Los árbitros benefician a los modestos

Es cargante escuchar a los hinchas y medios de cada de los dos principales equipos de fútbol de este país quejándose continuamente de los ‘arbitrajes canallas’ que sufren sus equipos.

Los dos grandes equipos solamente se enfrentan dos veces durante la liga, por lo que hemos de suponer que esos ‘arbitrajes canallas’ no se dan en los Barcelona-Madrid sino en los enfrentamientos que estos equipos tienen contra los otros que juegan, que no disputan, en la Primera División.

Si los árbitros perjudican al Madrid y al Barcelona beneficiarán, lógicamente, al Sporting, al Rayo Vallecano, al Betis, al Zaragoza, al Osasuna, o al Villareal. En el fútbol español actual los grandes beneficiados de los arbitrajes en este país son los equipos modestos y que los equipos grandes son víctimas de los colegiados.

No me cabe duda de que los aficionados, jugadores, directivos y técnicos de los equipos modestos están esperando con deseo la fecha de jugar contra el Madrid o el Barcelona para tener un arbitraje ventajoso.

Reventando manifestaciones y celebraciones en Barcelona

Habrá determinados medios de comunicación que, con los incidentes de Barcelona, estén encantados de tener fotos para su portada de mañana. Así podrán decir que los sindicalistas o huelguistas son una especie de guerrilleros urbanos que lo que quieren es extender el caos y el desorden por todo el país. Dejémosles satisfechos y la portada hecha.

Lo cierto es que en Barcelona hay un grave problema con determinados grupos que aprovechan cualquier concentración multitudinaria en la calles, ya sean manifestaciones o celebraciones de los títulos del FC Barcelona, para que los informativos abran con los altercados o disturbios en la ‘Ciudad Condal’.

No es la primera vez, ni la segunda, ni la vigésima. Es una situación habitual que ni los responsables policiales del Estado ni los de la Comunidad Autónoma han sido capaces de atajar y eliminar. Es cierto que la Policía tiene que atender muchos problemas pero éste va comprometiendo el derecho de los ciudadanos a manifestarse y a expresarse, porque pone en bandeja a ciertos sectores la instrumentalización de las protestas para desacreditar a los manifestantes.

El hecho de que, en determinados actos, estos destrozadores y reventadores no aparezcan cuando sus acciones tendrían una repercusión muy ampliada hace pensar mal. Da la impresión de que cuando se quiere, se consigue, y que no es que no se pueda, sino que no se quiere. Mientras se quiera o no esos medios seguirán teniendo las portadas que tanto les gusta.

Los verdaderos problemas de los españoles

La Vicepresidenta del Gobierno ha dedicado más tiempo a anunciar una reforma legal para que las emisoras de radio puedan retransmitir los partidos sin pagar lo que los clubes piden por derechos en su comparecencia en la Comisión Constitucional del Congreso.

Luego, dedicó unos segundos a anunciar una reforma en el procedimiento de elección del Consejo General del Poder Judicial, cuando ya la oposición no podía contestarle.

Soraya Sáinz ha hecho lo que Mariano Rajoy prometió durante sus muchos años de oposición: dedicarse a los problemas que de verdad preocupan a los españoles. Los diarios futbolísticos y la franja de deportes (o fútbol) de los medios son seguidos por millones de personas más que los que informan sobre la situación económica, la reforma laboral o la fiscal.

A los españoles normalmente les interesa el fútbol de una forma obsesiva y el Gobierno quiere darles satisfacción proporcionándole su dosis semanal, o aún más intensa, de gritos en la radio y pitiditos.

El Gobierno está haciendo lo que prometió: atender los verdaderos problemas de los españoles. La cuestión es que cuando lleguen las elecciones con más parados que cuando entraron, con la papeleta en la mano, el fútbol radiado siga siendo el verdadero problema de los españoles.

Nueva Zelanda 1982

Esta semana el Servicio de Defensa de la Competencia ha anunciado su investigación sobre prácticas contrarias a la competencia por parte de las empresas que fabrican y distribuyen en España las famosas cartas ‘Magic’. Les deseo mucha suerte.

Lo simpático es que esto me ha servido para recordar la primera vez que fui consciente de que había una entidad que retenía deliberadamente algo para conseguir más dinero.

Entonces los chavales, yo tenía ocho años, coleccionábamos cromos de jugadores y sabíamos que había algunos que aparecían en casi todos los sobres y otros que eran más raros. Evidentemente había una táctica comercial, pero a nosotros nos entretenía pasar tremendos tacos de cromos en la romántica y en la ingenua idea de que había una verdadera dificultad o que la rareza no era intencionada.

Esta ingenuidad terminó en 1982. Danone ofrecía cromos con sus productos y, además, regalaba el álbum (que siempre era una inversión). En nada que en una familia hubiera un consumo moderado de productos de esta compañía francesa, el album se rellenaba, salvo un hueco, el número 60 correspondiente a la selección de Nueva Zelanda.

Nueva Zelanda era imposible. De hecho había familia, con más miembros y/o consumo de lácteos, que tenían hasta cuatro álbumes relleno faltándole el dichoso cromo de los neozelandeses. Un compañero del colegio te decía que el conocía a uno, cuyo primo conocía a otro que sí tenía el cromo de Nueva Zelanda.

Danone retuvo el cromo de Nueva Zelanda todo lo que pudo para terminar soltándolo en aluvión. A esas alturas, y a nuestros ocho años, nos dimos cuenta de que lo importante era vender yogures y no una noble competición coleccionadora, que nos habían mantenidos meses atentos a esa selección absolutamente irrelevante para luego imprimir millones de cromos de ese ejemplar tan deseado.

¿Por qué la derecha excita el sentimiento nacionalista?

El FC Barcelona ha ganado la Liga. El Real Madrid la Copa. El FC Barcelona se ha clasificado para la final de la Liga de Campeones de la UEFA eliminando, en la semifinal, al Real Madrid. Todo esto se ha solventado, más o menos, en cuatro partidos en dos semanas. Una tortura.

Estos cuatro partidos han servido para que la confusión entre fútbol y político, entre quienes se toman la política como si de fútbol se tratase o viceversa. Recuerdo leer reproches y acusaciones políticas de corte nacionalista entre aficionados de los dos equipos.

Un espectáculo edificante: nacionalistas españoles y nacionalistas catalanes insultándose. Los unos y los otros culpándose recíprocamente del pecado original y atribuyéndose dudosas procreaciones.

Al final dos partidos, uno nacionalista español y otro nacionalista catalán, se alían en el Parlamento de Catalunya para apoyar los recortes en los servicios públicos en esa comunidad autónoma.

PP y CiU, dos de los tres partidos de derecha más importantes de España (el otro es el PNV) han hecho lo que a la derecha le gusta hacer: recortar los derechos y los servicios de todos. La cuestión no es creer que tal comunidad o cual comunidad debe ser o no un estado independiente y soberano, sino qué decisiones se toman y sobre qué criterios.

Diecisiete invisibles

Este fin de semana vi en ‘Teledeporte’ (canal temático de RTVE) el resumen del partido que enfrentó al Atlético de Madrid con el Levante. Varios comentaristas hablaban de los diversos lances del juego y etapas del partido, así como de los jugadores y de las ocasiones producidas. Se puede incluso decir que lo hacían con pasión.

Y todo ello es normal salvo por el hecho de que todos los comentarios se referían al Atlético de Madrid, a la forma de sus jugadores, al acierto de estos, a la táctica planteada por su entrenador o a la trayectoria de los colchoneros a lo largo de la temporada. ¿Se dijo algo del Levante? Sí, su nombre.

Cuando los grandes equipos de las dos grandes ciudades juegan parecen que lo hacen solos, salvo que se enfrenten entre ellos. Nada dijeron los varios comentaristas sobre el juego de los valencianos, ni sobre sus ocasiones, ni sobre sus aciertos o fallos. Los del Levante eran el necesario convidado de piedra para que hubiera partido, pero no se merecieron ni el intento de disimular el desprecio que a los comentaristas de RTVE les merece el equipo valenciano.

Sé que cabrá la excusa de que Real Madrid, FC Barcelona y Atlético de Madrid son los tres equipos españoles con más aficionados y es cierto. Y dentro de poco serán los tres únicos equipos españoles con aficionados, ya que solamente se ofrece información y se da valor a estos, lo que se traduce en un oligopolio en términos de deseabilidad.

Uno sabe que esto es así y que difícilmente cambiará y es por ello por lo que me conformo en pedirle a los responsables de la televisión pública estatal en que, al menos, que disimulen y hablen diez segundos de los otros equipos y hasta parezca que no les molesta demasiado.

¿Programa ‘premium’ en Televisión?

Determinados servicios de Internet se están configurando en dos modalidades, una gratuita y con publicidad y otra de pago y sin publicidad, las conocidas cuentas ‘Premium’.

Las televisiones de pago en nuestro país tienen problemas desde su nacimiento, con la excepción de Canal+ durante unos pocos años. Vía Digital desapareció al fusionarse con la plataforma de PRISA, que es una de las causas de la gigantesca deuda de este grupo de medios. Los canales de pago de la TDT tienen que hacer fuertes inversiones para tener algo exclusivo que ofrecer y con un éxito de abonados que está aún por ver.

Mientras veía esta tarde la Fórmula 1 pensé que si existiera la posibilidad de ver la carrera en ‘Premium’, es decir, sin cortes publicitarios por un precio módico (0.50€ o 1€) seguramente me animaría para no tener que soportar las dos ventanitas durante muchísimos minutos.

No sé si esto sería una buena idea y supongo que no lo es, porque en Televisión hay gente más lista que yo y no se ha establecido. A pesar de ello no renuncio a pensar que no haya muchas personas dispuestas a pagar ‘precios módicos’ por determinados programas en ‘Premium’ a la vez que existe la posibilidad de ser vistos gratuitamente y con montañas de publicidad (también películas).