El voto del miedo

Hay una rama del Podemismo que intenta montar su explicación del fiasco del 26-J sobre la idea de que los votantes le entregaron su voto al PP por miedo. Lo primero es puntualizar: solamente un tercio de los votantes votaron al PP, de modo que la exigua victoria del PP no pudo ser por la atemorización de la población.

El voto se mueve básicamente en bloque y de los bloques a la abstención. La campaña del miedo del PP no iba dirigida a quitarles votos ni al PSOE ni a Podemos ya que esos votantes, salvo excepciones, están fuera de su alcance. Iba dirigida a restarle votos a Ciudadanos, con quien compite sobre una gran parte del electorado.

Cosas que han podido fallarle a Podemos

No quiero emular a ese párnaso de la sabiduría que es la ejecutiva de Podemos que ha sido incapaz de tener una sola pista de su fracaso el pasado domingo, pero humildemente expongo algunas ideas

1) Pablo Iglesias era un aguerrido tertuliano que le decía las cosas a la cara al más pintado. Eso le hacía popular y le dio un impulso determinante para que esa candidatura al Parlamento Europeo que desde entonces dio la vuelta al panorama político español.

Pero tras el 20-D Pablo Iglesias ha mostrado su peor cara, al menos la peor que le hemos visto. Intolerancia, prepotencia, arrogancia y ha dejado atisbar un ambición tan grane que da vergüenza ajena. No se ha dado cuentas que al despreciar a Sánchez y al PSOE está despreciando a muchos de sus electores que lo fueron del PSOE o que no lo viven como un enemigo.

2) No apoyar el pacto entre PSOE y C’s para desplazar al PP les ha pasado su precio. El hecho de que después de la disolución automática de las Cortes presentasen la coalición con el término, objetivo y obsesión del “sorpasso” dejó bien claro que solamente les interesaba la estrategia electoral y no los intereses de los españoles. La obsesión por superar a los socialistas fue el epifenómeno de una formación centrada únicamente en el poder.

3) El día después de los Elecciones del 20-D, Iglesias puso la celebración del referéndum de secesión en Catalunya como una de las líneas rojas a la hora de negociar la formación de gobierno. Nunca antes se había puesto, al menos fuera de Catalunya, el referéndum como “condicio sine qua non”, de modo que una parte de los votantes se dieron cuenta que había una importante agenda política de la que nunca le habían hablado.

4) Las puertas giratorias desde las asesorías del gobierno venezolano al Congreso de los diputados también han tenido su peso. Venezuela ha sido tema de campaña porque con Venezuela se le da rápido y efectivamente a Podemos. El pasado pesa para los dirigentes de Podemos, que creían que habían nacido de nuevo un día veraniego de 2014. La sospecha de que mantienen una relación de subordinación con el chavismo-madurismo ha podido ser un elemento de aturdimiento de los votantes.

5) Los Zapata y Las Ritas Maestre. Serán amigos de toda la vida en el activismo de la extrema izquierda, pero Zapata y Maestre han estado dando carnaza y no han sabido ni reconducir la situación, ni dar un paso atrás. En especial la participación de Maestre en el asalto a la capilla de la Complutense es algo que no gusta, incluso entre los que pensamos que allí no debe haber una capilla. La revista católica “Vida Nueva” sacó una encuesta sobre el porcentaje de católicos entre los votantes de cada partido y entre los de Podemos eran la mitad, una cifra nada despreciable para empeñarse tanto en defender a alguien que ha asaltado una capilla.

6) Si alguien de Podemos hubiera hablado con Joaquín Almundia, el ex secretario general del PSOE, podría haberles contado lo divertido y efectivo que es hacer coaliciones con Izquierda Unida. IU es una de las formación de militancia férrea, con historia de la larga y profunda, con ideología y señas de identidad. A los de IU no le gustan los experimentos que impliquen tocar algo de lo anterior y menos aún un pacto electoral donde es el socio subordinado, el palmero de Iglesias. IU y sus votantes no se entregan a otros y además consiguen que los propios votantes se cuestionen si les interesa ir con los comunistas.

7) La trasversalidad era un activo cuando únicamente la explotaban Podemos y la moribunda UPyD. Cuando Podemos es visto como un partido a la izquierda del PSOE jugar a la trasversalidad es puro chaquetismo y es una práctica que no gusta demasiado a los votantes.

8) Y en el fondo todas las operaciones de Podemos para parecer un partido sensato las destrozada Monedero.

Identificar el adversario

En la entrada que escribí la misma noche electoral indicaba algo que me parece interesante: la derrota de Podemos se ha basado en que los socialistas los han identificado como su adversario real.

Los meses antes del 20-D el PSOE prefirió ignorar a Podemos y centrarse en atacar al PP. Jugaba con la falsa idea de que hay un significativo traspaso de votos entre los dos grandes bloques ideológicos, de modo que no respondieron los continuos ataques de Podemos y fueron a ganar.

Los podemitas le daban al PSOE de todas formas, sin ninguna defensa por parte de los de Sánchez, iban destruyendo las bases electoral del PSOE. Daba la impresión de que en Ferraz no se habían dado cuenta de que solamente se pueden obtener votos suficientes dentro de tu bloque, de modo que hacían una campaña clásica como si la retaguardia estuviera cubierta. Parecía como si fajarse en un cuerpo a cuerpo con Podemos fuera minusvalorarse por lo que lucharon contra un adversario que si bien lo es político, no lo es electoral y combatieron por conseguir un desierto de votos.

El acierto ahora ha sido convertir en el adversario directo a Podemos y explotar las muchas debilidad intrínsecas y que han ido regalando con su desastrosa actuación en los últimos seis meses.  Los dirigentes de Podemos solamente querían redirigir al PSOE a otro foco que a ellos les resultaba beneficioso y los dirigentes socialistas no cayeron en la trampa de los morados.

Podemos no ha podido resistir el ataque de los socialistas (el de los populares iba dirigido a otro público) y ha perdido votos, muchos votos, demasiados para quien necesita la droga del continuo ascenso para existir.

La encuesta fantasma que acertó una de las cuestiones del 26-J

El PSOE filtró una encuesta interna que decía que no habría “sorpasso”. Esta encuesta iba contra la tendencia de todas las demás encuestas que sí decían que lo habría y de largo. Los podemitas y los medios que los han apoyado calificaron la encuesta de encuesta fantasma, en una forma de descalificar todo lo que procede o se relacionado con el PSOE. Una estrategia exitosa, vistos los resultados electorales, como lo fue la seguida en el proceso de investidura de la XI Legislatura.

EncuestaFantasma

El segundo sorpasso andaluz

Sobre la política andaluza hay varios tópicos. Uno de los más cacareados durante la jornada electoral era si el PP superaría al PSOE. El PP ganó al PSOE en votos y escaños, pero curiosamente no es la primera vez que esto sucede en la Generales ni es la victoria popular con mayor margen.

Os dejo un gráfico sobre la diferencia entre PSOE y PP en Andalucía en las Generales de los últimos veinte años.

Segundo sorpasso andaluz

La peor condición posible para el PP

La gran diferencia entre el PP y el PSOE frente a las formaciones emergentes es que en ellas ha habido cambio de líderes en todos los niveles y los partidos han continuado. Rivera e Iglesias son clave para sus formaciones. Por eso pedir y conseguir la salida de Mariano Rajoy de La Moncloa para apoyar al Partido Popular en la investidura no es la peor condición que se puede poner a los populares.

La peor condición es la que Albert Rivera expuso en la noche electoral: la reforma del sistema electoral. En estas Elecciones el PP ha conseguido un 1.19% de escaños por cada 1% de votos, lo que es una prima considerable.

Rivera hablaba de la escandalosa desproporcionalidad en Castilla y León entre los populares y los centristas. Ciudadanos necesita de circunscripciones amplias para sobrevivir y no morir en la misma orilla donde han murieron el CDS o UPyD. La diferencia es que ellos tienen una buena representación parlamentaria, son necesarios para forma gobierno y no se andan con chiquitas a la hora de llevar a la práctica sus condiciones.

En la Región de Murcia, donde tradicionalmente se dividía el territorio en cinco circunscripciones para las Elecciones Autonómicas, forzaron la circunscripción única, cuando la intención del PP antes de las Elecciones eran dividir la Región en quince circunscripciones que le hubieran garantizado una mayoría de dos tercios “in aeternum”.

Pedirle al PP la renuncia a las provincias como circunscripción es pedirle un precio alto. Veamos porqué digo esto. Supongamos un modelo parecido al actual pero con cambios de calado: la circunscripción es la Comunidad Autónoma y no la provincia, teniendo cada Comunidad al menos un diputado. Los diputados se reparten por proporcional puro con resto mayor. Ceuta y Melilla tendrían un diputado cada una y no computarían en el reparto de escaños. Se utilizaría D’Hondt para repartir los escaños entre las candidaturas y habría una barrera electoral del 3% de los votos válidos.

Los escaños por Comunidad se distribuirían de la forma que sigue:

CCAA como Circunscripcion Reparto
¿Cómo quedarían los resultado de ayer este sistema muy parecido al actual?

CCAA como Circunscripcion
Realmente cambiaría poco en los equilibrios dentro de la izquierda o de la derecha, pero sí la posición de cada formación, especialmente la correlación de fuerza entre PP y Ciudadanos de cara a una negociación. En este caso los tres principales partidos tendrían un porcentaje de diputados muy poco superior al de votos y Ciudadanos estaría también muy cerca de la igualar los dos porcentajes. El hecho de que los votos se computen regionalmente haría que muchas personas que optan por un voto útil, no se vieran en la necesidad.

Hay que indicar que esta reforma requeriría de reforma constitucional y solamente puede hacerse esa reforma con el apoyo del PP, por convencimiento o por interés.

La cohesion en la derrota

Podemos, Izquierda Unida (PCE, Izquierda Abierta, Izquierda Republicana, etc), Iniciativa per Catalunya Verds, Esquerra Unida i Alternativa, Equo, Barcelona en Comú, Procés Constituent, En Marea, Anova, Compromís (Bloc, IPV, El Verds), CUT-BAI y algunos que se me escapan formaban la candidatura que propugnaba como candidato a la Presidencia a Pablo Iglesias.

Muchos y diferentes se pueden unir cuando la victoria parece alcanzable y especialmente cuando esa victoria era inimaginable para cada uno de ellos por separado. Pero cuando el sueño se ha roto, se acaba el amor y ahora comienza la ingente labor de mantener cohesionados setenta y un diputados de dos decenas de formaciones, cada una de las cuales con su propia agenda y que van a querer el protagonismo.

Pablo Iglesias ha llegado a su techo. Dos años después de la fundación de Podemos, han perdido un millón y medio de votos. Ya todos reconocen que nunca será Presidente y que el papel de su formación puede ser importante, pero está lejos de ser hegemónico. El día que La Sexta deje de abonar su “cosmovisión”, se acaba todo. Únicamente se se aviene a un tripartito, ahora más difícil que nunca, podrá Iglesias mantener cohesionado su heterogéneo grupo parlamentario.

Si la situación empeora, que es probable, es posible que muchas fuerzas comiencen a ir por libre, votar lo que les dé la realísima gana y a hacer reuniones del grupo parlamentario planteando el cambio de portavoces, por ejemplo.