Lo de Cataluña (VI): Palabras

Distinguir entre España y Cataluña es una trampa terminológica del independentismo. Es mejor decir Cataluña y el resto de España.

Otra trampa es hablar de gobierno español en contraposición a gobierno catalán. Es mejor hablar de gobierno central y gobierno regional o autonómico catalán.

La distinción entre españoles y catalanes es fundamental y en mi opinión, respecto a la lengua, es mejor decir castellano que catalán porque llamar español al castellano lleva a poder pensar que quien no habla castellano no es español.

España es España, no “Estado Español”, que además es una terminología con ecos franquistas.

Sustituir “lo estatal” por “lo nacional”.

Cataluña no tiene fronteras, tiene límites regionales. Solamente España tiene fronteras.

No hablar de catalanes, sino de independentistas o separatista.

Lo de Cataluña (V): El agravio inconfesable

Cuando uno quiere romper una relación política lo habitual es plantear una lista de agravios. Después de un montón de años con este tema sabemos que ya no se reclama nada respecto a la lengua y a la identidad cultural porque sencillamente no queda nada por reclamar, porque se tiene todo.

Quedaba el tema del dinero, de las balanzas fiscales, de que Cataluña mantiene a un montón de vagos, de que hay un espolio continuado. Pero de nada de eso se habla, no se menciona, es un tema que ha desaparecido porque es impresentable pretender el reconocimiento internacional a una independencia basada en que no quieres aporta unos céntimos a la beca de comedor de un niño de otra región.

En el documento que se firmó el otro día en el Parlament, y que aún no nos han aclarado qué es, no se cita ni una sola vez la cuestión fiscal entre los agravios. El independentismo catalán esconde su principal reclamación porque no quieren padecer lo que son, una versión nueva de la Padania independiente de Bossi.

Lo de Cataluña (IV): Diplomacia

El sentimiento de superioridad en todos los órdenes sobre el resto de los españoles forma parte fundamental del nacionalismo y del separatismo catalán. No es sentirse o afirmarse diferente y en virtud de esa diferencia decir que les iría mejor en su propio Estado, sino presentarse como oprimidos por unas personas poco europeas, catetas, incultas y dadas a la violencia.

Cada cual construye como mejor le conviene la imagen de adversario, pero una cosa es lo que dices y otra es que te lo creas, porque puedes tener un serio problema.

El separatismo catalán ha pensado que España no tenía ni presencia exterior, ni cauces para hacer llegar su versión, ni personal cualificado para esa misión. Pensaban que el fluido inglés de Romeva y una veintena de chavales con un máster en Relaciones Internacionales iban a derrotar a una diplomacia como la española, con siglos de experiencia, con personal altamente cualificado que sabe actuar en representación del Estado y con intereses convergente con los estados de los que se busca el reconocimiento.

La Diplomacia, en cuestión de horas, dio la vuelta a la percepción internacional de la cuestión. Pienso que ayudó mucho la cantidad de fotos y de las noticias falsas, el hecho de que ocultasen la verdadera situación jurídica de Cataluña y que no tuviesen ni idea de qué hacer. A los diplomáticos le han sobrado cinco días para dejar en evidencia internacional a un movimiento separatista al que nadie cree ya y del que muchos se ríen.

Lo de Cataluña (III): Ciudadanos desarmados

Una magistrada ordenó a las fuerzas de orden público impedir el desarrollo de la consulta inconstitucional del 1 de octubre. La policía autonómica catalana, en una maniobras que habrá que aclarar, puso poco empeño y todo quedó en manos de la Policía Nacional y la Guardia Civil que realizaron una labor sumamente moderada y profesional frente al empleo de escudos humanos para detener la aplicación del mandamiento judicial y la existencia de tácticas de acorralamiento a estas fuerzas.

La retórica independentista ha hablado que la Policía Nacional y la Guardia Civil se emplearon contra ciudadanos desarmados. Es lógico, las unidades antidisturbios se emplean contra ciudadanos desarmados que provocan disturbios. En el caso de que estos ciudadanos no hubieran estado desarmados, sino armados no hubiera sido un disturbio o una desobediencia sino una rebelión y desde luego ni hubiera sido misión de las fuerzas policiales.

Lo de Cataluña (II): Seducción

Pablo Iglesias habló de que España debería seducir a Cataluña. La verdad es que no es una invención del líder de Podemos porque antes muchos otros han dicho lo mismo o algo parecido. Durante mucho tiempo parecía una metáfora bienintencionada, aunque realmente está envenenada.

En primer lugar supone que Cataluña no está seducida, cuando todos los datos, desde demoscópicos a electorales,m nos hablan de una mayoría de catalanes que quieren seguir siendo españoles. Pero luego ahonda al mantener que la seducción ha de ser unilateral, algo así como tú no me quieres pero yo voy a conseguir que me quieras, sin que la otra parte tenga que poner nada de su parte. Implica la aceptación de cierta culpabilidad. La Cataluña separatista puede hacer o decir lo que quiera, que el peso de la seducción es de otro.

Cuando menos, es un planteamiento sesgado a favor del separatismo.

Lo de Cataluña (I): Federalismo

Oiremos hablar mucho de Federalismo estos próximos días. Será una de las recetas para solventar el problema catalán. No hay un concepto unívoco de Federalismo porque hay tantos federalismos como estados que adoptan algunas de sus características.

Quizá uno de los elementos comunes al Federalismo es la existencia de entes federados, es decir, los miembros de la Federación. Cualquiera que proponga una solución federalista tiene que responder previamente, a mi entender, dos preguntas:

1) ¿Quiénes serán los entes federados? ¿Las actuales comunidades y ciudades autónomas? ¿Los reinos medievales? ¿Euskadi, Navarra, Cataluña y resto de España?

2) ¿Las competencias y la financiación serán simétricas o asimétricas?

Diez motivos para no votar a Ximo Puig

1. Fue uno de los diecisiete que con una dimisión traicionera quiso quitarle al PSOE al secretario general que los militantes habían elegido.

2. Aceptó la humillación de que le recogiera y le entregara la dimisión un diputado sevillano no fuera a echarse para atrás.

3. Votó a favor de la abstención, esto es, de investir a Mariano Rajoy, traicionando la promesa hecho a los votantes.

4. Tiene los peores resultados de la historia del PSPV-PSOE.

5. No tiene iniciativa política, es la sombra de Mónica Oltra.

6. Quiere eliminar las agrupaciones provinciales para que no haya entidades lo suficientemente grandes como para controlarle.

7. Ha defendido con Susana Díaz para detener al “populismo” y echó en cara a Pedro Sánchez no permitirle una coalición con Compromís para el Senado.

8. Porque será superado por Compromís y el PSPV-PSOE será la tercera fuerza.

9. Apoyó a Susana Díaz y a todo lo que su candidatura representa.

10. Porque ha utilizado en la campaña las acciones de la Generalitat para procurarse lo que es diferente, esto es, la elección del secretario general.