Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Internet’ Category

Ayer estaba entretenido con mi cuenta de Twitter y me fijé en el enésimo meme con aspiraciones de infografía provenientes de la sala de máquina de la verdadera izquierda, la postcomunista o la bolivariana que da lo mismo.

Era éste:

RescateBankia

Desde luego es indignante y muy cabreante lo que se transmite en la imagen: el gasto sanitario y educativo de todo el país es más de cuatro veces menor que lo pagado para rescatar a Bankia.

¿Es cierto lo que dice la imagen? De entrada, y sin entrar en detalles todavía, hay dos pistas que nos invitan a pensar que el que lo hizo no tiene demasiada idea de lo que estaba hablando.

Primero. Sobre la cuantía de educación pone el logo del Ministerio de Educación y Ciencia que ya no existem puesto que ahora el departamento se llama Ministerio de Educación, Cultura y Deportes. Una pijada pero la cosa apunta maneras.

Segundo. Sobre la cuantía de la sanidad pone el logo de la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS). Popularmente se conoce a la sanidad pública como la “seguridad social”, pero los que se meten en fregados presupuestarios saben que la TGSS se ocupa del cobro de las cotizaciones y del abono de las prestaciones acordadas por otros organismos del sistema. Y no, no gestiona un solo hospital. Eso depende de los sistemas públicos de salud. No es una pijada: no es tener ni puñetera idea.

Vayamos a las cifras, que es lo interesante. El que redactó esta pretenciosa infografía supuso que todo el gasto educativo de España es el del Ministerio de Educación. Ni todo ni la mayor parte del gasto educativo español lo hace el Ministerio, sino las comunidades autónomas, y el gasto del Ministerio no es solamente educativo sino también cultural y deportivo como reza su actual denominación. Lo mismo sucede en el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, que no todo es Sanidad.

Pues bien, según la Ley de Presupuestos Generales del Estado en política educativa el Gobierno preveía un gasto para 2014 de 2.174.996,11€. Para Sanidad el gasto previsto por el Gobierno central era 3.839.755,95€.

Estos gastos, que no coinciden con los de la ilustración, corresponden únicamente a la Administración General del Estado y no computa el que presupuestan las comunidades autónomas en Educación y en Sanidad. Para saber lo que España gasta en Sanidad y Educación hay que examinar los presupuestos autonómicos ya que las comunidades que son las prestadoras de los servicios educativos y sanitarias para casi todos los españoles.

¿Cuál es? Veamos el siguiente cuadro.

GastoEDUySAN

El gasto tanto en Educación como en Sanidad supera la cuantía del rescate de Bankia, que más o menos es el que pone. La suma de las dos cifras es tres veces superior al rescate y tengamos en cuenta que los más de ochenta y cuatro mil millones de euros es solamente para este año en curso.

Mucho dinero estamos gastando en Bankia, nuestro enfado está más que justificado, pero no somos un país tan mierda que gastamos más cuatro veces más en rescatar a Bankia que en la Educación y en la Sanidad de sus ciudadanos. Esto es mentira al servicio del populismo y la demagogia, quizá postcomunista o bolivariana.

NOTA: el gasto educativo y el sanitario son superiores incluso a este cuadro, porque no se computa el dinero presupuestado por las administraciones locales, municipios y diputaciones. Por ejemplo, los edificios de los colegios de infantil y primaria son competencia de las corporaciones locales y, sumando colegios en toda España es mucho dinero.

Los presupuestos de Asturias y de Navarra se encuentran prorrogados. Para Asturias rigen los de 2013 y para Navarra los de 2012.

FUENTES: Los datos han sido extraídos de las respectivas normas presupuestarias y de los documentos completos cuando éstas no expresaban las cuantías de las funciones.

Read Full Post »

Cada cual elige en Twitter, en Facebook y en cualquiera de las herramientas sociales de Internet las personas con las que nos relacionamos. A nadie escapa que esa relación se hace según las diversas afinidades que cada cual tiene y por tanto lo que aparezca en esas herramientas sociales es, en una alta probabilidad, fruto de la elección personal, aunque no sea del todo consciente.

El resultado es que, salvo que uno sea la encarnación 2.0 del español estadísticamente medio, su elección estará escorada a sus preferencias y si nos situamos en el mundillo de la Política 2.0, tendrás a mucho gente de tu cuerda aunque no piense exactamente como uno. En mi caso es una opción explícita.

Esto no es ni malo ni bueno: cada cual elige consciente o inconscientemente con quien se relaciona en el entorno 2.0. Lo que sí es un error es creer que mi Time Line se corresponde con la realidad del país y que los españoles o la ciudadanía hablan de los que se habla allí y tienen los mismos deseos y aspiraciones.

Si mi Time Line se correspondiera mínimamente con la sociedad, España sería una República, pero no una República parlamentaria como Alemania o Italia, sino asamblearia, participativa, igualitaria, con plebiscitos y referendos para casi todo y habríamos hechos una auditoría de deuda, habría dejado de pagar la que nos queríamos y, además y siempre según buena parte de mi TL, seguirían prestándonos dinero a bajo interés.

Un estúpido al que conocí y tuve que soportar muchos años, en plena época de las grandes y sucesivas victorias del PSOE de Felipe González, no se creía que efectivamente los socialistas ganaran como ganaban porque él no conocía a nadie que votase al PSOE de modo que, pensaba, todo era fruto de un magno fraude electoral.

Algo similar han podido pensar muchos de mis amigos 2.0 al salir a la calle y comprobar que la mayoría de los españoles no pensaban que la III República iba a llegar ya, que casi nadie consideraba imprescindible que le consulten sobre la volumetría de las construcción del distrito 4 y que solamente a unos cuantos frikis nos interese una mayor transparencia.

Pasear por la calle un día de gran agitación en la Política 2.0 es una gran dosis de verdad. Y digo verdad y no bondad ni bien, porque quizá la Política 2.0 sea una realidad construida y simulada, pero sí pretende una mejora que la simple realidad ni se plantea.

Cada cual elige lo que más le gusta pero si quiere realizar una acción política eficaz y que llegue a la ciudadanía más allá de las redes sociales, entonces hay que distinguir entre españoles y mis relaciones 2.0. ¿Una obviedad? Sí, pero que conviene recordar habitualmente.

Read Full Post »

Estas líneas son la síntesis de una serie de ideas que me han ido rondando la cabeza los últimos meses. Es solamente una hipótesis de trabajo.

1. Echando de menos a Julio Anguita

Era mayo de 2012. Las Elecciones Autonómicas andaluzas habían arrojado la primera victoria electoral del PP en aquella comunidad autónoma, pero el hecho de no haber alcanzado la mayoría absoluta, como apuntaban todas las encuestas y los resultados de la Generales de 2011, le impidió a Javier Arenas hacerse con la Presidencia de la Junta de Andalucía.

Los socialistas habían aprendido de la experiencia de sus compañeros extremeños y no dieron por hecho que IU les iba a apoyar solamente para que los populares no gobernasen. Además los socialistas andaluces habían vivido, años antes, la feliz experiencia de ver al ahora líder regional de IU convertido en Presidente del Parlamento gracias al voto de los conservadores.

El PSOE de Andalucía se tomó en serio las negociaciones con IU y se marcó un doble objetivo: conseguir su apoyo para la investidura sobre unos acuerdos programáticos fuertes y que hubiera consejeros de IU en el gobierno andaluz. No se quería pasar por la difícil situación de no tener un sólido apoyo y un compromiso con el gobierno por no haber hecho algunas concesiones en su momento. La alternativa a un pacto con IU, en el caso que esta formación desde fuera del gobierno les hiciera la vida imposible, era solamente la celebración de unas elecciones que nadie quería.

Griñán ganó su segunda investidura y Valderas fue nombrado Vicepresidente de la Junta de Andalucía. En términos generales el gobierno de coalición entre el PSOE e IU ha marchado razonablemente bien, con algunas desavenencias, crisis y algo de postureo, y hasta ha sobrevivido a un cambio en la Jefatura del Gobierno.

Entre las filas socialistas el prejuicio respecto de los pactos con Izquierda Unida iba desapareciendo, mientras que en la federación liderada por Cayo Lara parecía mejor participar en gobiernos y poder atribuirse éxitos y alguna medida con relumbrón (los fracasos para otros) que esos votos casi desapercibidos en el Congreso que sirvieron para tomar decisiones relevantes pero que nadie le ha reconocido a IU durante todo el periodo de Gaspar Llamazares.

Pese a que las encuestas que se publican, y que los medios las cocinan convenientemente, parecían no mostrar demasiadas heridas para el PP, más allá de un descenso no acompañado por un ascenso del PSOE. En la calle Génova bien sabían que las diferencias eran más escasas y que IU recogería muchos de los votos que los socialistas perdieran, con la diferencia de que esos votos no se quedarían reducidos a un perdido grupo parlamentario, como en los tiempos del Anguitismo, sino que podrían converger en una coalición como la andaluza, como la experiencia asturiana y, más remotamente y con sus peculiaridades, como el tripartito catalán.

Pudiera ser que los socialistas no superasen a los populares en las próximas generales o que quedasen empatados, pero la certeza de que el gobierno de coalición les arrebataría La Moncloa hizo que planteasen una estrategia de amplio alcance.

2. Controlando los medios

A lo largo de los años el Partido Popular ha sabido estar amparado por grandes grupos mediáticos, mientras que su oponente, el PSOE, ha visto como sus apoyos mediáticos se venían abajo en crisis empresariales causadas por la estupidez de los derechos futbolísticos.

La realidad es la siguiente. Los españoles emplean la televisión para informarse, después la radio, los periódicos y finalmente están los de Internet. Quien controla la televisión, controla las noticias y las opiniones que reciben la inmensa mayoría de los españoles. Nada más llegar a la Presidencia, Rajoy liquidó la RTVE neutral y de calidad y puso al frente a un ex abogado del Estado que está ejerciendo a la perfección tu tarea de comisario político, hundiendo los índices de audiencia de Televisión Española.

Pero eso no importa, porque el que no quiere TVE no tiene alternativas: puede irse a Atresmedia o a Mediaset. Allí recibirá, con modulaciones, el mismo mensaje que quiere el Gobierno que reciban, porque en estos años de crisis hay que llevarse bien con el primer inversor publicitario del país y si no que se lo digan a Pedro J.

Alguien podría decirme que La Sexta no hace lo que estoy diciendo, pero yo le invitaría a la siguiente reflexión. Tras el hundimiento de los promotores de La Sexta, la cadena fue comprada por el Grupo Planeta que tiene al archiconservador periódico La Razón, la emisora de televisión para bienpensantes de derecha Antena 3 o la cadena de radio para bienpensantes de derecha Onda Cero. El Grupo Planeta se ha identificado siempre con la derecha más neta de España y nunca iba a permitir, ni por dinero, que un medio de su propiedad le hiciera el juego a la izquierda.

El Grupo Planeta y el Partido Popular se encontraron con un tesoro cuando La Sexta cayó en sus manos: una audiencia de izquierda dura, el sector izquierdista del PSOE y la mayoría de IU.

Como son personas listas no cometieron la enorme torpeza de cambiar radicalmente la línea editorial del medio y transformarla en la enésima televisión conservadora. La cambiaron de una forma sumamente sutil, dándole un giro más a la izquierda, de forma que el PSOE entrase dentro de su campo de tiro. Ante un público para el que el PP es el demonio, cualquier equiparación con el PP es hundirte. Y comenzó Jordi Évole y las infinitas tertulias televisivas a mandar el mensaje del PPSOE, de que son la misma mierda, de que el PSOE tiene que renovarse hasta dejar de ser un partido socialdemócrata, etc.

Una labor de zapa que día a día va dando sus frutos y se comienza a herir al núcleo duro del PSOE y también, aunque en menor medida, al núcleo duro de IU al que le darán fuerte después.

El control mediático consigue maravillas como las que hemos visto los días posteriores a las Elecciones Europeas: tres de cada cuatro votantes votan a la oposición y el tema es la situación de crisis en los principales partidos de la oposición y no la pérdida escandalosa de votos del en el partido del gobierno, el cual tiene al 75% de los ciudadanos en contra.

3. Fragmentación de la izquierda

El peligro de una coalición postelectoral, y no sólo a nivel nacional, entre el PSOE e IU no se conjugaba con la estrategia de atacar al PSOE porque esos ataques eran rentables para IU y el amigo Anguita ya no estaba. Se imponía fragmentar aún más la izquierda, atacar a todos simultáneamente e introducir un tercer elemento.

Pululaba por los canales de televisión un profesor con coleta, discurso contra la casta y exoneración de los ciudadanos, ferviente del comunismo latinoamericano y de todo lo bolivariano que era el candidato ideal. Se hace un tertuliano habitual, se le da cancha, él funciona correctamente y comienza a seducir desde La Sexta y Cuatro (donde quedan núcleos en extinción de nostálgicos de PRISA) al electorado de izquierda.

Los medios de comunicación que tienen una audiencia más zurda le hacen una campaña tremenda y lo tienen en toda tertulia posible. La repercusión de extiende a la red, pero siempre con base en la televisión que es lo realmente importante.

Vienen unas Elecciones Europeas donde la circunscripción única permite que se aproveche hasta el último voto y donde los llamamientos al voto útil son ridículos. Pablo se anima, hace varios trucos de primarias, y encabeza una lista que es la sensación de la aburridísima noche electoral del 25M.

Automáticamente los medios ensalzan a Pablo y Podemos como si hubieran ganado y el electorado de izquierda, que tiene cada cosa, se vuelve loco. Los dos partidos grandes comienzan a querer ser más Podemos que Podemos y a hacer el tonto en el intento. Las encuestas, aunque parecen no saber que los escaños se reparten por provincias poco pobladas en lo general, apuntan a que Podemos puede tener un grupo parlamentario generoso. Ya una coalición a tres se hace imposible y más con elementos maximalistas como Pablo y los suyos.

4. La Gran Coalición

Antes de las Elecciones Europeas, para complementar el efecto Podemos, los populares se lanzaron a comentar que Rubalcaba sería un gran Vicepresidente del Gobierno en el futuro ejecutivo de coalición entre el PP y el PSOE. Si examináis las declaraciones de los populares sobre esta posibilidad, ellos únicamente contemplan la Gran Coalición si ellos son los socios mayoritarios y nunca si son los minoritarios porque saben que es el suicidio para quien no tenga la Presidencia y se adjudique la labor de todos.

La mera idea de Gran Coalición espantó a muchos sectores de militantes y votantes socialistas, que se les han tenido que ver de todos los colores con los del PP en sitios nada agradables para ser de izquierda y del PSOE como la Comunitat Valenciana, Murcia o Madrid.

5. Sistema electoral

Guste o no, a mí no me gusta, el sistema de la LOREG es el que tenemos y el que se utilizará para elegir el próximo Congreso de los Diputados. Aunque todo el mundo hable de la “Ley D’Hontd” lo que hace realmente mayoritario al sistema son las muchas provincias de escasa población donde no votar a uno de los dos partidos con más votos es tirar tu voto.

Si el segundo partido pierde muchos votos, lo ganaré directamente el primero porque el ascenso del tercero, cuarto y quinto partido será insuficiente y más si el tercero también puede perder fuerza a favor de un hipotético cuarto. Unas elecciones con PSOE, IU y Podemos destrozándose entre ellos es la mejor forma de que, aún perdiendo votos, el PP aumente su representación parlamentaria.

6. Recomponer las bases

Las bases del PP están tocadas. No en vano han perdido puntos porcentuales como ellos no recuerdan. Los jubilados, gran apoyo de los populares, no se esperaban estos hachazos de los que creían sus grandes valedores y esos señores nunca olvidarán quien les hizo pagar nuevamente los medicamentos.

La estrategia del PP para recuperar votantes se centra en transmitir una sensación de recuperación económica, pero es difícil porque esta crisis no se encumbre con mentiras contables.

Las líneas van por cuestiones identitarias, ofrecidas en bandeja de plata por la derecha catalana y vasca, y ahora la defensa de la Monarquía escondida bajo la idea de defensa del orden constitucional. Dos de sus grandes temas, aborto y ETA, están aparcados porque han detectado oposición en el primer caso y hartazgo en el segundo.

Pero lo que más fuerza les va a dar a los populares va a ser el miedo a la extrema izquierda. La operación de lanzamiento de Pablo Iglesias y de Podemos tiene, además del objetivo de fragmentar más el voto de izquierda, el objetivo de asustar a los votantes de derecha y que les haga pensar que el hacimiento de su hijo en clase es menor que si gobernase el de la coleta y que merece la pena pagar más por los medicamentos porque al menos los hay, porque si llega al poder el de la coleta no habrá ni medicinas como en Venezuela.

El miedo es una fuerza poderosa y puede movilizar a quien no se espera. Si los populares y sus dóciles medios saben transmitir miedo, entonces podrán recuperar mucho terreno.

Las movilizaciones posteriores a la abdicación regia, del estilo del 15M, ayudan a la estrategia electoral del PP. Si después del 15M el Partido Popular obtuvo mayoría absoluta, después del nuevo proceso constituyente en Sol y su república federal, igualitaria, autogestionaria, indigenista, plurinacional, homeopática, asamblearia, medioambientalista, etc, etc el PP puede conseguir los dos tercios necesarios para reformar la Constitución.

¿Y qué podemos decir de Vox? Es la única piedra que tiene el PP en el camino, pero ha demostrado poco empuje electoral. El apagón mediático ha ayudado mucho a su fracaso porque sin base social o sales en los medios nacionales o no existes. Vox morirá el día que el PP llame al voto útil frente a la extrema izquierda.

Read Full Post »

Paco Piniella cierra su blog. Su blog ha destacado desde que comenzó y su cierre ha sido el grano último que me ha invitado a escribir esta entrada. Tras seis años y medio con este blog me gustaría compartir una pequeña reflexión bloguera.

Buena parte de los blogs que leía al comienzo han ido cambiando. Muchos se han incorporado, pero también muchos han salido de la Blogosfera como yo la entiendo y vivo. Ha habido blogs que han cambiado de temática y, sobre todo, ha habido autores que se han agrupado y blogs que nacen directamente como colectivos.

Nadie nos obliga a hacer esto, pero que sea voluntario y entusiasta no quiere decir que no tenga su coste y hasta sus malas historias, como también experiencias realmente buenas. Escribir todos los días cosas medianamente interesantes y que no sean refritos o parafraseos de los medios de comunicación requiere cierto grado de trabajo e inspiración, nada del otro mundo si te dedicas profesionalmente a esto y dispones de tu jornada laboral, costoso si te ganas el pan con otra cosa.

En consecuencia es el paso natural que los blogs se profesionalicen y los medios copen el espacio antes ocupados por los antes entusiastas y jóvenes blogueros amateurs con periodistas y profesionales del tema que antes hacían columnas de opinión o reportajes. Por otro lado los amateurs que quedan se agrupan para hacer menos onerosa la carga y para hacer algo mejor con el mismo esfuerzo.

La blogosfera romántica, la del ciudadano individual que escribe desde su casa, definitivamente ha muerto, como también la ética bloguera de intentar responder los comentarios. Es otra blogosfera.

Read Full Post »


Vía Paco Piniella

Read Full Post »

José Rodríguez publicó una entrada sobre la Sociología postmoderna y cómo consideraba que la explicaciones sobre el cambio social, las instituciones y la propia labor sociológica.

Uno de los conceptos más usuales del pensamiento postmodernos, sea cual sea el ámbito concreto de aplicación, es el ‘liquidez’. Esta metáfora conceptual pretende manifestar que lo que somos, a lo que pertenecemos, tiene la consistente del estado de la materia al que hace referencia.

La liquidez sustituye al acto en el plano ontológico.

El pensamiento postmoderno le da una gran importancia al devenir de las cosas y, sin duda, concede la primacía a lo que pasa sobre lo que es. Es una afirmación correcta, solamente que exagerada queda desvirtuada. Que las cosas no sean sino que estén siendo no implica ni la nihilización de la realidad ni convertir en presente lo que todavía no es y puede no ser frente a lo que está siendo.

El problema es que determinados intérpretes de la Postmodenidad caen repetidamente en los mismos agujeros hermenéuticos. El primero lo podemos calificar como ‘presentismo’ y no es otra cosa que considerar el tiempo actual, los minutos corrientes, como la cumbre de la Historia, como el momento decisivo de al menos un cambio epocal.

El segundo es considerar que otros tiempos han sido estáticos mientras nosotros vivimos en la dinamicidad absoluta de los procesos humanos. Es cierto que las comunicaciones actuales no tiene parangón con las de otros, pero ello lo único que varía es la percepción de los hechos, no tanto su velocidad.

Un simple examen de la historia nos lleva a comprobar como pocas décadas bastaban para que algo que ahora consideramos arquetípico cayera estrepitosamente. La estabilidad en la Historia no es más que un recurso para crear modelos explicativos, pero todo el mundo sabe o debiera saber que nunca ha existido la estabilidad que le atribuimos a los tiempos pretéritos en nuestros modelos históricos.

Read Full Post »

Ayer renunció Rodrigo Rato a la Presidencia del BFA y también a la de Bankia. Está claro que Bankia es un problema para todo el sistema bancario y que los gestores de Cajamadrid y de BanCaja, principalmente, nombrados por el PP han hecho un trabajo nefasto en las últimas décadas.

Si el Gobierno pensase bien las cosas y no actuase a impulsos, el nombramiento del sucesor de Rato se habría perfeccionado ayer mismo, mientras en La Moncloa el Presidente del Gobierno anuncia, después de un Consejo de Ministros extraordinario, cual es el mecanismo de rescate de BFA, y de su filial Bankia, que se encuentra en el Real Decreto-Ley que se acaba de aprobar y que se publica esa misma tarde en un número extraordinario del BOE.

Pero no, esto no ha sido así. Rato dimite y ‘nomina’ a su sucesor. El sucesor no aparece ni es ‘investido’, de manera que el BFA y Bankia están sin timonel. El Gobierno empieza con su acostumbrado baile de cifras sobre el dinero necesario para el rescate, una cifra que no hace más que crecer.

Los que tienen su dinero en Bankia no reciben ninguna seguridad, ni ninguna muestra decisión y, por si acaso, comienzan a retirar su dinero y mandarlo a otras entidades bancarias. Ya no hay pánico ante las ventanillas, sino que el dinero se saca invisiblemente a través de las páginas webs y las aplicaciones móviles de los bancos. Miles de millones de euros que pueden salir de la entidad y agravar el problema porque la indecisión y la poco previsión del Gobierno.

El desastre de Caja Castilla-La Mancha fue peor porque ni el Gobierno ni el Banco de España tomaron entonces decisiones terminantes y todas a la vez. Dejaron que la Caja se hundiera, aún más, entre los rumores sobre su insolvencia, hasta que el problema inicial se multiplicó varias veces.

La diferencia entre CCLM y BFA/Bankia es de tamaño, una diferencia cuantitativamente tan grande que se hace cualitativa. Si van a rescatar Bankia, que lo hagan esta tarde, que mañana nos va a costar mucho más.

Read Full Post »

« Newer Posts - Older Posts »