Una hipótesis sobre el origen de la Postverdad

Yo soy de los que están encantados de la existencia del término “postverdad”. Nada como un nombre, un etiqueta para que un fenómeno deje de ocultar en las acciones sociales y adquiere visibilidad. Solamente así se puede ser consciente de lo que ya existía antes de ponerle el nombre en cuestión

La “postverdad” en la comprensión que yo hago no es otra cosa que la fragmentación de la verdad, esto es, será verdadero aquello que yo decido que es verdadero. Funcionamos en la vida cotidiana con un concepto universalista de verdad, de modo que si algo es verdadero lo es para todos.

En tiempos hubo muchos menos medios de comunicación y la mayoría de estos intentaban, a pesar de su línea editorial, a ofrecer una información objetiva. Podía gustar más o menos dar algunas noticias, pero no se tapaban ni se tergiversaban. Había puntos de encuentro.

La proliferación de todos los tipos de medios de comunicación y la pérdida de pretensión objetiva o veritativa por parte de estos, ha posibilitado que cada cual pueda eligir el mundo del que quiera ser informado. Y hay una gran diferencia. no es elegir la perspectiva de la información, sino una información que confirme cada uno de mis prejuicios y que nunca los ponga en cuestión.

La fragmentación de los medios ha proporcionado las condiciones para que nuestras concepciones del mundo no tengan que confrontarse con otras concepciones del mundo. Informativamente el mundo se ha roto casi en tantos individuos que puedan diseñarse sus fuentes o que se entregue a una fuente con la que se sienta complacido. ¿Qué alguien dice algo que es manifiestamente falso? Pues se dice que es verdad o se obvia. Son las tácticas clásicas de la propaganda, como aceptada voluntariamente.

La fragmentación no es pluralismo. El hecho de que haya mil medios cada uno de una tendencia más disparatada no implica la existencia de pluralismo, si dentro de cada medio no hay pluralismo independientemente de su líena editorial.

¿Por qué hemos llegado a esta situación? En primer lugar porque hemos cedido a la tentación de no examinar nuestros prejuicios y creencias; en segundo lugar porque la fragmentación social y sobre todo mediática nos permite vivir sin que nuestros prejuicios y creencias puedan ser contrastados; en tercer lugar porque principios tan fundamentales del conocimiento como la prohibición de la contradicción son desconocidos y en cuarto lugar porque hemos confundido lo público con lo deportivo, de forma que lo importante es que ganen los míos.

Subida contable del PIB

Hoy El País trae una noticia realmente importante, pero tratada desde la anécdota.

La Unión Europea ha modificado los criterios para calcular el PIB, que es un cálculo estadístico aunque Montoro no lo sepa, de tal manera que hay que incluir dentro del PIB una parte de las actividades ilegales como es el narcotráfico o alegales como la prostitución. La fecha límite para hacerlo es 2026 y como siempre vamos apurados.

El reportaje narra las dificultades que están teniendo los técnicos del Instituto Nacional de Estadística para medir el peso que la prostitución tiene en la economía española. Vamos, tres anécdotas simpáticas como si no tuvieran realmente a quien preguntar, como si la prostitución no tuviera muchos clientes.

Pero en todo este ligero reportajillo se introduce el dato clave: con estos nuevos criterios contables el PIB podrá subir hasta un 2% de golpe. Una subida del PIB que es meramente contable, porque esos sectores ya existían, sólo que no lo contabilizábamos.

Rajoy, Montoro y Fátima Báñez podrán ir al Rocío a agradecer la mejora espectacular del dato del PIB aunque sean conscientes de que no han hecho nada, de que realmente es un ajuste de algo que debería haber sido computado desde hace mucho tiempo, como sucede en otros países.

Ese 2% añadido al PIB ayudará, poco pero ayudará, a que baje nuestra deuda, ya que se calcula en relación con este dato y a decir que estamos más cerca de la gran creación de empleo, que suele darse a partir del 3%.

Y sí, los medios tratando temas importantes desde la anécdota.

Sobre la encuesta del CIS para las elecciones andaluzas

Ayer comenzó la campaña electoral para las elecciones andaluzas y las asturianas y también el CIS presentó su encuesta preelectoral. En la encuesta andaluza, que será la encuesta de la que nos ocuparemos, la conclusión del CIS, convertida en titular de todos los medios de comunicación, era que el PP está al borde de la mayoría absoluta en la comunidad más poblada de España.

Como los habituales a estas lecturas saben, toda encuesta del CIS tiene una cláusula inicial en la que se dice que el resultado final es fruto de interpretar los datos, que se proporcionan, según una metodología determinada, de tal modo que el propio CIS no descarta que con los mismos datos y diferente metodología se pueda llegar a conclusiones diferentes.

No seré tan pretencioso como para proponer una interpretación diferente, especialmente porque la encuesta andaluza presenta dificultades y contradicciones que hacen de su interpretación una verdadera obra de arte.

Por ello he optado por exponer los datos que considero más relevantes ordenados según entiendo que favorecen o perjudican al PSOE o al PP para ilustrar la causa de que me sorprendiera la conclusión de la encuesta y pensara en otras interpretaciones posibles.

En general

El error muestral es mucho mayor en las provincias que en el conjunto de la Comunidad. El error importante es el primero ya que las provincias, y no la comunidad, son las circunscripciones electorales.

Ítems favorables al PP

El 40,4% considera mala o muy mala la gestión de la Junta los últimos cuatro años, mientras que el 23% la considera buena o muy buena. El 38,2% de los que la califican de regular son decisivos.

Un 17,5% califican positivamente la gestión de Griñán, mientras que el 34,1% la califica negativamente. No se pronuncia el 34,6.

La política de la Junta de Andalucía en su conjunto es aprobada por el 27,5% y desaprobada por el 46,8%. Un 17% no se pronuncia (espontáneo).

El PP le gana al PSOE en: ─ Está más unido

Cree que va a ganarlas: PSOE 18,9%. PP 57%

Es partidario de que cambie el gobierno: Sí 52,3%. No 26,6%

El 44,4%, frente al 38,8% piensa que es bueno que gobierne quien gobierna en el gobierno de la nación.

El 55% considera que el candidato no es lo más importante, frente al 30,7% que sí lo considera lo más importante.

Arenas gana a Griñán en conocimiento (82,5% frente a 82,3%)

Ítems favorables al PSOE

La valor de oposición del PP es calificada de mala o muy mala por el 41,2%, mientras que de buena o muy buena por 13,1%. El 29,4% la califica de regular, que es un porcentaje casi idéntico curiosamente al de IU en esta valoración.

El PSOE le gana al PP en:

─ Mejor defiende los intereses de Andalucía
─ Mejor representa las ideas de la gente como usted
─ Le inspira más confianza
─ Tiene mejores líderes
─ Está más capacitado para gobernar

El 31,1% no tiene decidido su voto. El 29,8% duda entre PSOE y PP y el 14,7% entre PSOE e IU.

El 29,6% votaría al PSOE. El 25,3 al PP. El 7,9% a IU.

Siente más simpatía o siente más cercano a sus ideas: por el PSOE el 37,2%, por el PP el 20,9, por IU el 9,1%

Voto+simpatía: PSOE 35,8%. PP 26,9%. IU 9,1%

Le gustaría que ganase las elecciones: PSOE 33,6%. PP 28,3%

El 65,3% (frente al 22,6%) considera que hay que ser fiel a las ideas a la hora de votar.

El PP tiene un rechazo del 50,8% y total rechazo del 40,3% El PSOE tiene un rechazo del 34,9% y total rechazo del 30,4%

Griñán gana a Arenas en valoración (4,54 frente a 4,23)

El 30,7% prefiere que Griñán sea Presidente, frente al 29,4% que prefiere que lo sea Arenas.

Autoposicionamiento (siendo 1 la extrema izquierda y 10 la extrema derecha): 1-2: 6%; 3-4: 31,7%; 5-6: 28,5%; 7-8: 10,2%; 9-10:2,2%. El PP es posicionado por los encuestados en el 7,67 y el PSOE en 4,27

21,6% se define como socialista; 12,3% como liberal, 8,7% como conservador; 7,4% como progresista; 7,1% como socialdemócrata.

A los votantes no les importa la Ciencia

Existe en ‘Actuable’ una petición para que se establezca una casilla en el IRPF para destinar dinero público a la ciencia, dado el tremendo hachazo que a la investigación científica le ha dado el Real Decreto-Ley 20/2011.

No he suscrito esta petición porque estoy en contra de que la investigación científica sea tratada paralelamente a una organización que promueve la superstición. Los servicios sociales no se cubren solamente con los recursos de la otra casilla de la declaración del IRPF, de forma que me parece caer en la trampa pedirlo para la ciencia.

España es un país que necesita de la ciencia. Podríamos argüir motivos morales o intelectuales, pero sobre todo necesitamos de la investigación científica para ser un país económicamente competente. La ciencia diferencia a los países: los más prósperos gastan en ciencia porcentualmente más que los más pobres.

Desgravar el ladrillo nuevamente es lo que anima a la Economía. Destrozar con tres recortes sucesivos la financiación pública de la ciencia nos debería avergonzar como país. Hay dinero para llenar de luces estúpidas las ciudades españolas durante un mes, pero no para financiar la investigación científica.

Hay quienes piensan que soy demasiado culturalista, y puede que tengan razón, pero creo que todo esto tiene mucho que ver con que en España el prestigio social, y lo que es peor, universitario, de un ingeniero es mayor que el de un físico, el de un farmacéutico-boticario que el de un químico, o el de un veterinario con consulta propia que el de un biólogo que pasa meses encerrado en un laboratorio. Un país donde el intelectual es el literato y no el filósofo, el lingüista o el historiador.

Lo malo es que lo pagaremos muy caro, como llevamos décadas pagando la dejadez y la desidia de nuestros gobernantes durante siglo y medio que fueron incapaces de tener una política científica medianamente decente, suficientemente financiada y moderadamente eficaz.

Alemanes, marroquíes y autoescuelas

Kiko Llaneras insistía el otro día en el poco valor que tienen los datos en términos absolutos y como es necesarios ponerlos en comparación para ‘homogeneizar’ un dato y que fueran relevantes, comparables y nos proporcionaran una información con algún valor. Lo hacía a propósito de que los dos principales periódicos del país habían considerado que la Comunidad de Madrid era la más endeudada del país, sin tener en cuenta ni la población ni el PIB, los cuales, una vez tenidos en cuenta, cambiarían significativamente el titular.

Ayer leía en ‘Público’ que las autoescuelas reclaman a la DGT que los extranjeros extracomunitarios con carnet de conducir de su país, tengan que pasar un examen aquí en vez de obtener el permiso mediante canje del de su país de procedencia, ventaja de la que también se benefician los españoles en esos países a través de un acuerdo bilateral.

El portavoz de las autoescuelas intenta fundamentar su posición en datos de muertos extranjeros por accidente de tráfico comparando los de un país comunitario con otros que tiene el sistema de canje: Marruecos. Sostiene lo siguiente:

Mientras que de los 1.302 alemanes que mueren al año en nuestro país sólo 25 son víctimas de accidentes de tráfico, de los 637 marroquíes que fallecen anualmente 104 se matan en la carretera.

No seré yo quien diga que los marroquíes, al menos en Marruecos, conducen bien. Pero una cosa es eso y otra que los datos que maneja el portavoz de las autoescuelas no estén algo más que inflados.

Él compara los muertos en accidente de tráfico alemanes y marroquíes con el total de fallecidos de esas nacionalidad en España al año (sin precisar qué año ni precisar si eran peatones, conductores o pasajeros).

1 de cada 52,8 fallecidos alemanes se debe a la conducción, mientras que entre los marroquíes la relación es 1 de cada 6,13. La conclusión es que, con los datos de las autoescuelas, las víctimas mortales marroquíes son 861% superior a las alemanas.

La comparación entre fallecidos en general en España y los que han sido en accidente de tráfico no es relevante, porque suele haber más fallecidos cuando hay más población de determinada nacionalidad.

Según los últimos datos del INE los alemanes en España son 250.971 y los marroquíes son 760.238, de manera que la relación es diferente, ya que los fallecidos en carretera alemanes serán 1 de cada 10.038 alemanes residentes en España, mientras que la de los marroquíes es 1 por cada 7.309,98 marroquíes residentes en nuestro país. Por tanto, la tasa de los marroquíes sobre los alemanes es superior en un 37,32%, que no es poco en términos relativos, pero no un 861%.

Esto no quiere decir que no tengan razón, que teniéndola les importe un pimiento la seguridad vial y lo que realmente quieran es hacer más caja y que se hayan dedicado a manipular los datos, como han hecho, con algunas gotas de racismo.

Padrón 2011

El Instituto Nacional de Estadística ha dado a conocer hoy el avance del Padrón para 2011. El Padrón es un elemento fundamental para la celebración de las elecciones, ya que indica la población de cada provincia y por tanto la base para calcular el número de diputados que corresponde a las diferentes circunscripciones.

El avance del Padrón de 2011 solamente produciría variación en número de diputados en cuatro provincias: perderían un diputado las provincias de Cádiz y de Jaén y ganarían un diputado la Comunidad de Madrid y la provincia de Alicante.

Si empleamos los resultados electorales de 2008 para ver qué consecuencias en número de diputados podrían tener estas variaciones en el padrón, habría que indicar que el PSOE ganaría un diputado por Alicante y perdería uno en Jaén; por el contrario el PP ganaría el nuevo diputado de la Comunidad de Madrid y perdería lo ganado en la provincia de Cádiz.

La percepción de la corrupción (I)

Cada vez que ‘Transparencia Internacional’ (TI) publica su informe sobre corrupción en el mundo, los medios de comunicación se lanzan a ver el ranking, a ver cómo queda España y tratan los resultados de este informe como si se tratasen de mediciones objetivas.

TI denomina a ranking como ‘Índice de percepción de la corrupción’, es decir, ellos no dicen que consigan medir la corrupción realmente existente en un país, sino la percepción de la incidencia de la corrupción en ese país. TI publica su metodología en Internet y cualquiera puede verla.

La corrupción, como cualquier actividad fuera de la ley, es esquiva a la observación directa y, por tanto, la medición es casi imposible. Evidentemente hay una serie de datos objetivos que indican la existencia de corrupción (como denuncias y juicios), pero estos considerados ellos solos pueden conducirnos a confusiones (que no haya juicios no quiere decir necesariamente que no haya corrupción o que haya subido el número de juicios no quiere decir que haya subido la incidencia de la corrupción). TI ha escogido como principales fuentes la interpretación de los datos por parte de expertos del país, la información de los líderes empresariales y los informes de agencias internacionales y ONG’s.

Finalmente el dato que proporciona TI es un índice agregado, que no es más que la suma de los diversos factores que ellos han medido como propios de la corrupción o como indicativo en la proporción que ellos han preestablecido. Uno de los elementos más importante para que los datos tengan valor diacrónico es que el agregado no cambie en su formación.