Cónclave, informaciones y periodismo de calidad

En octubre de 2010 falleció el cofundador e histórico dirigente de CCOO, Marcelino Camacho. Pocas semanas antes una noticia lanzada por Europa Press y repicada por casi todos los medios españoles anunció el fallecimiento de este líder sindical.

Entre la sorpresa general Europa Press tuvo que rectificar y confesar que no habían contrastado adecuadamente una noticia que no es precisamente de las difícil comprobación.

Rubén Regalado escribió, con ocasión de esta monumental pifia, una excelente entrada en su blog titulada: ‘Marcelino Camacho no está muerto, la prensa sí’.

Mantenía la tesis de que se había dado la noticia de un fallecimiento por contrastar porque las redacciones actuales de agencias y otros medios no tienen periodistas especializados en los temas, periodistas que tengan una nutrida agenda a la que poder llamar, por ejemplo dentro del sindicato CCOO, para poder contrastar una información de ese calado. Los redactores tienen que ser algo más que polifacéticos, nada especializados, y cuando uno no conoce bien un sector social tiene el peligro que le pase lo que le sucedió a Europa Press.

Las noticias de El País sobre el Vaticano desde la renuncia de Benedicto XVI están llenas no sólo de tópicos, sino que tienen el barniz del desconocimiento de algunos conceptos fundamentales del Catolicismo. El País, si quiere dar noticias sobre este asunto, debe tener algún periodista especializado en religión y concretamente en el Catolicismo, algo que requiere contactos (más allá de los teólogos de cabecera del medio) y conocimientos. Muchas de las informaciones parecen sacadas después de tres búsquedas urgentes en Internet.

El País publicó ayer una nueva noticia en ese sentido. Recurría al lugar común den enfrentamiento entre Papado y Compañía de Jesús, que con el todavía Papa no se verifica, sino más bien lo contrario. Pero cuando se entra en cuestiones internas de los jesuitas El País patina definitivamente.

Dicen que el Papa aceptó a regañadientes la dimisión del anterior Prepósito General por las mismas causas que a él le han llevado ahora a renunciar. Creo que las fuentes de El País confunden a Kolvenbach con Arrupe y a Benedicto XVI con Juan Pablo II y a un suceso de hace más de treinta años con otro de hace pocos. La dimisión de Arrupe sí fue rechazada pero la de Kolvenbach no.

Pero donde El País se lleva la palma es cundo mantiene que Benedicto XVI se opuso a que la posibilidad de renuncia entrase a formar parte de la “constitución” [sic] de los jesuitas.

En primer lugar hay que aclarar que no es “constitución”, sino “Constituciones” y en segundo lugar hay que decir que los jesuitas, por razones históricas, tienen la curiosa costumbre de no tocar nunca el texto de las Constituciones elaborado por San Ignacio de Loyola. Lo que se ha hecho ha sido elaborar normas con el mismo rango pero compilándolas en un cuerpo diferente.

La 34ª Congregación General (1995) aprobó un texto refundido de todas las normas de rango equivalente a las Constituciones al que le dieron el nombre de “Normas Complementarias”. Todo esto ocurrió no en la 35ª Congregación General (2008), bajo Benedicto XVI, sino en la anterior, durante el Pontificado de Juan Pablo II y cuyos decretos fueron aprobados sin ninguna reserva y en su momento por la Santa Sede.

De hecho la norma complementaria nº 361 §1 establece lo siguiente:

Aunque el Prepósito General es elegido para toda su vida y no para un tiempo determinado, puede en conciencia, según derecho, renunciar a su cargo por causa grave que le haga definitivamente no apto para las tareas propias del mismo.

Los demás párrafos de esta norma se dedican al procedimiento que se ha de seguir.

Queda claro que Benedicto XVI no obstaculizó la renuncia de Kolvenbach permitiendo realizarla a la simbólica edad de ochenta años (la misma en la que los cardenales dejan de ser electores) y no impidió la modificación de las Constituciones para acoger la posibilidad de la renuncia, pues Éstas llevaban modificadas trece años. Es más, interpretando creativamente podríamos llegar a afirmar que el Papa se inspiró en Kolvenbach y en la norma jesuítica

Sé que esto está lleno de detalles y de cierta técnica que hay que conocer: conocimiento profundo y comunicación sólida para un público general. Esto es lo que debería diferenciar a un medio que quiere tener proyección global como El País y es lo que debería diferenciarlo de un periódico de barrio o de este humilde blog.

2 comentarios en “Cónclave, informaciones y periodismo de calidad

  1. “La dimisión de Arrupe sí fue rechazada pero la de Kolvenbach.”
    Te falta un no en esta frase.

    Muchas gracias por el post, es información que si no estas en circulos religiosos o interesado en ello no llega y te hace tener una visión distorsionada de la realidad.

    De todas formas, ¿Otros diarios han dado información más veraz? Estoy pensando en el ABC, no quiero creer que todos se han colado.

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