Elementos importantes para ganar un Congreso del PSOE

No sé si el nuevo Secretario/a General del PSOE será elegido directamente por la militancia o por los delegados en e Congreso Federal, pero si Pedro Sánchez no quiere que le vuelvan a hacer un 1 de octubre no solamente debe plantearse ganar las hipotéticas elecciones a la Secretaría General, sino que tiene que ganar el Congreso.

Esto de ganar un Congreso no es nada fácil. Los delegados a los congresos del PSOE se eligen en las comunidades uniprovinciales, provincias, en las islas y en las ciudades autónomas.

Se hacen en los llamados “congresillos”, que son Congresos provinciales (regionales, insulares o de ciudades autónomas) que tienen solamente la misión de elegir a los delegados que representan a la circunscripción y de aprobar las enmiendas. Éste es el engranaje básico y todos los secretarios provinciales, insulares o regionales (uniprovinciales) cuentan con un peso específico importante dentro del Partido.

Estos secretarios son los encargados de que en las agrupaciones se elijan “correctamente” a los delegados al “congresillo” para que todo vaya bien, esto es, para que haya una sola candidatura, con respaldo unánime o cuasi unánime. De forma que detectamos que el verdadero engranaje del poder en el PSOE se encuentra en su eslabón más bajo, en las asambleas de las agrupaciones locales que eligen a los delegados del “congresillo”.

El número de agrupaciones locales es amplio y cada una de ellas tiene su Ejecutiva, su secretario (general) local y su secretario de Organización. Ellos son los que tienen la información más valiosa que existe en momentos de votos divididos: el censo de votantes. Por sorprendente que parezca determinar quién es militante o no, no es tarea fácil aunque las condiciones sean de lo más objetivas, y preguntar a los interesados muchas veces lía más que aclara.

El “interno” de muchas agrupaciones es críptico, ya que muchas tienen un número pequeño de militantes, que llevan muchos años de carnet, y que todos se conocen, cuando no les une lazos familiares y/o amicales.

De tal manera que quien quiera ganar un Congreso Federal tiene dos vías. La primera es conseguir el apoyo de los dirigentes provinciales y con ellos, presumiblemente, de los secretarios locales que estén bajo su amparo. Normalmente en las zonas donde se disfruta de cierta cuota de poder provincial o regional, la jerarquía se mantiene más fácilmente, porque siempre cabe premiar la fidelidad. La segunda es montar una estructura paralela de campaña con personas que conozcan cada agrupación y que a su vez tengan enlaces allí para ir consiguiendo establecer candidaturas y recabando apoyos con cara a las asambleas previas al “congresillo”.

Una vez que se han celebrado las asambleas previas al “congresillo”, con más de una candidatura, los delegados electos deben mantenerse firmes porque recibirán presiones, insinuaciones y comentarios, especialmente si no hay enfrentamiento con un oficialismo, entre dos oficialismos o incluso entre tres oficialismos.

En las comunidades pluriprovinciales la estructura regional se superpone a la provincial y tiene mucha influencia, porque puede apoyar con acciones y omisiones una postura o perjudicarla. Los dirigentes regionales no están mediados por los provinciales, sino que pueden actuar directamente sobre un número significativo de dirigentes regionales

La gran tentación es ir a una candidatura de consenso o de unidad. Habrá miles de argumentos para ellos, pero solamente la promueven quienes piensan que con ella van a obtener un mejor resultados que yendo a las urnas (más de lo esperado o asegurándose un mínimo). La confección de la lista de delegados que irán al Congreso Federal es también un trabajo detalloso, porque debe satisfacer a los que han hecho posible el proceso, aunque no pueden ir todos, y además los que van tienen que ser de fiar (esto es último es más fácil cuando los delegados son cargos orgánicos y/o públicos dependientes).

Los que se encargan de la provincia han de conocer, liderar y, sobre todo, no producir efectos adversos entre los que pueden votar los delegados de tu opción. Es una política de alta cercanía y los modos son importantísimos, sobre todo cuando no se juega en cada.

En los “congresillos” hay que repetir las operación de las asambleas locales, aunque con la dificultad de que están los más veteranos y experimentados “ganadores de congresos” de la provincia. Mantener los delegados unidos y no caer en tentaciones de listas únicas, de consenso o unidad.

Los periodos intermedios vuelven a ser importantes. Entre la elección de los delegados y el Congreso hay que alentarlos. La mejor forma es trabajar en la propuestas programáticas y, sobre todo, en los Estatutos que deberían ser modificados para adaptarse a una Secretaría General elegida por la militancia.

En el caso de que se llegue al Congreso con la Secretaría General ganada en las primarias, es importante que todos los delegados la ratifiquen. Hay que elegir órganos y aprobar Estatutos, que es la letra pequeña que es sumamente importante y que se olvida a la hora de que un Congreso pueda ser calificado como éxito.

En resumen: ganar un Congreso en el PSOE. y más el Congreso Federal es muy complicado. Las estructuras oficiales tienen una gran ventaja, pero hay posibilidades si se tienen apoyos fuertes en las bases. Lo que tiene que hacer esa candidatura es transformar en votos los apoyos, porque ganar unas primarias y perder un Congreso te aboca a un nuevo 1 de octubre.

——-

He procurado ser respetuoso y no elegir determinados verbos y no llegar a determinados actores y comportamiento. Pero a buen entendedor …

2 comentarios en “Elementos importantes para ganar un Congreso del PSOE

  1. Parece que esto fue escrito antes del suicidio televisado en La Sexta. Pedro ya no tiene nada que hacer en un congreso… parece que apuesta por montar una escisión para luego meterse en Podemos (si le dejan) con sus fieles. Morir matando.

    1. No lo veo así.

      Ganar un Congreso es muy difícil, antes y ahora.

      Si Pedro Sánchez hubiera querido una escisión el día de la segunda votación anuncia que se va al Mixto y seguro que le habrían acompañado un grupo de diputados y un montón de militantes. Hubiera sido la opción más correcta estratégicamente aunque más criticable.

      Decir que hay que entenderse con Podemos no es fundirse en Podemos.

      Borrell también lo ha dicho porque si no hay entendimiento nunca la izquierda podrá gobernar. Lo demás es vivir en los ochenta o en Extremadura.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s