Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 13 julio 2020


El PP ha ganado en Galicia con holgura, demostrando su capacidad para ganar elecciones sin demasiados problemas. Como Galicia no es Andalucía, y el PP no es el PSOE, los gallegos no son vagos, subvencionados o sometidos al clientelismo por votar siempre al mismo partido.

En el País Vasco ha ganado el PNV. No ha arrasado, porque la verdad no sé cómo se puede arrasar cuando ni tienes mayoría absoluta. Todo pinta a una reedición del pacto entre PNV y PSOE, aunque cabría una mayoría alternativa, que a día de hoy parece poco factible. De todas formas, dada la forma de investidura en el País Vasco, el pacto no es necesario que sea antes de la investidura.

Lo que sí ha sido es una gran victoria para el nacionalismo vasco, que suma 53 diputados de 75 posibles. Desde esta perspectiva sí se puede decir que los nacionalistas han arrasado.

La cuestión de Podemos. En una cata que hicimos anoche en algunas localidades del País Vasco (nada científico, en plan datos de El País) se observaba que alrededor la mitad de los votantes de Podemos se habrían ido a Bildu y la otra mitad a la abstención. En Galicia no hicimos esa cata, pero está claro que, por la vía que sea, la mayoría han terminado en el BNG. Está claro que los votos de Podemos en las autonómicas gallegas y vascas de 2016 eran de votantes de la izquierda nacionalista que, por lo que sea, han cedido volver a partidos más representativos de sus tendencias políticas. Es difícil gobernar España y ser nacionalista periférico simultáneamente.

El PSOE ha mantenido la representación en Galicia y ha subido un diputado en el País Vasco. Seguirá dentro del Gobierno Vasco y en Galicia la cosa sigue como siempre. Estos resultados ilustrarían perfectamente la definición de “salvar los muebles”.

El PP de Iturgaiz, Mayor Oreja, Aznar y Casado no ha tenido éxito en el País Vasco. Tengo la impresión (y esto es una corazonada) de que sus votantes se le van a manos llenas al PNV porque son tan de derecha como ellos y además defienden que el dinero de los vascos no se mueva del País Vasco.

El sistema electoral y la provincia de Álava propician el diputado testimonial.

Foto: de www.eldiario.es bajo CC

Read Full Post »

El pasado día 24 el Senado de los Estados Unidos, confirmó a Cory T. Wilson, ex representante republicano en la cámara del estado de Mississippi y uez estatal, como juez para el quinto circuito de apelaciones, que incluye a Mississippi, Texas y Luisiana. La confirmación fue por 52 votos a favor por 48 en contra, es decir un party-line-vote salvo por el solitario voto en contra de Collins, senador republicano por Maine.

No era una confirmación cualquiera, porque suponía la confirmación de un juez del Artículo IIII número 200 de la Presidencia de Donald Trump y la cuenta de lo celebró:

La cifra no es baladí, ni insignificante, pero para hacernos una imagen más fiel de este número conviene que lo comparemos con las confirmaciones de presidentes anteriores hasta el día 24 de junio de su tercer año de su primer mandato o único mandato. Como los datos más completos, se encuentran desde George H. Bush, lo compararemos con este presidente, con Clinton, con George W. Bush y con Obama. Comencemos con el sucesor de Ronald Reagan.

El 24 de junio de 1988, George H. Bush (republicano) había conseguido confirmar 162 jueces, lo cual suponía el 19,54% del total de jueces federales y lo había hecho con un Senado con mayoría demócrata. El 98,77% de sus nominados habían sido confirmados por voto unánime, “viva voce” (asentimiento) o con mayorías de al menos 67 votos favorables.

Bill Clinton (demócrata) consiguió confirmar más jueces federal y un porcentaje mayor del total de la Judicatura federal, aunque en su primer bieno (1993-1994) fue más prolífico que la parte del segundo bienio que consideramos, no sólo porque hubo menos tiempo, sino también porque el Senado tornó a tener mayoría republicana. Incluso los jueces confirmados por al menos por tercios subieron un poco.

Su sucesor, el republicano George W. Bush, casi igualó el actual número de Trump (no descartéis que el calendario estuviera hecho para eso) y alcanzó confirmar en ese periodo al 23,14% de los puestos judicial federales. Bajó un poco el número de cargos judiciales confirmados por mayorías de al menos dos tercios, pero nada significativo.

De lo que hemos visto hasta ahora, Obama fue el presidente con menos confirmaciones, aún teniendo mayoría en el Senado en los dos bienios en cuestión. No lo he dicho hasta ahora, pero no solamente los jueces del Tribunal Supremo tienen mandato indefinido, sino todos los jueces federales del Artículo III, de forma que la cantidad de puestos a disposición del Presidente varía en función de la decisión de cada juez de retirarse en un momento o esperar a que la Casa Blanca esté ocupada por alguien de su sensibilidad política. Los números totales de Obama en el perido que nos fijamos son discretos, incluso baja en el número de jueces confirmados por al menos dos tercios de los senadores.

Desde George H. Bush los números de Trump son los mejores con la excepción de uno, los jueces confirmados con al menos dos tercios de los senadores. Frente a proporciones superiores al 90%, nos encontramos con un paupérrimo 6% y muchas situaciones de voto por disciplina de partido. ¿Qué quiere decir eso? Que los jueces confirmados lo son contra casi la mitad de los senadores, que probablemente representen a más de la mitad de la población, y que cada confirmación es asomarse al precipicio para la Administración de Trump. Tantos jueces de distrito elegidos de una forma tan partidista tienen muy pocas posibilidades, en el futuro, de encontrar una “elevation”.

Si nos retrotraemos hasta Nixon, donde no hemos podido averiguar el voto de confirmación, si podemos ver que el efecto de cada presidente sobre la Judicatura Federal en este periodo era abrumador y lo fue especialmente en el caso de Carter que asumió la Presidencia tras dos mandatos y dos presidentes republicanos.




* Kennedy no llegó al 24 de junio del tercer año del primer mandato. No se ha tenido en cuenta al Presidente Ford porque ejerció solamente una parte del segundo mandato de Nixon, ni al Presidente Johnson porque su primer mandato completo, realmente no lo era, pues terminó el primer mandato de Kenndy.

Read Full Post »