Lo grande a través de lo pequeño

Justo después del anuncio de Rodríguez Zapatero de que no intentaría un tercer mandato como Presidente del Gobierno y de que la candidatura socialista se resolvería mediante el procedimiento de ‘primarias’, se empezó a escribir sobre los posibles apoyos que tendrían los dos posibles candidatos, Rubalcaba y Chacón.

El problema es que la mayoría de estos análisis confunden las ‘primarias’ con un congreso e intentan hacer predicciones basándose en las ‘lealtades regionales’ cuando realmente, en última instancia, decide el militante con su voto.

Una delegación regional a un congreso suele estar cohesionada, porque sabe que de su cohesión depende la posición que alcance la federación regional en cuestión. Si a ello unimos el hecho de que estas delegaciones son elegidas en rápidos congresos extraordinarios a partir de una única candidatura, podemos concluir que su comportamiento dependerá del posicionamiento de sus principales dirigentes.

El peso de los dirigentes regionales en el voto de cada una de las agrupaciones locales es, sin duda, escaso y para ello no hay más que rememorar las anteriores ‘primarias generales’ en el PSOE y comprobar cómo Borrell ganó en federaciones regionales cuyos dirigentes estaban con Almunia.

El voto personal y secreto es menos controlable que el de un delegado por parte de los aparatos regionales. Esto no quiere decir que los ‘aparatos’ no sean importantes, pero no los regionales, sino los locales. En las agrupaciones es donde la inmensa mayoría de los militantes socialistas

Diecisiete invisibles

Este fin de semana vi en ‘Teledeporte’ (canal temático de RTVE) el resumen del partido que enfrentó al Atlético de Madrid con el Levante. Varios comentaristas hablaban de los diversos lances del juego y etapas del partido, así como de los jugadores y de las ocasiones producidas. Se puede incluso decir que lo hacían con pasión.

Y todo ello es normal salvo por el hecho de que todos los comentarios se referían al Atlético de Madrid, a la forma de sus jugadores, al acierto de estos, a la táctica planteada por su entrenador o a la trayectoria de los colchoneros a lo largo de la temporada. ¿Se dijo algo del Levante? Sí, su nombre.

Cuando los grandes equipos de las dos grandes ciudades juegan parecen que lo hacen solos, salvo que se enfrenten entre ellos. Nada dijeron los varios comentaristas sobre el juego de los valencianos, ni sobre sus ocasiones, ni sobre sus aciertos o fallos. Los del Levante eran el necesario convidado de piedra para que hubiera partido, pero no se merecieron ni el intento de disimular el desprecio que a los comentaristas de RTVE les merece el equipo valenciano.

Sé que cabrá la excusa de que Real Madrid, FC Barcelona y Atlético de Madrid son los tres equipos españoles con más aficionados y es cierto. Y dentro de poco serán los tres únicos equipos españoles con aficionados, ya que solamente se ofrece información y se da valor a estos, lo que se traduce en un oligopolio en términos de deseabilidad.

Uno sabe que esto es así y que difícilmente cambiará y es por ello por lo que me conformo en pedirle a los responsables de la televisión pública estatal en que, al menos, que disimulen y hablen diez segundos de los otros equipos y hasta parezca que no les molesta demasiado.

Destruyendo el futuro

Un atentado terrorista ha dado una impronta propia a Marruecos dentro del contexto general del Mundo Árabe. En Marruecos se habían registrado protestas que no habían ido a más, quizá por la incapacidad de los que protestaban, quizá por los incidentes violentos en algunas de esas manifestaciones, o sencillamente por la habilidad de los dirigentes marroquíes a la hora de manejar la situación, tener un régimen no demasiado desagradable o saber pasar reformas más o menos vistosas a un ritmo conveniente.

Este atentado quiere sacar a Marruecos de la senda de las reformas, quiere propiciar el inmovilismo para quebrar el régimen. Es un atentado contra la economía marroquí, contra los nuevos aires que traen los turistas y solamente busca la miseria y el miedo que los dogmáticos asumen como fundamento.

El turismo fue un elemento de enorme trascendencia en la apertura de una sociedad anquilosada como fue la española de la mitad del siglo XX. El turismo no sólo tuvo un valor social, sino que fue y es la primera actividad económica de España. Marruecos ha intentado el mismo camino (con otros elementos de inversión) y ahora se quiere cerrar nuevamente al país sobre sí mismo.

En el fondo éste ha sido un atentado contra la democracia, una democracia aún no existente, pero que da la impresión haberse alejado aún más. No ha sido un atentado ni contra el régimen marroquí ni contra el Rey Mohamed VI, sino contra todos los marroquíes y contra sus derechos, libertades y su futuro.

¿Sorpresas judiciales con ‘Bildu’?

La Abogacía del Estado y la Fiscalía impugnaron la candidatura de ‘Solidaridad Internacional’ a las pasadas elecciones europeas, al considerarla sucesora de Batasuna.

El Tribunal Supremo aceptó la impugnación pero no el Tribunal Constitucional. El Constitucional fijó en su sentencia algunos criterios que podrían y deberían ser utilizados en el futuro. Estos criterios son los que han provocado votos particulares en la impugnación de la inscripción de ‘Sortu’.

Ahora se han impugnado las candidaturas municipales de la coalición ‘Bildu’ (Eusko Alkartasuna y otras formaciones y candidatos). Someramente hay que tener en cuenta que esta vez hay un partido con un ‘expediente limpio’ y una serie de candidatos que puede que no tengan ninguna conexión y a todo ello hay que añadir que, cada vez, la carga probatoria es más exigua porque se impugna antes.

Repasando el contenido de la sentencia sobre ‘Iniciativa Internacionalista – Solidaridad de los Pueblos’ se abre un margen de duda en la línea de ataque jurídico al soporte político de ETA. En todo caso solamente tenemos que esperar a la sentencia del recurso de amparo electoral que tendrá, por su propia naturaleza, un tramitación preferente.

Sinóptico de las elecciones navarras

No se tienen en cuenta las elecciones de 1979, ya se celebraron según un sistema electoral proporcional no asimilable al actual y con circunscripciones que ahora no se utilizan.