Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Radio’ Category

Da igual lo que Mariano Rajoy haga o no haga, siempre habrá un buen número de cadenas de televisión, emisoras de radio, periódicos y una legión de tertulianos que alaban su acción y su omisión y que, con la misma intensidad, critiquen a sus adversarios, especialmente a los socialistas.

Si la opinión pública y publicada es uno de los necesarios equilibrios para los gobernantes en una democracia occidental, entonces a España le falta ese equilibrio, porque el peso mediático está entregado a una sola fuerza. Es difícil encontrar críticas a Rajoy en los medios, es complicado que se cuestione cualquiera de sus muchas artimañas de manipulación, antes bien se le dan juego.

El control de los medios de comunicación es el gran triunfo de los populares. Juegan siempre con ventaja porque sus tácticas son seguidas y nunca son criticados con severidad, solamente para cumplir con el expediente. Es un control construido normalmente con dinero público, con un manejo maquiavélico de la publicidad institucional y de las potestades administrativas en materia de comunicación; unas técnicas que le permiten quitar y poner directores, amenazar con el cierre de medios o respaldar la apertura o el mantenimiento de otros.

Cuanto más control mediático haya, una democracia de menos calidad habrá.

Read Full Post »

A las 7:43 horas de hoy, el twitter de Informativos Telecinco publicaba el siguiente tweet:

TweetPresidencialesIsrael
Lo de ayer fueran elecciones legislativas. El nuevo parlamento israelí deberá dar un apoyo al Primer Ministro que parece que va a ser Netanyahu. El vencedor será Primer Ministro y no Presidente.

El Presidente de Israel es también elegido por el Parlamento por un mandato de siete años.

Es cierto que en Israel existió la particularidad de ser el único sistema parlamentario que permitió la elección directa del Primer Ministro. Lo hizo durante tres elecciones (1996, 1999 y 2001).

Editores de los medios: preparen buenos periodistas,  con buenos sueldos, con posibilidad de especializarse u una alta exigencia. Pero no crean que unos becarios que deben cubrir todos los temas y unas noticias de agencias hacen un medio de comunicación.

Read Full Post »

Estas líneas son la síntesis de una serie de ideas que me han ido rondando la cabeza los últimos meses. Es solamente una hipótesis de trabajo.

1. Echando de menos a Julio Anguita

Era mayo de 2012. Las Elecciones Autonómicas andaluzas habían arrojado la primera victoria electoral del PP en aquella comunidad autónoma, pero el hecho de no haber alcanzado la mayoría absoluta, como apuntaban todas las encuestas y los resultados de la Generales de 2011, le impidió a Javier Arenas hacerse con la Presidencia de la Junta de Andalucía.

Los socialistas habían aprendido de la experiencia de sus compañeros extremeños y no dieron por hecho que IU les iba a apoyar solamente para que los populares no gobernasen. Además los socialistas andaluces habían vivido, años antes, la feliz experiencia de ver al ahora líder regional de IU convertido en Presidente del Parlamento gracias al voto de los conservadores.

El PSOE de Andalucía se tomó en serio las negociaciones con IU y se marcó un doble objetivo: conseguir su apoyo para la investidura sobre unos acuerdos programáticos fuertes y que hubiera consejeros de IU en el gobierno andaluz. No se quería pasar por la difícil situación de no tener un sólido apoyo y un compromiso con el gobierno por no haber hecho algunas concesiones en su momento. La alternativa a un pacto con IU, en el caso que esta formación desde fuera del gobierno les hiciera la vida imposible, era solamente la celebración de unas elecciones que nadie quería.

Griñán ganó su segunda investidura y Valderas fue nombrado Vicepresidente de la Junta de Andalucía. En términos generales el gobierno de coalición entre el PSOE e IU ha marchado razonablemente bien, con algunas desavenencias, crisis y algo de postureo, y hasta ha sobrevivido a un cambio en la Jefatura del Gobierno.

Entre las filas socialistas el prejuicio respecto de los pactos con Izquierda Unida iba desapareciendo, mientras que en la federación liderada por Cayo Lara parecía mejor participar en gobiernos y poder atribuirse éxitos y alguna medida con relumbrón (los fracasos para otros) que esos votos casi desapercibidos en el Congreso que sirvieron para tomar decisiones relevantes pero que nadie le ha reconocido a IU durante todo el periodo de Gaspar Llamazares.

Pese a que las encuestas que se publican, y que los medios las cocinan convenientemente, parecían no mostrar demasiadas heridas para el PP, más allá de un descenso no acompañado por un ascenso del PSOE. En la calle Génova bien sabían que las diferencias eran más escasas y que IU recogería muchos de los votos que los socialistas perdieran, con la diferencia de que esos votos no se quedarían reducidos a un perdido grupo parlamentario, como en los tiempos del Anguitismo, sino que podrían converger en una coalición como la andaluza, como la experiencia asturiana y, más remotamente y con sus peculiaridades, como el tripartito catalán.

Pudiera ser que los socialistas no superasen a los populares en las próximas generales o que quedasen empatados, pero la certeza de que el gobierno de coalición les arrebataría La Moncloa hizo que planteasen una estrategia de amplio alcance.

2. Controlando los medios

A lo largo de los años el Partido Popular ha sabido estar amparado por grandes grupos mediáticos, mientras que su oponente, el PSOE, ha visto como sus apoyos mediáticos se venían abajo en crisis empresariales causadas por la estupidez de los derechos futbolísticos.

La realidad es la siguiente. Los españoles emplean la televisión para informarse, después la radio, los periódicos y finalmente están los de Internet. Quien controla la televisión, controla las noticias y las opiniones que reciben la inmensa mayoría de los españoles. Nada más llegar a la Presidencia, Rajoy liquidó la RTVE neutral y de calidad y puso al frente a un ex abogado del Estado que está ejerciendo a la perfección tu tarea de comisario político, hundiendo los índices de audiencia de Televisión Española.

Pero eso no importa, porque el que no quiere TVE no tiene alternativas: puede irse a Atresmedia o a Mediaset. Allí recibirá, con modulaciones, el mismo mensaje que quiere el Gobierno que reciban, porque en estos años de crisis hay que llevarse bien con el primer inversor publicitario del país y si no que se lo digan a Pedro J.

Alguien podría decirme que La Sexta no hace lo que estoy diciendo, pero yo le invitaría a la siguiente reflexión. Tras el hundimiento de los promotores de La Sexta, la cadena fue comprada por el Grupo Planeta que tiene al archiconservador periódico La Razón, la emisora de televisión para bienpensantes de derecha Antena 3 o la cadena de radio para bienpensantes de derecha Onda Cero. El Grupo Planeta se ha identificado siempre con la derecha más neta de España y nunca iba a permitir, ni por dinero, que un medio de su propiedad le hiciera el juego a la izquierda.

El Grupo Planeta y el Partido Popular se encontraron con un tesoro cuando La Sexta cayó en sus manos: una audiencia de izquierda dura, el sector izquierdista del PSOE y la mayoría de IU.

Como son personas listas no cometieron la enorme torpeza de cambiar radicalmente la línea editorial del medio y transformarla en la enésima televisión conservadora. La cambiaron de una forma sumamente sutil, dándole un giro más a la izquierda, de forma que el PSOE entrase dentro de su campo de tiro. Ante un público para el que el PP es el demonio, cualquier equiparación con el PP es hundirte. Y comenzó Jordi Évole y las infinitas tertulias televisivas a mandar el mensaje del PPSOE, de que son la misma mierda, de que el PSOE tiene que renovarse hasta dejar de ser un partido socialdemócrata, etc.

Una labor de zapa que día a día va dando sus frutos y se comienza a herir al núcleo duro del PSOE y también, aunque en menor medida, al núcleo duro de IU al que le darán fuerte después.

El control mediático consigue maravillas como las que hemos visto los días posteriores a las Elecciones Europeas: tres de cada cuatro votantes votan a la oposición y el tema es la situación de crisis en los principales partidos de la oposición y no la pérdida escandalosa de votos del en el partido del gobierno, el cual tiene al 75% de los ciudadanos en contra.

3. Fragmentación de la izquierda

El peligro de una coalición postelectoral, y no sólo a nivel nacional, entre el PSOE e IU no se conjugaba con la estrategia de atacar al PSOE porque esos ataques eran rentables para IU y el amigo Anguita ya no estaba. Se imponía fragmentar aún más la izquierda, atacar a todos simultáneamente e introducir un tercer elemento.

Pululaba por los canales de televisión un profesor con coleta, discurso contra la casta y exoneración de los ciudadanos, ferviente del comunismo latinoamericano y de todo lo bolivariano que era el candidato ideal. Se hace un tertuliano habitual, se le da cancha, él funciona correctamente y comienza a seducir desde La Sexta y Cuatro (donde quedan núcleos en extinción de nostálgicos de PRISA) al electorado de izquierda.

Los medios de comunicación que tienen una audiencia más zurda le hacen una campaña tremenda y lo tienen en toda tertulia posible. La repercusión de extiende a la red, pero siempre con base en la televisión que es lo realmente importante.

Vienen unas Elecciones Europeas donde la circunscripción única permite que se aproveche hasta el último voto y donde los llamamientos al voto útil son ridículos. Pablo se anima, hace varios trucos de primarias, y encabeza una lista que es la sensación de la aburridísima noche electoral del 25M.

Automáticamente los medios ensalzan a Pablo y Podemos como si hubieran ganado y el electorado de izquierda, que tiene cada cosa, se vuelve loco. Los dos partidos grandes comienzan a querer ser más Podemos que Podemos y a hacer el tonto en el intento. Las encuestas, aunque parecen no saber que los escaños se reparten por provincias poco pobladas en lo general, apuntan a que Podemos puede tener un grupo parlamentario generoso. Ya una coalición a tres se hace imposible y más con elementos maximalistas como Pablo y los suyos.

4. La Gran Coalición

Antes de las Elecciones Europeas, para complementar el efecto Podemos, los populares se lanzaron a comentar que Rubalcaba sería un gran Vicepresidente del Gobierno en el futuro ejecutivo de coalición entre el PP y el PSOE. Si examináis las declaraciones de los populares sobre esta posibilidad, ellos únicamente contemplan la Gran Coalición si ellos son los socios mayoritarios y nunca si son los minoritarios porque saben que es el suicidio para quien no tenga la Presidencia y se adjudique la labor de todos.

La mera idea de Gran Coalición espantó a muchos sectores de militantes y votantes socialistas, que se les han tenido que ver de todos los colores con los del PP en sitios nada agradables para ser de izquierda y del PSOE como la Comunitat Valenciana, Murcia o Madrid.

5. Sistema electoral

Guste o no, a mí no me gusta, el sistema de la LOREG es el que tenemos y el que se utilizará para elegir el próximo Congreso de los Diputados. Aunque todo el mundo hable de la “Ley D’Hontd” lo que hace realmente mayoritario al sistema son las muchas provincias de escasa población donde no votar a uno de los dos partidos con más votos es tirar tu voto.

Si el segundo partido pierde muchos votos, lo ganaré directamente el primero porque el ascenso del tercero, cuarto y quinto partido será insuficiente y más si el tercero también puede perder fuerza a favor de un hipotético cuarto. Unas elecciones con PSOE, IU y Podemos destrozándose entre ellos es la mejor forma de que, aún perdiendo votos, el PP aumente su representación parlamentaria.

6. Recomponer las bases

Las bases del PP están tocadas. No en vano han perdido puntos porcentuales como ellos no recuerdan. Los jubilados, gran apoyo de los populares, no se esperaban estos hachazos de los que creían sus grandes valedores y esos señores nunca olvidarán quien les hizo pagar nuevamente los medicamentos.

La estrategia del PP para recuperar votantes se centra en transmitir una sensación de recuperación económica, pero es difícil porque esta crisis no se encumbre con mentiras contables.

Las líneas van por cuestiones identitarias, ofrecidas en bandeja de plata por la derecha catalana y vasca, y ahora la defensa de la Monarquía escondida bajo la idea de defensa del orden constitucional. Dos de sus grandes temas, aborto y ETA, están aparcados porque han detectado oposición en el primer caso y hartazgo en el segundo.

Pero lo que más fuerza les va a dar a los populares va a ser el miedo a la extrema izquierda. La operación de lanzamiento de Pablo Iglesias y de Podemos tiene, además del objetivo de fragmentar más el voto de izquierda, el objetivo de asustar a los votantes de derecha y que les haga pensar que el hacimiento de su hijo en clase es menor que si gobernase el de la coleta y que merece la pena pagar más por los medicamentos porque al menos los hay, porque si llega al poder el de la coleta no habrá ni medicinas como en Venezuela.

El miedo es una fuerza poderosa y puede movilizar a quien no se espera. Si los populares y sus dóciles medios saben transmitir miedo, entonces podrán recuperar mucho terreno.

Las movilizaciones posteriores a la abdicación regia, del estilo del 15M, ayudan a la estrategia electoral del PP. Si después del 15M el Partido Popular obtuvo mayoría absoluta, después del nuevo proceso constituyente en Sol y su república federal, igualitaria, autogestionaria, indigenista, plurinacional, homeopática, asamblearia, medioambientalista, etc, etc el PP puede conseguir los dos tercios necesarios para reformar la Constitución.

¿Y qué podemos decir de Vox? Es la única piedra que tiene el PP en el camino, pero ha demostrado poco empuje electoral. El apagón mediático ha ayudado mucho a su fracaso porque sin base social o sales en los medios nacionales o no existes. Vox morirá el día que el PP llame al voto útil frente a la extrema izquierda.

Read Full Post »

Tendemos a organizar la realidad binómicamente. Es una forma simple, ramplona de categorización pero sumamente útil para la mayoría de los ciudadanos, a los que las sutilezas les sobrecargan las neuronas, y poco costosa cuando el tema tampoco te importa demasiado.

Nos han dicho que los opositores ucranianos eran los buenos (europeístas, demócratas, que no cierran el tránsito del gas a Francia y a Alemania) y que los actuales gobernantes eran los malos (prorrusos, autoritarios, que le cierran el gas a Hollande y Merkel). Ahora resulta que esta binominia cuasiperfecta se comienza a derrumbar porque nos dicen que hay un sector de los opositores buenos que no son tan buenos y rememoran los tiempos en los que sanotes ucranianos se alistaron en las unidades para extranjeros del Tercer Reich.

Realmente en torno a Ucrania, en España, abunda el maniqueísmo antes enunciado, la tendencia a identificarse con alguno de los bandos y sobre todo el más absoluto desconocimiento de quiénes son realmente los actores, los intereses y las dinámicas. Los medios españoles a los que han ido despojando de sus especialistas en áreas como la Europa del Este no son capaces de dar un análisis que no sea una declarada o disimulada traducción de un medio extranjero con conocimiento de causa (y eso es tomarse mucha molestia).

La crisis de los periodistas es la crisis de los medios, de su calidad, y de nuestro derecho constitucional a la información, que es uno de los fundamentos de una sociedades democrática. Pero tampoco tenemos que pedirle a los medios lo que los ciudadanos no demandan.

Read Full Post »

Uno de los argumentos primigenios de los defensores de la concepción reaccionaria del Derecho Natural contra las instituciones democráticas fue mantener que la bondad o la verdad de una proposición no puede decidirse por una mayoría. Algo no es ni bueno ni verdadero porque haya un voto más que la opción contraria.

La derecha neta española mantiene esta postura cuando no es su partido el que gobierna. De repente aparece un ordenamiento natural de rango elevadísimo que cuestiona y para muchos exonera la legalidad y el cumplimiento de esa misma legalidad.

Pero los resultados electorales tienen unos efectos devastadores en la Iusfilosofía de la derecha neta, adoptando las posturas que condenan un solo día antes. Mantienen una concepción procedimentalista de la Democracia, según la cual cuando la mayoría decide desaparecen todos los derechos, incluso el de crítica.

Otros, aún más alterados, se olvidan del país que habitamos y la tradición jurídica y política a la que pertenecemos y hablan de conceptos tan poco continentales como la ‘soberanía parlamentaria’, asunto del que ya hablamos.

Me parece muy correcto que la derecha neta tenga las posturas intelectuales que quiera, pero lo que dice poco de ellos es que las cambien cada vez que cambia el gobierno del país, de una región o de un municipio. Eso os hablan de que no tienen convicciones, sino que su única ideas es mantener a un grupo y a sus intereses.

Read Full Post »


Vía Paco Piniella

Read Full Post »

La mayoría de dos tercios para la elección de algunos cargos y puestos suele estar garantizada constitucionalmente. Cuando nuestra Constitución fue elaborada nadie pensó que el máximo dirigente de RTVE pudiera ser fruto del consenso cuando la radio y televisión pública se pensaban que eran parte connaturales del ejercicio del poder. No nos olvidemos que el primer cargo verdaderamente importante de Adolfo Suárez fue el de Director General de RTVE.

El Presidente Rodríguez Zapatero consiguió aprobar una Ley por la que se necesitaba una mayoría superior a la absoluta para nombrar al Consejo de Administración de RTVE. Era un pacto entre caballeros porque, como todos sabían, la Ley era modificable solamente con una mayoría simple.

El PP se plantó delante de los socialistas y exigió y consiguió la elección de Alberto Oliart, ex ministro de la UCD, como Presidente de RTVE, convencido de que él orientaría los informativos de RTVE hacia posiciones favorables al PP. No fue así y los informativos de RTVE han ido ganando en credibilidad, superando ampliamente a los de los canales comerciales privados.

El PP no está en la oposición y por tanto lo del modelo BBC, lo de la neutralidad e independencia ya le da igual. Como no son unos caballeros, ni nada que se le parezca, han roto el pacto y han optado por una nueva inconstitucionalidad formal y aprobar un Real Decreto-Ley para poder ellos elegir solos y sin tener que llegar a acuerdos a un comisario político en RTVE.

Negociar con la oposición para ellos es bloquear. Ahora se olvidan de los años que no admitieron la renovación del Tribunal Constitucional o del Consejo General del Poder Judicial ejerciendo el veto que su minoría les confería.

Una mentira tras otra. Y mienten hasta en los motivos de la Referencia del Consejo de Ministros, pues fueron ellos los que no quisieron renovar los órganos de RTVE porque esperaban ganar las elecciones por mayoría absoluta y hacer lo que hoy se ha decidido.

Read Full Post »

Older Posts »