Banca y percepción construida

BBVA y Santander están desarrollando campañas publicitarias idénticas en cuanto a su contenido y muy parecidas hasta en los anuncios televisivos. Parece lógico porque ambos bancos al ser generalista compiten por un público similar con productos similares (aunque haya algunas especificidades).

Lo que no resulta tan lógico es que la campaña publicitaria no sea sobre sus productos, sino que intenta transmitir una idea económica general: que todo va mejor. El anuncio del BBVA llega al extremo de hacerse protagonizar por informadores que dicen que es diferente la mala situación que cuentan en sus medios y la realidad boyante de la calle. La pregunta es: ¿mienten en sus medios o en su apreciación sobre la calle?

BBVA y Santander están realizando una campaña en consonancia con la del Partido Popular: fin de la crisis. Estas grandes entidades bancarias tienen mucho en el tejado del Gobierno ahora que hay que redefinir el modelo bancario, tras el presunto fin del rescate bancario.

Hay una gran cantidad de decisiones que tomar, desde la regulación del tipo variable y las cláusulas suelo en los préstamos hasta el impuesto de sociedades. El resultado de las elecciones, o más bien, la dimensión del escoramiento a la izquierda de la próxima cámara dependerá de la percepción de la realidad que tengan los ciudadanos y bien saben los especialistas en comunicación que estas percepciones no se pueden construir en los quince días de campaña electoral.

Alguien podría objetar que puede ser que ésta sea efectiva la percepción que tienen estos dos bancos de nuestra realidad y de la suya. Los resultados presentados por BBVA y Santander hace unos días desmienten esta posibilidad: ambos declaran la reducción de sus beneficios en España en torno a la mitad respecto al pasado año (que ya era malo).

Si han cerrado 2013 con una reducción a la mitad de sus beneficios en nuestro país, ¿por qué hablan de fluidez del crédito y de una situación mejor en enero/febrero de 2014? ¿No estarán haciéndole la precampaña al PP?

Le Petit Marseillais

Cuando tenemos que elegir y lo hacemos libremente expresamos cuáles son nuestras preferencia o, dicho en otra terminologá, nuestra jerarquía de valores. Una señora, madre de un bebé, al ver que su sombrero de paja sale volando por acción del aire, deja abandonado su hijo en brazos de una perfecta desconocida para lanzarse a recuperar inmendiatamente su sombre, al que obviamente considera con más valor que su propio hijo. Casualmente la señora que recibe el niño se lava y huele bien.

Anuncios que odio (1): ‘Como periodista, busco la verdad’

Abro una nueva sección en este blog: los anuncios que más odio. La publicidad inunda nuestras vidas y hay anuncios que nos encantan, emocionan, otros que nos son indiferentes y otros que nos revientan y que odiamos. Es puramente subjetivo, pero me gustaría compartir ocasionalmente algunos de estos fragmentos de publicidad que me causan repulsan.

Comienzo con un anuncio que nos torturó durante este verano. No lo voy a comentar, porque nadie lo puede hacer mejor que lo hizo Jessica Fillol y si os queréis recrear los comentarios en Youtube merecen la pena.