La aportación del PP en materia de subvenciones

A través de MG llegué a este breve resumen de algunas de las intenciones que el PP, ya seguro de su victoria, empieza a sacar de lo oculto y secreto. Los populares proponen que las subvenciones sean transparentes porque los pérfidos socialistas han hecho de las subvenciones un mundo terrible, aunque sean los ayuntamientos y las autonomías populares quienes las concedan.

El problema de la propuesta popular, como otras muchas, es que no es creíble porque choca con el hacer precedente y la misma ideología de los conservadores españoles. La Ley 38/2003, General de Subvenciones, tuvo la virtud de ser la primera norma de rango legal que sistematizaba la normativa sobre subvenciones que se encontraba dispersa por normas financieras, generalmente de carácter reglamentario.

La Ley General de Subvenciones rompió una norma tradicional del Derecho Público, contenida en el celebérrimo Reglamento de Servicio de las Corporaciones Locales, que establecía un máximo de la cuantía de la subvención a la mitad de la actividad subvencionada. La Ley aprobada por los conservadores elevó esta cuantía a la totalidad de la actividad subvencionada.

De esta forma buena parte de la privatización de los servicios públicos, y específicamente de los servicios sociales, se ha construido a través de subvenciones consecuencia de convenios entre entidades y administraciones y no a través de contratos públicos en libre concurrencia que hubiera sido lo lógico y deseable. Es más esta norma posibilitó que se constituyeran entidades, sin ninguna experiencia, solamente para firmar convenios y tener una subvención que conlleva una serie de empleos y salarios, y todo ello sin tener que exponer un solo euro.