Sin garantías contra Susana

Estos últimos dos días ha habido un interesante movimiento en las redes sociales en las que numerosos militantes de base intentaban animar a Pérez Tapias a presentarse a las primarias para ser el próximo secretario general del PSOE-A frente a Susana Díaz.

Respondió a través de Twitter:

¿Tiene el proceso garantías? Después de lo sucedido en las primarias a la Secretaría General Federal, en las que la candidata regional consiguió más avales nominales que votos secretos lo que se organice por el entorno de Susana Díaz es sospechoso.

Y lo es porque no se han dignado a explicar qué ha podido suceder, quizá porque todo el mundo sabe qué ha sucedido y por ello cualquier explicación que no fuera una confesión sería risible.

Los hechos han sido tan graves que merecerían una investigación por parte de la Comisión Federal de Ética y Garantías y el necesario aplazamiento del proceso congresual andaluz hasta que se establezcan los mecanismos suficientes para que circunstancias como las acaecidas no vuelvan a darse.

¿Pervive el Susanismo?

En numerosos territorios, tras las elecciones primarias del domingo, se ha llegado al acuerdo de repartir los delegados en proporción a las preferencias expresadas por los militantes en la elección del Secretario General. En el lenguaje coloquial se dice que serán elegidos tantos delegados susanistas, tantos pedristas y tantos patxistas.

¿Sigue existiendo el Susanismo como bloque compacto?

A lo largo de esta semana los diversos barones, que han sido derrotados sin paliativos en sus federaciones territoriales, han acordado con los representantes de Pedro Sánchez un reparto proporcional de delegados y apoyo a la Ejecutiva que él proponga. Ninguno quiere verse en unas primarias regionales contra un candidato propuesto por Pedro Sánchez.

Desde el mismo domingo hasta el día de hoy Susana Díaz ha intentado ganar en el Congreso lo que perdió en las primarias y tener controlado y sometido al secretario general elegido con la mayoría absoluta de los votos. Si en las asambleas (en esta semana y sin posibilidad de movilizar) y en los congresillos el “aparato” consigue la mayoría de los delegados, entonces los barones podrían plantarse en el Congreso Federal con una lista de condiciones a Pedro Sánchez que deshiciera su victoria en las primarias y lo hiciera nuevamente preso de una Ejecutivo y un Comité Federal adverso.

Pero muchos de estos barones saben que después del Congreso Federal vienen los congresos regionales y todos han perdido. Hacerle una trampa a Sánchez en el Congreso provocaría la emergencia de candidatos a la secretaría general y la celebración de primarias que tendrían mucha posibilidad de perder en su territorio. Se han avenido al acuerdo de respetar las proporciones de las primarias.

Susana Díaz pensaba que aunque los barones pactasen esos repartos y el Susanismo se llevase el 30%, con el 25% de los delegados que son los andaluces dominaría el Congreso, pero hasta hoy no se ha dado cuenta que los delegados que salgan elegidos por la proporción de su candidatura no son suyos, sino del barón de turno y que no cabe esperar un voto en bloque de todos estos.

Los delegados susanistas ya no lo son y sin duda éste ha sido un elemento decisivo que haya llevado a Susana a enterrar el Susanismo.

¿Queda algo? Queda el Post-Susanismo que no es otra cosa que el núcleo duro de la candidatura de la Presidente andaluza que se ha parapetado en Andalucía y en el PSOE-A para no reconocer no tienen ningún predicamento fuera de su región y que en su propia comunidad comienza a verse mal esos comportamiento y modales de los que llevan haciendo gala demasiado tiempo.

Notas sobre las primarias del PSOE

Desde el día en el que las candidaturas entregaron los avales, ese sector del PSOE que se ha denominado los “pedristas” o los “sanchistas” reprimía su entusiasmo. Muchísimos militantes se habían unido al viaje del ex secretario general convencidos que iban a ser derrotado, machacados y destrozados por el aparato depredador que arropaba a Susana Díaz, el “Susanismo”.

Os ofrezco unas notas:

1. Susana Díaz ha hecho unas de las peores campañas electorales desde 1977, quizá a la par que la campaña de Aguirre en las últimas municipales (pero Aguirre al menos ganó). ¿Por qué?

Susana ganó una primarias hechas a su medida, convocadas por sorpresa por Griñán, y en las que no hubo ningún adversario de peso. Ella ya era la secretaria de organización y consejera de Presidencia. Todo funcionó estupendamente, fue la única en superar el número de mínimo de avales y consiguió tantos que le avaló más de la mitad de la militancia. Ganó como a ella le gusta: con apoyos con nombre y apellidos y no con votos secretos. Y ahora llega uno de sus errores fundamentales: confundir Andalucía con España.

2. La campaña ha estado tan mal diseñada que hasta donde podía ganar, en los avales, y donde ganaron lo convirtieron en un derrota por jugar con unas expectativas absurdas. El día antes de la entrega de los avales Susana protagonizaba la portada de ABC hablando de una diferencia de 20000 avales, pensando que serían más. Cuando la realidad fue que su victoria en avales frente a Sánchez era de seis mil, fue visto como una derrota y la gestión fue desastrosa: acusar al adversario de haber presentado avales inválidos a sabiendas, cuando fue ella quien a la postre tuvo más avales rechazados. Los avales eran el techo de Susana y el suelo de Pedro: hoy se ha visto.

3. Tras el fracaso de los avales, la campaña de Susana no ha tenido guión. Ellos esperaban que todo se hubiera acabado y no tenían estrategia de campaña. Sacar otra vez a los grandes históricos repetir lo hecho antes no ha tenido ningún sentido. El hecho no presentar atropelladamente un programa, con páginas risibles, habla mucho de la improvisación constante.

El gran arma de Susana y de la Gestora que la ha sostenido ha sido el tiempo. Cuando se da un golpe de mano en una agrupación, lo que se hace es nombrar una gestora “sine die”, aburrir a los que se quiere aburrir y cuando se ha perdido la tensión de la crisis, convocar un proceso de elección con todo ya convenientemente atado. Esta táctica estándar la aplicó en más de treinta ocasiones Susana Díaz en Andalucía y decidieron ponerla en práctica en el PSOE Federal.

4. Ha fracasado porque le ha dado tiempo a Pedro Sánchez para recorrerse España en varias ocasiones, ensayar, afinar y sobre todo construir una red de plataformas sumamente eficaz. La gravedad de la conspiración del 1 de octubre rompió esta ley e hizo que una parte mayoritaria de la militancia, como se ha comprobado, esperase el primer día posible para decir lo que realmente opinaba. El 1 de octubre se actuó contra el sentir de los militantes y lo hicieron de una forma consciente.

Han despreciado a la militancia, han hablado de populismo y de que los militantes eran una masa orteguiana buscando la satisfacción de sus instintos más bajos. Un repaso a las trayectorias personas y profesionales de buena parte de la militancia manifiesta que esas personas tienen un mayor calado que buena parte de los que se han considerado los “optimates” del Socialismo español.

5. Como dice Fernando Garea todo lo que se diga da igual si no se ve a la luz de la decisión de abstenerse en la investidura de Rajoy. Allí traspasaron una línea clave, de existencia política. Es muy difícil saber lo que muchos de esos militantes que han dado la cara en todos los rincones de España contra el PP, que en muchas ocasiones se han jugado el tipo sin casi respaldo institucional para denunciar la corrupción, que lo único correcto era dejar que Rajoy y su más que dudoso partido siguieran en La Moncloa, además sin límites, sin dar nada y agradeciéndole que no convocase unas elecciones.

Porque la estrategia a los conjurados del 1 de octubre les ha salido mal. Vendieron el gobierno parlamentario y la realidad se les ha vuelto en contra, porque en nuestro sistema un gobierno parlamentario es imposible. No consiguieron nada para la investidura, se han dedicado a mentir diciendo que el Congreso había derogado determinadas leyes cuando lo único que se han aprobado son Proposiciones no de Ley y han comprobado como había una mayoría alternativa para investir a Rajoy pero que había que dejar que Mariano se esforzarse.

Las últimas semanas de las primarias nos han traído un rosario de escándalos de corrupción del Partido Popular. Cada uno de ellos era una mina de profundidad en la campaña de Díaz, porque se le ha responsabilizado de haber investido a un nido de corrupción.

6. Recuerdo un artículo de Eduardo Madina en el que invitaba a la complejidad y a no dejarse llevar por eslóganes o por la política del tweet. Uno pensaría que Madina y los que compartieran su postura optarían por una propuesta con algo de sustancia, pero han hecho campaña por la candidatura más insustancial, sin propuestas y vacía que había. La candidatura de Susana no escondía nada detrás de sus eslóganes (100%, Musho PSOE eh eh, Yo sé ganar) y ha habido personas que han gastado su prestigio y su credibilidad personal detrás de tamaño despropósito. Las grandes ideas deben tener grandes concreciones; lo contrario es ridículo.

7. Los socialistas andaluces han intentado llevar a cabo una idea que ella tienen y últimamente han verbalizado en numerosas ocasiones: si nosotros ganamos, el PSOE debería seguir nuestra senda. El PSOE-A confunde Andalucía con España y a su federación con el PSOE y debe darse cuenta más pronto que tarde de que Andalucía también está cambiando y se parece cada día al resto del país.

Estos meses ha sido una expresión de la andalucización del PSOE: parecía casi obligatorio para hablar en nombre del PSOE tener acento meridional. Han llenado el aparato federal y han campado a sus anchas: el resultado es una derrota en las primarias y una oposición a Rajoy más que mala.

El Comité Director (equivalente al Comité Regional) previo al 1 de octubre se caracterizó por una extraña unanimidad. Cuando un cuerpo de personas, que se entiende con capacidad para decidir, vota a favor en bloque con solamente una abstención, pasa algo raro. La realidad se ha visto el día 21 a las claras: ese Comité Director no representa a un tercio de los socialistas andaluces que lógicamente querrán verse representados y no silenciados, ignorados y negados como hasta ahora.

Una de los momentos que más me sorprendieron de esta larga campaña fue la entrevista concedida por Carlos Sanjuán en la que apoyaba a Pedro Sánchez. Carlos Sanjuán fue el secretario general del PSOE-A desde 1988 a 1994. Desde que se retiró de la política tenía poca vida política, salvo algunas invitaciones protocolarias, y nadie esperaba que saliera a la prensa para defender al candidato ajeno a su federación. Sus palabras eran una exoneración de que apoyar a Pedro era traicionar a la federación a la que se pertenece.

El PSOE-A tiene que reflexionar muy seriamente como se seleccionan a sus líderes y a su plana mayor. Las actuaciones nacionales de Verónica Pérez, Mario Jiménez o Antonio Pradas dan mucho que pensar. José Antonio Griñán se preguntó la causa por la que el PSOE-A no resultaba atractivo a los sectores más jóvenes y preparados de la sociedad andaluza: la respuesta la tenía a su lado.

8. Susana Díaz no tiene buena imagen pública. Muchos se han podido llevar a engaño porque en las elecciones andaluzas de 2015 era la candidata mas conocida y la mejor valorada, pero ello era coyuntural. Era la más conocida porque se presentaba como Presidenta de la Junta y la más valorada suponemos que por su valía y porque era la candidata mediana, la que se encontraba entre los electores de PP/C’s y los de Pod./IU, de forma que su media subía por tener puntuaciones menos negativas.

Durante la campaña se ha insistido en que gana en los mítines y sobre todo en el “tú a tú”, pero desgraciadamente la política nacional no es ganar un ayuntamiento pequeño donde prima el contacto personal, sino que hay que proyectar una imagen pública, una que a tu público objetivo le atraiga. Susana no tiene una imagen positiva y ello es un lastre para un futuro política relevante fuera de Andalucía.

9. Todos le hemos dado una gran importancia a los aparatos, porque la tienen. La historia de las derrotas del aparato es tal que quizá debiéramos revisar ese dogma y, más bien, considerar que tiene un poder limitado y más cuando actúa abiertamente produce una reacción de rechazo.

La ventaja de los aparatos es la “profesionalización”, en algunas casos, y el control del censo; la desventaja que se ha encontrado es que las plataformas de las candidaturas rivales también estaban formadas por personas que conocían bien el partido y que, una vez entregado el censo por la Gestora, les aventajaron visiblemente.

10. Los medios de comunicación, casi unánimemente, han estado entregados a apoyar la campaña de Susana. Y me ha parecido una estrategia pésima.

En primer lugar porque unas elecciones primarias sobre un censo de unas doscientas mil personas dispersas por toda España no tienen las mismas pautas que unas elecciones convencionales. Los votantes tienen un sesgo tremendo y además tienen sus propios cauces de información sobre los hechos.

El apoyo de El País, considerado instigador de la conspiración del 1 de octubre, no ha sido la mejor idea de las posibles, pero la menos El País hasta hoy ha formado parte de la cultura política del PSOE. Pero los apoyos y las entrevistas en La Razón o en ABC han sido directamente contraproducentes. Esos medios son considerados como antisocialistas por la militancia y la candidatura de Díaz no ha parado de darles juego y de “enlazar sus noticias y análisis”.

Sí creo que las redes sociales han jugado un papel fundamental, pero no Twitter como se cree normalmente. Ha sido Facebook que es la red preferida por los militantes dada su media de edad. Los debates han sido encendidos y la mezcla de la candidatura de Susana de “superficial delicadeza” con todo tipo de maniobras donde no era visible.

10. La Gestora y la candidatura de Susana aceptaron durante su conspiración una rara forma de “sentido de Estado”. Entiendo que existan circunstancias en las que cada sector político deba de abdicar de algunas de sus posiciones para solventar un problema grave. Pero se basa en la reciprocidad. La versión del “sentido de Estado” que asumieron era que todos los sacrificios y concesiones debían provenir del PSOE y que el PP no tenía que dar ningún paso, no aceptar ningún perjuicio. Es por ello por lo que quieren que Pedro Sánchez se vista el traje de “sentido de Estado” porque es un marco en el que siempre gana el PP y en el que solamente puede ganar el PP, no España.

11. Pedro Sánchez ha renacido después de ser destruido públicamente el 1 de octubre. No se nos olvida el “lo quiero muerto hoy”. Ellos dicen que fue porque era un tirano (Puig dice que una vez le gritó), pero la conexión entre su defenestración y la investidura de Rajoy lo ha convertido en un mártir, no en la enésima lucha orgánica.

El tirón de Pedro Sánchez entre los votantes y los potenciales votantes del PSOE es tremendo. Todas las encuestas lo reflejan. Como ya dijimos en una ocasión el primer paso que tiene que hacer el PSOE para recomponerse es conseguir la vuelta de una parte grande de los votantes que se fueron a Podemos. ¿Y los de centro centro? Ahora mismo no son accesible, porque está el tapón de Ciudadanos. Las opiniones de los que se escandalizan porque se cantó “La Internacional” (himno del PSOE) no cuentan, nunca van a votar al PSOE.

No tengo lugar a dudas de que la preferencia de Iglesias, como de Rajoy y Rivera era Susana Díaz. Sabían que habría un PSOE más débil, sin liderazgo atractivo e intentando encontrar votos donde no los hay.

Paro por ahora … ya vendrá alguna entrada más.

El Susanismo se ha quedado sin estrategia


Llevamos dos días liados con las valoraciones a la entrega de los avales por cada uno de los precandidatos a la Secretaría General del PSOE. He leído algunos análisis muy lúcidos, que seguramente vosotros conoceréis y no quiero detenerme a decir lo mismo que otros ya han dicho. Por ello me gustaría reflexionar sobre algunos aspectos generales de estrategia política y electoral.

El deseo de Susana Díaz de arrasar en la presentación de avales ha convertido lo que debería haber sido un proceso más bien burocrático en una primera vuelta electoral. Una primera vuelta donde los votantes lo hacen sin voto secreto.

Nadie le ha exigido a Susana arrasar en este aspecto. Nadie le obligó a salir en ABC el día 1 de mayo marcando la diferencia de 20000 avales como el objetivo (que sin duda pensaba superar). Susana Díaz y su equipo ha marcado unas expectativas y han fracasado en ellas.

Solamente esto explica el ataque de nervios que han tenido estos dos días en lo que denunciaron un inexistente fraude de Pedro Sánchez y su equipo en la presentación de avales. Al final la candidatura que ha visto rechazar más avales ha sido la de Susana y todo dentro de lo normal en un proceso tan complicado.

Y es que Susana ha querido repetir la estrategia de las primarias andaluzas que le hicieron candidata a la Presidencia de la Junta poco antes de que “casualmente” Griñán presentara su dimisión: tirar de aparato y presentar una diferencia de firmas que dejase las primarias decididas. En el caso andaluz ningún otro candidato consiguió superar el mínimo.

La estrategia se ha venido abajo y ahora todo está al revés. Quien hoy tendría que estar humillado, llena los pabellones que Susana deja desiertos; quien objetivamente ha conseguido cinco mil avales menos es el máximo candidato a ganar en votos; quien fue abandonado por todos y ha tenido que montar de cero una estructura que ha empatado con el aparato.

Todos sabemos que en marzo de 2015 Susana Díaz no ganó las elecciones andaluzas, sino que lo hizo el PSOE-A porque ella como candidata no aportó nada al partido, si exceptuamos el ridículo hecho en los debates televisados. Tuvo el peor resultados en votos de la historia del PSOE-A en unas autonómicas incluso peor que cuando se perdió en 2012.

Su estrategia de secretarios de organización de las agrupaciones locales, con el censo en la mano, llamando a la gente para avalar ha fracasado. Ahora tiene que enfrentarse a unas verdaderas elecciones, con voto secreto, y no sabe qué hacer.

Uso y abuso del Decreto-Ley en Andalucía

Ya nos hemos referido al Decreto-Ley 1/2017, aprobado por el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía, a propósito del tremendo aumento de los precios de las guarderías.

Pero este Decreto-Ley merece una consideración autónoma, como ejercicio de una potestad legislativa no ordinaria que el Estatuto de Autonomía confiere al Consejo de Gobierno en casos de “extraordinaria y urgente necesidad” para dictar medidas legislativas provisionales (artículo 110 EEA), que reproduce el artículo 86 CE.

El Decreto-Ley fue privativo del Estado (con efímeras excepciones en la Euskadi de Garaikoetxea), hasta que la última ola de estatutos de autonomía lo incorporaron. Éste fue el caso del Estatuto de Andalucía, donde no existía siquiera la posibilidad de legislación delegada.

Aunque la dicción literal de los preceptos constitucionales y estatutarios tienen un sentido sumamente estricto, el Tribunal Constitucional ha mantenido una interpretación un tanto más flexible, especialmente en la consideración de la necesidad habilitante. Esto no quiere decir que no haya establecido límites.

La necesidad que causa el Decreto-Ley no puede ser algo previsible o medianamente previsible. En este sentido la reciente Sentencia del Tribunal Constitucional 183/2014, en su fundamento 4º, lo establece de una forma meridiana y fue uno de los fundamentos para la declaración de inconstitucionalidad de un Real Decreto- Ley de concesión de nuevos créditos presupuestarios para el Ministerio de Defensa.

La actual regulación andaluza de guarderías y bonificaciones data de un Acuerdo del Consejo de Gobierno de 2009, de modo que ha habido tiempo de sobra para pensar un cambio. El hecho de que la Junta de Andalucía haya dejado pasar el tiempo para llegar al proceso de escolarización no se debe a ninguna causa justificada, pues nada se arguye en la exposición de motivos.

Otro aspecto relevante, para la cuestión que tratamos, es la prohibición de establecer por medio de este tipo de norma de regímenes estables, dado que la Constitución (y el Estatuto) mencionan expresamente que son normas “provisionales”. Con ocasión de una reforma laboral del gobierno de Aznar por Decreto-Ley, que fue contestada con una huelga general y, jurídicamente, por un recurso de inconstitucionalidad, el Tribunal Constitucional declaró la inconstitucionalidad de esta reforma porque establecía precisamente una regulación estable (fundamento 10º, STC 68/2007).

El Decreto-Ley 1/2007 establece una regulación indefinida y, por tanto, no provisional, hasta el punto de deslegalizar parte de los baremos para permitir su modificación por vía reglamentaria. La exposición de motivos en nada indica que se vaya a establecer un nuevo régimen, sino que trata al que consta en el Decreto-Ley 1/2007 como el nuevo modelo.

Por estas dos razones considero, no obstando opinión mejor, que el Decreto-Ley 1/2007 es inconstitucional. Estos dos son de por si buenos motivos para que el Parlamento de Andalucía no lo convalide y por tanto deroga esta norma. Se unen a los argumentos materiales anteriormente expuestos.

Una consideración final. Es cierto que nuestro ordenamiento constitucional sí establece la reserva de ley o de ley orgánica para determinadas materias o procedimientos, pero no hay reserva reglamentaria, como sí sucede en Francia por ejemplo. La exposición motivos, que obvia las cuestiones anteriormente mencionadas, sí cita una sentencia del Tribunal Constitucional (332/2005) para mantener que es posible la reforma de disposiciones reglamentarias por medio de una norma con rango legal.

La pregunta es por qué se hace, porque se eleva a rango de Ley lo que no era más que un mero acuerdo del Consejo de Gobierno. Para mí la respuesta es clara: evitar el control de los tribunales. La Junta de Andalucía ha tenido tantos reveses jurisdiccionales, especialmente en materia educativa, que elevando las condiciones de bonificación de las guarderías a rango de Ley quiere huir del control de los tribunales ya que las normas con rango de Ley solamente son controlables por el Tribunal Constitucional. Es un abuso de la potestad.

Clasismo

Cuando digo que Susana Díaz (que tardó diez años en hacer Derecho) o que Verónica Pérez (dejó Económicas para dedicar a la política a los veinte) muestran la escasísima formación intelectual de la élite del PSOE de Andalucía. Una ausencia de formación intelectual, básica, que traspasa desgraciadamente la frontera de la ignoracia hasta llegar al cateterío.

Al decir esto se le acusa de clasista. No entiendo la acusación, porque lo que digo solamente sería clasista si estas personas no sacaron más provecho de sus estudios por problemas sociales. Y no fue el caso. Si Susana Díaz tardó diez años en terminar Derecho es porque prefería estar dando puñaladas en el interno de Juventudes Socialistas y en el del PSOE-A. Si a los veinte años Verónica Pérez dejó Económicas y a los veintiuno estaba cobrando un sueldo político, no es porque la pobreza la sacara de los estudios.

Desde sus inicios el movimiento obrero luchó contra la ignorancia. Los sindicatos y los partidos obreros fundaron universidades populares, bibliotecas en sus sedes, crearon agrupaciones musicales, becas y un millar de iniciativas para que los obreros y sus hijos pudieran salir de la ignorancia a las que la injusticia les había condenado.

Cuando la igualdad de oportunidades permite llegar a la Universidad independientemente de los recursos familiares, y más a mujeres como ellas que vivían en un área geográfica con una oferta universitaria grandísima, estar diez años para un título de cinco es tirar el dinero de los contribuyentes y abandonar los estudios para cobrar de la política es una diáfana declaración de intención vital.

Decirlo no es clasismo, porque la ignorancia voluntaria es patrimonio solamente de niños mimados, de los niñatos y de las niñatas.

Susana Díaz sólo sabe de lo que tiene que saber

Susana Díaz en un acto ha dicho que ya es hora que una mujer sea Presidente del Tribunal Constitucional. No sabía que María Emilia Casas lo había sido de 2004 a 2011. Sus comentarios, cuando se salen de las consignas político-afectivas habituales muestran severas lagunas de “cultura general”, por no entrar en asuntos mayores. Tampoco de análisis político sabe mucho y sus resultados electorales así lo muestran.

El problema sería minusvalorarla. Susana Díaz solamente sabe de una cosa: hacerse con el poder en el PSOE. Es lo que ha hecho desde siempre, desde que ingresó en Juventudes hasta el día de hoy. No sabe de otra cosa, solamente de los mecanismos que deciden quién manda dentro del Partido Socialista.

Y eso le ha servido para llegar a la Presidencia de la Junta de Andalucía sin haber sido nunca cabeza de lista en las elecciones, sin haber gestionado nada con alguna entidad y sin haber dado muestras de hacer. Se hizo con el poder en el partido que tiene el poder y supo cómo hacerlo. En eso, solamente en eso, Susana es buena y no tiene escrúpulos.

Si gana la Secretaría General del PSOE ya no sabrá que hacer. Lo único que sabe es trepar dentro de su partido, fuera se pierde y quizá por ello tuvo los peores resultados electorales del PSOE-A en unas elecciones autonómicas. En Andalucía es mala candidata y fuera de Andalucía es peor, porque es objeto de mofa. Y es que Susana representa al peor PSOE, a ese que desde Juventudes sabe escalar, trepar, coser a navajazos, pero no saber responder a las necesidades de los ciudadanos.