¿Habría podido el PSOE ganar una elecciones con una Cataluña independiente?

Una de los comentarios que se escucharon a propósito del resultado de las Elecciones Europeas era la imposibilidad que iba a tener el PSOE para gobernar si el PSC no se recuperaba electoral y socialmente en medio de un proceso soberanista que le ha cogido en medio de ningún sitio.

Hace tiempo pensé en este tópico y si era así. El Departamento de Simulaciones Electorales de geografiasubjetiva.com se puso mano a la obra.

Lo fácil es restar los diputados catalanes de todas las formaciones y dar el resultado como definitivo. Pero no es un buen proceder, porque si Catalunya fuera independiente los 350 diputados deberían repartirse entre cuarenta y seis provincias y un número nada despreciable de escaños (cerca de los cuarenta) entrarían a engrosar los de algunas provincias y por tanto los resultados cambiarían en las provincias. Además tenemos la ventaja de mantener magnitudes que todos conocemos y es posible hacer una comparación directa con los resultados reales.

Hemos restringido la simulación a la legislatura constituyente y a las elecciones que han supuesto un cambio de inquilino en La Moncloa.

Comencemos:

R1977

En 1977 tanto la representación socialista como la comunista se hubieran visto disminuidas, más la del PCE, en beneficio directo de la UCD que hubiera obtenido mayoría absoluta. Alianza Popular hubiera crecido de una forma espectacular comenzándose a ver algo que heredará el Partido Popular: una escasísima implantación en Catalunya que permite a la izquierda sacar una ventaja a veces insalvable.

R1982

1982 fue el año de la grandiosa victoria electoral del PSOE, salvo para “Cuéntame”. Si los catalanes no hubieran votado, los socialistas hubieran conseguido prácticamente la misma mayoría y los demás hubieran tenido resultados muy similares.

R1996

1996 fue el año de José María Aznar y del único Presidente que se ha presentado teniendo la posibilidad de perder las elecciones. Si Catalunya hubiera sido independiente los resultados hubieran sido muy similares en todos los partidos menos en el PP, que se hubiera acercado mucho a la mayoría absoluta y la diferencia con el PSOE hubiera sido más neta que lo que realmente fue. Vemos que un voto sin Catalunya homogeneiza los resultados de los populares y les hace rendir más en escaños.

R2004

Rodríguez Zapatero hubiera ganado en 2004, pero solamente con dos escaños de ventaja sobre Mariano Rajoy, porque nuevamente hubiera sacado réditos de la homogeneización de sus resultados. El PSOE hubiera ganado y hubiera podido gobernar, pero con un margen muy ajustado.

R2011

Y llegamos a la presente legislatura. En 2011 el Partido Popular hubiera conseguido una mayoría digna de Felipe González si Catalunya no tuviera representación en el Congreso de los Diputados.

Mínima conclusión

¿Puede gobernar el PSOE en el caso de una Catalunya independiente? Sí, aunque el margen de su ventaja electoral se reduce muchísimo y las victorias del PP serán con una ventaja mucho mayor que las actuales ya que su principal agujero negro electoral, Catalunya, habría desaparecido.

El mal menor

El cura de Canena (Jaén) ha querido justificar sus vergonzosas palabras diciendo que él se refería al mal menor, esto es, que es menos malo pegar sin matar que pegar matando. Sin lugar a dudas pegar y no matar es menos malo que terminar matando.

Pero el señor cura de Canena habla de oídas cuando menciona el criterio del mal menor. Este criterio se puede enunciar sintéticamente como que en el caso irremediable de tener que causar un mal se elija la posibilidad que menos mal o menos consecuencias malignas produzca.

Por mucho que me esfuerzo no veo donde se encuentra lo irremediable en pegar a una mujer, donde está la imposibilidad de sencillamente no pegarle. Pegar a una mujer no es irremediable, como emborracharse tampoco lo es, se puede elegir no hacerlo. La consecuencia es que el criterio del mal menor no justifica moralmente la acción que sigue siendo mala, reprobable y por tanto digna de ser evitada y de ser reprendida. Que algo sea menos malo no lo hace bueno, como cree el cura de Canena en sus justas entendederas.