La vuelta de Camps

Según parece Francisco Camps está deseando volver a la política activa, después de que un jurado con la incultura media de los votantes valencianos (uno también sabe ser demagógico-insultante y lo digo por mañana) le absolviese a las acusaciones penales que pesaban sobre él.

Lo ha hecho saber precisamente porque nadie se ha acordado de él en el reparto de puestos en la Administración del Estado que el PP ha tardado demasiado tiempo en concluir. No se han acordado de él ni lo piensan hacer en mucho tiempo.

Francisco Camps se agarró al sillón de la Presidencia de la Generalitat Valenciana no por si era declarado culpable, pues tendría que abandonarlo al ser inhabilitado, sino precisamente por si le sucedía lo contrario y era declarado inocente, que es finalmente lo que ha ocurrido.

Cuando uno es defenestrado por una imputación penal, sea condenado o absuelto, es imposible volver y el precedente ya lejano de Demetrio Madrid sigue teniendo su peso. Camps puede amagar con lo que quiera, con montar jaleo interno en el PP valenciano o con formar un partido propio.

La primera opción tiene pocas probabilidades de éxito porque el nuevo Presidente, Fabra, no ha hecho una limpia completa de cargos, sino que se ha limitado a poner a algunas personas de su confianza y a mantener a la muchedumbre de cargos intermedios donde están y donde pueden llevar una vida inimaginable para sus escasas capacidades. Esos cuadros no quieren jaleo interno no vaya a forzarse una nueva intervención desde Madrid y el ahora líder indiscutible Rajoy fulmine el modo de vida de buena parte de ellos.

La segunda posibilidad se la juega vicariamente mañana en Asturias. Si Álvarez-Cascos consigue mantenerse, puede pensar Camps que él también tiene posibilidades por su cuenta en una aventura valencianista de derecha. El problema que tiene esta opción es el tiempo, pues cuando Álvarez-Cascos optó por montarse por cuenta propia la legislatura estaba a punto de terminar y los diputados autonómicos que le acompañaron no perdieron casi nada al dimitir y dejar el PP. Por el contrario Camps se encuentra con la ausencia de procesos electorales hasta el año 2015, de forma que si formar ahora su partido perderá el ‘momentum’ fundacional, pero si lo pone en marcha poco antes del años electoral nadie se acordará entonces de él.

¿Tendrá su oportunidad Camps dentro de un tiempo? No tengo duda que, pasados unos años, dentro del Partido Popular valenciano haya un movimiento de reconocimiento de Camps y se le dé algo, pero ese algo será intrascendente y sin relevancia ni poder político. Todos los que han crecido gracias a Camps limpiarán así su conciencia.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s