, en el caso de repetirse las Elecciones, las confluencias concurrirían separadas y quedaría aún subiiendo a una distancia notable del PSOE.

4) Pedro Sánchez no debe tener prisa y la presión la tienen los demás: Rajoy porque está a punto de terminar su carrera política e Iglesias porque tiene cerca una parcela de poder si se comporta correctamente. El PSOE debería presentar un programa concreto de gobierno, con una veintena de medidas estrellas y proponerlo a los restantes partidos. Hay que plantear la cuestión en las medidas y no en los ministerios “tema libre” que se les ocurra a cada cual.

5) En Geografía Subjetiva seguimos pensando que la mejor opción es un gobierno de PSOE, Podemos y Ciudadanos; sería una coalición con mayoría, impulsos y equilibrios internos. El Partido Popular no debe estar en ningún gobierno hasta que no tenga dos tesoreros seguidos que no resulten imputados. Un partido que ha sido imputado el mismo día que su presidente rechaza la candidatura, no puede decir que transmite tranquilidad, orden y sensatez.

6) El hecho de que el PP no sea capaz de acordar una serie de abstenciones con unos cuantos partidos, lo suficiente para conseguir la investidura, indica lo mal que lo ha hecho. Gobernar nunca debe implicar quemar todos los puentes de entendimiento. En un panorama político más abierto y consecuentemente con mayores dificultades para alcanzar una mayoría absoluta el PP debe aprender a respetar y a dialogar.

7) La estructura asamblearia, de círculos y chorradas varias de Podemos ya se ha comprobado que es mera propaganda. Las decisiones, como en el PP, las toman el líder y sus allegados. Las dos únicas formaciones con pluralidad interna son el PSOE e IU que ha anunciado la consulta a los militantes de un acuerdo de gobierno.

Nos vamos de elecciones

Habrá elecciones en Euskadi y en Galicia.

Las primeras se hacían venir desde que el Lehendakari perdiera la mayoría parlamentaria que le permitía gobernar. Justo antes de tener que enviar al Parlamento un proyecto de Presupuestos que iba a ser rechazado, los ciudadanos vascos tendrán que ir a las urnas. Las incógnitas de estas elecciones son el alcance de la marea de votos nacionalistas, la dimensión del electorado de Bildu y la redimensionalización de los socios de gobierno de esta legislatura.

A pesar de todo no deja de llamar la atención que el actual Lehendakari siga siendo la opción favorita, aunque el tercero en opciones electorales. Sin duda es un ejemplo de cómo el candidato medio, un ideal a presentar si lo tienes, pierde posibilidades en procesos electorales como los de Euskadi donde parece que el voto útil casi no existe.

Tras el anuncio de las autonómicas vascas, llegó el de las autonómicas gallegas. Más allá de las explicaciones que se hayan dado, están claro que es una convocatoria a golpe de encuestas, ya que el PP tiene mayoría absoluta en el Parlamento de Galicia y las elecciones tocaban para el próximo año.

Da la impresión que el Presidente de la Xunta no ha querido esperar que el deterioro de su formación sea mayor y, respaldado por la tradición electoral conservadora en Galicia, se ha lanzado a unas elecciones para salvar los muebles, que para el PP gallego solamente es ganar por mayoría absoluta.

Quitándole el suelo al Lehendakari

Basagoiti ha anunciado que el PP deja de apoyar parlamentariamente al Lehendakari de manera que el gobierno vasco presidido por Patxi López que con solamente veinticinco diputados frente a los cincuenta que tiene la oposición compuesta por PNV, PP, Aralar, EA, EB y UPyD. Una situación que suele ser propicia para el adelanto electoral, salvo por el hecho no despreciable de que el Lehendakari consiguió aprobar los Presupuestos para este año 2012.

Creo que las explicaciones que el Presidente del PP del País Vasco recojan casi todas las motivaciones para la ruptura del acuerdo programático que llevó a Patxi López a la Lehendakaritza y que le ha proporcionado sostén parlamentario.

Los populares se han dado cuenta que le están dando a los socialistas un lugar privilegiado dentro de la política nacional, pues el Lehendakari siempre tiene cientos de micrófonos dispuestos a tomar sus declaraciones. En una época en la que el PSOE solamente tiene dos presidentes autonómicos, quitarle uno de ellos es un logro.

Además quitarle una nueva autonomía al PSOE, eliminaría una pieza fundamental en la estrategia opositora de Rubalcaba. El Lehendakari López ya había anunciado recursos de inconstitucionalidad contra determinadas medidas de recorte de Rajoy, por lo que sostener a quien te recurre es poco coherente hasta para alguien del PP.

Pero el caso de Patxi López es realmente especial. La jugada de convertirle en el próximo candidato socialista a la Presidencia del Gobierno está más clara cada, de forma que cada día que permanezca al frente de un gobierno tan significativo y con tanta repercusión como el vasco es un día de campaña que los populares le regalan. Cuando Basagoiti habla de que está más preocupado en cosas de su partido, habla de esto.

Para los populares vascos el elemento simbólico también se ha terminado. Es evidente que el acuerdo entre PSE y PP se basaba en el deseo que ambas direcciones nacionales de quitarle al nacionalismo vascos, en general, y al PNV en especial el monopolio sobre las instituciones autonómicas vascas.

Después de tres años esto ha dejado de importar y ahora el Partido Popular, tanto a nivel nacional como a nivel regional, prefiere cuidar el eje ideológico frente al identitario. Alguien ha debido pensar que alargar la Presidencia del socialista es incrementar los votos de la izquierda abertzale en perjuicio de la derecha nacionalista vasca, que sin duda será una aliada de primer orden en caso de que el PP, a partir de 2015, necesite apoyos parlamentarios (siempre no vivan un desastre a lo UCD).

Y llegamos al centro de todo esto. El PP va a sentir un fuerte desgaste, como el PSOE sigue encajando, de manera que si quieren un gobierno conservador en Euskadi, lo mejor que pueden hacer los populares es intentar que se adelanten las elecciones, y así ellos conservar fuerza suficiente para apoyar a un candidado del PNV frente a uno de la izquierda abertzale.

Hay prisas porque el deterioro económico puede beneficiar mucho a la izquierda abertzale, porque a su mensaje ya conocido se le une uno ‘anticapitalista’ que puede reunir muchos votos del cabreo.

Con un Lehendakari del PNV el PP gana en dos aspectos. El primero es la sintonía a la hora de hacer determinadas políticas. El segundo es que nuevamente hay un nacionalista vasco lo suficientemente nacionalista vasco como para cabrear a su público más españolista y no tan soberanista como para ser un problema constitucional.