Origen (Inception)


Cuando una película me impresiona profundamente provoca en mí un silencio metidabundo, algo así como la necesidad de recapacitar mentalmente sobre ese mundo que me ha ofrecido la película. Eso me pasado después de ver Origen, un choque en el sentido estético y goetheriano del término.

Es una película en la que todos sus elementos rozan la perfección: un guión impresionante, unos actores que interpretan los personajes de una forma excelente y un tratamiento de efectos visuales que no son los protagonistas sino el complemento necesario para el desenvolvimiento del guión.

Hay películas que marcan época. Matrix marcó la pasada década. Origen marcará la pauta de la presente. Y termino esta entrada, porque en unas líneas más me pondría a destripar la película y nadie se merece eso. Habrá tiempo para comentarla en un tiempo prudencial.

Clasicismo suicida

Volvamos a hablar de los toros. Cuando comentaba la prohibición de las corridas de toros en Catalunya, indicaba que el mundo de los toros lo ha hecho todo bien para estar cada día más desencajado de la sociedad española.

José Tomás es valorado por buena parte de los aficionados como una especie de torero renacido, un torero clásico lo llaman. El ‘clasicismo’ de José Tomás no se ha limitado a su forma de torear, sino también a cuestiones mercantiles tales como su rechazo a la retransmisión televisiva de las corridas de toros.

La televisión es, hoy en día, todo. Lo que no aparece en televisión no tiene ninguna importancia social ni es aprendido socialmente. El mundo de los toros ha desaparecido de la televisión (quedan unos pocos programas dedicados a aficionados ya convencidos) y por tanto se ha cortado tanto la integración de los toros en la sociedad como la incorporación de nuevos aficionados.

La tradición anclada y recocida en sí misma está haciendo que los toros no sean un negocio se genere beneficios si no están las autoridades públicas inyectando dinero por los festejos durante las fiestas de cada localidad. Si el mundo taurino hubiera sido un poco más inteligente, menos exquisito, menos clásico y elitista, podría haber incorporado nuevas generaciones a sus tendidos. Los toros se extinguirán por sí mismos.

El eterno domingo

No sé nada del mundo de la televisión, salvo lo que cualquier televidente medio conoce simplemente por las horas pasadas delante del aparato. De las pocas cosas que sé es que la pesadez de los domingos se potencia con una programación más alienante que lo normal porque los programadores piensan que todo el mundo está viendo partido en canales codificados de pago.

La programación televisiva del verano es como la de cualquier domingo, pero durando dos meses. Tripiticiones de las series de éxito, repeticiones de series cutres, reposiciones, programas de insultos y cientos de reporteros echados a la calle y a las playas para decirnos que está haciendo mucho calor.

Personalmente tengo la impresión de que buena parte de la población sigue viendo la televisión tanto o más que durante el resto de los meses del año, siendo los horarios los que cambian cuando se disfrutan vacaciones. España ya no es un país cerrado en agosto como lo era durante mi infancia.

Lo mismo un programador arriesgado, que dedique explotar la retirada de todos sus competidores durante el estío, se encuentra con una agradable sorpresa. Yo no lo sé, pero agradecería que, de vez en cuando, hubiera algo medio decente y no un eterno domingo. Sólo ‘Los Tudor’ (TVE 1) se salvan.

Reglas horteras

El otro día decía que la regla ortográfica que prescribe la necesidad de utilizar puntos en las abreviaturas me parecía una horterada. Un comentarista aplicó a mi apreciación ‘la doctrina del porro’ (por ahí se comienza y se termina sólo siendo capaz de escribir en ‘lenguaje de móvil’).

Las reglas de ortografía son necesarias si se quiere mantener la cohesión de un idioma y que la escritura y la ulterior lectura sean posibles independientemente de cómo cada hablante articule oralmente ese idioma.

En los países influenciados por el racionalismo francés, y en nuestro caso por importación de los Borbones, el establecimiento de las reglas está en manos de una institución de carácter público que, solamente en los últimos años, ha decidido coordinarse con otras instituciones homogéneas de otros países con nuestra misma lengua.

Las reglas ortográficas establecidas por la Real Academia, junto a las otras academias, tienen el valor de ser reglas y de ser medio para cohesionar el idioma (que es un fin que a muchos nos parece apreciables). Pero la regla concreta puede ser mejor o peor y eso entra en el debate lingüístico, ya que la Real Academia podrá poner muchas normas pero se le debe otorgar una autoridad petrina sobre el castellano.

Yo no soy lingüística, por más que me interese, y por ello intento no meterme en esos procelosos terrenos. Pero mi juicio sobre que los puntos en las abreviaturas eran una horterada ni pertenecía a la necesidad de tener reglas o al contenido de la regla, sino que podríamos encuadrarlo dentro de los juicios estéticos, de una subjetiva insultante y radical.

Rótulos inquietantes

Hay determinados rótulos en las librerías que o bien representan una concepción determinada en Filosofía de la Ciencia o bien una profunda ignorancia. Hay uno que me molesta especialmente, pero últimamente no lo encuentro, de manera que sí voy a mostraron uno muy interesante. El comentario os lo dejo a vosotros, si lo tenéis a bien.

¿Ganará el PP en Andalucía?

Diversas encuestas vaticinan un triunfo del PP en unas posibles elecciones autonómicas andaluzas. A estas alturas tengo la impresión de haberme quedado solo en la consideración de que estas encuestas no dicen nada y, menos aún, pronostican lo que va suceder en 2012, que es cuando vence la legislatura en Andalucía.

En primer lugar creo que la trayectoria histórica de las elecciones andaluzas apunta a que el PP ha tenido momentos de fuerte subida sin ser, ni de lejos capaz de arrebatarle el gobierno autonómico a los socialistas. Lo más cerca que ha estado nunca, fue la penosa ‘pinza’ con IU que solamente sirvió para que el comunista Diego Valderas fuera Presidente del Parlamento de Andalucía y para que, tras una corta legislatura, se adelantasen las elecciones y el PSOE ganase.

Contra la opinión generalizada el PSOE sí ha estado gobernando con mayoría simple. Entre 1994 y 1996 la coalición de oposición entre conservadores y comunistas consiguió que no se aprobasen los Presupuestos, pero terminaron siendo castigados por los electores. Desde 1996 a 2004 los socialistas compartieron gobierno (poco) con los andalucistas hasta que llegaron las atronadoras victorias de la ‘Era de Zapatero’.

Evidentemente el gran candidato a una coalición con los socialistas, sería IU, ya que una victoria del PP por mayoría absoluta no se la imagina nadie. Es más, es sospechoso que el PP alardee de encuestas, ya que su tradición estratégica es la contraria: esconderlas cuando realmente son favorables, para incentivar a su electorado y desincentivar al ajeno.

La subida de escaños del PP en las últimas elecciones autonómicas saca una gran rentabilidad a lo que era simplemente una subida de votos: sube el 6,64% pero consigue un ascenso del 27% en los escaños, ya que se convierte en el principal beneficiado de la desaparición del Partido Andalucista del Parlamento. Esto quiere decir que si el Partido Andalucista obtiene el puñado de votos que necesita para superar la barrera electoral y entrar en la asignación de escaños, puede hacerle mucho daño a los números del grupo popular.

Arenas es un candidato pésimo y creo que su record de derrotas electorales está más allá del atrevimiento de cualquier otro político español (la mitad se retira antes). Arenas no consigue proyectar la imagen deseada de centrista, levemente liberal, levemente conservador, levemente socialdemócrata que sería necesaria. Y en esto hay que insistir en algo fundamental: el imaginario sigue pesando y el PP de Andalucía no ha hecho las reformas internas y de mentalidad necesarias.

También hay que decir que los treinta años de ejercicio del poder por parte del PSOE. Todo ejercicio prolongado del gobierno genera una serie de inercias que favorecen a quien lo ejerce: es pura retroalimentación. A ello hay que sumar los miles de militantes andaluces que tiene el PSOE, que en unas elecciones que se presumen ajustadas pueden ser decisivos.

A todo esto hay que decir que las encuestas ya dieron ganador a Arenas en las elecciones de 1994 y hasta hubo sondeos a pie de urna que le llevaron a proclamar la victoria de los populares andaluces: la realidad fue una nueva derrota.

El reportaje “El Arquitecto de Bush”, dedicado a Rove, contaba que en 2000, mientras todos temían la derrota de Bush frente a John Kerry con las encuestas realizadas a pie de urna, Rove estaba tranquilo porque sus datos de participación arrojaban que las bases republicanas habían ido a votar en masa. La clave en las elecciones andaluzas no es otra que la movilización de las bases de los socialistas andaluces.

Divide y vencerás

Las próximas elecciones autonómicas ceutíes se presentan como una convocatoria en la que las cabinas van a estar rebosantes de papeletas de muchísimas candidaturas. En las elecciones de 2007 se presentaron seis (PP, UDCE-IU, PSOE, PSDC, PSPC y Verdes). A estas alturas ya se prevén nuevas candidaturas, tanto de partidos nuevos como de escisiones de algunos de los extraparlamentarios existentes, todo ello con la salvedad de que sí se va a presentar una coalición entre dos partidos que sí se presentaron por separado a las últimas elecciones.

De esta forma, y según las informaciones publicadas hasta el día de hoy, en las próximas elecciones podremos elegir entre las siguientes candidaturas:

Partido Popular: cuenta actualmente con diecinueve de los veinticinco diputados de la Asamblea de Ceuta. Todo el mundo da por hecho que volverá a repetir su mayoría absoluta. Lo atronadora que sea ésta dependerá de lo fragmentado que esté el espectro electoral: cuanto más partido que no superen la barrera del 5% mejor para el PP.

Caballas: es la coalición entre la Unión Democrática Ceutí (UDCE) y el Partido Socialista del Pueblo de Ceuta (PSPC). Se presume que será la principal fuerza de la oposición, pero sus resultados variarán en función de la fragmentación del voto opositor. La UDCE obtuvo cuatro diputados y el PSPC se quedó a muy poco de superar la barrera.

PSOE de Ceuta: tiene dos de los veinticinco diputados. Se juega el poco que tiene en su totalidad, es decir, consolidar su presencia parlamentaria o desaparecer de la Asamblea, a lo cual ayuda mucho el entreguismo del Delegado del Gobierno (PSOE) con el Gobierno de la Ciudad.

Partido Social y Democrático de Ceuta (PSDC): tras los comicios de 2007, cuando perdió su único diputado (estuvo en el gobierno anti-GIL), el PSDC desapareció de la escena política, sólo entrando en escena cuando su líder, Mustafa Mizzian, sonó como asesor del PP. Mizzian murió este mismo año y, paradójicamente, el partido ha renacido aprovechando ‘los duelos y los panegíricos fúnebres’.

Unión, Progreso y Democracia: se presenta a las elecciones ceutíes confiados, no se sabe muy bien el motivo, en sus resultados en las Elecciones Europeas. Los votos que recibieron en esas elecciones se dieron en los colegios más intensamente ‘peperos’ y que, cuando toque, votarán en masa al Presidente Vivas.

Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía: en Ceuta es una escisión de UPyD. Poca relevancia, pero como su formación original conseguirá un puñado de votos, sin escaño, que le vendrá estupendamente a la supermayoría del PP.

Los Verdes: este partido ya se presentó a las anteriores elecciones y obtuvo 326 votos que le han dado un gran ánimo y confianza en ellos mismos para continuar en la lucha política. Cumplen su función política a la perfección.

Izquierda Unida: es la rama local de la coalición izquierdista. En las pasadas elecciones y después de que en 2003 consiguieran 322 votos, concurrieron coaligados con UDCE, de forma que el coordinador de IU entró en la Asamblea. Al poco tiempo se ha transfugado al Grupo Mixto.

Progreso Social de Ceuta: es una escisión del PSDC, sí ese partido que ha resucitado con la muerte de su líder. Posiblemente conseguirán sus varios centenares de votos y cumplirán con su función electoral a la perfección. Luego a culebrear por el Palacio Autonómico.

El resultado en las últimas elecciones, con una fragmentación de la oposición en cinco candidaturas (todas autodenominadas de ‘izquierda’) fue el siguiente: 

Si todas las candidaturas de ‘izquierda’ hubieran tenido la feliz idea de presentarse unidas, la oposición podría haber subido un 25% sus diputados exactamente con el mismo número de votos:

Hasta ahora sabemos que nueve serán, al menos, las candidaturas que se presentarán en 2011. La división de la oposición en Ceuta es la mejor garantía a que las iniciativas opositoras cuajen y por ello es razonable que desde el PP se celebren y no es tan comprensible que desde el PSOE de Ceuta se colabore en la estrategia de los populares.