Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Cine’ Category

candidate
“El candidato” (1972) es una película protagonizada por Robert Redford que narra el proceso electoral en el que Bill McKay consigue hacerse con la nominación demócrata para ser senador por el estado de California para terminar ganando las elecciones frente al oponente republicano.

Cuando todo están celebrando la victoria del candidato McKay, éste se dirige a Marvin Lucas, su jefe de campaña, y le pregunta: “¿Y ahora qué? En ese momento termina la película.

La información de la rueda de prensa de Javier Fernández, presidente de la gestora del PSOE, me ha dado la impresión de que los barones del PSOE se encuentran ahora preguntándose “¿Y ahora qué hacemos?”

Da la impresión de que han conseguido su primer objetivo, derribar a Pedro Sánchez, pero que de repente se han quedado tan impresionados con el destrozo que están paralizados. Es posible que cuando se han sentado en Ferraz hayan recopilado información sobre el abultados número de bajas de militantes solicitadas (y de cuotas que se van a perder), las agrupaciones que están en pie de guerra, de las direcciones provinciales que no lo tienen claro, de los diputados en el Congreso que no ven claro lo de investir a Rajoy y que hay millones de votantes esperando que apoyen (directa o indirectamente) a Rajoy para ver el mundo de color morado.

De repente esa mínima hoja de ruta enunciada por Díaz, Vara, Page, Rubalcaba, Chacón y Madina de “primero darle un gobierno a España y luego ocuparnos del PSOE” se ha descompuesto. El primer paso de la hoja de ruta se ha venido a bajo por miedo a las consecuencias, pues puede llevar no sólo a una mayor caída electoral, sino incluso a una escisión dentro del partido.

No saben qué hacer y por eso Javier Fernández no tiene ni idea de cuándo será el Comité Federal para decidr la postura ni qué pasos se darán para hablar con el PP, si finalmente se deciden. No saben que hacer si hay terceras elecciones, ni tienen idea de quién sería el chivo expiatorio.

Es tal el desconcierto que comienzan a decirse insensateces como la de Page diciendo que van a presentar un candidato potente y unas listas que van a atemorizar al PP o la mentira de Vara de que abstenerse no es apoyar al PP (¿entonces por qué acusaron los socialistas a IU de darle la Presidencia de Extremadura a Monago precisamente por abstenerse?. Vamos, que han perdido los papeles y estas salidas de tono de dos destacados barones lo corroboran.

Los eficaces métodos de Juventudes Socialistas para quitar y poner ejecutivas y secretarios generales, cueste lo que cuesten, no te garantizan dos cosas importantes: poner a personas competentes y tener alguna idea entre las orejas.

Read Full Post »

Saber vender un producto

Llevo tiempo pensando que en el cine español no saben vender demasiado bien su producto, con una o dos honrosas excepciones. Una de ellas tiene el nombre de Santiago Segura, que merecerá la opinión que sea como cineasta, pero que como productor es de lo mejorcito que tenemos, siempre que entendamos que una de las misiones del productor es dar a conocer su película y conseguir que el público vaya a verla.

El proceso de selección de candidaturas para los ‘Goya’ ha comenzado con unas listas iniciales, que quedarán reducidas a cuatro personas u obras por categoría. En uno de esos listados ha entrado el inefable Kiko Rivero, alias Paquirrín, por su actuación o lo que sea en Torrente 4.

De repente todos los medios en Internet y todas las redes sociales se han lanzado a dar la noticia de la ‘prenominación’ de Paquirrín y nuevamente Torrente 4 ha tenido mucho espacio y tiempo de publicidad gratuita. Decididamente Segura sí sabe que lo que va tener un negocio y querer ganar dinero de verdad con él.

Read Full Post »

El discurso del Rey

‘El discurso del Rey’ pertenece a ese tipo de películas que se basan en un guión y en el trabajo de los actores principales. Es una película donde las palabras y las frases son el óptimo instrumento contra los miedos más profundos de las personas.

No hay que pensar, dicho lo anterior, que ‘El discurso del Rey’ forma parte de ese subgénero, un tanto insufrible, de la película intimista. Es una película que coloca a los personajes dentro de su época y de su circunstancia, por otro lado insoslayable ya que el problema que sirve de núcleo a la película es absolutamente inasumible para las personas cuya vida es tan privada como pública y para quienes su principal acción es hablar en público. La ambientación es muy buena y el clima creado alrededor de los personajes cumple perfectamente su cometido de encauzarnos hacia el desarrollo de la película.

Una película consistente, con diálogos vivos y que sabe transmitir la angustia del personaje principal sin que en ningún momento se pierda el humor inglés ni fortísimas cargas de ironía, así como interesantes reflexiones sobre las monarquías occidentales en la época de los grandes medios de comunicación.

Read Full Post »

Se define el fraude de Ley como la utilización de una norma jurídica con fines diferentes a los que la norma prevé. Esta práctica alcanza su más refinada realización en el ámbito del Derecho Fiscal.

Pero en la argumentación también podemos detectar fraudes, parecidos a los legales, que consistirían en utilizar determinados argumentos para defender algo que realmente no se está defendiendo.

Desde que apareció la Ley Sinde en una Disposición Adicional a la LES se le ha atacado de muchas formas. Las más serias hablaban de la posible ausencia de control judicial de las decisiones de la Comisión Administrativa, problema que la enmienda aprobada en el Senado soluciona. Pero evidentemente y tras la rectificación inicial del propio Gobierno en lo relativo al control judicial, comenzaron a aparecer numerosos discursos que incurrían, a mi modo de ver, en fraude de argumentación.

Lo que realmente se ha intentado defender es la continuidad de la actual situación en la que una persona se descarga algo protegido por derechos de autor sin pagar nada por ello. Esto que dicho en público queda feo, se ha vestido, muchas veces con una clara intención fraudulenta y otras con cierta buena voluntad, de otra forma.

1) La ‘Ley Sinde’ impone un determinado modelo cultural monolítico. Dado que ahora vivimos en la época dorada de las descargas libres, podemos comprobar qué modelo cultural promueven las descargas y dado que la inmensa mayoría de éstas son de películas, música y series marcadamente comerciales. Las descargas no son, en su inmensa mayoría, de manifestaciones audiovisuales alternativas y minoritarias a las que los medios de comunicación no dan cabida, sino de lo que se ha llamado, en desgraciada expresión, ‘la cultura de masas’.

2) Ha habido quienes han considera que la nueva normativa vulnera la libertad de expresión y es una puerta abierta a la censura de los contenidos. Por más que leo el texto no encuentro la censura por ningún lado y me cuesta pensar que una serie de enlaces para descargar archivos con contenidos protegidos por derechos de autor esté dentro de los límites de libertad de expresión. Es más Ignacio Escolar, uno de los redactores del #manifiesto fue atacado sin piedad por investigar cuánto dinero ganaban algunas de las páginas más famosas de descargas: poco importaba entonces la libertad de expresión y el derecho a la información.

3) El modelo de negocio de la industria cultural y del ocio es obsoleto. Es un argumento con el que sí estoy de acuerdo, siempre que no se utilice en fraude. El modelo de negocio puede estar obsoleto y cualquiera puede dedicarse a hacer algo totalmente desfasado de la sociedad actual, pero ello no es excusa para permitir que violen mis derechos económicos de vender mi producto.

4) Lo que se está defendiendo con la nueva normativa es el ‘imperialismo cultural norteamericano’. Es una variación del primer fraude argumentativo, pero ya con un componente ‘antiyankee’ tan popular en nuestro país. Lo gracioso es que sin Ley Sinde lo que le gusta a los ‘descargadores’ son los productos del imperialismo cultural norteamericano. Los que atacan a la Ley Sinde no lo hacen por estar en contra del ‘imperio cultural norteamericano’, sino precisamente por todo lo contrario.

5) La Ley Sinde es fruto de las presiones de la Embajada de los Estados Unidos. Algunos ha necesitado que Wikileaks les diga lo que otros, sin filtraciones ni nada parecido, sabíamos hace mucho tiempo: que las embajadas están para defender los intereses políticos y económicos de los estados a los que representa. A nadie nos espanta cuando la representación diplomática española defiende las subvenciones de la Política Agraria Común ni cuando se emplean ‘buenos oficios’ para hacer regresar a nuestro país presos españoles. Es el trabajo de los diplomáticos. ¿Si la Embajada estadounidense no hubiera hecho nada o si las descarga no son de productos norteamericanos entonces merecen ser protegidos?

6) Libre intercambio de conocimiento. Como ya indicado anteriormente el mundo de las descargas no ha permitido el libre intercambio de conocimiento, sino bajarse películas y otros productos sin pagar su precio. A nadie se le impide crear bajo CC o intercambiar lo que quiera.

7) Submileurismo y enriquecimiento. Hay personas que les fastidia que otros ganen mucho dinero, a pesar de que gusten de los productos que realizan. Para ellos todo el mundo debería ser mileurista o submileurista y cualquiera que gane dinero con productos culturales o de entretenimiento debe dejar de ganarlo; y si gana mucho dinero es un diablo. Los productos de la descarga no productos de primera necesidad e incluso en los productos de primera necesidad admitimos el lucro y el gran lucro.

8) Los productos son caros. Estoy de acuerdo en que los productos, en muchas ocasiones son caros, pero también hay que indicar que éste no es el problema. Frente al ‘gratis total’ todo es caro, incluso las prestaciones no dinerarias, como el caso que los que sacaron un parche para quitar la publicidad de la versión gratuita de Spotify. Y volvamos a decir que no estamos ante productos de primera necesidad.

Read Full Post »

Mientras que nuestro sistema financiero está acercándose a las decisiones más críticas de este inicio de siglo (la privatización y/o nacionalización de las cajas de ahorro) y cuyas consecuencias seguirán, Internet sigue a lo suyo: la Ley Sinde.

Después de que el PSOE se cargarse con toda la impopularidad de la medida, PP y CiU, convencidos de que ya no hay suficiente ira para ellos y que los internautas sólo quieren mantener el ‘status quo’, han maquillado un poco el texto de la Disposición Adicional 1ª de la LES, se han dejado de chorradas y han llegado a un acuerdo con el partido del gobierno. Ahora a prestarle atención a lo importante: las cajas de ahorro.

Read Full Post »

¿Un salario merecido?

Cuando se publica el sueldo de alguien y ese sueldo parece ser sustancioso, hay en Internet un montón de personas dispuestas a cuestionar si se merece o no se merece los euros que cobra. Esto tiene sentido cuando se trata de un sueldo público, pero no cuando es un sueldo privado. En todo caso, siempre habrá un escándalo para toda remuneración que no sea ‘no mileurista’ o ‘submileurista’ (como ha sugerido un comentarista de GS).

Teddy Bautista, presidente de la SGAE, reveló que esta sociedad le paga anualmente 250000 euros por presidirla. Si yo tuviera capacidad de decisión en la SGAE no le rebajaría el sueldo a Bautista, sino que lo destituiría fulminantemente, no ya por el sueldo sino porque el fruto de su trabajo parece que no guarda relación con la cuantía.

El problema que tienen los autores con la violación constante de sus derechos del autor y los perjuicios económicos que esto causa no ha encontrado en la SGAE una solución viable. El fracaso de la ‘Ley Sinde’ es una prueba de que nada han conseguido y, de camino, de que quien está llevando la voz cantante y la iniciativa es Álex de la Iglesia, presidente de la Academia de Cine.

El segundo punto donde ha fallado estrepitosamente la SGAE es en su política de comunicación. Es muy difícil convencer a la gente que debe pagar por algo que ahora consiguen de forma gratuita y violando la propiedad intelectual. Es difícil pero la SGAE ha conseguido empeorar la situación todo lo que puede mandando a sus ‘inspectores’ a bodas (y recibiendo una reprimenda judicial) o con el caso de los aparatos de radio en las peluquerías.

Y finalmente parece que se ha seguido una estrategia legal bastante desastrosa. Buscando una condena penal como escarmiento y con unos procesos preparados de una forma cutre se ha llegado a perder juicios que se deberían haber ganado o que habrían de haberse llevado por la vía civil.

Teddy Bautista no merece ganar niel sueldo que gana ni el salario que gana no en sí mismo, sino porque los puntos más importantes de la agenda de la SGAE están naufragando una y otra vez.

Read Full Post »

Juanjo Puigcorbé es un actor con una dilatada carrera en el cine español y también en la televisión patria, que se han lanzado a la producción de serie y de películas para su medio. Hace unos días, en una entrevista de pasarela para el programa ‘Sé lo que hicisteis’, este actor ataca al programa y a la cadena que lo emite diciendo que son lo peor y que les desea eso precisamente, lo peor.

Puigcorbé tiene una carrera dilatada pero no brillante a mi juicio. Las críticas a su interpretación del Rey en la celebérrima y risible miniserie ‘Felipe y Letizia’, por mal que a él les parezca, no nacieron en ese programa sino en Twitter donde el hashtag fue todo un éxito y donde todos los intervinientes afilamos el ingenio para comentar cosas sobre esa serie mala y cutre que Telecinco estaba echando (en el sentido peyorativo).

Puigcorbé, como la inmensa mayoría del ‘star-system’ hispánico no está acostumbrado a la mínima crítica directa y menos aún a que se ironice sobre sus actuaciones. Los medios españoles suelen ser bastante condescendientes en sus críticas con los productos españoles porque saben que su nacionalidad es un problema de partida y porque todos, al fin y al cabo, se mueven en el mismo mundo. Hay un paternalismo de los medios hacia el cine y los actores que evita que muchas películas sean destripadas como merecen y que hace que algo muy normalito sea considerado algo notable o al menos interesante.

Cuando a un actor español le dicen en los medios (los frikis de Twitter no contamos) que todo el país se está riendo de su pésima interpretación del Rey y que eso no era un interpretación sino una imitación de las malas, se irrita y se pone a mil. Puigcorbé, y algún otro cuando muy ocasionalmente le ha sucedido esto, han salido de sí y han perdido las formas. Debería haber en España una crítica televisiva y de cine que valorase las producciones españoles con el mismo criterio que emplea para las foráneas y puede que muchos se alegrasen más de una buena crítica cuando lo que reciban normalmente son reflejos de su mediocridad.

Read Full Post »

Older Posts »