Conservadurismo consecuente

Una de las características del pensamiento conservador es considerar que todo pasado ha sido siempre mejor o, al menos, menos malo que el presente. La semana siguiente a los atentados de París mi esposa escuchó por las calles de la capital hispalense una frase de un conservadurismo consecuente hasta el ridículo:

“Antes, con ETA, por lo menos los tenían más controlados”

Y es que el tiempo o un terror nuevo nos curan y nos hacen olvidar la impotencia, el dolor y la rabia que cada muerte a manos etarras nos provocaba. La idea de que el presente siempre es peor (por el bálsamo de la memoria) posibilita que el pasado mejore y que, muchas veces, pervirtamos el tiempo pretérito transmutando horror en placidez. Éste es uno de los fundamentos del conservadurismo.

Ninguna medida ideológica compensa a los pensionistas

Si el análisis que hace El País tiene algo de verdad quiere decir que los analistas del Partido Popular están sintiendo venir una de las debacles electorales más fuertes de las últimas décadas.

El hecho de que el PP tenga que tomar medidas para mantener fiel al electorado más conservador, más de derecha de toda la vida, es una señal de que estaban registrándose deserciones entre aquellos que eran votos seguros independientemente de cualquier circunstancia.

El Partido Popular, siguiendo el titular de El País, ha tirado de ideología y quiere que la nueva Ley de Seguridad Ciudadana y la recuperación de la Ley del Aborto sean el banderín de reenganche de sus muy decepcionados conservadores.

El problema es que esos conservadores decepcionados no lo están por cuestiones ideológicas, sino por cuestiones económicas. Recordemos que un conservador español es una persona que adora la intervención del Estado en la economía y que existan servicios como la sanidad pública y que los medicamentos sean gratis para los pensionistas (verdadero granero popular).

Ser conservador o de derecha de toda la vida no es ser una persona con un nivel económico fuerte a la que nos recortes no le afectan. En este espectro ideológico hay todo tipo de personas y muchas de ellas son víctimas de los recortes del partido al que siempre votan y que les dijo que esto de la crisis era culpa de que Zapatero era el Presidente, que cuando se fuera todo volvería al esplendor perdido.

Cientos de miles de pensionistas, si no millones, que si bien no van a votar a otro que no sea el PP, puede que se queden en casa en 2015. Y cuando a un pensionista se le ha tocado el bolsillo, que es seguridad cuando no tiene la posibilidad de tener otros recursos, no hay piojoso multado o clínica abortista cerrada que le haga volver.

La Humanidad, un ministro aburrido y el peligro de extinción

Incluso desde antes del comienzo de la Transición política el puesto de ministro del Interior era el más desagradable del Gobierno. El terrorismo lo hacía una losa tremenda y bien cuidado tenían los ministros del Interior de no darse un margen en la gravedad del puesto que desempeñaban.

El ministro del Interior, Fernández Díaz, ha hecho unas llamativas declaraciones sobre el matrimonio homosexual. Es la primera vez, que yo recuerde, que un ministro del Interior se sale que los cometidos del departamento que le ha sido encomendado. Una muestra que ya, gracias a la buena política antiterrorista de Zapatero y Rubalcaba, el terrorismo no es el problema que era.

Las palabras del ministro han sido las siguientes:

Si nos oponemos al matrimonio entre personas del mismo sexo, no podemos usar argumentos confesionales. Existen argumentos racionales que dicen que ese tipo de matrimonios no debe tener la misma protección por parte de los poderes públicos que el matrimonio natural. La pervivencia de la especie, por ejemplo, no estaría garantizada

Hagamos un pequeño análisis y comentario:

1) El contexto de sus palabras ha sido un coloquio sobre la religión y el espacio público, celebrado en la Embajada española ante la Santa Sede, pagado naturalmente por España. En Roma hay siete universidades pontificias, dos ateneos pontificios (cuasiuniversidades), tres pontificias facultades independientes de teología, un montón de pontificios institutos y academias, además de una universidad católica. ¿Por qué el gobierno español tiene que pagar eso cuando la Iglesia tiene medios en Roma más que suficientes para hacerlo?

2) Dice Fernández Díaz que no va a utilizar argumentos confesionales para rechazar el matrimonio homosexual, pero a continuación alude a la idea de ‘matrimonio natural’. Los católicos sustituyen lo religioso por ‘naturaleza’ o por ‘natural’, de tal manera que matrimonio católico se transforma en ‘matrimonio natural’ o Dios se transmuta en ‘naturaleza’, cuando quieren que su argumentación confesional no lo parezca.

Y esto es un subterfugio porque no aceptarían las consecuencias de lo natural. El ser humano, antes de la creación de lo social, era natural y no conocía la institución matrimonial, de forma que no se puede hablar de ‘matrimonio natural’. En segundo lugar porque no dan valor a los miles de testimonios antropológicos que indican que hay cientos de formas de organización matrimonial y no la única que ellos consideran verdadera.

3) El argumento de la pervivencia de la especie es estupendo. Puede que el desocupado ministro del Interior no lo sepa pero los seres humanos somos los únicos seres que tenemos conciencia de especie y de la pervivencia de ésta, ya que el resto de los animales se limitan a la satisfacción de sus estímulos sexuales, algo que la Iglesia también reprueba pese a ser lo más natural.

La especie humana no tiene un problema precisamente de pervivencia, sino de superpoblación. Hay países como España que tienen problemas de natalidad, que se agravan con la política del gobierno al que pertenece el ministro del Interior, pero la Humanidad, considerada como especie, no tiene problemas de desaparición ni extinción. Salvo que el ministro inconscientemente reduzca la Humanidad a los pocos países más o menos desarrollados con problemas de natalidad.

4) Terminaré con lo más obvio. No es necesario el matrimonio, en ninguna de sus formas, para procrear. Lo digo por si no lo sabía y sus convicciones conservacionistas han llevado al ministro a casarse con ese único fin. Le liberamos de esa carga.

5) El celibato sacerdotal y el voto de castidad de los religiosos tampoco garantizan, en el sentido que decía el ministro, la supervivencia de la especie. De hecho San Agustín asumió esta posibilidad como una bella consumación de la Humanidad.

Los votantes permanecen

La situación en el PP es muy difícil. Ellos bajan y solamente tienen el consuelo que el PSOE parece estancado. De todas formas todos sabemos que Rubalcaba no va a ser candidato nuevamente, de forma que todo lo que queda por esperar del lado socialista es el revulsivo de un nuevo líder preparado para disputarle la Presidencia a un oxidado, gastado y cansado Mariano Rajoy.

Exageremos y lancemos la hipótesis de que el PP vive en 2015 un descalabro electoral al estilo de la UCD en 1982. Rápidamente muchos pensarían que el panorama político estaría en mano de los diversos y plurales partidos de izquierda existentes. Pero no sería así porque por más que desaparezca la plataforma electoral, los millones de votantes de derecha de este país no de volatizarían y buscarían diferentes opciones. No se olvide que buena parte de los votantes de UCD terminaron en AP (PP).

Si el desastre popular se tornara en cierto y en prácticamente inevitable no podría descartarse que una parte significativa de dirigentes y afiliados conformasen otro formación, con el debido apoyo empresarial y mediático, para que los votantes populares tuvieran a donde ir y no se quedaran en casa. Es evidente que la desafección transformable en votos tiene que ser grande para no sucumbir a las trampas del sistema electoral, pero esa posibilidad siempre está ahí.

Frente a formaciones de izquierda clásicas (como el PSOE o el PCE), la derecha ha preferido ir cambiando sus marcas a lo largo del siglo XX de forma que han cambiado, cuando era necesario, su ropaje organizativo. Naturalmente esa posible nueva fuerza política se situará en el espectro más conservador de los votantes (a los que les fastidia que sigan vigente la ley del aborto o la de matrimonio igualitario), porque los que del ala más liberal o menos conservadora que se vayan y no opten por la abstención seguramente terminarán recalando en UPyD.

La derecha sociológica andaluza cansada de Arenas

La tumba política de Javier Arenas no es su incapacidad de conseguir gobernar la comunidad autónoma de Andalucía. Tampoco es su infinita torpeza para relacionarse con su electorado, por no saber convencerle de que defiende sus intereses. La tumba política de Javier Arenas ha sido una portada díscola dentro de las de la prensa de derechas, la del ABC de Sevilla.

Para la mayoría de los periódicos derechistas, Andalucía en sí no importa nada y los andaluces no son más que unas ratas, con apariencia humana y derecho a voto. Andalucía solamente era la última piedra del poder socialista y la derecha quería hacerse con ella. Simple poder.

Para ABC de Sevilla, periódico algo más conservador que las otras ediciones locales de ABC (sí, es posible), Andalucía es su región y donde la política tiene trascendencia en la vida de las personas. El muy conservador ABC de Sevilla ha estallado contra su archiprotegido, Javier Arenas, al que ha amparado desde su época de tránsfuga del PP, donde vio a su suegro cesado como comisario de la Expo, cuando no hacía más que el ridículo en cada comicio o cuando se alejaba de los ideales católicos que inspiran a este medio.

ABC de Sevilla y toda la sociedad conservadora han roto con Arenas definitivamente, están hartos de su forma de ser, de ese sentirse y vivir ‘sobrado’ y no haber empatado ni en la elección a delegado de clase en la guardería. Los conservadores andaluces ya no le pasan ni una más y él se queda sin apoyo social y solamente con su capacidad para trepar para seguir parasitando políticamente.

ABC y la subrepticia defensa de la superioridad de la homosexualidad

El pasado fin de semana ABC publicó un artículo defendiendo la Monarquía frente a la República que realmente es una defensa de la superioridad de la homosexualidad frente a la heterosexualidad.

La segunda razón o argumento que expone el autor del artículo, Ramón Pérez-Maura, dice así:

“La República es un sistema más natural; es decir, es más elemental, más retrasada. Toda la civilización es una resta a lo natural. Todo lo que es más natural es más inferior. […]”

ABC además de un medio conservador y monárquico es católico. Su línea editorial considera que la homosexualidad es contraria al orden natural, de manera que siguiendo la línea argumentativa de Ramón Pérez-Maura la homosexualidad es más civilizada que la heterosexualidad y, consecuentemente, la heterosexualidad es inferior por ser más natural a la homosexualidad que, según el planteamiento católico del ABC, es antinatural.

No es una sorpresa que ABC defienda la Monarquía, incluso con argumentos tan ridículos, falaces y rebatibles como los expuestos por el director adjunto de ABC. Lo que sí es sorprendente es que ABC, en la pluma de Pérez-Maura, defienda no sólo la homosexualidad sino su superioridad sobre la heterosexualidad aunque sea de una forma tan subrepticia.

Si la derecha se dividiese en unas elecciones generales (II)

Ayer simulábamos, conforme a determinados criterios, lo que supondría la extensión del fenómeno FAC a todo el territorio español (podéis verlo aquí). Los datos que utilizamos eran los de las últimas elecciones generales, donde a pesar de la bajada en votos del PSOE conseguía subir en escaños al perder la derecha algunas de las asignaciones finales en el cálculo D’Hontd. También le benefició a otros partidos.

La segunda parte de esta humilde simulación-estudio consiste en hacer lo mismo y utilizando la misma proporción de división (PP con 70,61% y FAC con 29,41% salvo en Navarra donde se invertirían y en vez de FAC sería UPN), pero en unos comicios donde el PP pierde todo o casi todo el margen de ventaja, de manera que la pérdida de votos de casi el 30% supone un castigo inmenso en las circunscripciones más pequeñas, en especial las que solamente eligen tres diputados y en las más pluripartidistas.

Los resultados son los siguientes:

Para verlos por circunscripción puede pinchar aquí.