Las diferentes versiones del Brexit

Desde el jueves y ante la rapidez de las encuestas postelectorales en Reino Unido (hola, CIS) ha quedado claro que la personas de más edad han votado por la salida del Reino Unido de la Unión Europea y los de menos edad lo han hecho a favor de la permanencia.

Rápidamente en España los listos morados de siempre han querido hacer su paralelismo con las Elecciones que mañana tenemos en nuestro país: votar como lo hacen los de más edad, es votar como los que han decidido el Brexit.

Los viejos son los que “hipotecan” el futuro de los jóvenes, sentencian. Pero ellos mismos se olvida de otras variables igualmente medibles y evidentes: los que tienen menos preparación académica, los que pertenecen a clases sociales más desfavorecidas o con menos ingresos.

No les gusta decir que los pobres del Reino Unido han dicho no a la Unión Europea no por la falta de derechos sociales y de solidaridad, sino por la abundancia de generalidad de ellos. Muchos temían que sus “pagas” se las llevasen los inmigrantes mediterráneos y los ascensos a los que aspiraban después de años de trabajo sin cualificar se lo llevasen esos jovencitos infinitamente más preparados que ellos en el momento que hablasen un inglés decente.

No es sólo ni principalmente una cuestión de edad. Los pobres, los que tienen menor cualificación, los que están en una situación más débil son los que han votado por el Brexit y lo han hecho porque no quieren solidaridad con nosotros. Es una realidad triste, pero es la que es; lo otro es simple manipulación.

Os dejo los datos de The Guardian:

Postelectoral

Cuatro candidatos

Mientras que me hacía eco de los primeros pasos de la posible campaña presidencial del Vicepresidente Joe Biden pensaba que en las primarias tanto de republicanos como de demócratas hay dos candidatos con fuerza, que no van a conseguir la nominación, pero que bien pueden a querer optar por probar la candidatura en solitario.

Trump se está viendo arriba en las encuestas y, aunque al final no vaya a ningún sitio, puede que sea aliciente a su ego para intentar probar como independiente con una candidatura independiente, que incomodo y tire aún más a la derecha al candidato republicano. A Trump se le supone capacidad para financiarse, pero eso lo tendría que demostrar en los gastos de un costosísima campaña presidencial completa.

El otro, y éste por el lado demócrata, es Sander. Es un demócrata ocasional que nunca ha sido miembros del Partido, que habitualmente ha batido a candidatos demócratas y que ha tenido duras y habituales palabras contra estos. En el caso de que el respaldo del ala izquierdista del electorado demócrata fuera contundente, a pesar de la derrota, cabría plantearse saltar como independiente, aunque es presumible que sus problemas de financiación y de viabilidad lastren su campaña. Él escoraría la campaña de los demócratas hacia la izquierda.

Si ésta hipótesis se hiciera realidad, sería simpático ver cómo los candidatos de los dos principales partidos tienen que luchar por el centro político, donde están los votos, mientras que tienen que cuidar a los sectores más ideologizados de su electorado como en las primarias.

Hay que recordar que en los Estados Unidos presentarse como independiente o por un tercer partido no es nada fácil, dado que las leyes electorales de cada estado impone condiciones diferentes, y a veces leoninas, para presentar candidaturas en esos estados. Para estar a cada especificidad estatal e incluso condal hay que tener un equipo especializado y muy eficiente que cuesta dinero.

Se animan las primarias demócratas

Hasta ahora las primarias para la elección del candidato/a del Partido Demócrata a la Presidencia de los Estados Unidos parecían un aburrido proceso en el que Hillary Clinton iba a ir recaudando cantidades indecentes de dinero y no se iba a ver impelida a tomar ninguna posición ni decir nada que le pudiera condicionar cuando ya tuviera un contrincante republicano.

Hillary Clinton sigue teniendo una más que considerable ventaja: supera el 50% en voto estimado. Pero ha descollado el senador Bernie Sanders, un señor con pocas posibilidades y muy escorado a la izquierda (el único congresista que se ha inscrito como “socialista”), pero que está atrayendo al ala izquierdista de los demócratas, partido del que él fue un privilegiado látigo.

Sanders es entrañable, pero sin posibilidades. Las encuestas venían preguntando tradicionalmente por el Vicepresidente Joe Biden sin que éste hubiera dicho que competía. En estos días parece que el Vicepresidente pude estar pensando en una candidatura para aspirar a una Presidencia de un solo mandato.

Seguramente Clinton sea la candidata de los demócratas, pero un poco de vidilla en estas primarias no es despreciable. Os dejo con la media de encuestas para las primarias demócratas de Huffington Post con la selección de estos tres candidatos.

Primarias Demócratas 2016 - 08 2015