Lo de Cataluña (XIII): La Europa de los microestados

En los debates en torno a la integración europea se han acuñado términos como la “Europa de los mercaderes” o la “Europa social”, hoy asistimos al intento de hacer nacer la “Europa de los microestados”. Una Europa cada vez integrada, a pesar del Brexit, donde las decisiones se hacen en común, donde hay voluntad de desarrollar una política exterior y de defensa integrada no es del gusto del gran actor geopolítico europeo que está donde nace el sol.

Las independencias de las regiones más ricas tiene enormes ventajas para Rusia. Aumenta el número de actores cada cual con una nueva agenda, con sus peculiaridades y nuevos asuntos que para algo uno es independiente. Se debilitan los Estados actuales. Las sociedades ricas solamente están dispuestas a invertir en su propia riqueza y cosa como el gasto en Defensa está mal visto y es poco pijo-guay, de modo que cada rublo ruso destinado a lo militar, tendrá menos euros para contrarrestarlos. En ese gallinero siempre habrá un Estado o varios dispuestos a ser el abanderado de Rusia porque son tan pequeños y poca cosa que necesitan apoyo externo para sobrevivir.

La hipotética independencia de Cataluña, Euskadi, Saboya, Silesia, Provenza, Bretaña, Córcega, Flandes. Valonia, Lombardía, el Véneto, Baviera, Renania, Escocia, Gales y Moravia (por citar algunos casos) es el sueño de la política exterior europea, que en vez delante a unos futuros Estados Unidos de Europa puede encontrarse con los Microestados de Europa, una cutre reedición en el siglo XXI del Sacro Imperio.

Exportando cabezas coronadas

Con ocasión de la muerte de la reina Fabiola, ex reina de los belgas, me he preguntado qué españoles o españolas han sido monarcas o consortes de monarcas en otras monarquías. Sin ánimo de ser exhaustivo he comenzado la andadura en los Reyes Católicos.

Los varones, son monarcas por título propio, mientras que todas las mujeres son consortes de monarcas varones. Solamente señalamos en el caso de los monarcas por título propio los principales territorios extranjeros que estuvieron bajo su corona y ni aquellos, como los muchas posesiones italianas, que formaban parte de la Corona y se heredaban normalmente.

Descendencia de Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón
Catalina (1485-1536), reina de Inglaterra
Juana I (1479-1555), duquesa de Borgoña y condesa de Flandes
María (1482-1517), reina de Portugal
Isabel (1470-1498), reina de Portugal

Descendencia de Felipe I y Juana I
Leonor (1498-1558), reina de Portugal
Carlos (1550-1558), emperador del Sacro Imperio
Isabel (1501-1526), reina de Dinamarca
Fernando (1503-1564), emperador del Sacro Imperio, rey de Hungría, rey de Bohemia
María (1505-1558), reina de Hungría y Bohemia
Catalina (1507-1578), reina de Portugal

Descendencia de Carlos I
María (1528-1603), emperatriz del Sacro Imperio

Descendencia de Felipe II
Catalina Micaela (1567-1597), duquesa de Saboya

Descendencia de Felipe III
Ana María Mauricia (1601-1666), reina de Francia
María Ana (1606-1646), emperatriz del Sacro Imperio

Descendencia de Felipe IV
María Teresa (1638-1683), reina de Francia
Margarita (1651-1673), emperatriz del Sacro Imperio

Descendencia de Felipe V
Mariana Victoria (1718-1781), reina de Portugal
Felipe (1720-1765), duque de Parma
María Antonieta Fernanda (1729-1785), reina de Cerdeña

Descendencia de Carlos III
María Luisa (1745-1792), emperatriz del Sacro Imperio
Fernando I (1751-1825), rey de las Dos Sicilias

Descendencia de Carlos IV
Carlota Joaquina (1775-1830), reina de Portugal
María Luisa Josefina (1782-1824), reina de Etruria y duquesa de Parma
María Isabel (1789-1848), reina de las Dos Sicilias

No pertenecientes a la dinastía reinante
Eugenia de Montijo (1826-1920), emperatriz de los franceses
Fabiola de Mora y Aragón (1928-2014), reina de los belgas

Euromedia parlamentaria

El otro día, cuando hacía la simulación del Congreso con 700 diputados, Franesco se preguntaba por qué no 7000 diputados. Aparte de que una cámara de varios de miles es más inoperante que un congreso de un partido, la cuestión es que nuestro número de miembros de la cámara baja, comparado con nuestro entorno de la UE, es muy bajo.

El aumento de la proporcionalidad, según esta hipótesis, tendría como propio un aumento del número de diputados (eliminando el Senado, claro). España se encuentra en el penúltimo puesto en la ratio entre parlamentario de la cámara baja y habitantes.

República Checa: el peligro de quedarse solo

Banderas UE Checa
Según informa “El País” el Presidente de la República Checa arguye ahora la posibilidad de reclamaciones alemanas sobre bienes expropiados tras la Segunda Guerra Mundial, en la región de los Sudetes, para pedir rectificaciones en la Carta de Derechos, a la que el Tratado de Lisboa da fuerza jurídica, antes de proceder a su ratificación.

Dice Klaus que “no podemos permitir que los jueces de Malta o de España que se sientan en el Tribunal de Justicia las Comunidades Europeas y que ignoran la historia de nuestra región, decidan si los alemanes tienen derecho a recuperar sus propiedades”.

Además de agradecer la referencia a los jueces españoles, hay que decirle varias cosas al Presidente checo, jurídicas y políticas.

Las jurídicas se centran en un tratado y un protocolo adicional a ese tratado que la República Checa tiene ratificados hace tiempo: el Convenio Europeo de Derechos Humanos y el Protocolo nº 1 que reconoce el derecho a la propiedad privada.

El tema no es baladí porque en otros antiguos estados del Este se han presentado reclamaciones sobre bienes que, en tiempos pretéritos, fueron expropiados sin ningún procedimiento legal sobre la base legal del artículo 6 (debido proceso) y del artículo 1 del Protocolo (derecho a la propiedad privada).

Realmente el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (que nada tiene que ver con la Unión Europea) no entra a valorar lo acontecido antes de que el Convenio y su Protocolo fuera vinculante para el estado en cuestión, sino lo que ha hecho el estado o no ha hecho desde que tenía la obligación jurídica de verlas por esos derechos que se comprometió a respetar y proteger (como ejemplo se puede consultar el caso Jasiuniene contra Lituania, de 6 de marzo de 2003).

Resumiendo lo dicho. El temor del Presidente Klaus es irreal, porque en su país ya hay base legal para hacer lo que él dice que se podría hacer en caso de ratificar el Tratado de Lisboa. No sé si él confunde el TEDH con el TJCE, porque a día de hoy sí puede encontrarse con una demanda y con simpáticos jueces españoles y malteses para entender del caso.

Pasemos a la parte política. La República Checa no es Irlanda. En la escena internacional, si no eres una potencia considerable, pasa como en la administración pública española: lo importante es la antigüedad. Irlanda lleva en las Comunidades Europeas desde 1973, forma parte de las naciones occidentales desde su independencia, se encuentra bajo la égida anglosajona y, además, le saca 20.000 dólares de PIB per capita a la República Checa.

Junto a todo ello Irlanda ya ha recibido el grueso de los fondos europeos, mientras que para los checos lo mejor está aún por llegar. Con muchos países pidiendo dinero y unas cuentas limitadas, la mejor opción no es ser el único estado que se empeña en obstaculizar una reforma más que necesaria de las instituciones comunitarias.