¿Tres semanas para una moción de censura?

Los militantes socialistas han elegido al candidato, entre los tres posibles, que era el preferido por sus votantes y por sus potenciales votantes. Las últimas encuestas indicaban que en el caso de que Pedro Sánchez fuera el elegido había una perspectiva muy positiva de subida de intención de voto.

La derecha, sus medios y un sector del PSOE dieron por hecho que si Sánchez era el elegido, entonces habría una convocatoria automática de elecciones anticipadas. Entre tanto se está tramitando una moción de censura y la Constitución prohíbe convocar elecciones mientras ésta no se concluya. La Mesa del Congreso ha decidido que se debata el 13 de junio, de modo que Rajoy se ha autoimpuesto un límite a su facultad constitucional ¿con qué fin?

El momento clave se dará, como tarde el 1 de junio que expira el plazo que ha aprobado la Mesa para someter al Pleno el dictamen de los Presupuestos Generales del Estado. Entonces veremos si tiene mayoría o no para aprobar los Presupuestos cuando va a estar meridianamente claro que no va a tener una abstención de los socialistas, como hubiera sido posible con otro resultado en las primarias.

En el caso de sacar adelante los Presupuestos, lo cual es factible con acuerdos con PNV, CC y NC no será posible de hablar de inestabilidad parlamentaria, pero en el caso de no aprobar los Presupuestos es necesario tiempo para valorar las opciones.

Rajoy concede tiempo porque él mismo necesita tiempo. Por más que la propaganda mediática hubiera asumido el dogma del desastre electoral del PSOE en caso de la reelección de Pedro Sánchez, los datos públicos a día de hoy indican lo contrario.

El Partido Popular encargará encuestas, las analizará, rastreará redes sociales y realizará una gran trabajo de investigación electoral antes de lanzarse a una nueva campaña. Tiene que saber dónde están ellos y dónde están los demás. Han de averiguar qué mensajes son los mejores y cómo manejar los tiempos. Se dan dos meses de verano para recopilar y procesar esa información y prepararse para septiembre. Es más fácil dejar correr el tiempo al borde del cierre de las sesiones que durante un mes entero.

Murcia es el Ohio del PSOE


El Partido Socialista de la Región del Murcia (PSRM) es la federación del PSOE en esta comunidad uniprovincial. Allí ganó Susana Díaz en los avales, gracias a la labor minera de las alcaldesas aliadas de la candidata andaluza, pero venció Pedro Sánchez en votos. Otro caso más de anormalidad y más teniendo en cuenta que Susana ha tenido más avales que votos.

Pues bien, a la hora de ir a las urnas, el PSRM ha sido el que más cerca de reproducir el total del PSOE Federal, quedándose en porcentajes muy similares para cada candidato.


Notas sobre las primarias del PSOE

Desde el día en el que las candidaturas entregaron los avales, ese sector del PSOE que se ha denominado los “pedristas” o los “sanchistas” reprimía su entusiasmo. Muchísimos militantes se habían unido al viaje del ex secretario general convencidos que iban a ser derrotado, machacados y destrozados por el aparato depredador que arropaba a Susana Díaz, el “Susanismo”.

Os ofrezco unas notas:

1. Susana Díaz ha hecho unas de las peores campañas electorales desde 1977, quizá a la par que la campaña de Aguirre en las últimas municipales (pero Aguirre al menos ganó). ¿Por qué?

Susana ganó una primarias hechas a su medida, convocadas por sorpresa por Griñán, y en las que no hubo ningún adversario de peso. Ella ya era la secretaria de organización y consejera de Presidencia. Todo funcionó estupendamente, fue la única en superar el número de mínimo de avales y consiguió tantos que le avaló más de la mitad de la militancia. Ganó como a ella le gusta: con apoyos con nombre y apellidos y no con votos secretos. Y ahora llega uno de sus errores fundamentales: confundir Andalucía con España.

2. La campaña ha estado tan mal diseñada que hasta donde podía ganar, en los avales, y donde ganaron lo convirtieron en un derrota por jugar con unas expectativas absurdas. El día antes de la entrega de los avales Susana protagonizaba la portada de ABC hablando de una diferencia de 20000 avales, pensando que serían más. Cuando la realidad fue que su victoria en avales frente a Sánchez era de seis mil, fue visto como una derrota y la gestión fue desastrosa: acusar al adversario de haber presentado avales inválidos a sabiendas, cuando fue ella quien a la postre tuvo más avales rechazados. Los avales eran el techo de Susana y el suelo de Pedro: hoy se ha visto.

3. Tras el fracaso de los avales, la campaña de Susana no ha tenido guión. Ellos esperaban que todo se hubiera acabado y no tenían estrategia de campaña. Sacar otra vez a los grandes históricos repetir lo hecho antes no ha tenido ningún sentido. El hecho no presentar atropelladamente un programa, con páginas risibles, habla mucho de la improvisación constante.

El gran arma de Susana y de la Gestora que la ha sostenido ha sido el tiempo. Cuando se da un golpe de mano en una agrupación, lo que se hace es nombrar una gestora “sine die”, aburrir a los que se quiere aburrir y cuando se ha perdido la tensión de la crisis, convocar un proceso de elección con todo ya convenientemente atado. Esta táctica estándar la aplicó en más de treinta ocasiones Susana Díaz en Andalucía y decidieron ponerla en práctica en el PSOE Federal.

4. Ha fracasado porque le ha dado tiempo a Pedro Sánchez para recorrerse España en varias ocasiones, ensayar, afinar y sobre todo construir una red de plataformas sumamente eficaz. La gravedad de la conspiración del 1 de octubre rompió esta ley e hizo que una parte mayoritaria de la militancia, como se ha comprobado, esperase el primer día posible para decir lo que realmente opinaba. El 1 de octubre se actuó contra el sentir de los militantes y lo hicieron de una forma consciente.

Han despreciado a la militancia, han hablado de populismo y de que los militantes eran una masa orteguiana buscando la satisfacción de sus instintos más bajos. Un repaso a las trayectorias personas y profesionales de buena parte de la militancia manifiesta que esas personas tienen un mayor calado que buena parte de los que se han considerado los “optimates” del Socialismo español.

5. Como dice Fernando Garea todo lo que se diga da igual si no se ve a la luz de la decisión de abstenerse en la investidura de Rajoy. Allí traspasaron una línea clave, de existencia política. Es muy difícil saber lo que muchos de esos militantes que han dado la cara en todos los rincones de España contra el PP, que en muchas ocasiones se han jugado el tipo sin casi respaldo institucional para denunciar la corrupción, que lo único correcto era dejar que Rajoy y su más que dudoso partido siguieran en La Moncloa, además sin límites, sin dar nada y agradeciéndole que no convocase unas elecciones.

Porque la estrategia a los conjurados del 1 de octubre les ha salido mal. Vendieron el gobierno parlamentario y la realidad se les ha vuelto en contra, porque en nuestro sistema un gobierno parlamentario es imposible. No consiguieron nada para la investidura, se han dedicado a mentir diciendo que el Congreso había derogado determinadas leyes cuando lo único que se han aprobado son Proposiciones no de Ley y han comprobado como había una mayoría alternativa para investir a Rajoy pero que había que dejar que Mariano se esforzarse.

Las últimas semanas de las primarias nos han traído un rosario de escándalos de corrupción del Partido Popular. Cada uno de ellos era una mina de profundidad en la campaña de Díaz, porque se le ha responsabilizado de haber investido a un nido de corrupción.

6. Recuerdo un artículo de Eduardo Madina en el que invitaba a la complejidad y a no dejarse llevar por eslóganes o por la política del tweet. Uno pensaría que Madina y los que compartieran su postura optarían por una propuesta con algo de sustancia, pero han hecho campaña por la candidatura más insustancial, sin propuestas y vacía que había. La candidatura de Susana no escondía nada detrás de sus eslóganes (100%, Musho PSOE eh eh, Yo sé ganar) y ha habido personas que han gastado su prestigio y su credibilidad personal detrás de tamaño despropósito. Las grandes ideas deben tener grandes concreciones; lo contrario es ridículo.

7. Los socialistas andaluces han intentado llevar a cabo una idea que ella tienen y últimamente han verbalizado en numerosas ocasiones: si nosotros ganamos, el PSOE debería seguir nuestra senda. El PSOE-A confunde Andalucía con España y a su federación con el PSOE y debe darse cuenta más pronto que tarde de que Andalucía también está cambiando y se parece cada día al resto del país.

Estos meses ha sido una expresión de la andalucización del PSOE: parecía casi obligatorio para hablar en nombre del PSOE tener acento meridional. Han llenado el aparato federal y han campado a sus anchas: el resultado es una derrota en las primarias y una oposición a Rajoy más que mala.

El Comité Director (equivalente al Comité Regional) previo al 1 de octubre se caracterizó por una extraña unanimidad. Cuando un cuerpo de personas, que se entiende con capacidad para decidir, vota a favor en bloque con solamente una abstención, pasa algo raro. La realidad se ha visto el día 21 a las claras: ese Comité Director no representa a un tercio de los socialistas andaluces que lógicamente querrán verse representados y no silenciados, ignorados y negados como hasta ahora.

Una de los momentos que más me sorprendieron de esta larga campaña fue la entrevista concedida por Carlos Sanjuán en la que apoyaba a Pedro Sánchez. Carlos Sanjuán fue el secretario general del PSOE-A desde 1988 a 1994. Desde que se retiró de la política tenía poca vida política, salvo algunas invitaciones protocolarias, y nadie esperaba que saliera a la prensa para defender al candidato ajeno a su federación. Sus palabras eran una exoneración de que apoyar a Pedro era traicionar a la federación a la que se pertenece.

El PSOE-A tiene que reflexionar muy seriamente como se seleccionan a sus líderes y a su plana mayor. Las actuaciones nacionales de Verónica Pérez, Mario Jiménez o Antonio Pradas dan mucho que pensar. José Antonio Griñán se preguntó la causa por la que el PSOE-A no resultaba atractivo a los sectores más jóvenes y preparados de la sociedad andaluza: la respuesta la tenía a su lado.

8. Susana Díaz no tiene buena imagen pública. Muchos se han podido llevar a engaño porque en las elecciones andaluzas de 2015 era la candidata mas conocida y la mejor valorada, pero ello era coyuntural. Era la más conocida porque se presentaba como Presidenta de la Junta y la más valorada suponemos que por su valía y porque era la candidata mediana, la que se encontraba entre los electores de PP/C’s y los de Pod./IU, de forma que su media subía por tener puntuaciones menos negativas.

Durante la campaña se ha insistido en que gana en los mítines y sobre todo en el “tú a tú”, pero desgraciadamente la política nacional no es ganar un ayuntamiento pequeño donde prima el contacto personal, sino que hay que proyectar una imagen pública, una que a tu público objetivo le atraiga. Susana no tiene una imagen positiva y ello es un lastre para un futuro política relevante fuera de Andalucía.

9. Todos le hemos dado una gran importancia a los aparatos, porque la tienen. La historia de las derrotas del aparato es tal que quizá debiéramos revisar ese dogma y, más bien, considerar que tiene un poder limitado y más cuando actúa abiertamente produce una reacción de rechazo.

La ventaja de los aparatos es la “profesionalización”, en algunas casos, y el control del censo; la desventaja que se ha encontrado es que las plataformas de las candidaturas rivales también estaban formadas por personas que conocían bien el partido y que, una vez entregado el censo por la Gestora, les aventajaron visiblemente.

10. Los medios de comunicación, casi unánimemente, han estado entregados a apoyar la campaña de Susana. Y me ha parecido una estrategia pésima.

En primer lugar porque unas elecciones primarias sobre un censo de unas doscientas mil personas dispersas por toda España no tienen las mismas pautas que unas elecciones convencionales. Los votantes tienen un sesgo tremendo y además tienen sus propios cauces de información sobre los hechos.

El apoyo de El País, considerado instigador de la conspiración del 1 de octubre, no ha sido la mejor idea de las posibles, pero la menos El País hasta hoy ha formado parte de la cultura política del PSOE. Pero los apoyos y las entrevistas en La Razón o en ABC han sido directamente contraproducentes. Esos medios son considerados como antisocialistas por la militancia y la candidatura de Díaz no ha parado de darles juego y de “enlazar sus noticias y análisis”.

Sí creo que las redes sociales han jugado un papel fundamental, pero no Twitter como se cree normalmente. Ha sido Facebook que es la red preferida por los militantes dada su media de edad. Los debates han sido encendidos y la mezcla de la candidatura de Susana de “superficial delicadeza” con todo tipo de maniobras donde no era visible.

10. La Gestora y la candidatura de Susana aceptaron durante su conspiración una rara forma de “sentido de Estado”. Entiendo que existan circunstancias en las que cada sector político deba de abdicar de algunas de sus posiciones para solventar un problema grave. Pero se basa en la reciprocidad. La versión del “sentido de Estado” que asumieron era que todos los sacrificios y concesiones debían provenir del PSOE y que el PP no tenía que dar ningún paso, no aceptar ningún perjuicio. Es por ello por lo que quieren que Pedro Sánchez se vista el traje de “sentido de Estado” porque es un marco en el que siempre gana el PP y en el que solamente puede ganar el PP, no España.

11. Pedro Sánchez ha renacido después de ser destruido públicamente el 1 de octubre. No se nos olvida el “lo quiero muerto hoy”. Ellos dicen que fue porque era un tirano (Puig dice que una vez le gritó), pero la conexión entre su defenestración y la investidura de Rajoy lo ha convertido en un mártir, no en la enésima lucha orgánica.

El tirón de Pedro Sánchez entre los votantes y los potenciales votantes del PSOE es tremendo. Todas las encuestas lo reflejan. Como ya dijimos en una ocasión el primer paso que tiene que hacer el PSOE para recomponerse es conseguir la vuelta de una parte grande de los votantes que se fueron a Podemos. ¿Y los de centro centro? Ahora mismo no son accesible, porque está el tapón de Ciudadanos. Las opiniones de los que se escandalizan porque se cantó “La Internacional” (himno del PSOE) no cuentan, nunca van a votar al PSOE.

No tengo lugar a dudas de que la preferencia de Iglesias, como de Rajoy y Rivera era Susana Díaz. Sabían que habría un PSOE más débil, sin liderazgo atractivo e intentando encontrar votos donde no los hay.

Paro por ahora … ya vendrá alguna entrada más.

Treinta motivos para no votar a Susana


1. Lleva toda la vida trepando en el Partido.

2. Escasa preparación intelectual, no porque no haya tenido oportunidades, sino por dejadez.

3. Su gestión en mi tierra.

4. Cuando habla de España me suena como alguien de la derecha.

5. Recortes en Sanidad y Educación y ausencia de recortes en entes donde se concentran sus beneficiados.

6. La conspiración previa al 1 de octubre.

7. Quiero que siga habiendo primarias.

8. La abstención para investir a Mariano Rajoy.

9. Ser concebida como hija de los dioses del Socialismo y despreciar a la militancia.

10. Que el PSOE siga siendo la referencia de la izquierda española y que vuelva a vertebrar este país.

11. Verónica Pérez, Mario Jiménez, Antonio Pradas, José Carlos Díez, Javier Lambán, Page, Tomás Gómez, etc etc.

12. Su incapacidad para contactar con los ciudadanos menores de 50 años y de ámbito urbano.

13. Confundir representatividad con lista única y manejar los estatutos en clave decisionista

14. Haber ido al debate sin haber dado a conocer su programa. Quitar becas para poner préstamos.

15.Haber querido ganar las primarias con avales nominales y no con votos secretos.

16. Pensar que Susana es lo mejor que tiene el PSOE para ofrecerle a los españoles.

17. No darse cuenta que la España de 1982 no es la España de 2017.

18. Acusar a los que no le apoyen de ir contra la igualdad de las mujeres por no apoyar a una candidata.

19. Dice qué quiere hacer (ganar) pero nunca el cómo lo va a hacer.

20. Haber promovido treinta y dos gestoras en Andalucía por dimisión de la ejecutiva (táctica en usada Ferraz).

21. Su falta de lealtad al secretario general desde el primer día y el deseo de ocupar su puesto.

22. Querer compatibilizar PSOE y Junta. Ni el Partido ni Andalucía lo merecen. La Junta no es un seguro por si fracasa a nivel nacional.

23. Considerarse la encarnación de Andalucía y establecer que cualquier crítica es un ataque a nuestra tierra.

24. Su principal asesor económico negó empecinadamente la existencia de la burbuja inmobiliaria.

25. Sentido mesiánico de su persona. La confusión de la lealtad con el servilismo.

26. Haber conseguido los peores resultados del PSOE-A en unas autonómicas, peores que en la derrota de 2012.

27. Pensar que los parados jóvenes (más del 40%) se quejan porque no tienen casa en la playa

28. Acepta ese “sentido de Estado” consistente en que la izquierda cede siempre y la derecha no cede nunca.

29. Confunde Estado Social con beneficencia.

30. ¿Alguien le ha oído alguna vez algo relevante sobre un acontecimiento que haya sucedido fuera de España?

Un militante, ningún voto

El profesor Torres Mora, que es además diputado socialista por Málaga, publicó un artículo en Público titulado “Un militante, dos votos”.

La tesis fundamental del artículo es que tiene el mismo valor la legitimidad del cargo elegido directamente como la de los representantes y no es un acto antidemocrático que los representantes controlen al cargo electo directamente.

He de admitir que, con precisiones que no vienen al caso, estoy de acuerdo con la exposición del profesor Torres Mora, pero solamente a nivel teórico, no en la aplicación que realiza al caso del PSOE.

¿Por qué? Porque los representantes pueden que no hayan sido democráticamente. En cualquier obra o artículo que examinemos sobre qué son unas elecciones limpias (condición necesaria aunque no suficiente para una democracia) nos dirá que la pluralidad de alternativas es necesaria, que celebrar elecciones con una sola lista no garantiza la expresión electoral de la diversidad.

Por sólo citar un ejemplo: en el último Congreso Federal, de los delegados elegidos en España (la inmensa mayoría), solamente en cuatro agrupaciones provinciales y en una agrupación insular los delegados fueron elegidos entre dos listas. El resto de los delegados fueron elegidos en lista única, lo que coloquialmente se llama “a la búlgara”.

Y no fue una anécdota. Es la práctica común. En las asambleas de las agrupaciones, con mil argumentos y presiones, se consigue que se apruebe la lista única para el congresillo provincial y allí vuelta con mismo. ¿Hay crisis de la representación? Sí, pero de la aceptación de la representación como democrática, sino del propio sentirse representado. Esos congresos elegidos a priori (ya debe haber personas que saben que van a ir como delegados al próximo Congreso Federal) no son representativos y a lo único que representan es a cierta forma de oligarquía interna.

¿Es legítimo democráticamente el control de un cargo elegido directamente por medio de órganos no elegidos con más mínimas garantías democráticas? No, de ninguna forma.

La eliminación de la elección directa (a través de la sutileza que se elija) y la ausencia de una representación verdadera haría que los militantes del PSOE no tuvieran dos, ni un voto, sino que no tuvieran ninguno.

Aquel informe que querían votar el 1 de octubre

Los postverdad de los susanistas afirma que Pedro Sánchez se fue libremente tras perder una votación en el Comité Federal para la convocatoria del Congreso del partido. y que no hubo ninguna maniobra de derrocamiento ni golpe, como los partidarios de Pedro Sánchez y él mismo mantienen.

La dimisión, días antes del 1 de octubre, de diecisiete miembros de la Ejecutiva provocada por quiénes ahora denominados “susanistas” consideraban que provocaba el cese automático del secretario general y la constitución de una Gestora. Otra interpretación mantenía que no era así. Ahora esto parece no tener importancia, pero se le dedicaron muchas palabras al asunto en su momento. Los diecisiete que dimitieron y cuyas cartas las llevó Antonio Pradas, porque ni para eso se fiaron de ellos ni tuvieron personalidad, lo hicieron con la intención de torcer la voluntad de la militancia.

Presentaron un documento (aquí lo tenéis) ante la Comisión de Garantías y visto que la presidenta de este órgano decidió posponer la reunión a que se hubiera reunido el Comité Federal, entonces intentaron que fuera votado en el propio Comité Federal del 1 de octubre.

Al comenzar la sesión, en lo que se tardó varias horas, la entonces “máxima autoridad” dijo que lo primero que se iba a hacer era votar el informe que no se había podido llevar a Garantías. Entonces Rodolfo Ares, hoy en la candidatura de Patxi López, le quitó el micrófono para indicarle que no se podía someter a votación algo que no estaba en el orden del día. Y acabó el intento de darle forma al derrocamiento a través de las dimisiones.

¿Era verdad o mentira que el secretario general ya no lo era tras la dimisión de los diecisiete? El 1 de octubre era un tema esencial y ahora decís que dimitió, luego el 1 de octubre estabais convencido y mentisteis.

En su marco de referencia nunca podréis ganar a Rajoy

Tanto los susanistas como los de Ciudadanos aceptaron las prioridades y la visión de la realidad que Rajoy y el Partido Popular les proponía.

El mensaje es el siguiente: hace falta estabilidad en el gobierno para aprobar los Presupuestos y cumplir los requerimientos comunitarios, parar a Podemos y afrontar serias reformas que necesita este país. La situación de bloqueo institucional imposibilita el cumplimiento de los objetivos comunitarios, impulsa a Podemos y además atrasa el país al no poder ponerlo al día normativamente.

Este mensaje llevaba implícito que el Gobierno de Rajoy era sinónimo de la deseada estabilidad.

Los medios de comunicación, con mínimas excepciones, vendieron las maldades de caer en la segunda parte del mensaje, de forma que los de Ciudadanos abandonaron todas las inquietudes reformistas y se sacrificaron al mensaje de la estabilidad, a la diosa estabilidad. Los susanistas aparcaron su ideario, su historia y su palabra y asintieron en el culto a la diosa estabilidad. Ambos le dieron a Mariano Rajoy un gobierno con el menor grupo parlamentario propio desde 1978, pero con los votos secuestrados de dos grandes grupos que por haber considerado la estabilidad el valor supremo no pueden hacer nada que cause inestabilidad, aunque el Gobierno rebose de casos de corrupción.

Da igual la corrupción, las partidas presupuestarias inexplicables, que se rían de ti no aprobando lo que había pactado con ellos en Murcia o las decisiones perjudiciales para la mayoría: la estabilidad no puede ser alterada. La estabilidad se convierte en un bien en sí mismo y de esta forma en una tapadera para las cloacas de nuestro actual gobierno y el beneficiado es únicamente el Partido Popular al identificar todos, aunque sea tácitamente, su permanencia en La Moncloa con la el bien del país.

El hecho de que la estabilidad sea un bien en sí mismo es cuestionable, pues la estabilidad es positiva si el gobierno estable es bueno. La estabilidad solamente es un bien en sí mismo para el gobierno. Y no se confundan, lo contrario a la estabilidad no es la inestabilidad, sino la conciencia democrática de que en cualquier momento tus errores te pueden hacer caer.