2002. Un año raro

Mirando para una entrada el ritmo de los diferentes años y los principales procesos electorales (generales, autonómicas, locales y referendos) me di cuenta que el único año, desde 1977, en el que los españoles o una parte de ellos no han sido llamados a las urnas fue 2002. No deja de ser curioso que en casi treinta y cinco años de democracia la sucesión de procesos únicamente haya llegado al cero en una ocasión.

Oposición fácil, gobierno difícil

En el PP ya comienzan a extender la queja de que muchos comienzan a recordarle que nada ha cambiado para bien desde que ganaron las elecciones. El problema que comienza a tener el PP es que se está convirtiendo en víctima de su propia estrategia vencedora.

El PP ha estado muchos años haciendo una oposición fácil que decía que la crisis y todos sus males solamente eran responsabilidad del entonces Presidente, de manera que la simple llegada del PP al poder iba a modificar sustancialmente la situación económica.

Ellos convencieron a sus votantes de que la toma de posesión iba a tener poderes taumatúrgicos porque las cosas marchaban tan mal simplemente porque el Presidente así lo quería.

Comprobada la ausencia de transformación milagrosa de la economía española, ahora lloren porque desde el primer minuto le piden cuentas de lo que dijeron que pasaría sabiendo que no era cierto.

Y la verdad es que si en estos cuatro años la situación no mejora notablemente, los socialistas van a ver cómo le caen los diputados en masa como lo vio Rajoy el pasado 20 de noviembre.

De mayo a noviembre

En nueve meses los andaluces acudirán por tercera vez a las urnas, ésta vez para elegir a los ciento nueve diputados autonómicos. ¿Ha habido diferencia entre el resultado de los tres principales partidos andaluces en las dos elecciones? ¿La posible diferencia es relevante?

Tanto el PP (23,56%) como el PSOE (19,09%) han subido sus votos han subido los votos que recibieron en las elecciones municipales, más allá del incremento atribuible a la mayor participación, un 5% en el total de la comunidad andaluza. Por el contrario IU sufrió una notable pérdida de votos, con 26,33%.

Una mejora de los resultados de los dos principales partidos era previsible ya que el voto de ambos se desgasta en las elecciones locales a favor de otras formaciones más conservadoras o más izquierdistas. También se da el clásico voto personal y no al partido, tan propio de los comicios municipales. Esto explica la caída del voto de IU, algo que pasa respecto a todas las elecciones municipales, ya que la coalición izquierdista tiene en Andalucía una amplia tradición ‘municipalista’.

La tendencia sigue siendo, como veremos en otra entrada próxima, favorable al PP, aunque yo nunca descartaría una especie de resurrección de los socialistas a última hora, especialmente si el Presidente Rajoy hace algo de lo que todos tememos (ya sé que es difícil que Rajoy peque por hacer).

Soltando lastre

Comentaba ayer que, desde los medios, Rajoy tiene la ventaja de no tener decenas de medios haciéndole una oposición salvaje. Esos medios se han estado desprendiendo de los colaboradores más salvajes que tenían.

Dos ejemplos: Intereconomía ha largado a Enrique de Diego y Libertad Digital le ha cerrado el blog a Pío Moa. Ambos dos, habiendo ganado buenas sumas de dinero sembrando el odio entre los españoles, pasarán una temporada al banquillo.

¿Por qué lo hacen? Porque esta gente ha cumplido su misión. Han mantenido prietas las filas de la derecha más dura en el odio a la izquierda y les han recordado que lo único que podían hacer para que en España volviera a amanecer era votar al PP y a grupos de derecha-derecha o quedarse en casa.

Los que les contrataron sabían que su trabajo tenía una finalidad político-electoral, pero ellos no eran conscientes de ello. Por terrible que nos pueda parecer, estos dos ejemplos sí están convencidos de lo que dicen y piensan, de manera que eran peligros en potencia para Rajoy y el PP. Un problema porque ellos defiende un programa de derecha de máximos, a veces antidemocrático, de forma que cualquier gobierno de derecha siempre será un traidor a sus ideales.

De camino se les echa del entorno (de eso que apoya al PP y que identificamos con el PP), pues puede quedar muy mal un tipo que diga que con Franco se vivían mejor que ahora, cuando el que gobierna ahora es el PP.

Sin portadas tremendistas cada noche

Una de las ventajas que tiene el Presidente Mariano Rajoy es el trato de los medios de comunicación. Con buena parte de la derecha mediática echada al monte, cualquier cosa, hubiera tenido o no que ver algo en el gobierno, se convertía en una tragedia, con la intención de generar una sensación determinada en cada revista de prenda en los espacios informativos.

Comentaba ayer en Twitter que ‘Rajoy debía aclara las concesiones que le había hecho a Amaiur a cambio de su abstención en la investidura’. Si un socialista hubiera sido investido con la abstención de la izquierda abertzale las portadas y las tertulias hubieran sido tremendas, sabiendo además que estarían inventando hechos.

La ventaja que tiene el nuevo Presidente es una ausencia. La ausencia de medios que estén caldeando el ambiente todos los días, den credibilidad a rumores, se fijen en tonterías o inventen directamente situaciones. Ahora llega la calma chicha, que es el medio preferido por los populares cuando están en el gobierno.

Romper con la aristocracia

El bueno de Egocrata ha insistido en muchas ocasiones en la ‘Ley de Hierro’ de los partidos socialdemócratas. El PSOE no tiene un problema con esto, ya que hace bastante tiempo que lo ha trascendido.

Más que una oligarquía, tecnocracia interna o lo que en la jerga se llama ‘el aparato’, el principal partido de la oposición tiene un problema de aristocracia y no precisamente en el sentido etimológico.

Demasiados cargos orgánicos y personas que van en posiciones ‘de salida’ en las candidaturas proceden consanguíneamente que personas que ya han desarrollado en el pasado, o que desarrollan en el presente, puestos similares.

Desgraciadamente cada día es más común que ser ‘de familia socialista’ o ‘socialista de toda la vida’ sea un mérito decisivo. Un mérito que se funda y se teje sobre relaciones que no son las que se debieran tener y las que debieran decidir en un partido socialdemócrata.

Evitar estas perversiones del sistema interno es una de las dimisiones principales del próximo Congreso Federal. Exige no sólo un compromiso moral, sino también una transformación estatutaria seria y, lo mismo, sea igualmente preciso que se hable con nombre y apellidos.

Más proporcionalidad y otras ventajas

Para hacer más proporcional nuestro sistema electoral, conservando elementos fundamentales como la territorialidad y la gobernabilidad, no hay que hacer cosas especialmente complejas, sino una sumamente sencilla: que las provincias dejen de ser las circunscripciones electorales y lo sean las autonomías. De hecho permitiría hasta bajar el número de diputados a 200.

Ya en su momento publiqué una simulación con los resultados de 2008. Ahora toca con los de 2011. Para más deleite de los que nos gusta hacer estas cosas, los escaños han sido adjudicados tanto con proporcionalidad con resto mayor y una barrera del 2%, así como con la regla D’Hontd y una barrera del 3%.