Erasmo en inglés

Encontré en una célebre red social (como lo de ‘unos conocidos grandes almacenes’) a un viejo conocido que en su perfil de la red ponía una cita de Erasmo de Rotterdam en latín y esto me dejó absolutamente anonadado.

Puede que sea demasiado purista, quisquilloso o el calificativo peyorativo que prefiráis, pero hay cosas que no aguanto y una es citar en inglés porque sí, porque queda bien. Erasmo de Rotterdam era de lengua nederlandesa, aunque (hasta donde sé) no se conserva ningún escrito suyo en esa lengua.

Su celebridad provino de sus libros escritos en latín y en ese idioma se le debe citar, al menos en el ámbito académico. Si uno se mueve en un ambiente de castellanohablantes o está en un ámbito no académico, o no sabe el suficiente latín, lo que suele pasar, entonces una buena traducción al castellano puede valer.

Citar a Erasmo, en ese contexto, en inglés sería como citar a Maquiavelo en francés y no hacerlo en italiano o en castellano (en defecto de lo anterior). Sólo comprendo las citas en idiomas no originales y que no sean el materno del que cita cuando el autor tiene una de esas lenguas denominadas no académicas o es inaccesible en su lengua original.

[Perdonad la idea de ola]

Aprobado general en Educación para la Ciudadanía


Los primeros exámenes de “Educación para la Ciudadanía” en la Comunitat Valenciana, donde hay que impartir esta asignatura en inglés, son desastrosos. El 99% de los alumnos han suspendido.

Ahora la “Consellería”, visto el desastre y que los padres van a comenzar a quejarse, arremete contra los profesores diciendo que más que han puesto un examen donde era más necesario saber inglés que los conocimientos de la materia.

No sé si en la “Consellería” son tontos o solamente se lo hacen. No es posible examinar de una asignatura sin que el examen sea también de la lengua que se emplea para la enseñanza. Sabemos que buena parte del fracaso escolar procede del insuficiente dominio de la lengua vehicular que impide tanto la comprensión de los conocimientos como la expresión de estos, si se tienen.

Si cupiese la posibilidad de examinar de “Educación para la Ciudadanía” o de cualquier otra asignatura que requiere expresión escrita sin conocer la lengua vehicular, yo podría irme a Rusia y sacarme nuevamente allí la licenciatura en Filosofía sin tener la más mínima idea de ruso.

Los de la “Consellería” no son tontos, se lo están haciendo. Realmente lo que están es planteando una salida a la situación que ellos mismos han creado. Están abonando la teoría de que son los profesores y no la peregrina decisión de la “Consellería” los responsables de esta lamentable situación, de forma que les resulte factible exigir responsabilidades disciplinarias a los profesores, a los que ellos acusan de ser los causantes de este desastre.

También están preparando un aprobado masivo por medio de reclamaciones al Servicio de Inspección argumentando la inadecuación de los instrumentos de evaluación con los contenidos. La “Consellería” les dirá a los inspectores (la mayoría nombrados provisionalmente y por tanto pendientes de una renovación) que sean sensibles a esas reclamaciones. Y en junio un mágico aprobado general.

Dar religión en inglés (o en francés)

Leí ayer una carta al director, en “El País”, en la cual un profesor de Educación para la Ciudadanía se quejaba amargamente de la situación que están viviendo en la Comunidad Valenciana.

Allí el PP ha decidido peregrinamente obligar a que Educación para la Ciudadanía se imparta en inglés y mandan a los inspectores para comprobar que se cumple esta orden. Hasta se están gastando un buen dinero público en poner a otros profesores como traductores al castellano o del valenciano al inglés. Pedía el profesor que el Ministerio de Educación (MEPSYD) tome cartas en el asunto.

Mientras la ministra Mercedes Cabrera decide qué hacer, si es que hace algo (dado que la noticia se conocía desde marzo), yo voy a proponer una idea. ¿Por qué no obliga a impartir la asignatura de religión en inglés o francés, dependiendo del idioma en el que estén matriculados los alumnos? Si es bueno que Educación para la Ciudadanía se enseñe en inglés, no hay que discriminar a la enseñanza religiosa.

Tres observaciones finales:

1) Tan malo es el nivel de inglés de los alumnos de la Comunidad Valenciana que el gobierno regional pone Educación para la Ciudadanía en ese idioma con la finalidad de que no se enteren de nada.

2) ¿Dónde están los que firmaron el “Manifiesto por la Defensa de la Lengua Común”? Que yo sepa el inglés no es “la lengua común” (como el castellano), ni de lejos una lengua española (como el valenciano). ¿Por qué no han dicho nada?

3) Si se decidiese que Religión hay que impartirla en inglés o en francés, todos los argumentos dados oficialmente por defender la opción del PP de Valencia serían aplicables.

El inglés en los Países Bajos

Hace unas semanas manifesté lo encantado que terminé después de una visita veraniega a los Países Bajos. Hay una cosa que sí me produjo inquietud y que ahora voy a exponer.

El dominio de la lengua inglesa por parte de los nederlandeses es tan alto que podría decirse que al menos es igual a la de los propios ingleses. Esto está bien, pero hay un problema: el nederlandés u holandés está perdiendo terreno dentro de la cultura de su propio país. Este problema lo pude comprobar en una librería céntrica de Ámsterdam. La mayoría de los libros, tanto de literatura como de cuestiones específicas, estaban en lengua inglesa (y en otras aunque en castellano solamente había literatura), notándose el hueco de los libros en el idioma del país.

No por nacionalismo lingüístico, pero sí por valoración de una lengua con una gran historia. Creo que saber conocer otros idiomas es muy importante, fundamental y útil, pero abandonar la propia lengua creo que es un error, porque en la lengua está el depósito de una cultura, que si no se actualiza cada día termina por fosilizarse.

El inglés como idioma de élite

Hace poco leí una biografía de Borges que me dejó bastante insatisfecho. Eso sí, había algunos datos que merecían interés y sobre uno de ellos voy a hablar ahora. Borges era bilingüe desde su infancia, ya que gracias a su abuela inglesa aprendió este idioma junto al castellano y puede que sus primeras lecturas fueran en lengua inglesa.

La lengua internacional de las personas cultas en la primera mitad del siglo XX era el francés y muy pocos, si no eran por circunstancias especiales, sabían algo de inglés. Pasados los años el inglés fue ganando terreno, sobre todo por la victoria norteamericana y británica en la Segunda Guerra Mundial, pero en la Argentina de Borges, como en España, el inglés era una lengua minoritaria, hablada únicamente por una minoría que la cultivaba como expresión de su propio elitismo. Borges fue a los Estados Unidos a impartir sus primeras conferencias en aquel país y allí quedó impresionado con el hecho de que absolutamente todo el mundo hablaba inglés y que el dominio de esa lengua no era distintivo de la pertenencia a ningún grupo elitista.

Todavía continúan algunos compatriotas que la lengua inglesa tiene unas virtualidades que el castellano no posee y prefieren todo lo que utilice ese idioma como vehículo, sea el cine, la literatura o la música. Realmente lo hacen porque buscan algo con que distinguirse de los demás, pero si estuvieran en un marco anglófono buscarían otra idioma o rasgo para no “hablar” la misma lengua que los demás, como hizo el propio Borges al lanzarse al estudio de una lengua primitiva del inglés, el anglosajón. Puestos a buscar distintivos podrían aprender una lengua muerta como es el latín o el griego clásico, que no tienen peligro de ser empleadas por el común de los mortales.