¿Es Netanyahu el Presidente de Israel?

A las 7:43 horas de hoy, el twitter de Informativos Telecinco publicaba el siguiente tweet:

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Lo de ayer fueran elecciones legislativas. El nuevo parlamento israelí deberá dar un apoyo al Primer Ministro que parece que va a ser Netanyahu. El vencedor será Primer Ministro y no Presidente.

El Presidente de Israel es también elegido por el Parlamento por un mandato de siete años.

Es cierto que en Israel existió la particularidad de ser el único sistema parlamentario que permitió la elección directa del Primer Ministro. Lo hizo durante tres elecciones (1996, 1999 y 2001).

Editores de los medios: preparen buenos periodistas,  con buenos sueldos, con posibilidad de especializarse u una alta exigencia. Pero no crean que unos becarios que deben cubrir todos los temas y unas noticias de agencias hacen un medio de comunicación.

Los nombres del mal

La hipótesis Sapir-Whorf en su versión más radical mantenía que la lengua constituye la realidad, mientras que otras formulaciones han ido graduando a favor de la autonomía de la realidad la relación entre estas dos instancias.

Lo que me parece innegable, sin querer entrar en la polémica, es que en la labor interpretativa y valorativa siempre que utilicemos una lengua, nuestras valoraciones se harán dentro del mundo de significado que esa lengua otorgue a los términos. Entiendo que esto puede extenderse más allá de las lenguas a las concepciones culturales compartidas por comunidades de lenguas diferentes.

Interpretar la realidad es algo que hacemos por medio del lenguaje y de la lengua o lenguas que manejemos. Las palabras tienen significados y muchos de ellos tienen connotaciones negativas o positivas en algún sentido o en varios.

Si hablamos de “Estado” todos pensamos en un territorio, con sus fronteras, con su bandera, con su himno con letras (y no como nosotros), con sus instituciones más o menos funcionales y con una población. Un Estado nos parece algo legítimo, sobre lo que reposamos unas expectativas.

Las cabezas pensantes francesas se han dado cuenta de que llamar “Estado Islámico de Irak y Siria” a la panda terrorista que opera por el Kurdistán y a caballo de Irak y Siria no es más que regalarle la legitimidad que nuestra cultura común le otorga al término “Estado”.

Los palestinos llevan década pidiendo su reconocimiento como Estado y parece que poco a poco están conquistando su último bastión, que son los aliados occidentales. Sacrificios, concesiones y mucha diplomacia, además de terribles errores, están consiguiendo lo que a otros se les ha dado automáticamente. Por no hablar sobre los kurdos.

Y no estoy confundiendo reconocimiento formal con reconocimiento informal, pues no estamos hablando de cuestiones jurídicas sino de comunicación, interpretación y pura política. Llamar “Estado” a una organización es hacerla Estado y por eso los que no reconocen a Palestina y al Kurdistán nunca los llaman Estado.

No son un Estado, son un conglomerado de integristas religiosos y de señores locales de la guerra que se han unido para aprovecharse de la debilidad del gobierno iraquí. Los franceses a los que cita el Lluís Bassets proponen utilizar el acrónimo árabe (DAESH), porque les parece que el árabe no lo entiende nadie (en mi ciudad la mitad de la población sí) y porque dicen que tiene matices cacofónicos.

Lo que hay es que llamarlo grupo terrorista, fuerzas terroristas y cosas similares y ni darle legitimidad estatal y ni mucho menos una referencia geográfica, que en eso el Gobierno francés sí tiene mucha razón.

De la utilidad del reconocimiento palestino

Para España Palestina es algo raro de tipificar, pues es una especie de autonomía que formalmente no depende de nadie, que tiene muchas facultades que normalmente le atribuimos a un Estado, pero a la que no se le reconoce la estatalidad.

La votación en el Parlamento del Reino Unido, la decisión del gobierno sueco y la próxima votación en la Asamblea Nacional de Francia han dado aires nuevos en nuestro país y dentro de la Unión Europea a este reconocimiento.

España reconoció al Estado de Israel en los términos dimanantes de los actos de las Naciones Unidas que crearon establecieron un plan de dos Estados. España, si reconoce a Palestina como Estado, no hará otra cosa que ser coherente con el reconocimiento que ya se hizo de Israel.

El gobierno israelí indica que este reconocimiento no tiene ninguna utilidad. La verdad es que me cuesta seguir el argumentario israelí, pero sí resulta más claras las consecuencias del reconocimiento, ya que, por ejemplo, las operaciones militares sobre Cisjordania y Gaza ya no será jurídicamente para España operaciones sobre un territorio ocupado militarmente durante un largo periodo de tiempo, sino que serán operaciones en un Estado extranjero y que eventualmente podrían calificarse como agresión; resultarían jurídicamente difícil de justificar los puestos militares en el interior o las barreras, así como el establecimiento e incluso el mantenimiento de las colonias.

Si no tuviera ninguna utilidad el reconocimiento, a Israel le daría igual que el resto de la comunidad internacional reconociera o no a Palestina y a su ANP como un Estado.

Reconociendo su profundo fracaso

La salida del embajador de Israel en España no ha podido ser más lamentable. Si uno hiciera abstracción del contexto, parecería la reacción de alguien que va a ser el último embajador de un estado en España y que su salida se debe a la ruptura de las relaciones diplomáticas y no a un mero cambio realizado por su Ministerio de Asuntos Exteriores.

Raphael Schutz acusa básicamente a los españoles de ser antisemitas y de no conocer la realidad de Israel, porque la imagen que dan los medios españoles es, en su opinión, de un conflicto, no de Israel.

Juan Goytisolo le da la respuesta, en el mismo medio, al ex embajador, hablando del secular antisemitismo español que tiene las peculiaridades de ser respecto al judío no presente y de menos intensidad que lo que se siente respecto de los ‘moros’. Goytisolo se pregunta sobre lo que puede hacer el español normal para cambiar su visión de Israel por la que quisiera el ex embajador que tuviéramos.

Centrándonos en el segundo punto, el de los medios de comunicación, cabría decir que lo que Raphael Schutz está reconociendo es el fracaso de su estancia como embajador en España. Una de las misiones que suelen tener los embajadores, es la de procurar que llegue una imagen adecuada de su país al país en el que se encuentra. Para ello se puede servir de muchos medios. No sabemos qué ha hecho el ex embajador Schutz en esta materia pero, haya intentado lo que sea, sus palabras no son otra cosa que el reconocimiento de un profundo fracaso.

Finalmente, y por eso decía que parece que ha habido ruptura de relaciones diplomáticas, el embajador Schutz ataca al pueblo del Estado en el que está, a la sociedad que siempre debe ser considerada exteriormente como buena y amistosa. Este ex embajador de Israel en España le hace un flaco favor a su sucesor, y posiblemente a los sucesores de éste, pues será fácil que se piense que su idea de España y los españoles es la misma que la de Raphael Schutz pero que se reprime hasta el día que deje el puesto cuando nos pondrá a caldo en un medio de comunicación.

Datos e información. El caso Wikileaks

Hace varios días comentaba que además de poder acceder a los datos de las administraciones públicas, hay que acceder a la información. Los datos son relevantes, son la base del conocimiento, pero normalmente sin elaboración no dicen nada, no aportan conocimiento. Hoy se ha producido un acontecimiento que, en mi opinión, sirve de ejemplo para lo que deseaba indicar.

Wikileaks ha colgado en la red toda la documentación oficial y no publicado que tenía sobre la guerra de Irak. Son miles de documentos, una cantidad en la que cualquiera fácilmente se puede perder.

Es necesario convertir la documentación (los datos) en información, por lo que la web Wikileaks se ha esforzado por crear una web auxiliar en la que se puedan hallar los documentos según determinados criterios de búsqueda y proporciona una ficha introductoria a cada uno de ellos. Junto a ello hay una selección de los documentos que esta web considera más importantes.

Pero además Wikileaks ha adelantado determinados documentos destacados para que los medios de comunicación que ha seleccionado (ninguno español) puedan dar un adelanto del contenido a sus lectores.

Wikileaks recibirá millones de visitas en estos días pero la inmensa mayoría de los ciudadanos se quedará con la información publicada en los medios de comunicación convencionales, aunque sea en sus portales 2.0, de forma que no se altera en lo fundamental el orden clásico: unas fuentes que le dan datos a unos medios que elaboran una información. La única diferencia es, quien quiera, puede pasearse por las fuentes y olisquear algo, pero poco más.

Incentivos para abordar

Después de la última operación militar israelí contra la flotilla que intentaba llegar a Gaza, tenemos las habituales escenas de indignación (ésta vez realmente internacionalizada) y cada cual defendiendo las posturas que justifican su postura.

¿Por qué ha pasado esto? La primera respuesta y más verdadera es que hay mucha maldad y que las cosas se están haciendo cada vez peor. Pero este tipo de respuestas pueden ser tan verdaderas como poco útiles para la explicación.

Los miembros de la flotilla sabían que esto podía pasar. Confiaban en que la presencia de personas de las más variadas nacionalidades fuera lo suficientemente disuasivo para Israel como para dejarlos pasar para no padecer la condena internacional y las posibles medidas por su acción.

Por el contrario Israel era consciente de que los organizadores de la flotilla manejaban esta opción, pero para ellos dejarlos pasar suponía ver nuevas flotillas hacia Gaza, seguras de tener cierta inmunidad antes las tropas israelíes. El mar de convertiría en una modo eficaz de mandar recursos a Gaza y de dar aire al gobierno de Hamás.

Israel valora sus posibilidades. Hasta ahora nunca ha padecida ninguna consecuencia especialmente severa por una acción militar, incluso cuando ésta ha perjudicado bienes o intereses de sus aliados occidentales. De hecho atacaron el USS Liberty con bajas militares norteamericana sin padecer ninguna represalia.

Entonces la decisión estaba clara: o se permitía que se abriese una ruta marítima a Gaza o se aguantaba algunas horas de reprimendas internacionales sin más consecuencia. La marina israelí ataca la flotilla dando un escarmiento ejemplarizante para los futuros voluntarios que se pudieran prestar a una segunda flotilla.

Democracias suicidas

Según informa Público

Jaime Mayor Oreja […] ha asegurado hoy en Salamanca que el aborto “no puede ser nunca un derecho” y una democracia que lo acepte así “se está introduciendo en una pendiente suicida”.

Para el que fuera el número uno del PP en las últimas Elecciones Europeas algunas de las siguientes democracias se encuentran en una pendiente suicida: Estados Unidos, Francia, Alemania y Reino Unido. En cambio las siguientes democracias no son suicidas: México, Paraguay, Irak y Pakistán.

¿En qué lista preferís que España esté?