Lo de Cataluña (IV): Diplomacia

El sentimiento de superioridad en todos los órdenes sobre el resto de los españoles forma parte fundamental del nacionalismo y del separatismo catalán. No es sentirse o afirmarse diferente y en virtud de esa diferencia decir que les iría mejor en su propio Estado, sino presentarse como oprimidos por unas personas poco europeas, catetas, incultas y dadas a la violencia.

Cada cual construye como mejor le conviene la imagen de adversario, pero una cosa es lo que dices y otra es que te lo creas, porque puedes tener un serio problema.

El separatismo catalán ha pensado que España no tenía ni presencia exterior, ni cauces para hacer llegar su versión, ni personal cualificado para esa misión. Pensaban que el fluido inglés de Romeva y una veintena de chavales con un máster en Relaciones Internacionales iban a derrotar a una diplomacia como la española, con siglos de experiencia, con personal altamente cualificado que sabe actuar en representación del Estado y con intereses convergente con los estados de los que se busca el reconocimiento.

La Diplomacia, en cuestión de horas, dio la vuelta a la percepción internacional de la cuestión. Pienso que ayudó mucho la cantidad de fotos y de las noticias falsas, el hecho de que ocultasen la verdadera situación jurídica de Cataluña y que no tuviesen ni idea de qué hacer. A los diplomáticos le han sobrado cinco días para dejar en evidencia internacional a un movimiento separatista al que nadie cree ya y del que muchos se ríen.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s