Diez motivos para no votar a Ximo Puig

1. Fue uno de los diecisiete que con una dimisión traicionera quiso quitarle al PSOE al secretario general que los militantes habían elegido.

2. Aceptó la humillación de que le recogiera y le entregara la dimisión un diputado sevillano no fuera a echarse para atrás.

3. Votó a favor de la abstención, esto es, de investir a Mariano Rajoy, traicionando la promesa hecho a los votantes.

4. Tiene los peores resultados de la historia del PSPV-PSOE.

5. No tiene iniciativa política, es la sombra de Mónica Oltra.

6. Quiere eliminar las agrupaciones provinciales para que no haya entidades lo suficientemente grandes como para controlarle.

7. Ha defendido con Susana Díaz para detener al “populismo” y echó en cara a Pedro Sánchez no permitirle una coalición con Compromís para el Senado.

8. Porque será superado por Compromís y el PSPV-PSOE será la tercera fuerza.

9. Apoyó a Susana Díaz y a todo lo que su candidatura representa.

10. Porque ha utilizado en la campaña las acciones de la Generalitat para procurarse lo que es diferente, esto es, la elección del secretario general.

Y el rey Juan Carlos se hizo juancarlista

Los monárquicos no valoran a los reyes como individuos, sino a la Corona como institución. Son monárquicos porque piensan que en términos generales la Corona es buena para España.

Durante la Transición apareció un tipo intermedio entre monárquico y republicano: el juancarlista. El juancarlista no considera que la Corona sea por sí misma buena para España, pero ha apoyado al rey Juan Carlos por su valor a lo largo de la Transición y en estos años de democracia. Por ello se hablaba de Juan Carlos como un “rey para los republicanos”.

Hace unos días se celebró en las Cortes el cuadragésimo aniversario de los primeras elecciones democráticas desde 1939. Se echó de menos que estuviera presente el rey Juan Carlos y luego se ha sabido que el anterior Jefe del Estado se ha enfadado por su no invitación a esa solemnidad, presidida por Felipe VI.

Los monárquicos, no los juancarlistas, buscan que se reconozca el papel de la Corona durante la Transición y la Corona estaba presente en el acto con la presencia del Rey. Lo que sorprende es que quien ha sido Rey de España considere que no se reconoce a la Corona si no se le reconoce en su persona; sorprende que el anterior Rey de España haya dejado de ser monárquico para hacerse juancarlista al buscar su reconocimiento personal y no el de la Corona.

Vientres de alquiler. La indefinición discriminatoria

Si alguien se subroga en la hipoteca que yo he celebrado con una entidad bancaria es porque la entidad existe. Si no hay gestación previa, solamente inseminación “in vitro”, no entiendo que se pueda nadie subrogar a ninguna gestación y me parece más un eufemismo para referirnos a los “vientres de alquiler” que a otra cosa.

Y no lo tengo claro por ahora y sigo pensando y leyendo argumentos a favor y en contra de los “vientres de alquiler”. A la única conclusión que sí he llegado es que la decisión que se tome debe ser tajante: o sí con todas las consecuencias (en la linea de la proposición de Ciudadanos) o no con todas las consecuencias (que no es la situación actual).

En el presente estamos en lo que entiendo que es uno de los peores escenarios. Por un lado no se permite en España, pero sí hay un procedimiento (con sus lagunas) para reconocer a los niños y niñas nacidos gracias a un “vientre de alquiler” en países extranjeros. Esto hace que solamente quienes pueden permitirse hacer lo que en España no es legal, entonces tienen un reconocimiento legal, de forma que la actual regulación (una orden ministerial) consagra una discriminación económica.

Si se opta por no permitir alquiler vientes en España, debe cerrarse la puerta a que si los españoles lo hacen en el extranjero tengan éxito a la hora de registrar a los niños y niñas, porque supone una regulación solamente viable para quien tiene dinero.

Respetuosa desafección

¿Cómo alguien puede demostrar su desafección a la Monarquía sin ser irrespetuoso?

Los monárquicos buscan refrendos de la voluntad popular a la existencia de la Monarquía que sustituyan el proceloso y peligroso paso por las urnas. Por ello cuando el Rey va a las Cortes destacan que los asistentes al discurso del monarca aplaudieron los palabras.

Este aplauso es interpretado como un acto de adhesión, cuando podrá serlo o no, y habrá quiénes aplaudan por deferencia. De forma que si aplaudes, aunque sea por cortesía, los monárquicos te incluyen en los suyos y si no aplaudes haces un feo, la verdad.

Entiendo que debiera arbitrarse una forma respetuosa de expresar la desafección: aplaudo pero solamente diez segundos o lo hago por fandango. Si un aplauso forma parte de un rito no tiene valor, si los monárquicos quieren darle ese valor, están invitando a que se elimine el aplauso.

Entregando la inteligencia a los lobbies locales

En el Partido Socialista del País Valenciano, que es la Federación del PSOE en la Comunitat Valenciana, andan de primarias y hay dos candidatos fuertes: el actual secretario general Ximo Puig, un cúmulo de contradicciones, y Rafael García, alcalde de Burjassot y uno de los líderes del Pedrismo en la Comunitat.

Puig habla mucho ahora de militancia y de las agrupaciones locales. Hace propuestas que antes no se le habían ocurrido desde 2012. Una de esas propuestas, aunque parece interesante, lo que provoca es el vaciamiento de la estructura del partido y la entrega de la “inteligencia” a grupos de interés.

Lo problemático se encuentra en el segundo punto: la “red de asesoramiento”. En vez de crear un estrcutura de asesoramiento técnico y político dentro del PSPV que esté al servicio de las agrupaciones locales, se busca entidades y personas que cubran esa necesidad de las agrupaciones, que en el mejor de los casos era lo que ya se hacía y en el peor es entregarle ese asesoramiento a los grupos de interés.

Esa red es un peligro. Pongo un ejemplo. El Derecho Urbanístico y el Urbanismo son materias complejas y muy técnicas, de forma que siempre habrá abogados y asociaciones del sector que se presten a asesorar a un partido de la importancia del PSPV y con la implantación locales que tiene. El asesoramiento puede traer anexos que son los peligrosos. Pongamos otro ejemplo aunque menos tenebroso. Si el asesoramiento en materia cultural para una agrupación pasa por tres asociaciones culturales, solamente se tendrán los ojos que tengan esas asociaciones culturales y no se verá más allá.

Los partidos deben tener cuadros cualificados y unidades técnicas en sus estructura regionales. El problema es que hasta ahora esas estructuras han sido copadas por aparatchiks sin preparación, con mucha lealtad al líder y que llevan toda la vida viviendo del partido. Si ese dinero se invierte en contratar buenos profesionales en las principales áreas de la política local, se podrá evitar que las agrupaciones locales tengan que entregar sus decisiones técnicas a los grupos de interés.

Disolviendo la STC sobre la amnistía fiscal

El Tribunal Constitucional ha declarado inconstitucional el Real Decreto-Ley 12/2012 que etableció los requisitos y el procedimiento de la “amnistía fiscal”. La sentencia tiene dos tipos de argumentos para declarar la inconstitucionalidad: los formales sobre la habilitación para emplear el Decreto-Ley para este tipo de menesteres y los materiales sobre la adecuación de esta decisión a nuestro ordenamiento constitucional.

El otro día leí un artículo en el que se afirmaba que el fundamento jurídico que declarada la inconstitucionalidad material realmente no lo era, sino que eran consideraciones complementarias sin valor jurídico, lo que en el argot se denomina “obiter dicta”.

Un “obiter dicta” es un comentario incidental, un paralelismo, un ejemplo que el tribunal emplea para ilustrar su razonamiento, pero no se puede considerar un “obiter dicta” a la contestación que en este caso hace el Tribunal Constitucional a las alegaciones jurídicas planteadas por la Abogacía del Estado en defensa de la constitucionalidad de la norma recurrida.

El Tribunal Constitucional discute una a una las alegaciones del abogado del Estado y, aunque la respuesta es sintética, la conclusión no puede ser otra que la materialidad de la norma, esta “amnistía fiscal”, hubiera sido también inconstitucional aunque no se hubiera empleado el Real Decreto-Ley como instrumento normativo.

Hay un interés claro en decir que la “amnistía fiscal” es inconstitucional solamente por la forma y no por su materia, cuando del texto de la sentencia no se puede inferir esa conclusión.

Las contradicciones de Puig

Una de las personas clave de los apoyos de Pedro Sánchez en la Comunitat Valenciana, el alcalde de Burjassot Rafael García, ha anunciado que se presenta a la Secretaría General del PSPV-PSOE frente al actual secretario general y presidente la Generalitat, Ximo Puig, uno de los puntales del Susanismo.

La figura de Ximo Puig es quizá una de las más contradictorias de los barones del PSOE y desde luego con Lambán de los más débiles de todos ellos. Hagamos un breve repaso.

El 28 de septiembre de 2016 Ximo Puig presentó su dimisión como miembro de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE. Pero no fue él ni nadie de su confianza a llevar su dimisión, sino que fue el diputado sevillano Antonio Pradas quien la entregó en Ferraz junto a las otras dieciséis. Susana tan observante de la jerarquía y del protocolo, ninguneó a un secretario general regional y presidente autonómico como si fuera uno más de sus peones en la Ejecutiva del Partido.

Después de varios meses precampaña y de campaña lo que sea el Susanismo se parece mucho al conjunto de frases vacías que Susana Díaz ha ido esparciendo por España durante su derrotada candidatura. A pesar de ellos algunas pinceladas sí podemos dar, al menos a partir de las reacciones de los susanistas a las propuestas de los que sí las hacían (Sánchez y López).

Susana y el Susanismo han mantenido una visión más homogénea de España. Frente al reconocimiento de la diversidad y de la identidad múltiple, ella y ellos han preferido una identidad única con alegres variedades locales. Susana y el Susanismo han recibido el aplauso de la derecha española cuando han traslucido una concepción de España más esencialista que pactista.

Por el contrario Puig desarrolla políticas claramente identitarias o como se denominan en su tierra, políticas valencianistas. Muestra de ello es la nueva política lingüística en Educación donde los centros elegirán si tienen el castellano o el valenciano como lengua vehicular y se abandonará la existencia de línea en las dos lenguas en un mismo centro. Una política lingüística muy alejada de lo que el PSOE-A consiente y que no le hubieran consentido de ganar Susana. Aunque siempre permanecerá la duda que proporción del Valencianismo de Puig es realmente de Compromís.

Es por ello más sorprendente aún que Puig y los suyos quieran controponer ahora el PSPV al PSOE, una posición que nunca han mantenido y a la estela de la independencia de facto que está intentando el PSOE-A. Una señal más que lo que guiaba al Susanismo era el aprecio por sus sillones ya que los defensores de cierta forma de neocentralismo han pasado a querer para su partido un federalismo que le niegan al país.

Susana Díaz se ha presentado como barrera frente al Populismo (Podemos y sus confluencias) y como ella suele hacer se ha puesto de ejemplo, ya que en Andalucía ella se apoya en el centro-derecha de Ciudadanos y no en la izquierda de Podemos (hay que decir que Teresa Rodríguez no dio ningún margen). Pero Díaz era el único caso de gobernante autonómico del PSOE que o bien no hubiera necesitado al PP para la investidura (Vara y Fernández), no lo necesitara para las cuestiones importantes (Page) o que no gobernase con alguna de sus confluencias (Puig, Armengol y Lambán). El Susanismo acusaba a Pedro Sánchez de querer entregar el PSOE a Podemos cuando ellos se habían convertido en los mejores amigos de los “populistas” y allí estaba Puig como barrera del Populismo junto a su vicepresidente Oltra.

La enmienda al documento estatutario procedente de Alicante permitir la disolución de las agrupaciones provinciales en el PSPV dejando solamente las agrupaciones comarcales no es muestra de la defensa de una forma de organización propia, sino solamente de un simple y ruin táctica de cara a los congresos venideros.

Hagamos un poco de historia. Era el 37 Congreso del PSOE. Zapatero acababa de ganar sus segundas elecciones. Blanco gobernaba con mano de hierro como secretario federal de organización y propuso una reforma estatutaria que establecía la eliminación de las estructuras intermedias entre las agrupaciones locales o municipales y las provinciales o insulares, de forma que las agrupaciones comarcales del PSPV desaparecerían. Los socialistas valencianos se opusieron y consiguieron su permanencia.

En la Megacrisis del PSOE las provincias han estado a favor de Pedro Sánchez, mientras que el aparato regional lo ha estado con Susana. La fortaleza de las provincias ha anulado el poder de Puig y en especial Abalos se ha convertido en el hombre fuerte del PSPV. La idea de Puig es desmantelar la estructura que le sirve de contrapeso, en especial la agrupación provincial de Valencia, para que entre la Ejecutiva del PSPV y las comarcas no haya nada, a sabiendas que las comarcas son demasiado pequeñas para oponerse y muchas para unirse efectivamente. La propuesta de la supresión de las agrupaciones provinciales fue presentada el día 30 de mayo, nueve días después de la derrota de Susana y el Susanismo, y nunca se habría formulado en caso de haber vencido la política andaluza, pues nunca nadie del entorno de Puig sugirió nada en ese sentido.

Jerarca y ninguneado, neocentralista y presoberanista, barrera del Populismo y socio de Compromís, ganador que nunca ha ganado, del PSPV después de que el PSOE les dijese que no y antiprovincialista de conveniencia. Así es Ximo Puig.