Lo de Cataluña (VIII): La Constitución británica

En un Estado de Derecho un gobierno y un parlamento pueden hacer lo que el ordenamiento constitucional les permite hacer. Si quieren hacer algo diferente deben cambiar antes el orden constitucional en el punto que deseen.

Dependiendo de la facilidad o de la dificultad para modificar una constitución se distingue entre constituciones flexibles (las que son fácilmente reformables) y constituciones rígidas (las que se reforman con dificultad). En ocasiones se ha hablado de constituciones hiperrígidas e incluso de constituciones bloqueadas o con disposiciones irreformables.

La dificultad para reforma una constitución depende de si esta la hace un órgano constituido como es el parlamento, un órgano elegido “ad hoc”, si es necesario o no un referéndum y las condiciones de validez de éste. Es también un elemento cuáles son las mayorías exigidas para aprobar la reforma constitucional.

La Constitución británica que tiene una parte consuetudinaria y otra contenida en disposiciones escritas pertenece a la categoría de las constituciones flexibles: realmente es su arquetipo. Si una ley contiene una disposición que se considera constitucional, para modificarla el Parlamento solamente tiene que aprobar una ley ordinaria y reformada la Constitución.

Esta es la ventaja constitucional que tuvo David Cameron, entonces Primer Ministro, pudo emplear a la hora de pedirle al Parlamento del Reino Unido que ratificase su acuerdo con el gobierno regional escocés. La soberanía parlamentaria y la flexibilidad constitucional lo permitían.

En los países que hemos optado por constituciones rígidas, para protegernos del imperio de la mera mayoría y proteger a las minorías, las cosas no son aparentemente tan fáciles, pero la cuestión es que hay que hacer buena política para concitar mayorías, aunque parezca imposible.

Comparar la decisión británica con la española es de mala fe, porque los presupuestos constitucionales no son los mismos. Y puestos a comparar, hagamos la comparación que proponía Foreign Policy ¿qué haría cualquier gobernador de un estado de los Estados Unidos decidiera celebrar unilateralmente un referéndum de secesión?

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