La Blogosfera ya no es lo que era

Paco Piniella cierra su blog. Su blog ha destacado desde que comenzó y su cierre ha sido el grano último que me ha invitado a escribir esta entrada. Tras seis años y medio con este blog me gustaría compartir una pequeña reflexión bloguera.

Buena parte de los blogs que leía al comienzo han ido cambiando. Muchos se han incorporado, pero también muchos han salido de la Blogosfera como yo la entiendo y vivo. Ha habido blogs que han cambiado de temática y, sobre todo, ha habido autores que se han agrupado y blogs que nacen directamente como colectivos.

Nadie nos obliga a hacer esto, pero que sea voluntario y entusiasta no quiere decir que no tenga su coste y hasta sus malas historias, como también experiencias realmente buenas. Escribir todos los días cosas medianamente interesantes y que no sean refritos o parafraseos de los medios de comunicación requiere cierto grado de trabajo e inspiración, nada del otro mundo si te dedicas profesionalmente a esto y dispones de tu jornada laboral, costoso si te ganas el pan con otra cosa.

En consecuencia es el paso natural que los blogs se profesionalicen y los medios copen el espacio antes ocupados por los antes entusiastas y jóvenes blogueros amateurs con periodistas y profesionales del tema que antes hacían columnas de opinión o reportajes. Por otro lado los amateurs que quedan se agrupan para hacer menos onerosa la carga y para hacer algo mejor con el mismo esfuerzo.

La blogosfera romántica, la del ciudadano individual que escribe desde su casa, definitivamente ha muerto, como también la ética bloguera de intentar responder los comentarios. Es otra blogosfera.

Enmarañados a la estructura

Pérez Rubalcaba decidió, por razones insondables, unir su devenir político al frente de la Secretaría General del PSOE a Elena Valenciano y a Óscar López, vicesecretaria general y secretario de organización respectivamente.

Óscar López fue adjunto de Blanco cuando éste era el número dos de Rodríguez Zapatero. Era el diputado perdedor por Segovia y nunca se sabe que hubiera ganado nada electoralmente hablando. Al llegar Marcelino Iglesias como secretario de organización él cayó sobre la secretaría regional de Castilla y León y después de un desastre electoral considerable fue premiado con un ascenso tras el Congreso de Sevilla.

Según él mismo ha reconocido en una entrevista en El País no tiene a donde ir volver si deja la política, porque no tiene otra dedicación. Óscar López es un ejemplo arquetípico de los productos que nacen y florecen desde la organización juvenil de los socialistas con la única finalidad de aportar no se sabe bien qué al partido.

Con Elena Valenciano nos encontramos con algo parecido: una persona que desde la organización juvenil ha removido todos los obstáculos para llegar a la cúspide del partido sin mérito político, profesional o electoral que se le pudiera reconocer.

Óscar López, consciente de ello, autoriza una moción de censura con un concejal que siendo alcalde y parlamentario regional del PP acosó a otra concejala de su formación y que fue condenado por ello.

Un tópico dentro del partido es que las críticas deben hacerse a través de los cauces internos, cauces que o bien son inexistentes, no se reúnen habitualmente, son irrelevantes o sus decisiones no son obligatorias. Los que están en el poder interno quieren lógicamente cauces internos.

Los secuaces de Valenciano y López llevan semanas clamando contra cualquier crítico y el domingo Valenciano se despacha en El País calificando a Carme Chacón como de ‘desleal’ y no da explicaciones de las causas por las que la vicesecretaria general tiene menos obligaciones de discreción pública que un militante o un simpatizante. Y para remata arguye la antigüedad como criterio para permanecer en el caso de que el secretario general se vaya.

El problema de la era de Rubalcaba no es que él se vaya a ir, que se va a ir. El problema es que alrededor de Rubalcaba ha proliferado una fauna con un perfil igual o similar al que tienen López y Valenciano, un grupo que considera que mantiene no se sabe qué llama sagrado, que incluso piensan que hacen un buen trabajo cuando ni es bueno ni es trabajo y que, sobre todo, aspiran a permanecer sin que les afecte un resultado electoral o una decisión congresual.

Valenciano y López deben dimitir y el PSOE debe hacer todo lo posible para que este perfil político (sin méritos académicos, profesionales ni electorales) no siga prosperando dentro del partido como lo está haciendo y dañando la estructura fundamental de la formación, no ya porque su gestión sea algo más que mala, sino porque espantan e impiden que otras personas de mayor valía entren en el partido y reciban encargos de importancia.

Primero aprende y solo después enseña (El País)

Os recomiendo reste artículo imprescindible sobre Educación y formación del profesorado. Lo penoso es que habrá pedagogos que acusen de derechista al catedrático que lo ha escrito, cuando maestros mal formados son la mayor garantía que hay para mantener y acrecentar la desigualdad.

Primero aprende y solo después enseña (El País)

Cónclave (y XVII): Una necesidad

Ayer hablábamos de la única reforma de calado que el Papa Francisco puede hacer durante su Pontificado. Hoy hablaremos de las medidas necesarias de decencia y dignidad que debe adoptar. Una reformar es postergable, una necesidad no.

La Iglesia Católica debe cambiar su posición en torno a los casos de pederastia. En primer lugar su papel no termina con una serie de normas penales canónicas que no tienen virtualidad en los estados seculares, sino en la cooperación con las autoridades policiales y judiciales para el esclarecimiento de los hechos y el castigo de los culpables si estos hechos fueran constitutivos de delito.

Pero no termina su papel. El Papa Francisco tiene que adoptar medidas para que las estructuras que propician y permiten estos delitos sean removidas, para que los mecanismos de encubrimiento sean eliminados y que nunca sean recompensados los que se alguna manera se han visto involucrados en hechos tan execrables. Hecho esto, otros aspectos como el IOR no son tan difíciles.

Cónclave (XVI): Posiblemente la única gran reforma posible

El Papa Francisco ha demostrado desde el primer segundo de su Pontificado que sabe lo que los católicos llevan mucho tiempo esperando. Ha anunciado que la Eucaristía “in coena Domini”, la liturgia del Jueves Santo, la celebrará en un centro penitenciario para menores. Cuando, tras la misa de apertura del Pontificado, las cámaras de desmontaba en el Vaticano, nuevamente giran sus objetivos allí y veremos retransmisiones en directo de los oficios del Jueves Santo desde el centro correccional.

Francisco lleva bien la parcela comunicativa y, hasta donde sabemos, Lombardi, que se ha ganado la confianza de los medios de comunicación, continuará al frente de la portavocía de la Santa Sede. ¿Además de mantener una buena política comunicativa qué margen de reforma tiene el Papa Francisco?

En principio un Papa tiene todo el poder, ya que no hay norma jurídica a la que esté sometido. El límite procede del sometimiento del Papa a las normas que se tienen por reveladas, las cuales no son disponibles ni siquiera a él, al menos en un plano teórico y sincrónico.

La única reforma radical en lo no relacionado con la mera organización de la Santa Sede sería la remoción del celibato obligatorio para los sacerdotes de la Iglesia Latina. Hay muchas lecturas que hacer sobre la escasez de sacerdotes y, desde hace décadas, no se quiere ver la más que evidente relación entre celibato obligatorio y escasez de sacerdotes un ‘signo de los tiempos’.

El celibato sacerdotal según reconocen todos los teólogos es una norma disciplinar, esto es, una norma que puede ser cambiada. Un cambio disciplinar que sería una gran revolución, quizá mayor que la introducción de las celebraciones sacramentales en lengua vernácula. Los efectivos de la Iglesia Latina se multiplicarían y cambiarían las relaciones internas en las diócesis y en las parroquias. Quienes considerasen el celibato como inherente a ellos mismos siempre tendrían a los llamados ‘institutos de vida consagrada’ para incorporarse.

Eliminar el celibato obligatorio abre cuestiones que tendrían que resolverse: si tiene efectos retroactivos o no, si pueden reincorporarse los que solicitaron la reducción al estado laical, si los actuales diáconos permanentes casados pueden acceder al presbiterado si así lo desean, si se adopta o no la disciplina celibataria católico-oriental para el episcopado o los recursos que se reúnen para que los sacerdotes casados y con hijos puedan vivir de su trabajo ministerial.

Un espejo de la sociedad italiana

El M5S de Beppe Grillo afirma ser como la gente corriente, ser como el italiano medio. El 88% de sus parlamentarios electos tienen titulación universitaria, porcentaje diferente del tanto por ciento que lo tiene entre la población italiana. De hecho la posesión generalizada de estudios superiores se ha convertido en una seña de identidad y no seré yo quien lo critique, pero no deja de llamar la atención esta asimetría tan evidente entre lo que se dice ser y lo que se es realmente.

Estado de derecho comunitario

Por más que el Comunity Manager de Izquierda Unida quiera transmitir que el Tribunal de Justicia de la Unión Europa (TJUE) ha dictado una sentencia influido por las protestas sociales contra los desahucios y la política bancaria de España, la realidad es que el TJUE y su sentencia es fruto del estado de derecho, del margen de estado de derecho que en una organización internacional como la UE se está construyendo y la vigilancia del tribunal comunitario sobre el incumplimiento de España de las obligaciones contenidas en una directiva y la consulta realizada por un órgano jurisdiccional español.

Y es mejor que los tribunales tengan como referencia las normas jurídicas y no las influencias, presencia o no de un movimiento social o de un grupo de presión. Solamente de esta forma podemos aspirar a que un simple ciudadano pueda hacer prosperar sus pretensiones. De lo contrario, si las cosas debieran ser como IU desea que fueran, solamente prosperarían ante los tribunales las causas y las pretensiones con amplia movilización sin atender a otros criterios, desde la igualdad o la justicia material.