Capilla Sixtina y otras tonterías

Un señor que responde al nombre de John Hall ha dicho una de las grandes estupideces del verano, a mi juicio evidentemente. El titular de ‘El País’ decía: “Con las patentes no habría sido posible la Capilla Sixtina”.

Una frase brillante y falsa. Evidentemente el sistema de patentes y de propiedad intelectual e industrial no existía en la época de la Capilla Sixtina, por eso los creadores de la época sabían que no podían vivir de sus creaciones fueran artísticas, científicas o técnicas, de modo que tenían que buscar el mecenazgo de una institución con capacidad económica suficiente para mantenerlos mientras ejercían su ‘arte’.

El ejemplo de la Capilla Sixtina es claro: Miguel Ángel necesitó del apoyo financiero del Papado para esta obra y para otras muchas más. Miguel Ángel no podía vivir de sus creaciones. Las consecuencias del mecenazgo para lo que hoy conocemos como ‘Bellas Artes’ fue bastante bueno y nos da dejado grandes genialidades. Pero si miramos lo que el sistema de mecenazgo trajo en el plano científico-técnico vemos la desolación, quitando algunos artefactos para delectación de los mecenas.

El avance científico-técnico no se dio hasta que no fue rentable invertir en conocimiento de ese tipo (al fin y al cabo la estatua o la catedral las tenías y nadie se las llevaría fácilmente sin pagar). Hasta que no se creó un conjunto de normas protectoras de la creación intelectual e industrial no hubo apoyo financiero que buscaba, lógicamente, ganar dinero.

La protección de la propiedad industrial e intelectual ha sido la base sobre la que se ha edificado la revolución de las comunicaciones y desde luego no tendríamos las facilidades de las que gozamos si alguien no se hubiera podido lucrar con sus inventos.

No deja de ser curioso que el evento que invita a John Hall a hablar, donde dice que las patentes no sirven para nada tiene patrocinadores y no socios, es decir, está bajo el sistema del mecenazgo y no deja de ser un divertimento sin importancia para los que realmente quieren generar riqueza.

Reconociendo su profundo fracaso

La salida del embajador de Israel en España no ha podido ser más lamentable. Si uno hiciera abstracción del contexto, parecería la reacción de alguien que va a ser el último embajador de un estado en España y que su salida se debe a la ruptura de las relaciones diplomáticas y no a un mero cambio realizado por su Ministerio de Asuntos Exteriores.

Raphael Schutz acusa básicamente a los españoles de ser antisemitas y de no conocer la realidad de Israel, porque la imagen que dan los medios españoles es, en su opinión, de un conflicto, no de Israel.

Juan Goytisolo le da la respuesta, en el mismo medio, al ex embajador, hablando del secular antisemitismo español que tiene las peculiaridades de ser respecto al judío no presente y de menos intensidad que lo que se siente respecto de los ‘moros’. Goytisolo se pregunta sobre lo que puede hacer el español normal para cambiar su visión de Israel por la que quisiera el ex embajador que tuviéramos.

Centrándonos en el segundo punto, el de los medios de comunicación, cabría decir que lo que Raphael Schutz está reconociendo es el fracaso de su estancia como embajador en España. Una de las misiones que suelen tener los embajadores, es la de procurar que llegue una imagen adecuada de su país al país en el que se encuentra. Para ello se puede servir de muchos medios. No sabemos qué ha hecho el ex embajador Schutz en esta materia pero, haya intentado lo que sea, sus palabras no son otra cosa que el reconocimiento de un profundo fracaso.

Finalmente, y por eso decía que parece que ha habido ruptura de relaciones diplomáticas, el embajador Schutz ataca al pueblo del Estado en el que está, a la sociedad que siempre debe ser considerada exteriormente como buena y amistosa. Este ex embajador de Israel en España le hace un flaco favor a su sucesor, y posiblemente a los sucesores de éste, pues será fácil que se piense que su idea de España y los españoles es la misma que la de Raphael Schutz pero que se reprime hasta el día que deje el puesto cuando nos pondrá a caldo en un medio de comunicación.

Ventaja de la libertad de prensa

La libertad de prensa tiene muchas cosas buenas. Entre las ventajas que nos ofrece es una forma de comprobar cuáles son los verdaderos gustos informativos de los ciudadanos que forman una sociedad.

En tiempo ‘La Clave’ competía únicamente con ‘Un, dos, tres’. Ambos programas tenían audiencias tremendas, el segundo mucho más que el primero pero el programa de debate, con especialistas de talla mundial traídos a golpe de talonario, conseguía poner unos cuantos de millones de españoles delante del aparato durante las varias horas de duraba la emisión. Llegaron las privadas. Antena 3 TV intentó rescatar el programa con José Luis Balbín pero económicamente era imposible de asumir. Realmente se veía porque no había otra cosa.

El caso de ‘News of the World’ manifiesta lo mismo. Los millones de lectores que tenía este medio no dejaron de leerlo por las ‘guarradas’ que hacían, por el poco tacto al tratar temas delicados para las personas y por una sincera falta de la más mínima moral. ‘News of the World’ hubiera permanecido dando mucho dinero a sus propietarios gracias a lectores deseosos de su porción de lo que fuera eso. ¿Daba ‘News of the World’ lo que demandaba sus lectores? Sí. La desaparición de este medio no se debe a que los lectores moralmente horrorizados consideren que es mejor no comprarlo o leerlo, sino a fuertes presiones políticas, judiciales, policiales y de otros medios. La realidad es que ha sido un grupo reducido el que han forzado el final de ‘News of the World’, no todos los que daban hasta dinero por su producto.

Mayoría creada

La prensa de derecha es grande en el número de medios que pone en la calle todos los días. Con diferentes modulaciones, desde ‘El Mundo’ hasta ‘Intereconomía’ cada uno de ellos satisface lo que desean los diferentes sectores de la derecha social y política española.

Aunque desde fue puedan parecer que todos son iguales hay distinciones de suma importancia, ya que no toda la derecha es igual y entre los varios sectores hay divergencias tan grandes como con la izquierda. Lo que todos tienen en común, en un plano político, es que el PP es la solución a todo o, cuando menos, es el mal menor al que deben dirigirse los votos de la personas de orden.

A pesar de que no haya una uniformidad entre todos los medios, desde luego lo que no hay es la menor condescendencia respecto con la izquierda y sus candidatos. Ahí todos los medios, de tamaño irregular, son iguales.

El otro día en ‘El Economista’ decían que la mayoría de medios nacionales (salvo dos que eran ‘El País’ y ‘Público’) habían recibido muy mal el discurso de presentación de Rubalcaba como candidato socialista, es decir, los medios a la derecha del centro.

Esta ‘muestra’ es como si juzgásemos a Mourinho por la opinión de los periódicos deportivos de Barcelona o a Guardiola por la de los periódicos madrileños: no tiene valor.

No tiene valor si se reflexiona, pero sí tiene el valor de lo abrumador que resulta en los kioskos, en Internet o en las revistas de prensa de otros medios. Medios con poca audiencia consiguen el mismo tiempo y espacio que otros con más, porque el objetivo es satisfacer a una facción derechista y ocupar casi todo el espacio mediático para dar la sensación de unanimidad, cuando muchas veces ésta es artificial.

Sobre la ‘dación en pago’

El debate de la ‘dación en pago’ lleva en la mesa de la opinión pública muchos meses. Soy partidario de la ‘dación en pago’, aunque creo que un cambio siempre tiene consecuencias.

Es cierto que si, como norma legal, se impone la ‘dación el pago’, las entidades bancarias pueden ser más restrictivas en sus operaciones hipotecarias y que, en el futuro, sea más difícil la concesión de una hipoteca para la adquisición de una vivienda. Pero también es cierto que los bancos saben que cuando una hipoteca no se cobra, por mucha responsabilidad universal que haya en el Código Civil, no se va a cobrar casi nunca y que el inmueble que servía de garantía es todo con lo que la entidad bancaria va a contar.

Esto nos lleva a segunda consecuencia de la ‘dación en pago’. Los bancos no cobran porque esos ejecutados se ocuparán de ocultar todos los bienes y trabajar en negro en todo lo que vaya más allá de los márgenes de inembargabilidad del salario garantizados legalmente.

La responsabilidad universal pone al ejecutado hipotecario en una situación en la que se hace un sujeto ideal para el mercado laboral negro ya que, de lo contrario, lo que gane para volver a empezar irá directamente a los ejecutantes bancarios.

Los bancos saben que, diga lo que diga la Ley, la realidad es que solamente cuentan con la vivienda como garantía. ¿Por qué no evitarnos absurdos y dejarnos de incentivar la economía sumergida?

La invisibilidad es posible

Lo mismo la ministra Cristina Garmendia ha conseguido que la ciencia española descubra la fórmula para la invisibilidad de los mamíferos y nadie, salvo ella y los investigadores, se han enterado.

Hay ministros y ministras con mejor o peor imagen, con una presencia mayor o menor, lo cual tiene que ver con la carga política de la cartera que desempeñen. Pero normalmente todos consiguen una faceta en forma de ley que sacar adelante que intentan vender ante la opinión pública como su gran aportación a la Historia de España.

Garmendia sí ha hecho lo que la ley, pero desde luego no se ha preocupado en darla a conocer y mucho menos en vendérsela a los ciudadanos españoles. La Ley de Ciencia no provocó ningún entusiasmo y el Estatuto del personal investigador parece que están un poco empantanado.

A Garmendia el hecho de que la comunicación sea importante en política le trae sin cuidado porque ella representa a esa conjunto de personas que llegan lejos en política sin querer mojarse nada, sin querer conseguir algo y deseando que su paso no deje heridos.

Es posible que Cristina Garmendia no se dé cuenta de que para que ella fuera ministra muchos militantes y simpatizantes del Partido Socialista se dejaron muchas horas gratuitamente en una larga y dura campaña electoral mientras ella vivía ajena dedicada a sus negocios. Es posible que todavía no se haya dado cuenta que ese trabajo es necesario hacerlo para gobernar.

Habrá quien defienda a la ministra Garmendia amparándose en su curriculum empresarial que desde luego yo no voy a cuestionar en ningún momento; lo que cuestiono es su trabajo ministerial.

En política tienes que dignarte a explicarle a un ciudadano que él no puede tener deducción por compra de vivienda habitual y que una empresa que investiga en setas sí. Y Garmendia ni ha hecho un gran trabajo en la gestión, ni en la comunicación. Lo único que ha logrado es conseguir ser invisible.