Investidura 2016 (IX): Como oveja llevada al matadero

Mariano Rajoy quiere ser el primero en someterse a la investidura. Después de muchas reticencias y rumores, cada vez más fuertes de ceder paso directamente a Pedro Sánchez, el Presidente en funciones parece que se ha decidido a ser el primer candidato presidencial derrotado en una investidura desde 1978.

Desde el 20-D el Partido Popular ha jugado a la invisibilidad. No se movían para dar la sensación de que no había pasado nada y que no se les habían ido de la mano una cantidad indecente de votos. No lucharon por la Presidencia del Congreso porque hacerlo implicaba perder contra el candidato acordado por PSOE y Ciudadanos y lo último que desean los populares es visibilizar su derrota.

Todos estos días se ha estado especulando con la posibilidad de que Rajoy, cuando el Rey le reciba esta tarde, le iba a comunicar que no podría conseguir la investidura y que debería presentar como candidato a Pedro Sánchez. Esta estrategia evitaba de nuevo la visibilización de una derrota, dada la inexorabilidad del paso del PP a la oposición que se está aclarando estos días.

La tentación del PP de no ser derrotados en una investidura fallida se debe a la exitosa estrategia que tienen de no presentarse nunca como perdedores, sino como víctimas incluso cuando son derrotados electoralmente. Por eso los líderes populares siempre salen al balcón en Génova, independientemente de los resultados: para representar la victoria.

Alemania fue derrotada en la Primera Guerra Mundial sin que su territorio padeciese los estragos de la guerra. El ejército alemán se derrumbó y el gobierno capituló. La derecha alemana utilizó este hecho para hablar de una traición y de una mano invisible que había derrotado a un ejército invicto. Los aliados, tras la Segunda guerra Mundial, se empeñaron en hacer patente la derrota alemana para que no les quedase la menor duda.

Pedro Sánchez ha insistido en que Rajoy sea el primer llamado a tratar de ser investido, porque así se garantiza la materialización des tremendo descalabro del PP el pasado 20 de diciembre. La manifiesta incapacidad para ganar la investidura dejaría claro que no hay otra opción que un segundo candidato, que no son los pactos secretos, ni los despachos, los que echan a Rajoy y al PP de La Moncloa, sino haber perdido dos votaciones en el Congreso de los Diputados.

No tengo duda de que el paso para in vestir a Rajoy tiene una parte de presión externa. Renunciar a que el Rey le presente como candidato implica poner a Felipe VI en una difícil tesitura que es la de tener que llamar directamente al candidato del segundo parte, algo inédito, y no seguir una senda marcada de nominar al más votado y luego al segundo más votado, lo cual elimina la idea de que el Rey ha tomado partido.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s