Conceptualizando la corrupción

En España la corrupción es un concepto jurídico, sino político, social e incluso periodístico. Nuestro Código Penal no da ninguna caracterización de lo que es la corrupción. Se suele asumir que son delitos de corrupción los delitos “contra la Administración Pública” y los delios “contra la Ordenación del Territorio” cometidos por una autoridad y no solamente por funcionarios, aunque las investigaciones judiciales nos han enseñado que la falsedad documental se ha convertido en un tipo que está presente en muchas ocasiones.

Era lógico que Ciudadanos y el Partido Popular tuvieran que acordar qué entendían por corrupción. Lo que no es normal es que hayan aceptado que solamente hay corrupción cuando hay enriquecimiento personal o financiación ilegal del partido, los dos supuestos más difíciles de probar.

La prevaricación es el eje de la corrupción y es el delito que tienen una prueba más sencilla. El Código Penal define la prevaricación como dictar a sabiendas de su injusticia una resolución arbitraria en un asunto administrativo (artículo 404).

El Tribunal Supremo, que tienen un establecida jurisprudencia en esta materia, dice que el baremo de justicia es la legalidad y que no es una mera ilegalidad, que sería competencia del contencioso-administrativo, sino una resolución fuera de toda lógica, siendo la violación del procedimiento administrativo una manifestación de ello.

La prueba es sencilla. Es necesario casi únicamente estudiar el expediente administrativo que llevó a esa resolución (si lo hubo). Sin prevaricación no hay corrupción o no hay la mayor parte de la corrupción. Demostrar el cohecho (prevaricación a cambio de algo) es muy difícil porque tienes que probar la dádiva, recompensa o promesa y las huellas de esto desaparecen con suma celeridad.

Llegar a la prevaricación no es fácil. Normalmente viene acompañada por la destrucción o el ostracismo de la mayoría de los funcionarios de carrera, por la creación de una administración paralela y por el establecimiento de una serie de prebendas que sin ser ilegales, llaman la atención. Hay sectores que se llenan de irregularidades que se convierten en norma. Luego vienen los delitos más importantes, con el cohecho a la cabeza y todas las prevaricaciones cualificadas por su temática.

El Partido Popular parece que le está imponiendo a los de Albert Rivera la idea de que solamente hay corrupción cuando tenemos un beneficio personal o financiación ilegal para el partido.

Si alguien prevarica para beneficiar a un familiar pero no a sí mismo ni a su partido ¿debe o no debe dimitir? Si alguien prevarica para beneficiar a un empresario por coincidir en la ideología, por tener amistad o por pertenecer al mismo club de petanca pero sin beneficio propio ni del partido ¿debe o no debe dimitir? Si alguien prevarica para “enchufar” a un descendiente de su compañero de pupite ¿debe o no debe dimitir? Si alguien transmite información de la Administración para que su primo gane mucho dinero ¿debe o no debe dimitir? Si alguien prevarica para mantener una red clientelar pero sin financiar ilegalmente al partido ¿debe o no debe dimitir?

Junto a los actores activos están los que pasaban por allí, que todo lo firman y lo votan, sin leerse un papel, por “lealtad” o para asegurarse seguir en la lista. Porque la corrupción no es cosa de un señor retorcido, sino que normalmente es una trama, una organización, en la que no todos realizan actos ilegales, pero sí necesarios, y que se extiende por la sociedad. Necesitaríamos una profunda reforma penal que sí incorpore la corrupción dentro de nuestro Derecho Penal, que generalice las penas privativas de libertad y que sea adecuada para tratar con la corrupción organizada.

La propuesta del Partido Popular es la táctica de un abogado defensor que procura que su representado sea acusado solamente de aquello que es más difícil de probar. Ciudadanos debería dejar ya unas negociaciones que no le hacen ningún bien ni a ellos, ni a España y dejar en evidencia que para el PP los intereses de España se circunscriben únicamente a que Mariano Rajoy continue como Presidente del Gobierno.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s