Referendum multiopción

Los defensores de la continuidad de la Monarquía tienen muy claro lo que quieren, todo lo contrario a lo que sucede con los defensores de la República que se ponen tanto apellidos a su propuesta que no habrá forma de que muchos no estén de acuerdo con el régimen republicano que eventualmente pueda instaurarse. Si se celebrase un referendum los republicanos deberían tener varias opciones.

Esto generaría una situación injusta para con los monárquicos, ya que ellos tendrían que votar solamente a un único modelo y siempre se podrá encontrar personas de sólidos sentimiento monárquicos que prefieran otro modelo y ellos deberían tener derecho a elegir el tipo de Monarquía que mejor les pareciera.

Aquí llega mi humilde propuesta: que cada ciudadano pudiera elegir entre un modelo de Monarquía y un modelo de República y realizar posteriormente una segunda y definitiva vuelta entre la opción monárquica y la republicana que hayan obtenido más votos en la primera vuelta.

¿Qué opciones podrían ser propuestas a los ciudadanos?

A. Opciones monárquicas

1. Monarquía juancarlista: Felipe VI

Es la conocida por todos, en la que muchos hemos crecido. El Rey es un tipo que tiene cualidades extraordinarias, pero que sobre todas ellas brilla su “campechanidad”. Ahora el modelo renace por el procedimiento de reducción de la Familia Real y ya tenemos únicamente Rey, Reina, Princesa e Infanta, un núcleo reducido y la mitad en minoría de edad como para dar los problemas vivimos los últimos años por Zarzuela.

2. Monarquía saboyana

La familia real italiana está al pleno sin ocupaciones regias. Tanto la línea de Víctor Manuel III como la del ex Rey de España Amadeo I se encuentran listas para reinar donde les dejen y no sepan demasiado de Historia.

3. Monarquía de los Habsburgo

Sería el modelo monárquico de muchos nacionalistas, la vueltas al “austracismo”. El Rey sería rey de cada uno de los reinos que se gobernarían por su cuenta y solamente se encontrarían unidos en la persona del rey y a través de la Inquisición, que habría que reinstaurarla. podrñia reintroducirse también la popular figura del “valido”. Habsburgos sin nada que hacer mañana hay todos los que queramos y muchos pueden argüir todo tipo de derechos preferentes sobre los otros habsburgos.

4. Monarquía de los Trastámaras

Esta me encanta, porque obvia la entrada de Castilla en el Estado moderno con la última de las Trastámaras, Isabel I. El Rey tendría todo el poder ejecutivo (olvidaos de Rajoy, Zapatero, Aznar o González) y el legislativo y financiero estaría en manos de unas Cortes que se reunirían unos cuantos días al año para votar en bloque las propuestas del Rey.

5. Monarquía carlista

Esta opción es encantadora. Los carlistas podrían ser llamados al trono de España del que fueron excluidos por la célebre Pragmática Sanción de Fernando VI que promulgaba leyes de Cortes que eliminaban la exclusión de la mujer del trono.

Pero si se pone en el trono a los carlistas nada de versiones modernizadas ni de carlistas postmodernos. Un monarca carlista de verdad ha de ser un reaccionario hasta el tuétano, más católico que el Papa Francisco y con intentonas continuas de restablecer el Absolutismo y la sociedad estamental.

6. Monarquía de los Braganza

Puede funcionar como la juancarlista, pero ser parte de un proyecto secreto de Iberismo monárquico, poniendo a monarcas portugueses en España para que Portugal devenga en española y, por qué no, también Brasil.

7. Monarquía alterborbónica

Hay muchas casas reales de los Borbones sin corona y muchos candidatos hipercualificados y con el conveniente matrimonio morrganático realizado, que ellos también saben estar a la altura de los tiempos. Desde las dos ramas de los borbones franceses, a los napolitanos y a otras ramas menores podemos encontrar un Borbón para reemplazar a otro Borbón pero que la flor de lis permanezca en nuestro escudo.

8. Monarquía bonapartista

Puestos a recuperar dinastías históricas, la familia Bonaparte debe ser tenida en cuenta pues nos dio un Rey, efímero y poco popular. Los bonaparte dieron grandeza imperial a Francia y puede que a muchos españoles le apetezca ese resabor y lo mismo, sin darnos cuenta, pasamos de tener un Rey de España a tener un Emperador de España o de los españoles.

B. Opciones republicanas

1. IV República francesa

Imagínense un Congreso con cuarenta partidos políticos, veinticinco han formado grupo parlamentario pero ninguno de ellos supera los cuarenta escaños. No hay manera de investir un Presidente, aprobar una ley o sacar para adelante un Presupuesto pero todo sería hiperproporcional y megarepresentativo.

2. V República francesa

El enorme éxito de la opción anterior llevó a establecer el curioso sistema semipresidencialista francés: un sistema de oscila del Presidencialismo al Parlamentarismo dependendiendo de la sintonía política entre el Presidente de la República y el Primer Ministro. Las cohabitaciones en España iban a ser una delicia, de verdad. Mirada con cariño la Presidencia de nuestra Segunda República tenía algo de semipresidencial.

3. República china

Este modelo en estado puro es maravilloso. Todo el entramado de la República es una mera fachada para quienes ejercen realmente el poder independientemente de los cargos que ocupen. Lo más cercano que hemos tenido en nuestro país ha sido la dirección del PP realiza por Fraga más allá del cargo ocasiones u honorario que desempeñase. Si la transparencia se nos da regular, imaginaos cómo sería con este sistema sínico.

4. República directorial helvética

En Suiza, ese maravilloso país con un montón de instituciones de democracia directa en los diferentes niveles del gobierno y un control ciudadano envidiable, el gobierno federal está en manos de siete personas que no son reemplazados normalmente después de las elecciones, sino cuando deciden retirarse, repartiéndose los principales partidos los siete ministerios federales. Solbes, Rubalcaba, Rajoy o Cañete han estado tanto tiempo en el gobierno como si fueran ministros suizos.

5. República parlamentaria

Básicamente es lo que tenemos, pero cambiando al Rey por el Presidente, ahorrándonos el atributo de “campechanidad”, las bodas reales, los estupendos yernos del monarca y cambiando al Presidente de vez en cuando para que prohombres y líderes jubilados tengan su reconocimiento durante algunos años.

6. República presidencialista norteamericana

Los españoles podríamos elegir al Presidente en una sola vuelta con un voto indirecta por comunidades autónomas correspondiéndole a cada una de ellas la suma de los diputados y senadores elegidos en sus provincias y parlamentos regionales. Cada uno de esos senadores serían elegidos en distritos uninominales llenándose nuestras cámaras de caciques provinciales y personajes con popularidad local que echen a patadas a la casta. Ellos acordarán con el Presidente sobre la base de los intereses de su distrito para decir yo apoyé la privatización de los hospitales sí, pero a cambio tenemos diez kilómetros más de autovía, un nuevo colegio de educación infantil y primaria (todavía sin comedor) y el próximo Museo Nacional del Vino Rosado.

Pero si se estableciese cierta disciplina de voto y el Presidente y las cámaras fueran de sensibilidades políticas diferentes, los bloqueos institucionales iban a ser de aupa.

7. República romana clásica

Tendríamos dos cónsules para la dirección del Estado, con derecho a veto sobre las decisiones de su colega y de otros magistrados. Para cada función del Estado elegiriamos colegios de magistrados también con derecho a veto de los unos sobre los otros. Habría tribunos de la plebe (elegidos por Pablo Iglesias) también con derecho a veto y con la posibilidad de hacer plebiscitos internáuticos.Luego nos reuniríamos de tanto en tanto organizados en centurias, curias o tribus para hacer comicios, vamos un lata porque los comicios serían en fin de semana y sería incompatible con el fútbol y con ir a misa.

8. República cubano-norcoreana-siria

Es una dictadura con fachada de defensa de los más débiles y un amplísimo y desarrollado aparato represor. Pero lo realmente peculiar y que la distingue de las repúblicas comunistas o baazistas felizmente extintas es que la Presidencia de la República pasa de hermano a hermano (Cuba), de padre a hijo (Siria) o de abuelo a padre y después al nieto (Corea del Norte). Eso sí, es importante poner algún candidato o candidatos para las supuestas elecciones, candidatos de los que nunca más se sabrá.

2 comentarios en “Referendum multiopción

  1. Muy bueno (lo de Pablo Iglesias ha sido un puntazo). Para mí sólo falta una: una República que sea exactamente igual que el sistema actual pero sin Jefe de Estado, y que el Primer Ministro o Presidente del Gobierno se ocupe de felicitar la Navidad por la tele (creo que Sudáfrica tiene algo así). Vamos, si lo piensas, así exactamente es como funcionan las Comunidades Autónomas, como mini-Repúblicas sin Jefe de Estado, así que podemos hacer que España sea una Comunidad Autónoma gigante y nos ahorramos problemas, con quitar al rey y dejar todo lo demási gual lo solucionamos.

    Por otro lado muy buena la entrada.

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