La putrefacción como apuesta política

He estado perplejo con la actitud mostrada por Ciudadanos frente a la corrupción. Podemos y Ciudadanos, más bien sus odios cruzados y sus vetos mutuos, son quienes a día de hoy mantienen a Rajoy y al PP en el poder.

Ciudadanos está mostrando unas tragaderas realmente amplias. Siguen manteniendo la estabilidad aunque la corrupción crezca geométricamente cada día, aceptan que les digan a la cara que no van a cumplir el acuerdo de investidura o que tiren lo que ellos han aprobado en Murcia para apoyar al nuevo presidente regional.

Rivera se pone serio, solemne y hasta amenazador, pero luego no hay nada. Uno podría pensar que los de Ciudadanos son tontos, que les gusta que el PP no les tome en serio, pero yo hace un tiempo que dejé la costumbre de tomar a los demás por tontos, independientemente del éxito de sus estrategias.

Ciudadanos no puede tomar ninguna decisión porque no tiene margen de maniobra.

El objetivo de Ciudadanos es hacerse con todos los votos que pueda del PP y lo que transmite es algo sencillo, pero efectivo: somos como el PP pero sin corrupción. Saben que los votantes del PP que se han mantenido fieles, ponen la corrupción del PP en un segundo o tercer plano frete al peligro de un gobierno de Podemos o con Podemos.

Ciudadanos puede hacer cualquier cosa, menos posibilitar una mayor cuota de poder a Podemos. Eso pasa por no apoyar una moción de censura de un gobierno en minoría que bien pudiera apoyarse en ellos o en los podemitas dependiendo de las circunstancias parlamentarias. De esta forma Ciudadanos mandaría el mensaje a los votantes populares avergonzados por la corrupción que son de fiar y que puede poner la corrupción en primer plano porque ellos no serán la puerta falsa de Podemos.

Si esto es así Ciudadanos no tiene otra opción que esperar. Esperar que el PP se pudra por minutos, que las investigaciones, imputaciones, detenciones y sentencias caigan hasta que Rajoy cumpla el plazo de la legislatura o finalmente decida adelantar elecciones. Ciudadanos tiene que contemplar la putrefacción de la derecha tradicional y ofrecerse como la nueva derecha.

Solamente hay una cosa que le falta a Ciudadanos, como a Podemos: la implantación municipal.

¿Tres semanas para una moción de censura?

Los militantes socialistas han elegido al candidato, entre los tres posibles, que era el preferido por sus votantes y por sus potenciales votantes. Las últimas encuestas indicaban que en el caso de que Pedro Sánchez fuera el elegido había una perspectiva muy positiva de subida de intención de voto.

La derecha, sus medios y un sector del PSOE dieron por hecho que si Sánchez era el elegido, entonces habría una convocatoria automática de elecciones anticipadas. Entre tanto se está tramitando una moción de censura y la Constitución prohíbe convocar elecciones mientras ésta no se concluya. La Mesa del Congreso ha decidido que se debata el 13 de junio, de modo que Rajoy se ha autoimpuesto un límite a su facultad constitucional ¿con qué fin?

El momento clave se dará, como tarde el 1 de junio que expira el plazo que ha aprobado la Mesa para someter al Pleno el dictamen de los Presupuestos Generales del Estado. Entonces veremos si tiene mayoría o no para aprobar los Presupuestos cuando va a estar meridianamente claro que no va a tener una abstención de los socialistas, como hubiera sido posible con otro resultado en las primarias.

En el caso de sacar adelante los Presupuestos, lo cual es factible con acuerdos con PNV, CC y NC no será posible de hablar de inestabilidad parlamentaria, pero en el caso de no aprobar los Presupuestos es necesario tiempo para valorar las opciones.

Rajoy concede tiempo porque él mismo necesita tiempo. Por más que la propaganda mediática hubiera asumido el dogma del desastre electoral del PSOE en caso de la reelección de Pedro Sánchez, los datos públicos a día de hoy indican lo contrario.

El Partido Popular encargará encuestas, las analizará, rastreará redes sociales y realizará una gran trabajo de investigación electoral antes de lanzarse a una nueva campaña. Tiene que saber dónde están ellos y dónde están los demás. Han de averiguar qué mensajes son los mejores y cómo manejar los tiempos. Se dan dos meses de verano para recopilar y procesar esa información y prepararse para septiembre. Es más fácil dejar correr el tiempo al borde del cierre de las sesiones que durante un mes entero.

En su marco de referencia nunca podréis ganar a Rajoy

Tanto los susanistas como los de Ciudadanos aceptaron las prioridades y la visión de la realidad que Rajoy y el Partido Popular les proponía.

El mensaje es el siguiente: hace falta estabilidad en el gobierno para aprobar los Presupuestos y cumplir los requerimientos comunitarios, parar a Podemos y afrontar serias reformas que necesita este país. La situación de bloqueo institucional imposibilita el cumplimiento de los objetivos comunitarios, impulsa a Podemos y además atrasa el país al no poder ponerlo al día normativamente.

Este mensaje llevaba implícito que el Gobierno de Rajoy era sinónimo de la deseada estabilidad.

Los medios de comunicación, con mínimas excepciones, vendieron las maldades de caer en la segunda parte del mensaje, de forma que los de Ciudadanos abandonaron todas las inquietudes reformistas y se sacrificaron al mensaje de la estabilidad, a la diosa estabilidad. Los susanistas aparcaron su ideario, su historia y su palabra y asintieron en el culto a la diosa estabilidad. Ambos le dieron a Mariano Rajoy un gobierno con el menor grupo parlamentario propio desde 1978, pero con los votos secuestrados de dos grandes grupos que por haber considerado la estabilidad el valor supremo no pueden hacer nada que cause inestabilidad, aunque el Gobierno rebose de casos de corrupción.

Da igual la corrupción, las partidas presupuestarias inexplicables, que se rían de ti no aprobando lo que había pactado con ellos en Murcia o las decisiones perjudiciales para la mayoría: la estabilidad no puede ser alterada. La estabilidad se convierte en un bien en sí mismo y de esta forma en una tapadera para las cloacas de nuestro actual gobierno y el beneficiado es únicamente el Partido Popular al identificar todos, aunque sea tácitamente, su permanencia en La Moncloa con la el bien del país.

El hecho de que la estabilidad sea un bien en sí mismo es cuestionable, pues la estabilidad es positiva si el gobierno estable es bueno. La estabilidad solamente es un bien en sí mismo para el gobierno. Y no se confundan, lo contrario a la estabilidad no es la inestabilidad, sino la conciencia democrática de que en cualquier momento tus errores te pueden hacer caer.

Odio cruzado

Un presidente murciano vivía tranquilo. Las investigaciones judiciales sobre su persona se acumulaban pero él sabía que el odio que se profesaban los tres partidos de la oposición le garantizaba que no iba a ver una moción de censura, que requería la unidad de los tres. El secretario general del PSRM decidió presentar una moción de censura, antes que el arrobamiento de Ciudadanos en pedir cosas absurdas al presidente murciano, dejara espacio a Podemos a presentarla y hacerla inviable. La entrada en escena de la Audiencia Nacional, que le da más empaque a los asuntos de corrupción, hizo que Ciudadanos aterrizara y anunciase su apoyo a la moción de censura de los socialistas. Ante el miedo a que el PP perdiera la Región de Murcia y el terror de que muchos no tuvieran un sueldo el propio aparato de Génova le señaló la salida al presidente.

A nivel nacional está sucediendo otra cosa. El PSOE, por culpa de Susana Díaz y de la Gestora, está prolongando su Megacrisis durante nueve meses con la única intención de desgastar a Pedro Sánchez. Entre tanto después de haber investido a Rajoy el PSOE de Susana Díaz y de la Gestora ha hecho poco más que una oposición retórica al Partido Popular que como premio ha presentado un proyecto de Presupuestos donde castiga las inversiones en las regiones gobernadas por los socialistas, con la amenaza implícita de o Presupuestos o elecciones.

El PSOE es un cuerpo político que en el Congreso ni tiene agenda, ni iniciativa, donde siempre tiene que actuar reactivamente. Presenta proposiciones no de Ley no vaya a enfadarse Rajoy y cuenta los días que quedan hasta que pase las primarias y con España ya llena de calor una abstención, técnica o no, permita al Presidente sacar adelante los Presupuestos.

Si el PSOE realmente ejerciera la oposición debería estar moviéndose para censurar a Rajoy. Es el primer partido de la oposición y su obligación primaria es ésa. El PSOE es quien debe buscar la fórmula para echar a Rajoy y regenerar España y esa fórmula debe ser aceptable por los otros dos grandes partidos de la oposición. Hay dos problemas: uno es la indefinición del PSOE de Susana y la Gestora que parece desear más la permanencia de Rajoy que verse otra vez en las urnas.

El otro problema es el odio cainita que se tienen Ciudadanos y Podemos. Ese odio y nada más es lo que mantiene a Rajoy en La Moncloa; ese odio y nada más es el intenten cambiar fiscales en las investigaciones abiertas y hablen de “pegarle dos tiros al juez”, porque sienten que el poder nunca se les va a ir de las manos porque para Rivera e Iglesias lo importante es fastidiarse mutuamente y no limpiar el país.

Cada cual desarrolla su táctica, pero la enorme torpeza de ambos es construirla sobre el rechazo al otro partido emergente. Los números no mienten. Sin los tres y gracias a la abstención del PSOE, Mariano Rajoy seguirá de Presidente del Gobierno hasta agotar la legislatura.

El fracaso de Page


Nuestro Derecho Presupuestario, y las normas institucionales de más rango, conceden a los ejecutivos un papel predominante a la hora de elaborar y aprobar un presupuesto. A los legislativos le queda el margen autónomo de rechazar el presupuesto.

Tradicionalmente la aprobación del Presupuesto era uno de los grandes momentos del año político, porque sin presupuesto no hay política posible y quien fracasa en la aprobación de esa norma clave, fracasa al frente del gobierno. Se esperaba que el presidente que no consiguiera esa aprobación habría, al menos, de dimitir.

Javier Fernández en Asturias ha gobernado dos años sin presupuestos y eso que el anterior presidente, Álvarez-Cascos, convocó elecciones por no ver aprobado el presupuesto regional.

Ahora García-Page se encuentra sin presupuestos y culpa a la oposición de hacer de oposición y votar en contra. Y es que García-Page es mal político y peor estratega. Repasemos cuestiones básicas:

1) Se presenta como parte de los barones ganadores, cuando perdió contra De Cospedal después de que ella y su gobierno importado desde Madrid recortasen lo más grande en Castilla-La Mancha.

2) García-Page, necesitado del apoyo de Podemos, se ha dedicado a atacarlos continuamente y a identificarse con quienes los marcan como “enemigos”. ¿O es que piensa García-Page que las palabras del diputado Heredia salen gratis?

3) García-Page ha rechazado veinte enmiendas presentadas por Podemos que, por lo visto, solamente afectaba al 0,5% del proyecto de presupuesto. ¿Esperaba que fueran los podemitas ilusionados a votar su instrumento de gobierno cuando ni en tan poca parcela ha sido capaz de ceder?

4) García-Page debería hacer como sus compañeros Vara (Extremadura) o Fernández (Asturias) y rogarle al PP que le recompense por los servicios prestados de la investidura de Rajoy.

Ni dos años en San Esteban. Síntesis de la caída de un presidente murciano.

El gran jefe de los populares murcianos, a lo largo de muchos años, fue Ramón Luis Valcárcel. Él construyó la fortaleza y la hegemonía del PP de la Región de Murcia e hizo de esta formación una auténtica apisonadora electoral. La crisis, la desaparición del dinero inmobiliario y la aparición de una caudal inagotable de casos de corrupción hicieron que Ramón Luis, como le llaman sus cercanos, pensase en un retiro dorado en el Parlamento Europea y allí se fuera a vacacionar junto a Pepe Blanco o a Elena Valenciano.

Desde la más tierna infancia política Ramón Luis designó sucesor al alcalde de Puerto Lumbreras, Pedro Antonio Sánchez, ahora conocido como PAS, pero a la hora de abandonar la Presidencia, PAS tenía algunas imputaciones pendientes, de modo que invistieron a Alberto Garre, que se resistió a ser una marioneta y ahora está fuera del PP.

Las sombras judiciales sobre PAS estuvieron a punto de malograr su candidatura por el PP, pero un claro en las imputaciones hizo que encabezase la candidatura del PP y, aunque perdió por un solo diputado la mayoría absoluta, consiguió ser investido con el apoyo de Ciudadanos tras firmar un acuerdo al que él no le dio la más mínima importancia.

Volvieron los nubarrones en forma de investigaciones penales (antiguas imputaciones), pero PAS anunció que a él le daba igual, que no pensaba dimitir, porque estaba convencido de que en la oposición no iba a haber el arrojo ni la valentía suficiente para plantearle una moción de censura con los suficientes apoyos como para prosperar.

El secretario general del PSOE, González Tovar, presentó una moción de censura, a la que Podemos apoyaba y faltaba el pronunciamiento de Ciudadanos. Ciudadanos se movía en la indefinición de seguir haciendo el ridículo con palabras como “vamos a bloquear al Gobierno”, pero sin hacer caer al Presidente. Una nueva batería de investigaciones (antiguas imputaciones) de la Audiencia Nacional dieron al traste con esa “calma chicha” de Ciudadanos. La presentación de la moción de censura era la única posibilidad decente y política, ya que los socialistas no podían quedarse estancados en pronunciamientos retóricos y en la nulidad de actuación.

Rivera ordenó apoyar la moción de censura. En un principio para convocar inmediatamente elecciones, luego para convocarlas después del verano y finalmente para ir a por todas.

El miedo cundió en el PP y el miedo no era a perder la Presidencia, sino el miedo a perder la multitud de cargos y puestos aparejados a la institución que tiene sede en San Esteban. Muchas familias iban a verse en una situación precaria cuando el cargo público familiar (o los cargos públicos familiares) fueran cesado, como sucedería en Andalucía si el PSOE perdiera la Junta.

Los pre-parados debieron clamar y su clamor fue escuchado en Génova. Maillo fue mandado a “convencer” a PAS. Con la caída Ciudadanos vuelve a su indefinición y consentirá el relevo del PP en la Presidencia, porque y es la verdad un gobierno alternativo es muy difícil de ponerlo en marcha.

Parece que se nos va Pedro Antonio

Estaba claro que Pedro Antonio Sánchez, Presidente de la Región de Murcia, iba a dimitir o lo iban a dimitir cuando la moción de censura fuera irreversible. Comienzan a vender la moto que es para ahorrarle a la Región un tripartito o la llegada de los cuatro jinetes del Apocalipsis, pero la realidad es que el PP de Murcia y su amplia fauna de parásitos en la Administración Regional se estaban jugando el pan de sus hijos con la cerrazón de Pedro Antonio.