El ministro Gallardón evaluado conforme a sus propios criterios

Hice una entrada cuando Gallardón tomó posesión del Ministerio de Justicia valorando, a partir de la nota de prensa emitida por su departamento, las prioridades que se marcaba.

El ejercicio ministerial de Gallardón terminó al no conseguir que el Gobierno mandara a las Cortes su proyecto de ley del aborto, su gran objetivo político, y esto ha oscurecido el análisis de si consiguió o no los objetivos que él mismo se marcó.

Decía en la entrada de enero 2012 que lo más potable de lo presentado era lo que ya había dejado a punto el ministro socialista Caamaño y que no pudo rematar por el adelanto electoral. Lo demás era una mezcla de dudosas intenciones con mucha ideología conservadora.

Comencemos el repaso:

1. Despolitización de la política: realmente esto solamente se refiere a la elección de los vocales del Consejo General del Poder Judicial y no a intentar poner remedio a jueces que pedían el traslado antes de continuar la instrucción de los casos de Fabra, ex Presidente de la Diputación de Castellón. Ha habido una reforma pactada con el PSOE que no se sabe si es buena o mala, pero que a las dos principales fuerzas contenta y, como siempre, mosquea a las organizaciones profesionales de jueces y magistrados.

2. Terminar con el “exceso de litigiosidad” y el “abuso de la segunda instancia”: para ello se promulgó la Ley de Tasas que ha impedido o desincentivado el acceso de los ciudadanos a la tutela judicial efectiva, especialmente a la segunda instancia. Quien tiene recursos para pagar las tasas ni litiga en exceso ni abusa de la segunda instancia, independientemente de que tenga o no razón. Pura ideología conservadora.

3. La creación de la Agencia de coordinación de la modernización y digitalización de la Justicia no se ha creado porque ya existía ese organismo, aunque con mucho menor rango y presupuesto, cuando lo anunció el entonces entrante ministro Gallardón. Anunciar crear algo que ya existe es hacer trampas.

4. No permitir indultos colectivos en referencia a los etarras en caso de fin del terrorismo. Gallardón anunciaba, y lo decía, algo que la Constitución impide, pero no anunciaba el puñado de indultos vergonzosos y vergonzantes que terminaría llevando al Consejo de Ministros.

5. Delimitación de las competencias del Tribunal Constitucional y del Tribunal Supremo: jurídicamente es un tema arduo ya que los tribunales situados en la cúspide, y aquí normalmente lo es el TC, por esa misma razón tienen lo que se denomina “competencia sobre la competencia”. En consecuencia el artículo 54 del Proyecto de LOPJ impide cualquier enjuiciamiento de resoluciones del TC.

6. Recuperación del recurso previo de inconstitucionalidad para los Estatutos de Autonomía: nadie sabe nada del tema. Se dijo, pero como los “perversos catalanes” estaban más por la independencia, se olvidó. De camino se dejó vía libre para la reforma-pucherazo en el Estatuto de Castilla-La Mancha.

7. Nueva Ley de Demarcación y Planta: hubo, durante el mandato de Caamaño, un informe de una comisión de expertos y sobre esa base comenzaron a redactarse borradores e incluso algunos circularon. En la web del Ministerio de Justicia no se dice nada sobre esta ley, aunque se supone su contenido en el Anteproyecto de la LOPJ.

8. Nuevo Código Mercantil: ésta era una de las ideas salvables de la presentación del ministro. En mayo fue informado el Anteproyecto en el Consejo de Ministros. Un complejo trabajo técnico de la Comisión General de Codificación que sería una pena que se perdiese porque el gobierno convoque elecciones y las pierda. Deben ser los mercantilistas los que alaben o destripen, dependiendo de lo que hayan participado en la redacción, el nuevo Código Mercantil. Desde mi relativa ignorancia, creo que se deja demasiado cosas fuera para ser el cuerpo unificado que se necesita.

9. Nueva Ley de Enjuiciamiento Criminal. Quitando una reforma puntual por imperativo del Derecho Comunitaria, no hay nada al menos publicado. En la anterior legislatura circuló un documento con el primer esbozo de la LECRIM. El Anteproyecto de LOPJ, que no era un objetivo inicial, ya ha sido informado por el Consejo de Ministros, pero por lo que he podido leer del documento hasta ahora, no creo que sea una prioridad y que no tiene en cuenta la recomendación de crear tribunales de proximidad, con competencias en los cuatro órdenes, para las cuestiones menores de cada uno de ellos.

10. Ley de Jurisdicción Voluntaria: está en trámite parlamentario. Como el Código Mercantil solamente hay que decir que esperemos que no sea arrumbada por el cambio de gobierno, si lo hay.

11. Ley de Mediación y Arbitraje en materia civil y mercantil: la mayor chapuza de la época Gallardón. La ley que regula el acceso a la profesión de abogado establecía un largo periodo para que el nuevo acceso fuera obligatorio. El periodo se terminaba y había miles de licenciados en Derecho que se veían con un título inútil sin ese procedimiento sin sentido. El Gobierno decidió que iba a ampliar, vía Real Decreto-Ley el plazo, y Gallardón se plantó en el Consejo de Ministros con el Anteproyecto de Caamaño, con algunos retoques estilísticos y con una disposición final, la tercera, para cambiar el verdadero objeto de la ley. Así nació el Real Decreto-Ley 5/2012 que fue sustituido por la Ley 5/2012 dados los evidentes problemas de constitucionalidad que tenía esa norma.

12. Ley de Estatuto de las Víctimas: un Proyecto de Ley cuyo contenido esencial es el artículo 13 (todo lo demás es paja) para contentar a la AVT y permitirles recurrir excarcelaciones de presos por terrorismo.

13. Ley del aborto: una norma concebida contra la mayoría de los españoles. Los estudios de opinión detectaron rechazos casi unánimes a partes de la norma. Quien fue el icono centrista del PP, cae como un halcón conservador.

14. Multirreincidencia, prisión permanente revisable y juicios civiles rápidos: cajón del olvido más absoluto. Se hablará de los dos primeros cuando el PP vuelva a la oposición.

15. Reforma de la Ley del Menor: cuando el PP no gobierna hace de esta ley uno de terrenos preferidos para la demagogia. Gallardón habló de reformarla, pero solamente unificar en un solo procedimiento la instrucción y enjuiciamiento cuando hubiere menores y mayores de edad en una misma causa. Tampoco lo hizo.

Valoración:

De lo que el ministro se propuso como retos para la legislatura, que termina dentro de un año, no hay nada aprobado, salvo las tasas judiciales, el sistema de elección de los vocales del CGPJ y la increíble chapuza de la Ley de Mediación y Arbitraje. Un desastre.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s