Blindaje

Da igual lo que Mariano Rajoy haga o no haga, siempre habrá un buen número de cadenas de televisión, emisoras de radio, periódicos y una legión de tertulianos que alaban su acción y su omisión y que, con la misma intensidad, critiquen a sus adversarios, especialmente a los socialistas.

Si la opinión pública y publicada es uno de los necesarios equilibrios para los gobernantes en una democracia occidental, entonces a España le falta ese equilibrio, porque el peso mediático está entregado a una sola fuerza. Es difícil encontrar críticas a Rajoy en los medios, es complicado que se cuestione cualquiera de sus muchas artimañas de manipulación, antes bien se le dan juego.

El control de los medios de comunicación es el gran triunfo de los populares. Juegan siempre con ventaja porque sus tácticas son seguidas y nunca son criticados con severidad, solamente para cumplir con el expediente. Es un control construido normalmente con dinero público, con un manejo maquiavélico de la publicidad institucional y de las potestades administrativas en materia de comunicación; unas técnicas que le permiten quitar y poner directores, amenazar con el cierre de medios o respaldar la apertura o el mantenimiento de otros.

Cuanto más control mediático haya, una democracia de menos calidad habrá.

La Justicia y Justicia. A propósito de un niño llamado Lobo

Un juez encargado del Registro Civil decidió denegar la inscripción del nombre “Lobo” como nombre de un bebé tal y como solicitaban sus padres. Después vinieron los chistes, las adhesiones, los rechazos, la inevitable búsqueda de firmas en change.org, todo propio de una serpiente de verano de aquellos veranos en los que no había noticias.

Los padres interpusieron un recurso ante la Dirección General de los Registros y el Notariado (DGRN) del Ministerio de Justicia que les ha dado la razón y ha ordenado la inscripción del recién nacido con el nombre “Lobo”.

Y ahora viene el momento simpático en los que los medios vienen a dar cuenta de esta noticia. Así titularon El Mundo y El Español:

Lobo - El Mundo

Lobo - El Español
Han aplicado una lógica impecable en lo formal pero errada en lo material. La idea es que si un juez ha resuelto algo, el recurso que resuelve sobre lo que el juez ha dictado es tan judicial como la resolución primigenia del juez.

Y ahí es donde está el error. Los jueces encargados del Registro Civil son jueces, pero su trabajo en estos organismos no es jurisdiccional, sino administrativo. Es por lo que una resolución de un juez que solamente puede ser revisada por otro órgano judicial en los casos de Registro Civil es revisada por un órgano administrativo como es la DGRN y solamente se puede recurrir a los tribunales, en este caso civiles, contra la resolución de la DGRN.

La no jurisdiccionalidad de la labor de los jueces al frente de los registros civiles quedó fuera de dudas cuando el pleno del Tribunal Constitucional inadmitió varias cuestiones de constitucionalidad contra la Ley 13/2005 (del matrimonio homosexual) precisamente por este motivo: los encargados de los Registros Civiles no realizan funciones jurisdiccionales (AATC  505/2005 y 508/2005).

En 2011 se aprobó la Ley 20/2011 que transformaba el Registro Civil en un Organismo Autónomo y liberaba a los jueces de su dirección, asunto que todavía no ha sido llevado a la práctica por la intención del PP de transferir el Registro Civil a los registradores de la propiedad.

Otros medios hablando de “Justicia”, en vez de “La Justicia”, fueron más correctos.

Concepto de interino según eldiario.es

El periódico digital eldiario.es daba cuenta de una sentencia de un juzgado madrileño de lo contencioso-administrativo que obligaba a la Comunidad de Madrid a pagarle el mes de julio y parte de septiembre a una profesora interina que había estado cubriendo una plaza vacante.

Hasta ahí una batalla judicial más entre el profesorado y sus respectivas administraciones educativas.

Lo interesante es la definición que se da de interino: funcionarios con una oposición aprobada pero que no tienen una plaza fija. Un interino solamente es funcionario durante el tiempo en el que está trabajando y, en Educación como es este caso, los hay que aprobaron los exámenes pero no consiguieron plaza al ser superados en el concurso de méritos, los hay que aprobaron uno de los ejercicios únicamente, los hay que una vez aprobaron una prueba de acceso a una bolsa de interinos e incluso los hay que nunca han aprobado nada de nada.

De hecho el artículo 10.1 del Estatuto Básico del Empleado Público da el concepto con una gran claridad:

1. Son funcionarios interinos los que, por razones expresamente justificadas de necesidad y urgencia, son nombrados como tales para el desempeño de funciones propias de funcionarios de carrera, cuando se dé alguna de las siguientes circunstancias:

a) La existencia de plazas vacantes cuando no sea posible su cobertura por funcionarios de carrera.

b) La sustitución transitoria de los titulares.

c) La ejecución de programas de carácter temporal, que no podrán tener una duración superior a tres años, ampliable hasta doce meses más por las leyes de Función Pública que se dicten en desarrollo de este Estatuto.

d) El exceso o acumulación de tareas por plazo máximo de seis meses, dentro de un periodo de doce meses.

Sensu stricto la definición [si entendemos por oposición el conjunto de concurso-oposición] es de lo que en el mundillo de la Educación se conoce como “expectativa de destino”, esto es, un funcionario de carrera que no ha obtenido destino definitivo.

 

Ucrania binómica

Tendemos a organizar la realidad binómicamente. Es una forma simple, ramplona de categorización pero sumamente útil para la mayoría de los ciudadanos, a los que las sutilezas les sobrecargan las neuronas, y poco costosa cuando el tema tampoco te importa demasiado.

Nos han dicho que los opositores ucranianos eran los buenos (europeístas, demócratas, que no cierran el tránsito del gas a Francia y a Alemania) y que los actuales gobernantes eran los malos (prorrusos, autoritarios, que le cierran el gas a Hollande y Merkel). Ahora resulta que esta binominia cuasiperfecta se comienza a derrumbar porque nos dicen que hay un sector de los opositores buenos que no son tan buenos y rememoran los tiempos en los que sanotes ucranianos se alistaron en las unidades para extranjeros del Tercer Reich.

Realmente en torno a Ucrania, en España, abunda el maniqueísmo antes enunciado, la tendencia a identificarse con alguno de los bandos y sobre todo el más absoluto desconocimiento de quiénes son realmente los actores, los intereses y las dinámicas. Los medios españoles a los que han ido despojando de sus especialistas en áreas como la Europa del Este no son capaces de dar un análisis que no sea una declarada o disimulada traducción de un medio extranjero con conocimiento de causa (y eso es tomarse mucha molestia).

La crisis de los periodistas es la crisis de los medios, de su calidad, y de nuestro derecho constitucional a la información, que es uno de los fundamentos de una sociedades democrática. Pero tampoco tenemos que pedirle a los medios lo que los ciudadanos no demandan.

Soltando lastre

Comentaba ayer que, desde los medios, Rajoy tiene la ventaja de no tener decenas de medios haciéndole una oposición salvaje. Esos medios se han estado desprendiendo de los colaboradores más salvajes que tenían.

Dos ejemplos: Intereconomía ha largado a Enrique de Diego y Libertad Digital le ha cerrado el blog a Pío Moa. Ambos dos, habiendo ganado buenas sumas de dinero sembrando el odio entre los españoles, pasarán una temporada al banquillo.

¿Por qué lo hacen? Porque esta gente ha cumplido su misión. Han mantenido prietas las filas de la derecha más dura en el odio a la izquierda y les han recordado que lo único que podían hacer para que en España volviera a amanecer era votar al PP y a grupos de derecha-derecha o quedarse en casa.

Los que les contrataron sabían que su trabajo tenía una finalidad político-electoral, pero ellos no eran conscientes de ello. Por terrible que nos pueda parecer, estos dos ejemplos sí están convencidos de lo que dicen y piensan, de manera que eran peligros en potencia para Rajoy y el PP. Un problema porque ellos defiende un programa de derecha de máximos, a veces antidemocrático, de forma que cualquier gobierno de derecha siempre será un traidor a sus ideales.

De camino se les echa del entorno (de eso que apoya al PP y que identificamos con el PP), pues puede quedar muy mal un tipo que diga que con Franco se vivían mejor que ahora, cuando el que gobierna ahora es el PP.

Comentarios anónimos

El domingo leí un interesante artículo de Elvira Lindo que terminaba tratando el uso del anonimato en la red para verter todo tipo de afirmaciones de odio, en definitiva, el ‘troll’ de toda la vida 2.0.

La pasada semana hubo en Ceuta un terrible asesinato, cometido presuntamente por un ciudadano marroquí, compañero de piso de una estudiante de Enfermería. En el diario digital Ceuta al Día los comentarios se llenaron de comentarios de tal calibre que este medio se ha visto impelido a explicar el motivo que tienen para publicarlos.

Los editores de Ceuta al Día justificaban la publicación de comentarios de indudable corte racista en que esta publicación ponía de manifiesto un mal social que, de nuevo, las autoridades locales no podrían ocultar en una identidad inventada a su conveniencia.

Respetando su opinión, y aplaudiendo que no se encaramaran en la libertad de expresión como argumento, tengo que expresar mi disconformidad como lector de este medio. Y disiento porque creo que permitir generalizar públicamente sobre criterios étnicos o religiosos y hacer llamamientos a cometer actos impropios de la condición humana no puede ser una llamada de atención. Es más, no es ni la primera, ni la segunda, ni la trigésima vez que sucede esto y nadie se ha dado por aludido, es más, todo sigue igual o peor.

Y es que Elvira Lindo, inspirándose en un debate tenido en un medio norteamericano, da en el clavo: el anonimato. Los comentarios deberían moderarse siempre que exista la posibilidad de que sean anónimos o cuasi-anónimos y quien no quiera poner su nombre y apellidos verdaderos en un comentario será porque lo que diga no tiene demasiado interés o realmente le importa poco o nada.

Uno que ya lleva años de bloguero conoce casi toda la tipología de troll existente. Al troll no hay que darle cuartelillo, porque se crece y acaba ocupándolo todo. Lo ocupa todo y consigue su objetivo doble: colocar su mensaje y espantar a los demás.

Mayoría creada

La prensa de derecha es grande en el número de medios que pone en la calle todos los días. Con diferentes modulaciones, desde ‘El Mundo’ hasta ‘Intereconomía’ cada uno de ellos satisface lo que desean los diferentes sectores de la derecha social y política española.

Aunque desde fue puedan parecer que todos son iguales hay distinciones de suma importancia, ya que no toda la derecha es igual y entre los varios sectores hay divergencias tan grandes como con la izquierda. Lo que todos tienen en común, en un plano político, es que el PP es la solución a todo o, cuando menos, es el mal menor al que deben dirigirse los votos de la personas de orden.

A pesar de que no haya una uniformidad entre todos los medios, desde luego lo que no hay es la menor condescendencia respecto con la izquierda y sus candidatos. Ahí todos los medios, de tamaño irregular, son iguales.

El otro día en ‘El Economista’ decían que la mayoría de medios nacionales (salvo dos que eran ‘El País’ y ‘Público’) habían recibido muy mal el discurso de presentación de Rubalcaba como candidato socialista, es decir, los medios a la derecha del centro.

Esta ‘muestra’ es como si juzgásemos a Mourinho por la opinión de los periódicos deportivos de Barcelona o a Guardiola por la de los periódicos madrileños: no tiene valor.

No tiene valor si se reflexiona, pero sí tiene el valor de lo abrumador que resulta en los kioskos, en Internet o en las revistas de prensa de otros medios. Medios con poca audiencia consiguen el mismo tiempo y espacio que otros con más, porque el objetivo es satisfacer a una facción derechista y ocupar casi todo el espacio mediático para dar la sensación de unanimidad, cuando muchas veces ésta es artificial.