Código Electrónico Educativo

Cuando el Boletín Oficial del Estado comenzó la publicación de los “Códigos Electrónicos”, además de la merecida alabanza, propusimos desde Geografía Subjetiva que se preveyera la publicación de un código electrónico centrado en el Derecho Educativo.

Al poco tiempo publicaron un “Código de leyes educativas” que reúne las normas estatales y autonómicas con rango de ley. Es un paso, pero pasados muchos meses es insuficiente, porque en el Derecho Educativo, como cualquier rama del Derecho Administrativo, el reglamento tiene un peso y una trascendencia incomparable al de las leyes.

No ya las concreciones de los principios y de las normas generales de las leyes, sino el verdadero régimen jurídico de casi toda la actividad educativa se regula reglamentariamente, con continuas modificaciones, sería de una gran autoridad que hubiera un código educativo, aunque se circunscribiese a las normas estatales, que recogiese todos los reglamentos que son de aplicación.

Una posible estructura para agrupar los reglamentos podría tener las siguientes secciones: régimen de los centros, régimen del profesorado, régimen del alumnado y una sección para las singularidades de cada una de las etapas y enseñanzas así como las respectivas concreciones curriculares.

Lo ideal sería que se agrupasen también todas las normativas autonómicas, pero creo que sin colaboración de las comunidades excede las posibilidades de la Agencia Estatal del BOE. Pese a lo cual sería muy deseable.

El cielo de los politólogos

En dos ocasiones hemos hablado de la decisión de IU de la Comunidad de Madrid de celebrar primarias dos urnas en cada colegio electoral, una para afiliados y otra para simpatizantes, conjurando así un peligro de infiltración que solamente veían ellos.

Poco antes un bloguero afín a IU contaba como en Irlanda del Norte, en unas de las elecciones inmediatamente posteriores a los acuerdos de paz, decidieron hacer todos el escrutinio en un solo lugar y dar los resultados en bloque para dar la impresión de una población que vota y no una calle que decide lo radicalmente opuesto a la calle paralela.

Las urnas separadas son una práctica frecuente cuando un cuerpo electoral en apariencia único funcionada como circunscripciones electorales. En las elecciones a los consejos escolares o en las elecciones a los órganos de gobierno de las instituciones universitarias cada sector votan por separado a sus representantes por más que se hable de comunidad escolar o de comunidad universitaria como una entidad.

En Chile, hasta hace bien poco, las mujeres y los hombres votaban en mesas electorales separadas. Ya lo hacen en mesas mixtas. Esto permitía apreciar la diferencia entre las elecciones políticas de los hombres y de las mujeres y esto, para algún defensor paternalista del sistema, era visto como una medida a favor de las mujeres porque les daba visibilidad electoral propia que debía ser tenida en cuenta por los partidos políticos.

Realmente esto de las urnas separadas, que bonito no queda mucho, es el paraíso para un politólogo, ya que resolvería con datos fijos las dudas de las encuestas post-electorales. Pero claro, lo ideal no sería solamente la división de las secciones electorales en meses de hombres y mujeres, sino también cada una de estas mesas por género en submesas de edad (al menos cuatro) y estas submesas en sub-submesas de nivel de estudios y finalmente sub-sub-submesas por trabajo desarrollado el día de las elecciones.

Nuevo escenario político en Irlanda

El peculiar sistema electoral de Irlanda, con su voto transferible, le proporcionó una gran victoria en 2011 a uno de los dos partidos tradicionales irlandeses, el Fine Gael (76 escaños) sobre el partido que más veces ha formado gobierno, el Fianna Fáil (20 escaños).

Después de rescate y de muchos problemas derivados que los dos principales partidos han tenido que gestionar, ha aparecido también en la República de Irlanda un tercero contendiente que pretende romper el aparente bipartidismo (realmente el Fianna Fáil ha sido casi hegemónico) y las encuestas llevan meses poniéndolo por delante. El partido emergente de 2011, el Laborista (37 escaños), pagará los platos rotos propios y ajenos en las próximas elecciones.

La diferencia entre la versión española, el partido de Pablo Iglesias, y la irlandesa es que el tercer partido irlandés no es de nuevo cuño, sino más antiguo que la misma república y el único que mantiene actividad política en los dos lados de la frontera interirlandesa: el Sinn Féin.

A pesar de que las encuestas lo sitúan en primera posición, sus opciones reales dependerá de la distribución territorial de ese voto que hasta ahora no ha sido uniforme dentro de la República, concentrándose en el norte y en algunas zonas del sur de la isla, así como la vuelta o no al voto tradicional de la mayoría de irlandeses que normalmente no entienden su país sin estar gobernado por el Fianna Fáil.

¿Es el PSOE un partido federal?

Los socialistas están haciendo una apuesta para federalizar la organización territorial del Estado. La propuesta es más una intuición y una etiqueta que una formulación explícita de uno de los posibles modelos de federación existente o uno nuevo a establecer. Parece como si el PSOE quisiera extender a la organización del Estado lo que es su organización interna, que se denomina federal.

La pregunta que nos vamos a plantear es si realmente la organización interna del PSOE es federal o no lo es. Definimos a la federación como una entidad superior que nace del pacto real o hipotético entre las entidades que la componen y de ese pacto se devienen algunas consecuencias como es la participación de las entidades federadas en la formación de la voluntad de la federación y tienen una esfera de decisiones propias (no recibidas).

El Partido Socialista está compuesto por una serie de entidades federadas que se corresponden con las regiones españolas, salvo en lo referente a Catalunya donde se reconoce la existencia de otro partido político, el PSC, que ocupa el lugar del PSOE en esa región. La estructura es nominalmente federal y este adjetivo lo reciben algunos de los principales órganos de dirección del partido.

¿Es el PSOE un partido federal?

Preliminarmente hay que señalar que lo que se diga lo es siempre con la excepción del PSC, que tiene una relación diferenciada.

El Congreso Federal del PSOE está compuesto por delegados elegidos en el seno de las provincias, de las federaciones uniprovinciales o de las federaciones del exterior. La mayoría de los delegados son provinciales de modo que prima una agrupación inferior a la entidad federada sobre las entidades federadas.

El número de delegados que le corresponde a cada provincia depende del número de militantes que haya en esa agrupación provincial, habiendo provincias con numerosos delegados y otras con un número exiguo.

Las federaciones intentan moderar las diferencias entre las entidades federadas en la representación y en algunos asuntos incluso igualan su importancia. No es así en el PSOE, donde las decisiones congresuales se toman por medio de votaciones mayoritarias y en la que la decisión por entidades federadas sencillamente no existe. Ni siquiera tienen la capacidad de formar una minoría de bloqueo frente a las decisiones de la mayoría.

El órgano de mayor importancia entre los Congresos tiene representación de las federaciones regionales, en proporción a su militancia, y además hay miembros elegidos en el Congreso Federal donde el equilibrio entre las entidades federadas es inexistente. De tal manera que la federación se representa a sí misma, algo poco federal.

El marco competencial de cada una de las federaciones se limita, por lo general, a los asuntos regionales menores.

Todas las cuestiones de mayor calado tienen que ser refrendadas desde la instancia federal. Imaginemos que una comunidad gobernada por los socialistas en solitario (algo inexistente hoy día) decide establecer una policía autonómica contra el criterio del partido en este tema; la federación regional tendrá que dar marcha atrás por las presiones y requerimientos de la federal.

La agenda del PSOE es más homogénea que la del PP a pesar de lo que el PP dice de sí mismo y la mayoría pensamos. Esto no tiene otra lectura que lo regional es menos relevante que lo nacional, en otra terminología, lo federal pesa sobre lo federado.

Cuando me afilié al PSOE hace un montón de años (ahora no soy militante) la incompetente que era la secretaria general de mi agrupación nos reunió a los nuevos y nos explicó lo que significa “federal”: Madrid manda y el resto obedecemos. Y parece que no iba demasiado desencaminada, no porque no tuviera ni idea de lo que es el federalismo, sino porque compartía ese desconocimiento y confusión con casi todo el Partido.

La otra Gran Coalición

Los ataques a Catalunya, Euskadi, a los políticos catalanes y vascos, al catalán y al euskara y a los catalanes y a los vascos es una de las constantes de la narrativa del PP.

El enfrentamiento directo con los nacionalismos periféricos se había convertido en una de las señales de identidad del Partido Popular cuando se oponía a Felipe González, pero cuando alcanzó el poder en 1996 con una reducida mayoría simple rápidamente todos en la sede de la calle Génova miraron a Barcelona y el Presidente afirmó hablar catalán en la intimidad.

Todos sabemos que una cosa es su narrativa y otra muy diferente es un verdadero programa cuando tienen que decidir o cuando lo que se trata es su acceso o permanencia al poder. También conocemos que Podemos ha proporcionado al PP el único escenario político donde, tras su desastrosa e ignominiosa gestión, pueden aspirar a seguir en La Moncloa.

Si la Gran Estrategia termina en éxito, el PP puede verse con una exigua minoría parlamentaria y la necesidad de tener pactos, más allá de los puntuales, para gobernar. Todas las miradas apuntan al PSOE pero Pedro Sánchez rechaza una posibilidad que mina las posibilidades electorales de su partido.

Como en los noventa el Partido Popular hará lo que sea por mantenerse en el poder y puede que intentar apoyarse en los que ahora parecen ser sus mayores adversarios, los profesores y becarios de Podemos y para ello son capaces de ceder algo de lo que puedan sacar contrapartida.

Dado que Podemos ha rebajado, ya en las bases de su programa económico, la renta básica a una prestación mínima, podrían desde el PP llegar a negociar su establecimiento con modificaciones que la hicieran presupuestariamente menos onerosa y así conseguir que Podemos pudieran decir que han conseguido un punto esencial de su programa nada más llegar al Congreso.

Y a partir de entonces no habría que sorprenderse si oímos a De Cospedal diciendo que ella lee a Gramsci en la intimidad.

Revisando consensos

Fernando Ónega, en sus más que malos comentarios durante a retransmisión de TVE de proclamación del Rey, insistía en la necesidad de enseñarle a las nuevas generaciones el papel del Rey Juan Carlos durante la Transición para que valorasen el papel de la Monarquía.

La Transición y sus consensos se han convertido en Historia, pero no simple pasado. La Transición y sus consensos son dos elementos a la vez legitimadores del presente y no sólo son legitimadores, sino también limitadores.

Es cierto que no una sociedad política no puede estar en continuo proceso constituyente, pero también es correcto decir que no tiene sentido cerrar casi para siempre algunas de las cuestiones fundamentales porque hace más de treinta años se llegaron a acuerdos difíciles.

Si las instituciones y acuerdos de una época no son vistos con la suficiente flexibilidad pueden llevar a la ruptura. Los juglares de la Transición la consideran al modo de un canon sagrado que una vez cerrado tiene validez eterna.

Las circunstancias de los años setenta fueron excepcionales e irrepetibles. Pero su excepcionalidad no elimina la posibilidad de que se den nuevamente circunstancias de la misma profundidad que nos impelan a revisar esas consensos o a plantear unos nuevos.

Derecha ridícula

abc.750
La medios de comunicación de la derecha piensan que los años no pasan, la crisis es pura ficción y que los españoles siempre tienen las mismas preocupaciones.

Insisten en hacer campaña con ETA y los presos terroristas como el gran tema. ETA, el terrorismo y sus aledaños han dejado de ser un problema para los españoles como lo atestiguan unánimemente todos los estudios de opinión.

El paro y la corrupción son las dos grandes preocupaciones de los ciudadanos.

Si la derecha mediática no se da cuenta que esto no cumplirá con la función para la que fue concebida y para las que es regada con millones en publicidad: mantener a los votantes más conservadores con el voto del PP pegado a sus manos.

Si fracasan en su función cohesionadora la derrota del PP puede ser más profunda incluso de los esperados.

Pero el problema que tienen estos medios es que no se han enterado que tienen respuesta. Hasta hace una década si uno veía un portada asquerosa del ABC se lo tenía que tragar, pero ahora puede responder y es ABC, un medio con una tremenda crisis de audiencia, el que queda en ridículo.

Y que el medio quede en ridículo no es lo más grave, sino que los lectores actuales o potenciales comienzan a sentirse ridículos y a ser mirados como ridículos por leer, escuchar o ver medio ridículo.

Finalmente los anunciantes no quieren verse que los productos se vean allí.

A toda esta panoplia les queda únicamente la publicidad institucional, el pesebre como dirían ellos, que les durará lo que dure el poder conservador o la misma idea de publicidad institucional, que debería ser repensada.