Referencia, influencia y manipulación

El fracaso de Mariano Rajoy a la hora de conseguir la investidura como Presidente del Gobierno sepulta la relación que ha habido entre socialistas y el diario madrileño El País desde hace cuarenta años.

El País ha sido una referencia dentro de la Socialdemocracia española porque daba palabra a los enfoques de esa tendencia y lo hacía de una forma rigurosa y con un periodismo de gran calidad. El País era el centro de la información en España y, hasta cierto punto, su función referencial trascendía los límites de la Socialdemocracia.

El País fue perdiendo poco a poco la calidad y despidiendo a los redactores más experimentados y perdiendo calidad. Mientras se abría a numerosos fracasos en su posicionamiento en Internet. Las deudas del Grupo Prisa comienza a condicionar las decisiones empresariales dentro de ese medio y otros del mismo Grupo.

A lo largo de casi cuatro décadas El País ha ejercido mucha influencia dentro del PSOE. Podía hacer a alguien conocido y facilitarle el camino o poner muchas dificultades a determinadas posturas. La relación entre el PSOE y El País se ha retroalimentado.

Quizá sea por el peso tremendo de las deudas de su grupo empresarial lo que explique la deriva de apoyo al PP y despilfarro de su influencia sobre el entorno del PSOE que ha desplegado estas últimas semanas. El fracaso de Rajoy evidencia que El País no influye nada dentro del PSOE y ha dañado su imagen dentro de su “target” clásico.

Decir que Sánchez no ha hecho buen uso de los diputados que le dieron los electores manifiesta o bien mala fe, o bien un desconocimiento absoluto de los votantes y militante socialistas que, en las Elecciones más duras para este partido, se han mantenido fieles.

Solamente desde el PP se piensa, o quizá se pensaba, que El País influye en el PSOE.

Blindaje

Da igual lo que Mariano Rajoy haga o no haga, siempre habrá un buen número de cadenas de televisión, emisoras de radio, periódicos y una legión de tertulianos que alaban su acción y su omisión y que, con la misma intensidad, critiquen a sus adversarios, especialmente a los socialistas.

Si la opinión pública y publicada es uno de los necesarios equilibrios para los gobernantes en una democracia occidental, entonces a España le falta ese equilibrio, porque el peso mediático está entregado a una sola fuerza. Es difícil encontrar críticas a Rajoy en los medios, es complicado que se cuestione cualquiera de sus muchas artimañas de manipulación, antes bien se le dan juego.

El control de los medios de comunicación es el gran triunfo de los populares. Juegan siempre con ventaja porque sus tácticas son seguidas y nunca son criticados con severidad, solamente para cumplir con el expediente. Es un control construido normalmente con dinero público, con un manejo maquiavélico de la publicidad institucional y de las potestades administrativas en materia de comunicación; unas técnicas que le permiten quitar y poner directores, amenazar con el cierre de medios o respaldar la apertura o el mantenimiento de otros.

Cuanto más control mediático haya, una democracia de menos calidad habrá.

La Justicia y Justicia. A propósito de un niño llamado Lobo

Un juez encargado del Registro Civil decidió denegar la inscripción del nombre “Lobo” como nombre de un bebé tal y como solicitaban sus padres. Después vinieron los chistes, las adhesiones, los rechazos, la inevitable búsqueda de firmas en change.org, todo propio de una serpiente de verano de aquellos veranos en los que no había noticias.

Los padres interpusieron un recurso ante la Dirección General de los Registros y el Notariado (DGRN) del Ministerio de Justicia que les ha dado la razón y ha ordenado la inscripción del recién nacido con el nombre “Lobo”.

Y ahora viene el momento simpático en los que los medios vienen a dar cuenta de esta noticia. Así titularon El Mundo y El Español:

Lobo - El Mundo

Lobo - El Español
Han aplicado una lógica impecable en lo formal pero errada en lo material. La idea es que si un juez ha resuelto algo, el recurso que resuelve sobre lo que el juez ha dictado es tan judicial como la resolución primigenia del juez.

Y ahí es donde está el error. Los jueces encargados del Registro Civil son jueces, pero su trabajo en estos organismos no es jurisdiccional, sino administrativo. Es por lo que una resolución de un juez que solamente puede ser revisada por otro órgano judicial en los casos de Registro Civil es revisada por un órgano administrativo como es la DGRN y solamente se puede recurrir a los tribunales, en este caso civiles, contra la resolución de la DGRN.

La no jurisdiccionalidad de la labor de los jueces al frente de los registros civiles quedó fuera de dudas cuando el pleno del Tribunal Constitucional inadmitió varias cuestiones de constitucionalidad contra la Ley 13/2005 (del matrimonio homosexual) precisamente por este motivo: los encargados de los Registros Civiles no realizan funciones jurisdiccionales (AATC  505/2005 y 508/2005).

En 2011 se aprobó la Ley 20/2011 que transformaba el Registro Civil en un Organismo Autónomo y liberaba a los jueces de su dirección, asunto que todavía no ha sido llevado a la práctica por la intención del PP de transferir el Registro Civil a los registradores de la propiedad.

Otros medios hablando de “Justicia”, en vez de “La Justicia”, fueron más correctos.

La encuesta fantasma que acertó una de las cuestiones del 26-J

El PSOE filtró una encuesta interna que decía que no habría “sorpasso”. Esta encuesta iba contra la tendencia de todas las demás encuestas que sí decían que lo habría y de largo. Los podemitas y los medios que los han apoyado calificaron la encuesta de encuesta fantasma, en una forma de descalificar todo lo que procede o se relacionado con el PSOE. Una estrategia exitosa, vistos los resultados electorales, como lo fue la seguida en el proceso de investidura de la XI Legislatura.

EncuestaFantasma

Una realidad paralela

ABC Mas y CUP
Con un inesperado golpe de mano, Artur Mas coloca a una marioneta de President de la Generalitat al que le deja hasta decidido el gobierno, para las aspiraciones de su socio y liquida a una fuerza emergente como la CUP. Todo a cambio de dar un paso atrás y manejar la política catalana desde la dirección de Convergència Democràtica de Catalunya. Además de todo ello consigue que la CUP respalde al nuevo gobierno catalán y hasta pidan perdón por no haberse entregado antes.

En el mundo paralelo de ABC han sido los “antisistemas” (como denominan a la CUP) los que han vencido. La pregunta es cuál hubiera sido una derrota de la CUP: ¿la decapitación pública? La estrategia, torpemente disimulada, es meter miedo a sus lectores, como lleva haciendo décadas, para que no duden de que más vale partido de corruptos conocido que antisistemas por conocer.

La cuestión es que, siguiendo la tradición de este medio, no lo hacen en una editorial o en opinión, sino interpretando de tal manera la información que resulta irreconocible. ABC forma una red de medios que siempre acomodan la realidad a sus intereses y superan lo que es una línea para convertirse en informantes de la ficción. Una ficción rentable electoralmente para el Partido Popular.

El ventilador que exime al responsable

En una ocasión asistí a un seminario de Filosofía que versaba sobre cuestiones actuales y no sobre alguna palabrita de algún pensador muerto hace varios siglos. El ponente del seminario era un catedrático español en una universidad extranjera. Entre una sesión y otra uno de los muchos profesores que asistían indicó que no soportaba que el ponente para cualquier tema tuviera que remontarse a Tales de Mileto.

Lamentablemente este vicio no es privativo de aquel ponente, sino un mal general. El Mundo publica un editorial en el que se acusa a todo el país de “cainita” por el sencillo hecho de que un “hooligan” ha agredido al candidato del Partido Popular.

Repasa este periódico desde el clima político al sistema educativo y aprovecha obviamente para culpar de la agresión a la izquierda, a la Memoria Histórica, a los profesores, a la Ley del Menor, entre muchos implícitos que busca separar entre buenos y malos.

Entre tantos culpables El Mundo olvida decir que la agresión tiene un culpable: el agresor. Sucede como los atentados de París en los que hordas de analistas hablan desde la partición de Palestina hasta el último bombardeo en Yemen como antecedente y causa de la matanza parisina, olvidando a los seres humanos que cometen la acción.

¿Dónde está la multitud?

El País publicó un pequeño reportaje fotográfico titulado “Multitudinario entierro de un mafioso en Roma“.

He visto las fotos un montón de veces y me cuesta reconocer la multitud de la que habla El País. Sí, hay gente, pero es el número normal de asistentes a cualquier entierro o funeral en una parroquia española.

Este entierro ha tenido cierta polémica, pero ésta no se ha debido al número de asistente, sino a la ostentación en los medios utilizados y a la descarada reivindicación de la vida del delincuente fallecido.

El Mundo publica la noticia, incluyendo un vídeo con planos más amplios donde no se ve ninguna multitud de dolientes, clientes y familiares.