Las vacaciones

Las vacaciones de un político o política de izquierda siempre son un plato apetecible para la prensa populista de derecha.

Ellos piensan que los votantes de esos cargos son “unos muertos de hambre” y que por tanto el mismo hecho de que vayan de vacaciones es escandaloso; si además van a un sitio medio apetecible, mejor. Critican al político de izquierda si es alguien con preparación y un estilo de vida acomodado porque ellos ven una incoherencia radical con sus ideas y también lo criticarían si su preparación y estilo de vida fuera otro porque sería otra “muerto de hambre” más que quiere vivir de la política. En resumidas cuentas: han construido un discurso donde una cosa y su contraria es reprobable.

LaRazonCarmena
El último caso han sido las vacaciones de la alcaldesa de Madrid. La Razón que no dijo nada cuando Ana Botella se fue de vacaciones en Portugal durante las crisis del “Madrid Arena”, destila indignación por el dónde y el cuánto de las vacaciones de la actual alcaldesa. Carmena le ha dado cumplida respuesta y una vez más comprobamos el nivel que tiene la prensa de derecha española.

Que el director de La Razón es el can de su amo político es obvio y que sus lectores son quiénes son también lo es.

Lo que sucede es que esta demagogia de las vacaciones la utilizan tanto los del PP como los de Podemos. Hace unos días los dos senadores de Podemos, elegidos por parlamentos autonómicos, anunciaban en Twitter que ellos no estaban de vacaciones, como el resto, sino trabajando con la menta ejemplar de Iñigo Errejón.
SenadoresPodemos

Nuevamente los de Podemos ponen unas exigencias que ellos mismos no pueden cumplir.

Todo el mundo quiere ir de vacaciones, el que puedo lo hace y si uno ha estado trabajando todo el año es normal que se tome unos días de vacaciones. También es lógico que dos senadores que acaban de tomar posesión, se queden preparándose, enterándose de qué va la cosa e intentando que septiembre nos le lleve a la irrelevancia, que es lo que va a suceder.

Hasta ahora el discurso sobre nimiedades le ha valido a Podemos, pero en poco comenzarán a recibir quejas de su gestión. Una de las personas que sigo en Twitter se quejaba hoy que el autobús de la EMT que coge para su trabaja tiene una cadencia ridícula y que ya era hora de que dejasen de hablar de los coches oficiales y de las dietas de los demás y comenzasen a arreglar los medios de transporte de todos.

Que la realidad no te fastidie un meme

Ayer estaba entretenido con mi cuenta de Twitter y me fijé en el enésimo meme con aspiraciones de infografía provenientes de la sala de máquina de la verdadera izquierda, la postcomunista o la bolivariana que da lo mismo.

Era éste:

RescateBankia

Desde luego es indignante y muy cabreante lo que se transmite en la imagen: el gasto sanitario y educativo de todo el país es más de cuatro veces menor que lo pagado para rescatar a Bankia.

¿Es cierto lo que dice la imagen? De entrada, y sin entrar en detalles todavía, hay dos pistas que nos invitan a pensar que el que lo hizo no tiene demasiada idea de lo que estaba hablando.

Primero. Sobre la cuantía de educación pone el logo del Ministerio de Educación y Ciencia que ya no existem puesto que ahora el departamento se llama Ministerio de Educación, Cultura y Deportes. Una pijada pero la cosa apunta maneras.

Segundo. Sobre la cuantía de la sanidad pone el logo de la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS). Popularmente se conoce a la sanidad pública como la “seguridad social”, pero los que se meten en fregados presupuestarios saben que la TGSS se ocupa del cobro de las cotizaciones y del abono de las prestaciones acordadas por otros organismos del sistema. Y no, no gestiona un solo hospital. Eso depende de los sistemas públicos de salud. No es una pijada: no es tener ni puñetera idea.

Vayamos a las cifras, que es lo interesante. El que redactó esta pretenciosa infografía supuso que todo el gasto educativo de España es el del Ministerio de Educación. Ni todo ni la mayor parte del gasto educativo español lo hace el Ministerio, sino las comunidades autónomas, y el gasto del Ministerio no es solamente educativo sino también cultural y deportivo como reza su actual denominación. Lo mismo sucede en el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, que no todo es Sanidad.

Pues bien, según la Ley de Presupuestos Generales del Estado en política educativa el Gobierno preveía un gasto para 2014 de 2.174.996,11€. Para Sanidad el gasto previsto por el Gobierno central era 3.839.755,95€.

Estos gastos, que no coinciden con los de la ilustración, corresponden únicamente a la Administración General del Estado y no computa el que presupuestan las comunidades autónomas en Educación y en Sanidad. Para saber lo que España gasta en Sanidad y Educación hay que examinar los presupuestos autonómicos ya que las comunidades que son las prestadoras de los servicios educativos y sanitarias para casi todos los españoles.

¿Cuál es? Veamos el siguiente cuadro.

GastoEDUySAN

El gasto tanto en Educación como en Sanidad supera la cuantía del rescate de Bankia, que más o menos es el que pone. La suma de las dos cifras es tres veces superior al rescate y tengamos en cuenta que los más de ochenta y cuatro mil millones de euros es solamente para este año en curso.

Mucho dinero estamos gastando en Bankia, nuestro enfado está más que justificado, pero no somos un país tan mierda que gastamos más cuatro veces más en rescatar a Bankia que en la Educación y en la Sanidad de sus ciudadanos. Esto es mentira al servicio del populismo y la demagogia, quizá postcomunista o bolivariana.

NOTA: el gasto educativo y el sanitario son superiores incluso a este cuadro, porque no se computa el dinero presupuestado por las administraciones locales, municipios y diputaciones. Por ejemplo, los edificios de los colegios de infantil y primaria son competencia de las corporaciones locales y, sumando colegios en toda España es mucho dinero.

Los presupuestos de Asturias y de Navarra se encuentran prorrogados. Para Asturias rigen los de 2013 y para Navarra los de 2012.

FUENTES: Los datos han sido extraídos de las respectivas normas presupuestarias y de los documentos completos cuando éstas no expresaban las cuantías de las funciones.

Presupuesto de hecho

Cuando comencé a estudiar Derecho Penal, Enrique Gimbernat que era el catedrático que impartía la asignatura en mi grupo, nos dejó claro que en los preceptos penales hay que distinguir siempre el presupuesto de hecho y la consecuencia jurídica.

Toda sentencia penal lo primero que tiene que determinar es si se ha dado un presupuesto de hecho y la atribución de las consecuencias jurídicas determinadas en el ordenamiento.

Después de la emisión de la sentencia sobre el caso de Marta del Castillo lo que a mí me queda claro es que hay muchas personas que confunden el presupuesto de hecho con la consecuencia jurídica.

No conozco el razonamiento que ha seguido el tribunal para llegar a las polémicas absoluciones, ya que no tengo estímulo para leerme las ciento cuarenta páginas de resolución judicial, no excluyendo que pudiera no estar de acuerdo con ella, cosa difícil cuando uno no ha asistido a las sesiones. En todo caso se ha pronunciado sobre el presupuesto de hecho, lo que pasó y quien lo hizo, de forma que no hay reforma legal que hubiera podido cambiar lo allí resuelto.

No la hay siempre que decidamos que sean tribunales, profesionales o ciudadanos, los que establezcan ese presupuesto de hecho después de un juicio donde se presentan pruebas y hay paridad de armas. Cabe la posibilidad de que las resoluciones judiciales las dicten las víctimas o sus familiares, los tertulianos de un programa vespertino de Telecinco o una votación por SMS, pero entonces ya estaríamos hablando de otra cosa.

Lo que muchos comentaristas, tertulianos, columnistas, tweeteros, retweeteros, blogueros y usuarios de redes sociales quieren no es otra cosa que la sentencia mediática y la judicial coincidan. Y si de camino hay que demostrar la inocencia, y no la culpabilidad, pues mejor.

Alemanes, marroquíes y autoescuelas

Kiko Llaneras insistía el otro día en el poco valor que tienen los datos en términos absolutos y como es necesarios ponerlos en comparación para ‘homogeneizar’ un dato y que fueran relevantes, comparables y nos proporcionaran una información con algún valor. Lo hacía a propósito de que los dos principales periódicos del país habían considerado que la Comunidad de Madrid era la más endeudada del país, sin tener en cuenta ni la población ni el PIB, los cuales, una vez tenidos en cuenta, cambiarían significativamente el titular.

Ayer leía en ‘Público’ que las autoescuelas reclaman a la DGT que los extranjeros extracomunitarios con carnet de conducir de su país, tengan que pasar un examen aquí en vez de obtener el permiso mediante canje del de su país de procedencia, ventaja de la que también se benefician los españoles en esos países a través de un acuerdo bilateral.

El portavoz de las autoescuelas intenta fundamentar su posición en datos de muertos extranjeros por accidente de tráfico comparando los de un país comunitario con otros que tiene el sistema de canje: Marruecos. Sostiene lo siguiente:

Mientras que de los 1.302 alemanes que mueren al año en nuestro país sólo 25 son víctimas de accidentes de tráfico, de los 637 marroquíes que fallecen anualmente 104 se matan en la carretera.

No seré yo quien diga que los marroquíes, al menos en Marruecos, conducen bien. Pero una cosa es eso y otra que los datos que maneja el portavoz de las autoescuelas no estén algo más que inflados.

Él compara los muertos en accidente de tráfico alemanes y marroquíes con el total de fallecidos de esas nacionalidad en España al año (sin precisar qué año ni precisar si eran peatones, conductores o pasajeros).

1 de cada 52,8 fallecidos alemanes se debe a la conducción, mientras que entre los marroquíes la relación es 1 de cada 6,13. La conclusión es que, con los datos de las autoescuelas, las víctimas mortales marroquíes son 861% superior a las alemanas.

La comparación entre fallecidos en general en España y los que han sido en accidente de tráfico no es relevante, porque suele haber más fallecidos cuando hay más población de determinada nacionalidad.

Según los últimos datos del INE los alemanes en España son 250.971 y los marroquíes son 760.238, de manera que la relación es diferente, ya que los fallecidos en carretera alemanes serán 1 de cada 10.038 alemanes residentes en España, mientras que la de los marroquíes es 1 por cada 7.309,98 marroquíes residentes en nuestro país. Por tanto, la tasa de los marroquíes sobre los alemanes es superior en un 37,32%, que no es poco en términos relativos, pero no un 861%.

Esto no quiere decir que no tengan razón, que teniéndola les importe un pimiento la seguridad vial y lo que realmente quieran es hacer más caja y que se hayan dedicado a manipular los datos, como han hecho, con algunas gotas de racismo.

Partido de doble cara

Lo que más claro tiene la derecha española es que lo más importante que hay en el mundo son unas elecciones ganadas. Nada importa cuando hay una victoria electoral por medio y todo, absolutamente todo, se supedita a ésta. Para quien tenga alguna duda que recuerde lo acaecido después del 11-M.

Desde que se conoció el anuncio del fin de la actividad terrorista de ETA, la derecha española se ha dividido el trabajo. Mariano Rajoy se ha puesto el traje de hombre razonable, centrista y próximo jefe de gobierno. La misión de Rajoy es no espantar a nadie.

Luego están Pedro J. Ramírez y toda la caterva mediática derechista. Ellos tienen que mantener caliente el ambiente, ellos tienen que mentir y atemorizar, ellos tienen que seguir insultando al Presidente del Gobierno porque su misión en todo esto es mantener a las bases más rancias en perfecta formación para llegar al día 20 de noviembre.

R. Senserrich lo describe muy bien lo que sucederá cuando Rajoy gane las elecciones:

Bueno, recomiendo que guardéis todos estos comentarios, predicciones y alegaciones de desastre apocalíptico. El 21 de noviembre, con Mariano Rajoy ya como presidente electo, la derecha mediática va a tener un maravilloso ataque de amnesia y empezarán todos a hablar de sentido de estado, reconciliación y demás palabras altisonantes, mientras ignoran alegremente acercamientos de presos, palmaditas en la espalda, negociaciones explícitas y demás traiciones al estado. Más concretamente, traiciones al estado bajo gobiernos socialistas; cuando mande el PP, todo eso serán actos perféctamente normales dentro de la ley y aplaudirán con las orejas.

Ventaja de la libertad de prensa

La libertad de prensa tiene muchas cosas buenas. Entre las ventajas que nos ofrece es una forma de comprobar cuáles son los verdaderos gustos informativos de los ciudadanos que forman una sociedad.

En tiempo ‘La Clave’ competía únicamente con ‘Un, dos, tres’. Ambos programas tenían audiencias tremendas, el segundo mucho más que el primero pero el programa de debate, con especialistas de talla mundial traídos a golpe de talonario, conseguía poner unos cuantos de millones de españoles delante del aparato durante las varias horas de duraba la emisión. Llegaron las privadas. Antena 3 TV intentó rescatar el programa con José Luis Balbín pero económicamente era imposible de asumir. Realmente se veía porque no había otra cosa.

El caso de ‘News of the World’ manifiesta lo mismo. Los millones de lectores que tenía este medio no dejaron de leerlo por las ‘guarradas’ que hacían, por el poco tacto al tratar temas delicados para las personas y por una sincera falta de la más mínima moral. ‘News of the World’ hubiera permanecido dando mucho dinero a sus propietarios gracias a lectores deseosos de su porción de lo que fuera eso. ¿Daba ‘News of the World’ lo que demandaba sus lectores? Sí. La desaparición de este medio no se debe a que los lectores moralmente horrorizados consideren que es mejor no comprarlo o leerlo, sino a fuertes presiones políticas, judiciales, policiales y de otros medios. La realidad es que ha sido un grupo reducido el que han forzado el final de ‘News of the World’, no todos los que daban hasta dinero por su producto.

Sensacionalismo educativo

Supongo que ayer el reportaje de El País de la niña melillense con burka ha dado mucho que hablar. Se habrán dado tantas opiniones como ignorancia y silencio que los desoladores datos de Melilla en el Informe PISA y en la recientísima Evaluación General de Diagnóstico han producido. Una cosa es el sensacionalismo y otra hablar seriamente de Educación.