Blindaje informativo

No es que no se den las noticias sobre la corrupción del PP en la mayoría de los medios. Las noticias se dan como se da la previsión meteorológica o el última desfile parisino de alta costura: sin darle trascendencia, sin hacer sangre, sin seguimiento. Se dan muchas micronoticias sobre corrupción, pero no se articulan, no se incide, no se analiza, no se entrevista en serio.

Por eso y no por otra cosa el blindaje mediático y político del Partido Popular es tal que da igual lo que haga subirá en votos. No hay censura, simplemente se trivializa todo.

Junto a ello hay encendidos debates y polémicas sobre la chorrada del día (camiseta de Piqué, por ejemplo) o sobre lo que hacen y dice otros partidos, pero nunca se pone el centro en la corrupción del PP y se mantiene el foco durante semanas. Un día malo y vuelta a la intrascendencia.

El control de los medios de comunicación que tiene el Partido Popular es peligroso y amenaza la democracia. Nunca un partido ha dirigido los medios de una forma tan concentrada. Da igual lo que hagan que parecerá algo normal, una cosa más entre noticias en breves o tendrá un recorrido informativo mínimo.

Encuestas chapuceras

Después del estrepitoso fracaso de las encuestas en junio, hemos visto explicaicones de todo tipo. Yo llevo tiempo mascando una teoría, propia de la “Navaja de Ockham”, según la cual las encuestas fallan porque están mal hechas.

El pasado 11 de julio publicábamos una entrada donde poníamos de manifiesto los errores de bulto, detectables aplicando una regla de tres, de la encuesta post-electoral de Metroscopia para El País. Tales eran los errores que cuando Kiko Llaneras, para el mismo medio, realizó un nuevo análisis indicó que tuvo que ajustarlos.

Ayer en La Sexta presentaron los datos de una encuesta qué debía hacer el PSOE según el voto de los encuestas en las últimas elecciones generales. Unos cuantos nos dimos cuenta en Twitter de que algo estaba mal y era que las columnas que representaban las opiniones de los votantes del PP y del PSOE sumaban más del 100%, concretamente la de los votantes populares 104,2% y la de los socialistas al 112.9%. No aporta mucha confianza.

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Según me ha indicado Pablo Simón (@kanciller) en Twitter a las dos de la madrugada rectificaron su error y apareció en pantalla la tabla corregida. En todo muy lejos y con menos audiencia de la hora en la que fue emitida, poco después de las doce de la noche.

Referencia, influencia y manipulación

El fracaso de Mariano Rajoy a la hora de conseguir la investidura como Presidente del Gobierno sepulta la relación que ha habido entre socialistas y el diario madrileño El País desde hace cuarenta años.

El País ha sido una referencia dentro de la Socialdemocracia española porque daba palabra a los enfoques de esa tendencia y lo hacía de una forma rigurosa y con un periodismo de gran calidad. El País era el centro de la información en España y, hasta cierto punto, su función referencial trascendía los límites de la Socialdemocracia.

El País fue perdiendo poco a poco la calidad y despidiendo a los redactores más experimentados y perdiendo calidad. Mientras se abría a numerosos fracasos en su posicionamiento en Internet. Las deudas del Grupo Prisa comienza a condicionar las decisiones empresariales dentro de ese medio y otros del mismo Grupo.

A lo largo de casi cuatro décadas El País ha ejercido mucha influencia dentro del PSOE. Podía hacer a alguien conocido y facilitarle el camino o poner muchas dificultades a determinadas posturas. La relación entre el PSOE y El País se ha retroalimentado.

Quizá sea por el peso tremendo de las deudas de su grupo empresarial lo que explique la deriva de apoyo al PP y despilfarro de su influencia sobre el entorno del PSOE que ha desplegado estas últimas semanas. El fracaso de Rajoy evidencia que El País no influye nada dentro del PSOE y ha dañado su imagen dentro de su “target” clásico.

Decir que Sánchez no ha hecho buen uso de los diputados que le dieron los electores manifiesta o bien mala fe, o bien un desconocimiento absoluto de los votantes y militante socialistas que, en las Elecciones más duras para este partido, se han mantenido fieles.

Solamente desde el PP se piensa, o quizá se pensaba, que El País influye en el PSOE.

No se juega la carrera de Pedro Sánchez

Los medios de la derecha, casi todos los existentes en España, transmiten una y otra la idea de que el “no” de Pedro Sánchez a la investidura de Rajoy se debe únicamente a la necesidad de salvar su posición como secretario general del PSOE.

Nadie puede negar que Pedro Sánchez tiene que mantener su posición, pero lo que la prensa de derecha no cuenta interesadamente es que cualquiera que estuviera en el cargo de Pedro Sánchez haría lo mismo, porque no se está jugando la carrera política del líder socialista de turno, sino la pervivencia del PSOE.

La derecha política y mediática juega con la llamada a los intereses superiores de España para dar una puñalada trapera a quienes le piden su apoyo (activo u omisivo) para la investidura: saben que si el PSOE permite que Rajoy sea investido, la pérdida de votos de las últimas elecciones será ridícula comparada con la venidera.

Además los socialistas, aunque los lectores y espectadores de la prensa de la derecha no se den cuenta, tienen un incentivo muy fuerte para votar “no”: el estado de liquidación en el que se encuentra Podemos que puede permitirle recuperar un número interesante de votos, tantos como para disputar al PP la victoria electoral.

Blindaje

Da igual lo que Mariano Rajoy haga o no haga, siempre habrá un buen número de cadenas de televisión, emisoras de radio, periódicos y una legión de tertulianos que alaban su acción y su omisión y que, con la misma intensidad, critiquen a sus adversarios, especialmente a los socialistas.

Si la opinión pública y publicada es uno de los necesarios equilibrios para los gobernantes en una democracia occidental, entonces a España le falta ese equilibrio, porque el peso mediático está entregado a una sola fuerza. Es difícil encontrar críticas a Rajoy en los medios, es complicado que se cuestione cualquiera de sus muchas artimañas de manipulación, antes bien se le dan juego.

El control de los medios de comunicación es el gran triunfo de los populares. Juegan siempre con ventaja porque sus tácticas son seguidas y nunca son criticados con severidad, solamente para cumplir con el expediente. Es un control construido normalmente con dinero público, con un manejo maquiavélico de la publicidad institucional y de las potestades administrativas en materia de comunicación; unas técnicas que le permiten quitar y poner directores, amenazar con el cierre de medios o respaldar la apertura o el mantenimiento de otros.

Cuanto más control mediático haya, una democracia de menos calidad habrá.

La Justicia y Justicia. A propósito de un niño llamado Lobo

Un juez encargado del Registro Civil decidió denegar la inscripción del nombre “Lobo” como nombre de un bebé tal y como solicitaban sus padres. Después vinieron los chistes, las adhesiones, los rechazos, la inevitable búsqueda de firmas en change.org, todo propio de una serpiente de verano de aquellos veranos en los que no había noticias.

Los padres interpusieron un recurso ante la Dirección General de los Registros y el Notariado (DGRN) del Ministerio de Justicia que les ha dado la razón y ha ordenado la inscripción del recién nacido con el nombre “Lobo”.

Y ahora viene el momento simpático en los que los medios vienen a dar cuenta de esta noticia. Así titularon El Mundo y El Español:

Lobo - El Mundo

Lobo - El Español
Han aplicado una lógica impecable en lo formal pero errada en lo material. La idea es que si un juez ha resuelto algo, el recurso que resuelve sobre lo que el juez ha dictado es tan judicial como la resolución primigenia del juez.

Y ahí es donde está el error. Los jueces encargados del Registro Civil son jueces, pero su trabajo en estos organismos no es jurisdiccional, sino administrativo. Es por lo que una resolución de un juez que solamente puede ser revisada por otro órgano judicial en los casos de Registro Civil es revisada por un órgano administrativo como es la DGRN y solamente se puede recurrir a los tribunales, en este caso civiles, contra la resolución de la DGRN.

La no jurisdiccionalidad de la labor de los jueces al frente de los registros civiles quedó fuera de dudas cuando el pleno del Tribunal Constitucional inadmitió varias cuestiones de constitucionalidad contra la Ley 13/2005 (del matrimonio homosexual) precisamente por este motivo: los encargados de los Registros Civiles no realizan funciones jurisdiccionales (AATC  505/2005 y 508/2005).

En 2011 se aprobó la Ley 20/2011 que transformaba el Registro Civil en un Organismo Autónomo y liberaba a los jueces de su dirección, asunto que todavía no ha sido llevado a la práctica por la intención del PP de transferir el Registro Civil a los registradores de la propiedad.

Otros medios hablando de “Justicia”, en vez de “La Justicia”, fueron más correctos.

Los papeles de un Lobby

Algo he leído de los documentos filtrados desde la Fundación de Soros, así como algunas entradas y artículos sobre su contenido. La verdad es que me parece la “revelación chorra” de la década.

Soros tiene una Fundación que tiene como misión pública defender determinados valores (democráticos y decentes) dentro de diferentes Estados y de la Unión Europea. Soros ve con malos ojos al Presidente Putin y su Fundación también explora los cauces institucionales para que las sociedades sean consciente de lo que él considera una amenaza.

Hasta ahora no he leído nada que no sea ni legal ni la actividad propia de un lobby. Tener informes sobre partidos, medios de comunicación y diputados haciendo valoraciones de la cercanía a sus posiciones, no es nada del otro mundo. Esta filtración, como las de los correos del Partido Demócrata en EEUU, siempre “daña” a los no poco enemigos del Presidente Putin