Actas por ordenador

Como ya conté en su momento, me tocó ser presidente de una mesa electoral en las pasadas Elecciones Europeas, aunque no era mi primera experiencia ya que antes había ido en numerosas ocasiones como interventor y apoderado del PSOE.

En todas estas ocasiones he visto cómo se rellenaban a mano hasta el absurdo actas con los mismos datos, como había que comenzar de nuevo al no admitirse ninguna tacha o enmienda y todo ello dependiendo de la habilidad y la práctica de los miembros de la mesa. Una solución relativamente sencilla es la que se ha establecido en las elecciones catalanas: un ordenador para el censo y para producir las actas y todos los demás documentos electorales.

En España llevamos ya un buen tiempo consiguiendo que los resultados electorales se tengan de una forma rápida, segura y transparente, que son una garantía democrática. Nuestro sistema de votación con un papeleta para la candidatura elegida ayuda sin duda, pues cuando tenemos que hacer el recuento del Senado hay atasco sin límites y se suceden varios recuentos en cada mesa ya que sin repetir es muy difícil que cuadren los votos emitidos con el recuento (ya que cada persona puede emitir un tres votos en blanco, dos o uno).

No es un sistema de voto electrónico, del que nunca he terminado de fiarme, pero sí es una sistema que utiliza tecnologías absolutamente incorporadas a nuestras vidas cotidianas para hacer un papeleo que hecho a mano es absolutamente absurdo. Esperemos que no se quede la experiencia en las elecciones catalanas y se extienda por todo el país para los venideros procesos electorales, como son las autonómicas y municipales de mayo de 2010, verdadera prueba de fuego para este sistema porque, en el fondo, se realizan simultáneamente más de ocho mil procesos electorales diferentes.

Diplomacia en serio

[Entrada de puro ‘realismo político’]

El mundo parece que tenía que conmocionarse con las nuevas revelaciones documentales de ‘Wikileaks’. Ahora le ha tocado a un conjunto de comunicaciones diplomáticas entre las embajadas y servicios diplomáticos y el Departamento de Estado de los Estados Unidos (que allí equivale nuestro Ministerio de Asuntos Exteriores). Han anunciado más de 250.000 documentos aunque por ahora solamente son accesibles unos doscientos cincuenta.

Hay personas que se han mostrado muy extrañadas de que los diplomáticos estadounidenses hagan valoraciones de los líderes políticos de los países en los que están y que utilicen todos los cauces a su alcance para conseguir la información que consideran precisa para su gobierno. Los diplomáticos norteamericanos no están para ir a recepciones, sino para una misión muy concreta.

Las representaciones diplomáticas tienen dos facetas. Una institucional, de representación, sometida a las normas del Derecho Diplomáticos, y otra informal que es establecer relaciones con los gobiernos, la oposición y la sociedad para poder defender los intereses políticos y económicos de los Estados Unidos. Cualquier persona con dos dedos de frente sabe que esto es así y que cualquier país serio hace que su servicio diplomático sea algo más que unas oficinas costosísimas en otros países para hacer actos culturales y de amistad entre las dos naciones.

Todo el mundo sabe que Estados Unidos hacía esto desde tiempos inmemoriales, pero no han sido ellos los que lo inventaron: nada ha cambiado. Todas las potencias lo han hecho y lo harán, y todo país medianamente serio tendrá un fuerte despliegue para captar información y conseguir que se diga lo que su gobierno mande en los lugares del mundo donde se concentren sus intereses. Así puedes evitar que un periódico ponga tu deuda soberana al borde del colapso con dos articulitos (los periodistas no ganan demasiado en ningún sitio).

Lo más importante de todo esto. Que los historiadores van a tener algún material de primera mano para investigar y no tendrán que esperar décadas (antes les llegará la muerte a la mayoría) para que se desclasifiquen y poder conocer determinadas cosas.

PD. Pienso leerme todo lo que pueda … me encanta el cotilleo político.

Impresiones tras la noche electoral en Catalunya

CiU ha ganado. Las encuestas, tan vilipendiadas por el público en general, han dado una vez más con el resultado. De Cospedal estaba muy contenta, no sólo porque el PP hubiera conseguido el mejor resultado de su historia en Catalunya, sino porque comienza a configurarse el escenario político para la investidura de Mariano Rajoy, el apoyo de la derecha nacionalista catalana (mañana empiezan las clases de ‘catalán en la intimidad’ en Génova 13). Artur Mas  va a conseguir la Presidencia de la Generalitat al tercer intento, algo que también anima a Rajoy.

La distribución de escaños en Catalunya hace que CiU se vea favorecida. Con un poco más del 38% de votos va a obtener el 45,92% de los escaños. Esto se debe a que en las circunscripciones en las que más difícil entrar en el reparto de escaños, CiU tiene feudos importantes, mientras donde su mayoría ha sido más escasa (Barcelona) el tener que elegir 85 diputados en la provincia barcelonesa hace que esta circunscripción sea una fiesta de la elección proporcional.

El PSC pierde la Presidencia de la Generalitat al no tener ninguna opción política para formar gobierno. Los socialistas catalanes tienen materia para reflexionar, como sucede tras cada derrota electoral, pero podrían pensar cómo romper la ‘socioconvergencia’ (voto al PSOE en las Generales y a CiU en las autonómicas), que realmente lo que significa es sí al PSOE y no al PSC. Estoy seguro que habrá algunas voces minoritarias en la esfera del PSOE que vuelvan a hablar del ‘tema guadiana’ de la Federación Catalana del PSOE.

ERC se desploma. Parece que sus votos se han ido hacia Laporta y hacia CiU y han perdido doscientos mil votos y once diputados. Estoy convencido de que si Rajoy llega a La Moncloa, ellos subirán como la espuma. ICV aguanta a pesar de caer: tiene un electorado básicamente fiel y eso en política es muy importante.

Joan Laporta ha conseguido entrar en el Parlamento de Catalunya. Cuatro escaños y sin programa electoral. Dicen que lo primero es la independencia, pero mientras ésta llega o no llega hay que tomar decisiones importantes en medio de una crisis épica: ¿qué votara en cuestiones de agricultura, industria, educación, financiación municipal, dotación de la administración de Justicia? Hay cuatros votos libres en el Parlamento de Catalunya porque al no haberse comprometido con nada, pueden votar lo que quieren y no tener ni que mentir.

PxC  ha estado en el Parlamento durante buena parte del escrutinio y, en los mejores momentos, conseguían hasta tres escaños. Políticos y analistas se deberían plantear los motivos de estos más de 75.000 votos y no caer en la fácil tentación de descalificar a los votantes.

Ciutadans se confirma en el panorama político catalán. Consiguen permanecer en el Parlamento a pesar de haberse dividido internamente hasta la saciedad, por lo que ha roto uno de los grandes principios: los votantes castigan a los partidos divididos. Si UPyD quiere tener presencia en Catalunya, después de hacer seriamente el ridículo por primera vez, debe plantearse la posibilidad de que en Catalunya tiene que tener un aliado, Ciutadans, y no presencia propia.

Sinóptico de IU en las Elecciones Generales

Sigamos con nuestra bonita serie de cuadros sinópticos de los resultados históricos en las Elecciones Generales de las formaciones políticas más representativas. Ahora le toca a IU. Ciertamente el sistema electoral perjudica la proyección parlamentaria de esta formación, pero no hay que olvidar que ha perdido caladeros importantes a lo largo del tiempo como puede verse en esta presentación.

Sinóptico de las Elecciones Generales

Los resultados publicados de las elecciones generales en España no permiten, normalmente, poder conseguir de un solo vistazo saber qué partido o coalición consiguió un mayor número de votos en cada provincia a lo largo de todos los procesos celebrados desde 1977. Es por ello por lo que me permito publicar esta sencilla gráfica, pendiente de revisiones, para que la tome quien le interese. Se ven algunas cosas interesantes de las que me gustaría tratar en otra ocasión.

¿Cuántos programas electorales se han descargado la última semana?

La televisión echa telebasura porque estos programas tienen la audiencia suficiente para hacerlos rentables. Es algo que es sencillo y que muchas veces cuesta aceptar porque uno piensa que hay razones más profundas y ocultas para que esto pase.

El próximo domingo los catalanes están llamados a las urnas. Siempre hay un grupo de personas bienintencionadas que dicen que hay que pasar de la política del enfrentamiento, de la crispación, del lema fácil o del golpe de efecto a la política de las ideas y de los programas, porque esto es lo que demandan los ciudadanos de Celtiberia.

Todos los partidos, menos por el que se presenta Laporta, han hecho el esfuerzo de hacerse un programa electoral. A algunos les ha salido más ‘apañado’ que a los otros, pero al menos han dejado sus propuestas por escrito.

Dado que los ciudadanos están deseosos de que la política se haga desde las ideas y desde los programas supongo que los servidores que alojan la edición digital de los partidos catalanes han pasado malos momentos al tener que atender cientos de miles de descargas desde que comenzó la campaña electoral. Todo ello por no hablar de las varias reediciones de la versión en papel de estos programas, para los votantes a los que les gustan los libros.

Ni problemas con los servidores ni necesidad de reimprimir la edición en papel. La inmensa mayoría de los ciudadanos no habrá hecho nada para conseguir los programas electorales de los partidos, ni del partido que tienen pensado votar ni de los partidos entre los que dudan.

A la inmensa mayoría de los ciudadanos no les importa nada los programas electorales y prefieren ver a los candidatos destriparse, decir frases redondas o apelar a los bajos instintos para conseguir su voto.

Tenemos la televisión que demandan los telespectadores. Tenemos la política que demandan los votantes.

Especulación (en dos sentidos)

1. Supongamos que gestiono un fondo de inversiones en deuda soberana. La deuda soberana ha sido tradicionalmente un valor seguro y por ello tiene una baja rentabilidad.

2. La única forma de sacarle rentabilidad es apostar por las emisiones de deuda soberana más arriesgada, ya que al interés de la emisión se le añade el de la prima de impago. De esta forma lo que era una inversión conservadora, muy aburrida y poco rentable se convierte en una inversión algo menos conservadora, con algunos sobresaltos y algo más rentable. Se desecha comprar deuda soberana segura como la de Alemania.

3. Cuanto mayor es el riesgo más rentable es la inversión en deuda soberana. Solamente hay que esperar en las subastas a que la prima suba lo suficiente para que la deuda se transforme en atractiva.

4. Se hace pasar un poco mal al emisor para que la subasta sea más alta que la anterior y no hay nada mejor que un mundo informativo loco y unas autoridades que no saben qué hacer para evitar esas subidas.

5. Sé que los países de la Eurozona están totalmente desesperados para evitar un impago que algunos de sus países miembros y que ya han establecido dos rescates financieros. La situación llegará un momento que se corte porque determinados estados europeos y quizá los Estados Unidos decidan sustituir a los mercados en la compra de deuda soberana de determinados países, de forma que los beneficios por la prima de riesgo desaparezca.

6. Antes que esto pase, hay que apretar la situación todo lo que se pueda para que el parón (el rescate) nos coja con unos valores con una rentabilidad interesante, por lo que hay que repetir todo las veces que se pueda la estrategia del punto

7. Se produce el rescate y medio mundo viene a garantizarme el dinero que he invertido y por el que cobraré una prima de riesgo gracias a un riesgo que no voy a correr.