SIDA y Cultura

Alejandro Nieto González, en una entrada en El Blog Salmón, hacía algunas interesantes anotaciones sobre el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2012. De todo el conjunto hubo una que me sorprendió mucho y la reproduzco aquí para comentarla:

¿De verdad seguimos necesitando un Ministerio de Cultura? Para el poco presupuesto que tiene, menos de 1.000 millones de euros, es para planteárselo. El gran recorte se lo lleva las ayudas al cine. Pero me sorprende que este presupuesto no se deje a cero cuando otras cosas, como el Plan Nacional sobre Sida, se han quedado sin presupuesto alguno.

Lo primero que me llama la atención es que el Ministerio de Cultura no existe, sino que fue integrado en un departamento que recibe el nombre de Ministerio de Educación, Cultura y Deportes. Lo que sí existe es una Secretaría de Estado de Cultura. No es que tenga mucha importancia, pero que un comentarista se conociese los ministerios del actual Gobierno de España no sobraría, y más cuando las principales divisiones orgánicas de los Presupuestos Generales, las secciones, se apoyan en buena parte sobre la división ministerial de la AGE.

Una política pública como es la de Cultura tiene dos grandes dimensiones en mi modo de entenderla. Una es la promoción cultural y otra es la administración cultural. Mediáticamente se ha dado la impresión de que Cultura solamente es una forma de llamar a las subvenciones al cine español, pero Cultura es mucho más.

Cultura es conservar el patrimonio archivístico, mantener y acrecentar museos, sostener la Biblioteca Nacional, restaurar obras de arte y monumentos que se pueden ver en este conjunto de programas presupuestarios. Cultura es el Museo del Prado, el Acueducto de Segovia, las catedrales de Sevilla o de Toledo, los frescos románicos del MNAC, La Alambra de Granada y la Universidad de Salamanca. Cultura es turismo, puestos de trabajo e ingresos fiscales.

Es lamentable lo que se ha hecho con el Plan Nacional sobre Sida. Eliminar todas las partidas de las que se nutría el Plan Nacional sobre Sida tengo la impresión que tiene más que ver con opciones ideológicas sobre esa enfermedad que por una preferencia por lo ‘cultureta’.

En todo caso creo que está fuera de lugar establecer la comparación con Cultura o solamente con Cultura y más cuando, como hemos indicado, Cultura ampara, promociona y administra sectores enormemente productivos para nuestra economía.

Objetividad y subjetividad en ‘viajar al extranjero’

El otro día un medio digital hablaba de un estudio de la Fundación de Cajas de Ahorros sobre los hábitos de viaje al extranjero de los españoles. Realmente, viendo la página de esta Fundación, uno comprueba que eso solamente es un capítulo de un estudio más amplio sobre el turismo.

La información periodística, que no sé si coincide totalmente con el informe porque al ser de pago no lo he querido comprar, daba una de esa simpáticas clasificaciones entre las diferentes regiones españolas y la cantidad de sus ciudadanos que habían salido de su provincia, de su comunidad o del país.

Más allá de algunos datos sobre las veces que la gente viaja fuera de su provincia, sin intentar explicar los motivos relativos a extensión, servicios y variedad de las provincias, así como a su situación geográfica, la información sobre el informe se vuelve loca con los viajes al extranjero.

De entrada viajar al extranjero dar la impresión que es ir al extranjero, es decir, cruzar la frontera de España con otro país. Da la impresión porque los datos invitan a pensar eso, sin pagar los 17 euros que cuesta el estudio, ya que los más viajan al extranjero son precisamente ciudadanos de autonomías fronterizas con Francia (Navarra y Catalunya) y con Portugal (Galicia y Extremadura). Los que menos manchegos y murcianos (curiosamente de los que más lejos tienen las fronteras), acompañados por andaluces (los orientales están lejos de cualquier frontera) y los canarios por razones obvias.

Los ceutíes y los melillenses no salimos, pero creo que de ser encuestados hubiéramos roto el techo, ya que la mayor parte de la población pasa a Marruecos a casi cualquier cosa, desde dar una vuelta o comprar la verdura. Considerar igual todas las ideas al extranjero es un error metodológico que equipara una semana en Rusia con pasar la tarde en Andorra comprando tabaco o en Castillejos adquiriendo tomates.

Es por ello por lo que salgan menos viajeros serán los que no limiten con ningún país extranjero o esas comunidades tan grandes cuya tarde limítrofe contrarreste a la que no lo es. Quizá la información periodística debería haberse fijado más en las condiciones geográficas de los lugares, en que el extranjero no es lo mismo dependiendo del sitio de donde procedas y al que vayas y los resultados finales tenían un sesgo geográfico bastante llamativo.

Sobre manifestaciones, concentraciones y acampadas

Ante todo, como presupuesto, quiero indicar que los manifestantes de ayer y los que hoy y en adelante presumiblemente se concentrarán me merecen todo el respeto. Sigo sin saber qué desean o que reclaman en concreto porque cada una de las personas que va allí es un programa en sí mismo y el manifiesto es de una generalidad tal con la que no se puede estar de acuerdo ni en desacuerdo.

Algunas reflexiones desordenadas:

1) Estoy de acuerdo con Jorge Galindo y R. Senserrich con decir que este movimiento es de izquierda y que rezuma los principios clásicos de la izquierda, por más que insistan en no identificarse con ningún partido político.

2) El sector liberal de izquierda no puede caer en la tentación de que esos manifestantes quieren sus propuestas, todo lo contrario, quieren mantener lo que la crisis ha tirado. Las opciones del PSOE para no perder al electorado que se le va a chorros no era la liberalización, sino mantenerse inamovible, algo que no le ha sido posible.

3) El sector económico más dañado por la crisis, con diferencia, ha sido la construcción. Tengo la impresión, subjetiva, de que pocos desempleados de este sector se están manifestando en las plazas de las ciudades. Esto no es ni bueno ni malo, en el caso de ser sería únicamente una característica. Los desempleados de la construcción añoran los viejos tiempos de la ‘burbuja’ donde sin cualificación alguna se podía ganar 3000 euros al mes.

4) Es cierto que, por fin, las movilizaciones han saltado de Internet a la calle, que es donde se ganan las causas o se pierden. Poco a poco irán adquiriendo las habilidades necesarias para que las manifestaciones y las concentraciones no se pierdan o se desvíen. La continuidad creo que está garantizada si en principio se limita al próximo domingo.

5) El seguimiento de las concentraciones es muy desigual a lo largo del país. Solamente parece que ha tenido relevancia en Madrid, pero en otras ciudades del país la cifra ha sido más bien ridícula. Corre el peligro de convertirse en una protesta de corte madrileño con la no participación de la periferia del país, esto es, del país.

6) Los manifestantes, acampados o concentrados no deben caer en las facilones redes de lo ‘conspiranoico’. Durante la pasada tarde se ha acusado a Twitter de censurarles a desaparecer el ‘trending topic’ de #spanishrevolution (por dejar de ser una tendencia y consolidarse, lo cual es un criterio conocido de Twitter) y de que se estaban utilizando inhibidores para evitar el uso de móviles (cuando las redes se saturan cuando hay una acumulación tremenda de gente para unas antenas limitadas).

7) De todos modos que nadie se engañe. La mayor concentración de personas para un acto político del día 17 de mayo la ha protagonizado el imputado Francisco Camps. 15000 personas, muchas más que en Sol, han estado apoyando al imputado que el Partido Popular presenta a la Presidencia de la Comunitat Valenciana. La derecha lo tiene muy claro y va arrasar.

8) Desde ayer mismo y amparándose en incidentes protagonizados por unas minorías que desgraciadamente siempre aparecen, Gallardón comenzó a abonar la teoría de que la extrema izquierda está tomando la calle. Luego vendrá la idea de que las instituciones están siendo cuestionadas por extremistas políticos bolivarianos (u otras variaciones como que Rubalcaba es el director) y de que hay que tomar medidas extraordinarias. Los del PP son gente lista, aunque a veces se esfuercen en demostrar lo contrario, y saben que una de las mayores victorias de la derecha francesa se dio tras la Revolución del 68 con la llamada ‘Cámara del Miedo’.

9) Un poco de cinismo para terminar. La principal fuente de ingresos de este país es el turismo y al turismo le repele la inestabilidad en los destinos. Que nadie olvide que España se ha beneficiado de la huida del turismo del mundo árabe a causa de las revueltas. Si los medios extranjeros transmiten al exterior la existencia de un clima de inestabilidad política que los trabajadores turísticos preparen las cartillas del paro para antes del verano.

Horarios comerciales. Cierta inquietud

Roger ha vuelto con uno de sus temas claves en MG: la liberalización de los horarios comerciales. Tiene razón y sus argumentos son, en principio, poco atacables, pero a mí hay algo que hace que me resista, a pesar de mi deseo de que un domingo todo esté abierto.

Ese algo es que creo que no se va a pagar a buena parte de los trabajadores. En la mayoría de los establecimientos comerciales, especialmente los medianos y pequeños, se va a decir a los trabajadores que se reparten el fin de semana por el mismo salario o se van al paro, que hay unos cuantos millones de parados deseando hacer ese trabajo por menos dinero que ellos. Y es que en buena parte de Celtiberia eso de ‘plegar’ a la hora en la que te dejan de pagar está muy mal visto.

Comentarios tardíos sobre controladores y temas afines

Defender a los controladores para atacar al Gobierno es una estrategia perdedora en todas las ocasiones, ya que los controladores son percibidos por casi toda la sociedad como una casta privilegiada que no duda en fastidiar a todo el país y al turismo, sector fundamental de nuestra economía, para defender lo que le hace diferentes a los demás, que no son derechos, sino privilegios.

La derecha, especialmente la caverna mediática, ya esta en plena batalla para culpar al Gobierno y especialmente al ministro de Fomento por el caos vivido en los aeropuertos españoles el pasado día 3 de diciembre.

Su estrategia parte de la siguiente idea: “el Gobierno lo sabía y por tanto tenía que haberlo evitado”. Una idea sugerente pero que plantea algunos problemas. No me cabe duda de que el Gobierno sabía que los controladores estaban preparando algo para el inicio del puente de diciembre, su obligación es saberlo y peor hubiera sido que les hubiera cogido absolutamente ‘in albis’.

Pero que el hecho de saber algo implique tener la capacidad de evitarlo no se sigue necesariamente. A pesar de las medidas que se tomaron el día 3, como publicar el Decreto-Ley en el BOE esa misma tarde y declarar la militarización del espacio aéreo,  no fue hasta el ‘Estado de Alarma’ y el que el control aéreo y su personal fuese puesto bajo las órdenes y disciplinas militares cuando se consiguió que los controladores dejasen de estar ‘malitos’ (porque eso no es una huelga) y volviesen a sus puestos de trabajo.

Algunos dicen que lo sucedido es fruto de la incapacidad del Gobierno para dominar la situación y haber solucionado el problema desde el Decreto-Ley de febrero. La cuestión, a mi modo de ver, es la siguiente: los controladores tienen un plataforma reivindicativa caracterizada por ‘o me lo das todo’ o ‘te creo un caos aéreo’. No hay negociación posible ya que los controladores lo que único que querían era renovar su situación. Salvo que el Gobierno estuviera dispuesto a bajarse los pantalones (como hicieron Aznar y Álvarez-Cascos en 1999), no había margen para el acuerdo.

Otros han tenido la feliz idea de indicar que aprobar un Decreto-Ley que afectaba a los controladores justo antes del puente de diciembre fue un error de cálculo. Lo primero que asumen es que el Gobierno debe condicionar el desarrollo de su agenda normativa a cuando los controladores se pueden poner casualmente enfermos a la vez, esto es, que el Gobierno debe ceder al chantaje de una epidemia espontánea. En segundo lugar, ignoran que los controladores saben esperarse y si el Decreto-Ley lo apruebas después la epidemia aparece en Navidades, Semana Santa o cuando se prevea un fuerte tráfico aéreo: no sería otra cosa que diferir el chantaje y una nueva bajada de pantalones de inspiración aznariana.

Finalmente están los que llevan semanas examinando con lupa la Ley Orgánica que regula los estados especiales y el decreto que lo declara. Chocan con algo que se hace así precisamente para dar evitar maniobras como la que ellos pretenden: la normativa está llena de conceptos jurídicos indeterminados, no hay precedentes ni jurisprudencia y, fácilmente, se puede considerar que la declaración del Estado de Alarma es un ‘acto político’ y no un mero acto administrativo a los efectos de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa.

Decir que habría que haber hecho otra cosa tiene dos exigencias: que la otra cosa no fuese bajarse los pantalones y decir, ya que se es tan listo, qué habría que haberse hecho.

Aerolíneas ‘low-cost’ subsidiadas

La lucha entre Ryanair y la Xunta de Galicia ha llevado a la luz pública un asunto que los responsables políticos y gerentes de determinadas aerolíneas habían disimulado, aunque tampoco habían negado: las subvenciones a determinadas líneas aéreas para que operen desde determinados aeropuertos y no desde otros.

Determinadas aerolíneas que se presentan como valedoras del más puro modelo liberal y que piden la aplicación de draconianas medidas de la época Reagan, andan corriendo detrás de ayudas públicas que le garanticen ganar aún más dinero. No deja de ser curioso, muy curioso y más cuando en sus comunicados oficiales no dicen realmente cuáles son los motivos por los que eliminan determinadas rutas.

Hay muchas voces atacando las ayudas sociales como una forma de tirar el dinero, diciendo que la sanidad pública es un despilfarro o que hay que privatizar la educación pública. En unos tiempos en los algunos reclaman el final de las ayudas a las personas que están en una situación más delicada en la sociedad, no se manifiestan cuando la beneficiaria de las ayudas públicas (bajo la apariencia de campaña de promoción) es una empresa insignia de la economía globalizada. ¿Qué más subvenciones forma de contrato publicitario rebice Ryanair en España?

‘Paramount-Murcia’ ya plantea duras

Lo del parque temático de ‘Paramount’ en Murcia se me antoja un asunto que ya precisa algunas aclaraciones por las circunstancias que van apareciendo en la prensa regional:

1) ¿Por qué el gobierno regional contrata a una consultora afincada en Dubai, por un millón y medio de euros, para negociar las licencias de ‘Paramount’ (porque eso es lo que se está negociando ya que la multinacional no pone un euro) y no entabla por sí mismo las negociaciones? ¿Era ese el mejor precio?

2) ¿Los ‘empresarios’ que van a explotar el parque temático piensan devolver ese millón y medio que ya han gastado los murcianos para que ellos tengan su negocio en el cual aún parece que no han invertido nada?

3) Comprendo que hay cosas que hay que tratarlas discretamente, pero de ahí a que una Administración firme acuerdos de confidencialidad hay un trecho ¿Por qué tanto acuerdo de confidencialidad cuando estamos empleando dinero público? ¿Por qué tiene que durar cinco años la confidencialidad y no tres o uno?

4) Lo que ya me empieza a oler fatal es el tema de los posibles puestos de trabajo. Se anunciaron 20.000 y hoy ya se ha habla de 40.000 (mismo enlace que el punto anterior). Los puestos de trabajo que una inversión generan son proporcionales a lo que se piensa facturar con ella y otros factores. Esto suele estar recogido en un plan de explotación y en un plan financiero, ya que los empleos directos sí son un coste que tiene que asumir la empresa. No es creía que de un día a otro hayan tenido que rehacer los cálculos y el número de empleos se doblen; tampoco es creíble si son empleos indirectos, ya que implicaría un aumento de la facturación y de los empleos directos que evidenciarían que los planes financieros y de explotación están mal hecho, en el caso de que estén hechos.

5) Algo empieza a no gustarme nada cuando comienzan las comparaciones megalómanas. Samper, presidente del Real Murcia, es el empresario que lidera o, al menos, da la cara del sector privado en esto del parque temático. Hoy ha comparado el todavía virtual parque temático con Eurodisney. Es una comparación megalómana porque, con todo el respeto, la Región de Murcia no es París (capital de Francia y centro turístico ‘per se’) y porque Disney es una marca mucho más reconocida en esto de los parques que ‘Paramount’.