Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Egipto’ Category


La Plaza Tahir se ha convertido en el escenario de la lucha del pueblo egipcio contra la dictadura de Hosni Mubarak. Los manifestantes han conseguido su primer objetivo: la caída del Presidente. Ahora queda lo más difícil: desmantelar el régimen y sus restos y construir una democracia con todo lo que ésta conlleva de desafíos y de renuncias.

Pero éste también debe ser el momento para recordar a los cerca de cuatrocientos muertos que ha causado la represión del régimen. Personas que han dejado sus vidas, nuestro más precioso bien, luchando contra los ataques de la canalla enviada por el dictador.

Read Full Post »

Durante toda la tarde hemos vivido con la impresión de que Hosni Mubarak estaba viviendo sus últimos momentos como Presidente de Egipto. Los medios informativos de todo el mundo estaban pendientes de su tercer discurso desde el comienzo de las protestas en su país. La CIA había filtrado a los medios que Mubarak estaba preparando su salida y, en consecuencia, la expectación era máxima. Y definitivamente las ‘vísperas de mucho’ han acabado en nada.

Mubarak ha insistido que no ha cedido a las presiones externas. Un claro mensaje hacia quienes piensan que los Estados Unidos están deseando verle fuera del cargo para evitar una situación anárquica en su principal aliado en el Mundo Árabe. Esto no quiere decir que no haya cedido, porque bien ha podido pactar una salida cuyo primera paso sea este discurso.

La promesa de ayuda financiera realizada por Arabia Saudí y las monarquías del Golfo de poco le han ayudado respecto de los Estados Unidos (principal mantenedor de sus Fuerzas Armadas), pues estos son países muy ricos y muy fundamentalistas, que es precisamente lo que Occidente quiere evitar en Egipto.

Otra de las cosas que han quedado algo claras, en medio de la confusión y de la desinformación reinante, es que las Fuerzas Armadas, por ahora, es la única institución egipcia que funciona correctamente. Los militares son los árbitros de la situación y seguramente habrán reclamado un mayor poder, pues de ellos depende la caída inmediata del régimen y/o la continuidad de las protestas. La transferencia sin especificar de poderes al Vicepresidente, de extracción militar, puede ir en este sentido.

Lo que más llama la atención es que alguien, que lleva tanto tiempo en el poder, tenga la caradura de decir que las protestas son legítimas y que el pueblo ha de ser escuchado. Anuncia reformas y nuevos órganos para dirigir un modelo de transición que resulta extraordinariamente cercano. Pero como en eso tan cercano, los militares serán los garantes de que haya cambios pero no cambio.

Aplazar el abandono de la Presidencia a unas elecciones de dentro de siete meses me parece que no es más que una estrategia, quizá desesperada, de ganar unas elecciones lo suficientemente limpias. Tantos años de régimen ha creado una amplísima red clientelar vinculada a la Administración estatal, a la corrupción y a los múltiples monopolios del estado egipcio. Una red clientelar que puede que tema la pérdida de ‘los ajos y cebollas’ y que se lance a apoyar al régimen, a su partido y a los partidos satélites que surgirán a una suerte de victoria electoral.

Para terminar me ha impresionado escuchar a Mubarak decir que castigará a los responsables de los centenares de muertes de las últimas semanas. Mubarak ha utilizado a matones de todo pelaje para conseguir dispersar las manifestaciones no utilizando a las instituciones de seguridad y ahora se propone a buscar unos cuantos chivos expiatorios sobre los que cargar todas las culpas cuando el máximo responsable es él mismo.

Read Full Post »

Desde que estallaron las protestas en Egipto he escrito varias entradas. Los Estados Unidos han estado últimamente dubitativos después de que mandaran algún mensaje contundente. Continúan las protestas pero Mubarak no se mueve y su nuevo Vicepresidente está haciendo de parachoque.

El problema que tiene la ‘revolución egipcia’ es que no tiene estrategia ganadora. No saben cómo desatascar la actual situación una vez que la utilización de ‘matones’ ha amainado.

Quieren seguir sacando a más gente a la calle, quieren colapsar la entrada al Parlamento, pero no tienen la seguridad de que estas acciones lleven a nada. Y el tiempo corre en su cuenta porque mantener miles de personas día y noche en la calle no es fácil y el calor está a pocas semanas de llegar.

Cada día tengo más claro que el Presidente tunecino cayó porque desde su propio régimen o le empujaron o le hicieron el vacío. Los manifestantes ganaron sin saber muy bien cómo lo habían hecho y Mubarak parece que se ha dado cuenta de ello.

Read Full Post »

Si yo fuera el dictador de un país que asienta su poder en un ejército que no quiere tomar partido por mí y que además separa a mis opositores de mis leales matones; si además mi ejército, fundamento de mi poder, estuviese financiado en su mayor parte por los Estados Unidos; y recibiera una llamada del Presidente de los Estados Unidos pidiéndome que ‘escuche la voz de mi pueblo’ (que lleva días pidiendo que me vaya de una vez), entonces me dedicaría a decidir que parte de mi vestuario mando por paquetería o llevo conmigo, que parte de mis colecciones y expolios múltiples intento preservar y estudiaría cuál es la mejor forma de salir y encontrar un plácido refugio en un sitio tan apartado que invite a olvidarse de mí.

Read Full Post »

Comentaba R. Senserrich que Mubarak ha aprendido de los iraníes y ha mandado a sus matones a disolver la manifestación en vez de a la policía o a los militares. Lamentablemente la práctica de los iraníes no es un invento de ellos, sino que es común a todo el siglo XX, e incluso podríamos encontrar antecedentes muy anteriores.

Los paramilitares, los parapolicías, los paraguardias o los para-lo-que-sea son un instrumento privilegiado de los estados autocráticos. Incluso en los regímenes más totalitarios de los que tenemos memoria hay determinadas instituciones que son celosas de su respetabilidad social y consideran que ellos no están para hacer según qué cosas, aunque no les parezca mal que otros las hagan.

Las organizaciones de los para- son informales, no tienen sede determinada y su jerarquía puede ser tan líquida y cambiante como sea necesario. Pueden beneficiarse de modos de financiación más ágiles que los presupuestos, generar beneficios personales y no tienen procedimientos controlables y tienen que respetar ninguna legalidad. Siembran un miedo aún más fácilmente extensible que la represión institucionalizada.

El gobierno represor siempre podrá decir, aunque se sepa que miente, que lo ocurrido no depende de sus agentes sino de otros elementos a los que incluso pueden considerarlos perseguibles.

Ofrecen una ventaja más para los represores. Paradójicamente, como no son una institución estatal, siempre pueden ser castigados de modo expiatorio cuando haya una fuerte indignación social por su actuación, lo cual puede ayudar al régimen a ser percibido como garante del orden incluso contra los que le apoyan.

Read Full Post »

La duración de la revuelta egipcia está llevando a un punto de cansancio en las partes. Los policías y otras fuerzas del orden se encuentran agotadas por los enfrentamientos y cada día tienen menos capacidad, mientras que los manifestantes está llegando a un punto muerto después de no haber conseguido articular una táctica que les lleve a su objetivo, que no es otro que echar a Hosni Mubarak de la Presidencia del país.

Si a esto se une la incapacidad de los manifestantes de recurrir a los medios que tenían antes para comunicarse y organizarse (Internet y los teléfonos móviles) es de prever que la intensidad tanto de las protestas como de las reformas baje sustancialmente en los próximos días.

Dos declaraciones han animado y han mantenido a los manifestantes en las calles, pero ninguna de ellas les da ‘per se’ la victoria. La primera fue la exigencia de la Secretaria de Estado de los EEUU de que no se empleara la violencia contra los que protestaban en las calles y se saltaban el toque de queda. Marcaba los límites a la gestión de la crisis por parte de Mubarak, límites que no podía transgredir si quería mantener las buenas relaciones con el gobierno estadounidense.

La segunda es casi una consecuencia de la primera. El ejército egipcio ha anunciado que no disparará contra los manifestantes (comunida íntegro en castellano). De esto ya hablamos el otro día, ya que proviniendo los soldados del ser vicio obligatorio y llevando días juntos a los manifestantes, cada vez se hacía más difícil que una orden de empleo de las armas contra la población fuera cumplida y no generara una ruptura tanto de la cadena de mando dentro del ejército como del propio ejército.

¿Quiere esto decir que todo va a seguir exactamente igual? Parece que el nuevo Vicepresidente no va a actuar como hombre de paja y se está configurando como el principal negociador del régimen con la oposición más o menos instituida, ya que los manifestantes no tienen, por ahora, ninguna cabeza visible por más que Al Baradei intente serlo. Una oposición que puede hacer concesiones y cambio de concesiones sin demandar hacer una ‘tabula rasa’ con el régimen.

Los estados occidentales querrían que el cambio fuese controlado y con un resultado más o menos cierto. No quieren entusiasmarse con una revuelta que termine con la instauración de un régimen religioso, pero igualmente creen que el ‘mal menor’ que son estas dictaduras árabes es un modelo agotado, sin demasiado sentido y que puede ocasionar, en un tiempo más cercano que lejano, problemas mayores que una ‘transición a la española’.

Read Full Post »

Continúan las manifestaciones en Egipto. Las principales ciudades del país están tomadas por miles de manifestantes que sencillamente pasan del toque de queda decretado por el Presidente Mubarak.

La represión policial ordinaria ha fracasado, en cuento no ha sido capaz ni de disolver a los manifestantes ni de intimidarles para que no prosigan con sus protestas. Mubarak ha recurrido al ejército pero los tanques, por sí solos no hacen nada, y los soldados, que posiblemente sean reclutas de las mismas zonas a las que son enviados, les ven las caras a los manifestantes que son como ellos mismos cuando cuelguen el uniforme.

Los policías están agotados y los soldados no saben realmente qué hacer porque su mera presencia no ha hecho nada. No sé si hará una represión más sangrienta que la actual, pero creo que cuanto más minutos pasan más difícil es que prospere una orden en ese sentido si los manifestantes no atacan directamente a los soldados.

Mubarak ha cesado al gobierno y ha puesto a un hombre fuerte como Vicepresidente, lo que algunas personas han interpretado como un ‘delfinado’. Nuevo gobierno para aparentar que todo cambia sin que nadie cambie, pero que de nada sirve.

A estas alturas lo que está claro es que los manifestantes tienen como principal objetivo no que se hagan uno, dos o tres reformas de mayor o menos calado, sino que lo que quieren es la caída de Mubarak y, dado el fuerte personalismo, la de su propio régimen.

¿Qué pasará en estos países si sus respectivas dictaduras caen? Nadie lo sabe. Lo que sí sé es que esto me recuerda el colapso del Comunismo, aunque no me atrevería a hacer más comparaciones que este breve recuerdo de mi adolescencia.

Read Full Post »

« Newer Posts - Older Posts »